Libro: "Obra Poética 2005-2020" de Ramón E. Azócar A.

 







OBRA POÉTICA

2005-2020

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RAMÓN E. AZÓCAR A.

 

2020

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ediciones REAA., 2020.

TusLibros.com

1era edición

ISBN: 921-91-8647-0

Buenos Aires-Argentina/

Caracas-Venezuela/

Madrid-España.

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DEDICATORIA:

A Marlene,  fina figura que delimitó mi alma

y le dio sentido a mi espíritu;

que me enseñó que más

allá del Sol y la Luna,

nos encontrábamos los dos

con un solo nombre

y bajo el misterio del amor…


 

 

 

 

Y sé muy bien que no estarás.

No estarás en la calle, en el murmullo que brota de noche

de los postes de alumbrado, ni en el gesto

de elegir el menú, ni en la sonrisa

que alivia los completos de los subtes,

ni en los libros prestados ni en el hasta mañana.

No estarás en mis sueños,

en el destino original de mis palabras,

ni en una cifra telefónica estarás

o en el color de un par de guantes o una blusa.

Me enojaré amor mío, sin que sea por ti,

y compraré bombones pero no para ti,

me pararé en la esquina a la que no vendrás,

y diré las palabras que se dicen

y comeré las cosas que se comen

y soñaré las cosas que se sueñan

y sé muy bien que no estarás,

ni aquí adentro, la cárcel donde aún te retengo,

ni allí fuera, este río de calles y de puentes.

No estarás para nada, no serás ni recuerdo,

y cuando piense en ti pensaré un pensamiento

que oscuramente trata de acordarse de ti.

 

 

JULIO CORTAZAR

(“El Futuro”, del libro “Salvo el crepúsculo”, de 1984)

 

 

ORDEN DEL CONTENIDO

Contenido

EL AUTOR SOBRE SU OBRA.. 19

SOLEDADES  (2005) 23

ANGUSTÍA.. 24

MARLEANDO LAS ESTRELLAS. 25

POSIBILIDAD.. 27

SI  LAS PALABRAS HABLARAN…... 28

EL AROMA DE TUS FLORES. 30

LLORA MI VOZ.. 32

SOY MÁS PERFECTO QUE DIOS. 34

VOLVIENDO A TI. 36

RAZÓN DE SER DE NUESTROS CUERPOS. 38

ABSURDO CAMINO DE LA NOSTALGIA.. 39

SI DECIDES IRTE... 40

AHOGOS. 41

ROCIO DE LUZ.. 42

DETALLES. 43

TÓMAME.. 44

AGUA SILVESTRE.. 45

ANGUSTÍA 2. 46

TREINTA DÍAS DE AMOR... 47

DE PIEL A PIEL. 47

VITALIDAD.. 48

AMARTE.. 49

EL DOLOR DE VIVIR.. 50

BORRADA DE MI LUNA.. 51

DESTIERRO TU ESPÍRITU.. 53

DECEPCIÓN.. 55

CARTA.. 56

LÁGRIMAS POR SAN GENARO.. 57

ABRO LOS BRAZOS. 59

QUICE AÑOS. 60

CUMPLEAÑOS. 61

ESPERANZA.. 62

HUELLAS DE CARIÑO.. 63

TU ALEGRIA ME CONTAGIA.. 65

ALEGRÍAS. 66

SACRIFICIO.. 67

APASIONADO NIÑO.. 70

MI VIDA (Poema en prosa) 71

EQUIDAD (2007) 75

GIRASOLES. 76

ESPERA.. 77

MAÑANA.. 77

PATRIA HERIDA.. 78

FÁBULA.. 79

LIBERTAD.. 80

BATALLA.. 81

REVOLUCIÓN.. 82

AMANTES. 82

EQUIDAD.. 83

ZAPATOS. 85

HIJOS DE LA LIBERTAD.. 87

ESCLAVITUD.. 88

SÍMBOLOS. 88

MENTIRAS. 89

CABALLO BLANCO.. 89

CÓMO ME GUSTARÍA.. 92

INSOLACIÓN.. 93

BALAS. 94

RESPIRO.. 97

AMIGA REVOLUCIÓN.. 98

CASTIGO.. 98

AMULETO.. 99

ANTEPENÚLTIMO POEMA.. 99

ÚLTIMO POEMA.. 100

EMBOSCADA (2016) 102

CASCADAS. 103

NATURALEZA.. 107

UN AMOR SIN ESCÁNDALO.. 111

TÚ EN LA DISTANCIA.. 115

EL AMOR ENGORDA.. 117

FLORES. 120

IMÁGENES. 125

EMBOSCADA.. 130

LO INTENTÉ TODO (2009) 135

LO INTENTÉ TODO…... 136

SEGUIR O NO SEGUIR.. 138

FÁCIL. 138

DESTINO.. 139

DEMASIADO AMOR.. 140

CORAZÓN.. 140

COMO TODO.. 141

MIRADA.. 143

BREVE.. 144

SINCERIDAD.. 144

ROSTROS. 145

AVE.. 146

CAMINOS. 147

PÁJAROS. 147

ÁRBOLES. 148

DESNUDO.. 149

MELODÍA QUE NO AHOGABA.. 150

GRIETAS. 150

MOJADO.. 151

SÍMBOLO.. 152

EXPERIENCIA HUMANA.. 153

AZUL. 153

INDIFERENCIA.. 154

CONTIGO.. 155

LUZ DE MADRUGADA.. 157

RENUNCIA.. 157

VERTE Y NO VERTE.. 159

HÉROES. 160

LOCURAS. 162

LA VIDA NO ES UN SUEÑO; TÚ ERES LA VIDA.. 164

YOU HAVE MY WORD…... 166

IDEARIO.. 167

AZUL. 168

MURO.. 168

ASFALTO.. 169

SABANAS. 170

CALOR.. 170

¿QUIÉN?. 171

LA MORADA.. 173

CONCHAS DE NACAR.. 175

CORAZÓN.. 176

TEPUY.. 176

ÁRBOLES. 177

LUZ.. 178

AMORES. 178

ONE DAY.. 180

NOSTALGIA.. 181

LÁPIZ.. 181

TINTE.. 182

MIEDO.. 183

HOY CANTO CON EL CORAZÓN.. 187

SIMPLEMENTE MARÍA.. 188

SOY.. 191

LO SÉ.. 192

PINCELADAS. 194

SOÑÉ.. 195

ES AMOR LO QUE SIENTO.. 196

VIDA.. 199

¿POR QUÉ ESCRIBO?. 201

ESPADA (2017-2018) 205

POEMAS DEL FILO DE LA ESPADA.. 206

ESPADA.. 206

PAISAJE.. 207

CABELLERA DE MUJER.. 208

DONDE ESTÉS, APENAS HAS LLEGADO.. 210

LA MIRADA DEL GUERRERO.. 213

COMO PALOMA MENSAJERA…... 215

LA MIRADA DE LA AURORA.. 217

EN TU NOMBRE.. 218

SIMPLE MAGIA.. 219

ROJO Y DULCE.. 220

SOMOS. 221

TIGRE.. 222

MUNDO VEGETAL. 223

GALAXIA.. 224

GRIETAS. 225

VIOLINISTA.. 226

PACTO DE SANGRE.. 227

LIRIOS. 228

PAPAGAYOS. 229

CANTO HEROICO.. 230

OJOS CIRCULARES. 231

AMARILLOS. 232

COLIBRÍ. 233

GLORIA MARÍA.. 234

POEMAS DE LA ESPADA SANGRANTE.. 235

FLUIDOS. 235

VOZ.. 236

FUISTE TÚ.. 237

ZYGMUNT BAUMAN.. 239

VICIO, ARROGANCIA Y SOBERBIA.. 240

DORMIR.. 241

SOMOS DOS Y TRES Y CUATRO.. 242

HIELO.. 243

TESTIGO DEL MIEDO.. 244

MOMENTOS. 245

POEMAS DE LA ESPADA SUPLICANTE.. 246

EL BUEN CAMINO.. 246

EL CIELO Y LA TIERRA.. 248

PÁJAROS Y PECES. 249

SINCERIDAD Y FIDELIDAD.. 251

VIRTUD.. 252

POEMAS DE LA ESPADA REPLICANTE.. 253

CÓDIGOS. 253

QUEDAS TÚ.. 255

CASTILLOS SIDERALES. 256

PENSAMIENTOS LATERALES. 258

APODERATE.. 259

COPAS ROTAS. 260

UNIVERSO AZUL. 261

CASCARAS DE NUEZ.. 262

PÁJAROS VERDES. 263

ÉTER.. 263

GALAXIA DE ANDRÓMEDA.. 264

LA ROSA EN EL CORAZÓN (2019) 266

SINTIENDO.. 267

FLORES AZULES. 267

NUESTRO ENCUENTRO.. 269

QUIEN QUIERA QUE SEAS. 270

SUAVE REALIDAD.. 272

CON LA VOZ A TUS PIES. 273

SABANAS ROJAS. 274

SOLAMENTE UNA VEZ.. 275

LOCA.. 275

SOLEDADES, MI SOLEDAD.. 277

COMISURA.. 278

COMPLICACIONES. 279

LA ROSA EN EL CORAZÓN.. 280

NAVIDAD.. 281

DESTINOS. 282

NUESTRA HISTORIA.. 283

SOSPECHA.. 284

SANGRE.. 285

VÍA LACTEA.. 286

ÁNGELES. 286

SÍNTOMAS DE LA CARNE (2019) 288

POEMAS DEL DOLOR.. 289

PECES QUE ANDAN (1) 289

VELOCIDAD DE LA LUZ (2) 290

CASTIGOS (3) 291

RESISTENCIA (4) 292

DOLOR (5) 292

CADENAS (6) 293

ENVUELTOS (7) 294

BURBUJAS (8) 295

HUMANOS (9) 296

METAFÍSICA (10) 297

CANTOS AL AMANECER.. 298

ROSA ROJA Y ROSA BLANCA (1) 298

RECUERDOS (2) 299

MORADA (3) 300

BALADA DESPEDIDA (4) 301

VIVIREMOS (5) 302

COSTUMBRES (6) 303

TIEMPO (7) 304

AMOR (8) 305

UVAS (9) 306

SILBIDO (10) 307

SONETOS DE AMOR Y VIDA.. 308

GIGANTES (1) 308

SOÑANDO (2) 309

HOJAS (3) 310

DOMINADO (4) 310

CAMPANARIO (1) 311

HOMENAJE A GELINDO CASASOLA (2) 312

LLUVIA (3) 314

SÍNTOMAS DE LA CARNE (4) 314

PÁJAROS DEL SUR (5) 315

POR TU NOMBRE Y POR EL MIO.. 316

AGUA FUERTE (1) 316

SENSACIONES (2) 317

RECUERDO (3) 318

VOLANDO ALTO (4) 319

TORTURA (5) 320

LOS OJOS DE MI NIÑO (6) 321

FUEGO (7) 322

MUJER (8) 323

TRATADO (9) 323

CONVENCIDO (10) 324

FRAGMENTOS. 326

CUANDO LLEGUE EL MOMENTO (2020) 328

CUANDO UNA MUJER SE VA.. 329

LA MUJER QUE AMO.. 330

ASCESIS. 332

AL LLEGAR EL ADIÓS. 343

SIMPLEMENTE EL AMOR.. 347

ANTES QUE AMANEZCA.. 347

ENTREGADOS A LA TARDE.. 348

COMO QUÉ TE VEO.. 349

FLORES. 350

SINCERAMENTE MARLENE.. 351

UN HOMBRE.. 352

MIRADA DE CRISTAL. 353

MUJER.. 354

LA BRIZNA.. 355

PREGUNTANDO A LAS FLORES. 356

MUROS BLANCOS (2020) 358

TU VOLVER.. 359

A LA DISTANCIA.. 360

CIELO.. 362

DESDE EL SOL QUE NOS MIRA.. 363

EN SILENCIO Y EN PAZ.. 364

INDESTRUCTIBLE.. 366

INQUEBRANTABLE.. 367

LA ALEGRÍA DE VIVIR.. 368

LA IMAGEN DE TU CUERPO.. 369

XXX HAIKUS LIBRES. 371

ABRE LA CRUZ.. 378

MUJER DE FUEGO.. 379

MÁGICA.. 381

SOLAMENTE SÉ DE TI. 383

MOCEDAD.. 384

GRACIAS VIDA.. 387

TE PERDÍ. 388

INVOCACIÓN.. 389

DISTANCIA.. 390

SECUELAS. 391

PANDEMIA.. 393

ESPALDAS A TI. 395

CONOCERNOS. 396

VERSOS COTIDIANOS. 398

PINCELADAS. 406

SOBRE EL AUTOR.. 419

 


 

EL AUTOR SOBRE SU OBRA

 

Entrevista de Ángel Díaz

 

Con motivos de la publicación de la “Obra Poética” (TusLibros.com), me he acercado al poeta y académico Ramón E. Azócar A. (Guanare,1968), con la intención de conversar con él acerca de su obra, de sus proyectos, y un tanto de lo que desde su perspectiva de ser “un hombre que camina por ahí”, puede decirnos acerca de los caminos de la sociedad contemporánea en tiempos de crisis de valores y de identidad social. Azócar A., es politólogo, con estudios de cuarto y quinto nivel y reside en la ciudad de Guanare, donde ejerce la docencia universitaria con un admirable espíritu de apostolado, y es Editor de la Revista “Equidad”, órgano divulgativo del Programa Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora, Vice-Rectorado de Producción Agrícola del estado Portuguesa.

A.D.: ¿De qué trata esta recopilación de tu producción poética?

R.E.A.A.: Gracias por tus palabras introductorias, de todas me quedo con “un hombre que camina por ahí”, porque es una frase que identifica plenamente lo que hago en la vida; se la tomé a Fidel Castro, en un texto biográfico que se titula así; desde entonces en cada espacio que puedo ese es mi rótulo, he pensado que también debería ser la inscripción de mi lápida…Pero hablemos de vida. Mi nueva publicación es una recopilación de toda mi obra poética desde “Soledades”, del 2005, hasta mi último poemario en el 2020, “Muros Blancos”; es una obra dedicada al amor y desamor, a esas nubes de tristeza en la que nos vemos envuelto una vez que sentimos que lo perdemos todo; en una sociedad enferma como la actual, hablo a título global, la despersonalización del hombre es una realidad que nos hace convivir con antivalores; mi libro, en el género poesía, busca combatir esa realidad y mostrar la esperanza a través de una arquitectura escritural que sin ser en extremo técnica, sin caer en cursilerías, describe la profundidad del corazón y sus ramificaciones con el alma…Es un libro espiritual, vivivencial, sensible.

A.D.: ¿En el plano académico en qué ayuda tu obra poética?

R.E.A.A.: Son versos para todo público, no para un claustro universitario. Te podría decir que ninguno de mis libros los he escrito para un público exquisito. El conocimiento es de todos no de un grupo de elegidos. Si hay algo que critico desde las entrañas, es que persista la idea de que en las universidades está el conocimiento y solamente los depositados en ella pueden tener acceso al mismo. ¡No! Las universidades son espacios de orientación nada más, el conocimiento pertenece a todos. Por ello mi poemario está escrito para todos y en la medida que esa totalidad haga uso de esas ideas, las hacen volver a su verdadera fuente de creación: la sociedad. Nada de lo que uno crea puede venir de cosas ajenas a la interacción humana, darle connotación de privacidad a esa creación es contaminar el valor natural de lo que produce la razón humana para asumir un lugar en el universo.

A.D.: ¿No estás de acuerdo con la academia?

R.E.A.A.: No estoy de acuerdo con el “ismo”, en la academia (academicismo); considero que es una actitud prepotente de alguien que toma el conocimiento que es de todos y lo utiliza a favor de sus intereses personales. Y fíjate que quien te dice esto es un académico; soy un hombre que me he formado en la academia, pero he tenido la sabiduría de entender que en ella no está toda la verdad; que se hace necesario explorar mucho más allá de las aulas, llegar al centro de las cosas, tocarlas, palparlas, sufrirlas, para darse uno por enterado de algo, por lo menos mientras se vive. La utilidad de la academia es que te enseña el método, pero lo demás es talento tuyo. En la medida que interactúas, que te relacionas con tus semejantes, vas creando un cuerpo de conocimiento que te ayuda a comprender la totalidad, pero a la vez te ubica como entidad transitoria que tiene que dejar una huella en su paso por la vida. Siempre les digo a mis estudiantes que están en la academia para mejorar como personas, no para colgarse un anillo y sentirse más que los demás. Todos por igual estamos en la capacidad de crear cosas, por ende nadie tiene el don de la perfección. Seamos perfectibles, sólo así le daremos a la academia la verdadera utilidad que tiene.

 A.D.: En una palabra: ¿Cómo defines tu poesía?

R.E.A.A.: Simplemente, “humana, demasiado humana”, como el título de aquél libro de Nietzsche que muchos mencionan y pocos han leído…

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SOLEDADES  (2005)

 

 

 


 

 

 

ANGUSTÍA

 

 

Las horas consumen

el  néctar del alma que se ahoga con la distancia;

voy escribiendo pequeños detalles

de lo que quisiera fuera

la razón fundamental de estar a tu lado;

invento que los espacios son amplios

y absorben la luz;

respiro cada ilusión

buscando la pasión de compartir.

 

Me angustia  no saber de ti:

no volver la mirada

y captar que estás allí

cerca y distante,

hermosa, seductora;

visionaria de un nuevo tiempo,

de pequeños sueños y grandes

esperanzas;

de anhelados caminos

e  inseparables besos…

 

¿Cuánto me angustia estar sin ti?

¿Qué luz  opaca nuestro trayecto?

 

Eres timón de un  tiempo…

te extraño,

nombro,

 consagro

 al calor de  tu piel.

 

Me angustia no saber de ti;

¿dónde estás?

¿dónde estabas?

No te alejes…

El alba no es la misma sin el flujo perenne

que renace en ti.

 

 

MARLEANDO LAS ESTRELLAS

 

 

Caminemos sin mirar  pisadas;

sin procurar romper el protocolo natural de las estrellas.

Pensemos,

aunque sea por un instante

que los brazos y las manos no nos pertenecen,

que los sueños y pesadumbres son sólo malos momentos;

que quien escribe es producto de un llamado interno

hacia el amor y sus consecuencias;

que quien lee es el receptor sentimental

de argumentos atormentados por la duda.

 

Pensemos todo lo que  sea posible

e imposible,

no demos espacio a la confusión;

acostumbremos

 la mirada a ser parte de la luz;

acostumbremos a las palabras

a nombrar la esperanza.

 

No hay distancia que me aísle

de ti;

siento  las emociones de tu cuerpo,

el manantial perpetuo de tu alma,

las caricias onduladas de tus labios

y el calor fulgurante

que me calma.

 

He pintado las estrellas con el matiz

coloreado de tus mejillas;

con el amarillo intenso de la aureola que te cubre

y con el barniz que protege

tu piel;

he pintado las estrellas

haciéndolas idénticas a ti

para contemplarlas en

esos espacios

en que me sueñas…

 

POSIBILIDAD

 

Para cultivar una duda…

 

El  secreto es pensar en nosotros

mientras eludimos el camino

de las espinas;

es imaginar que el cauce del río nos podrá guiar

y que las piedras,

esas mismas que impuse una vez a mi destino,

caerán tornadas de recuerdo y despedida.

 

Nuestro secreto es luchar

por conquistarnos:

 poseernos,

 adorarnos;

quizás no en la templanza que las

horas pervierten,

pero sí en el desahogo de este calor

interno

que me hace quemar de ti.

Sólo hay posibilidad,

tintada de cariño y gusto;

de deseo y pasión;

de estar acá

y tocar nuestras  manos

en un universo

que es cómplice de verdades;

manos extendidas para abrazar

nuestra alma

y crecer por el cauce

de ese río que nos mira.

 

SI  LAS PALABRAS HABLARAN…

 

Existe

un hombre que

conquistó el silencio

para ceñirse al

recuerdo vivo de tu imagen.

Si las palabras hablaran,

te expresaran que

el tiempo y la distancia

son la luz que cubre

la soledad de ese hombre…

 

Si las palabras pudieran hablarte

te dirían quién soy

que las oscuras aguas bravas que golpean al hombre,

ya se encuentran mansas…

calladas,

sucumbidas;

te dijeran que pinto

en cada estrella

el nombre

 de las flores  que cubre tu aroma,

asediando

el firmamento

para convertirme

en el horizonte.

 

Si las palabras pudieran hablarte

te rogarían que lucharas

 junto a la vida,

que transformaras el muro de soledades

 y junto a mí,

 humilde servidor de los sentimientos,

edificaras las cumbres eterna

del verdadero amor.

 

EL AROMA DE TUS FLORES

 

 

Vi tu lumbre,

amplia y amartelada

por el viento frío

de la tarde;

conocí tus huellas,

las luces que rodea

y le dan sentido a tu esencia;

vi tus detalles,

conocí la nostalgia,

aprendí a reconocer en ti

el aroma…

 

Vi tu lumbre,

comprendí tus huellas,

se fueron tejiendo los espacios…

se fue haciendo el nombre sagrado

de la vida

identificado por dos;

nacimos de nuevo

entre el temor

y la esperanza;

nos  construimos

sobre flores coloridas,

gratinadas de ilusión,

conjugadas por la extrañez

y seducidas por la pasión.

Se siente el amor…

Vi tu lumbre,

amplia y desafiante,

incrédula,

bajo el signo de la duda;

vi tu espacio enfurecido

y misterioso;

así,

como de la nada,

comprendí en donde estaba

y cual era mi destino…

 

El aroma de tus Flores

construyó el norte,

el sentido de un camino que

se veía perdido,

angustiado;

que encontró en el murmullo

y los susurros

la única garantía

de que existimos.

 

LLORA MI VOZ

 

 

Las lágrimas no pueden ocultar

las sensaciones

que el manto de tu nombre causan;

me acerco al talle del cuerpo

erecto de ilusiones

y rasgo en el entorno de la piel

la humedad de una voz

dulcemente imantada.

 

No hay formas

ni contexto para descifrar el tono

agudo del alma;

con fragilidad me observas,

deseando no decir nada…

 

Demuestras indiferencia,

aunque tu mirada

va delatando destellos

de querencia,

anhelo,

amor…

 

No hay formas

ni contexto para elevar tu nombre

y sobrevivir;

muero cada espacio

 

en donde no te encuentro,

vivo en al momento

de oír tu voz.

 

Entre tantas sensaciones

el cuerpo se va

tejiendo en razón de ti;

el tono de voz,

seco por la ausencia

de la humedad

pide  llanto,

 ahogo…

 ciñes cada sensación

 haciéndote mía…

 

Llora mi voz

por no tenerte con fuerzas

tomando la mano

y el calor

de un cuerpo,

que aunque golpeado,

torna  vitalidad

cada vez que absorbe tu naturaleza.

Llora mi voz,

derramando sal y agua

para saciar mis labios.

SOY MÁS PERFECTO QUE DIOS

 

Dios creo el cielo y la tierra

en cinco días;

yo,

junto a ti,

he creado el más inmenso amor

en tres

días;

el primer día

construí la confianza,

me hice elevar

entre tus manos tibias

y acurrucado

en un poema travieso,

en el aliento que te ama,

enseñé el lado

oscuro del alma.

 

El segundo día

te enfrenté con verdades:

mostré el dolor

que gravita en mi cuerpo

y construí

en el  nombre

del amor

el espacio sincero

desde donde

susurrar mis te quiero;

el tercer día

te mostré la luna

y con ella identifiqué tres estrellas:

la blanca sudorosa que palpitaba,

la amarilla intensa que rodeaba el extremo derecho de la luna

y

el azulejo estrella que daba sombra titiritante

en el bosque celestial.

Al final del tercer día

tu voz  dijo “te quiero”

y

un disimulado beso marcó

el inicio del fuego

sagrado del amor.

Edificamos una estrella,

una familia,

un camino hacia la ilusión

y el candor de nuestras almas

arropó

el infinito aterciopelado de un horizonte que encontró su timón

en nuestro amor…

VOLVIENDO A TI

 

Entiendo que  el universo

absorbe cada espacio

que te nombra;

que las pisadas  violan

la tranquilidad del alma

y que sobre ti

descansa el llamado

eterno de quien ama.

He aprendido que las ilusiones

nos hacen cómplices,

nos delatan;

he reconocido que el umbral del tiempo

nos acostumbró a pisadas rápidas,

a violentas exaltaciones del cuerpo

y  alma.

Vuelvo en instantes

al astral imperio que domina tu morada;

vuelvo callado y adolorido,

rugiendo

y castigando;

doblegado y espavorido,

a conquistar la estrechez de la mirada.

 

Enciendo la llama sublime que

acerca y distancia,

los caminos desconocidos del amor.

Vuelvo a ti

para entender el hasta dónde

y para cuándo

de ti seré ilusión,

morada, esperanza...

Vuelvo a ti,

airoso de un tiempo

 que nos hizo

apurar pisadas;

conquistarnos,

entendernos

ante la ingratitud

de los cielos y soles

que obstaculizan la mañana.

Y como sólo sé volver

traigo en la alforja tus olores,

 esencia de amores,

 tintes pasteles

y  soberbia:

¿cómo quererte si no acepto que eres

imperfecta?

Eres el volver y la cercanía,

buscando huellas...

 

 RAZÓN DE SER DE NUESTROS CUERPOS

 

Como ave traviesa vas surcando

el horizonte de mi talle;

te amoldas a la desnudez de una piel

y vas estimulando el calor

y la altivez

de la carne.

Muerdes, rasguñas, aprietas;

la flacidez del cuerpo

delata la energía  que emanas;

enciendes olores misteriosos,

pides pasión y entregas miradas;

pides fuerza y tropiezas con la calma;

pides fuego

y te quemas lentamente

entre murmullos, susurros y nostalgia.

El erecto principio del amor

es tomado por la suavidad de tus manos, lo haces tuyo,

lo consagras;

de él tomas el néctar de la vida

y sin dudarlo fecundas el amor

y la ternura,

tejiendo tímidamente

los sueños, las esperanzas...

 

ABSURDO CAMINO DE LA NOSTALGIA

 

Irreverente a las piedras rosadas

y negras que nos llaman;

al destellar de las mariposas,

al silencio nocturno de la alborada;

irreverente he sido a tus manos,

 delirios,

 nostalgia... 

Irreverente a las sombras

que a diario nos recuerda que fuimos dos y que somos uno;

al camino transitado de la espera,

al niño que doliente ve morir sus encantos;

a las mañanas

y  los atardeceres;

al fuego e hielo azul que nos ataca;

¿Qué absurdo haber sido irreverente?

Qué absurdo ser irreverente a esos atardeceres en que te  nombraba y  amaba...

Sólo existo en el hilo de un tiempo que nos impone el camino de la nostalgia...

 

SI DECIDES IRTE...

 

Si decides partir de este cuerpo

lleva contigo los detalles de un amor que se fue haciendo

con besos, ternura y mirada franca;

lleva contigo mi nombre,

llénalo de espuma, de agua salada;

lleva contigo los ideales

y la esperanza,

no concurras al camino sin mi poesía,

mis pequeñas manías

y mis pesadas canas;

lleva contigo lo que fue un sueño

y lo que será un recuerdo de almohada;

lleva los anhelos, las flores, las ganas,

no llegues a encontrar otro amor

sin antes contarles quien te amaba.

Si decides partir de este cuerpo

lleva contigo la sepultura de mi alma,

que no quede parte de mí fuera del camino que andas,

que siga respirando tus delirios

a pesar de la distancia…

 

AHOGOS

 

El suelo está gratinado

de alfalfa y rubíes;

caminamos juntos

pensando en uno,

se nos hace pesado mentir,

se nos agrieta el camino

y la distancia;

cada uno es la medida perdida de

cada cual,

inventamos pasiones y mentiras,

 nos vamos desnudando de verdad.

Ahogo la picardía de tus ojos,

intento herir el último suspiro que

delata que en medio de los

absurdos,

te amo. 

 

ROCIO DE LUZ

 

Asumo la condición del guerrero:

miro tu espacio,

contemplo la luz...

voy rondando tu mirada;

tengo sed y miedo,

me miro torpe,

desvalido,

absolutamente solo.

 

El tiempo ha dejado

 profundas huellas

en mí...

pero tu presencia absorbe la luz

y esperanza

de un mañana

que creía incierto.

 

¿ Cuánto debo esperar para perecer?

Prefiero morir en tus brazos

bajo el embrujo de tu luz divina,

bajo las flores coloridas

de una realidad inminente:

el amor.

 

Amor que calme la sed

que acompañe la soledad

y como esfinge de vida

dé esperanza.

Tú eres...

la esperanza...

 

DETALLES

 

Desde aquí

observo detalles

en ti

que ni el silencio

ni la oscuridad callarán:

detalles llenos de fuego,

de sentimientos madurados;

poesía del verbo

transformado

en palabras

que te nombran

y hacen de ti

imagen de luz...

 

Así te veo

y

así siento

tu mirada…

 

TÓMAME

 

Definitivamente algo pasa;

los destellos lunares hacen del horizonte un firmamento de esperanza,

con un sentido de verdad y pasión

que nos delata, nos afirma,

nos conmueve;

no permitas que el sonido

errante de mis soledades

obstaculice el único sueño que me queda…

Conquistamos los espacios,

te vuelves sombra, luz de mis pasos,

arañas con furia lo que reconoces como palabra;

no desalientes,

aglutina en tus labios

la humedad que

 me hace falta de ti para vivir...

Toma el control,

consúmete entre los amarillos,

los azules y los blancos;

tómame,

soy esa parte de ti

que el silencio llama

y las voces callan…

 

AGUA SILVESTRE

 

El calor desaforado del tiempo

hace deambular los ayeres de tristeza

en donde se hallaban

nuestras almas...

Voy rociando el agua silvestre de tus labios...

esencia y cercanía de lo que siento.

Cada palmo hace de tu imagen

luz y tristeza,

soledad y ausencia,

ave herida en las garras del alma.

Consumo el vapor gris que oculta las deserciones,

me hago tuyo

sin ser de ti,

envolviendo la mirada en tu resplandor y encanto:

te amo.

 

ANGUSTÍA 2

 

Duele el pensar que las voces del alma

te van acercando

sin comprobar miradas;

duele la incertidumbre que causa estar lejos y estar cerca,

sin abarcar los destalles

y los sueños;

duele no reconocer

cuántas sensaciones

iluminan tu imagen

y cuántas palabras

recorren tu cuerpo.

Duele el dolor de parir

sentimientos,

doblegando el firmamento

escrito de la realidad;

volviendo a nacer

entre tus pasos,

tu sonrisa,

tu majestad de mujer…

…en tus sueños…

 

 

 

TREINTA DÍAS DE AMOR...

 

Estas horas que hemos transitado,

bajo el manantial  puro de un amor convertido en uno;

bajo la gracia de atardeceres y lloviznas,

bajo el  influjo de caricias

y  pasiones;

de la mano con ropa sucia y  comidas apuradas,

con la alegría de una hornilla, unos platos, unos vasos...;

con la manta verde floreada de dulzura,

y  la mirada en un horizonte que  seduce

e inspira;

así reconozco que te he  tenido,

 te he  amado;

 respiro por lo que tú respiras

invadido por el sueño de seguir cultivando detalles

haciendo de las horas espacio de existencia

y de los días,

poesía  de quienes encontraron

un camino, un destino, una vida...

 

 

 

DE PIEL A PIEL

(Soneto)

 

El luto de la tarde anuncia tempestades;

ya no es el camino de ayer el que nos eriza,

las sombras van hilando  necesidades

y  tropiezo a cada instante con tu piel graniza.

 

Estremecido por el oleaje de tu talle,

desnudo los sabores que me dio la vida,

hechicera del bosque, portadora de detalles

voy haciendo del mundo el umbral y la caída.

 

Aprendo rápidamente el abecedario de la calle

y construyo un cristal amartelado de  sueños

en el  horizonte azulejo del camino;

 

me voy haciendo  de cada espacio dueño,

valiéndome de  frases  gratinadas de dulzura,

diciendo verdades  y conquistando el  tiempo.

 

VITALIDAD

 

El mármol

ha tapiado los sufrimientos,

sólo una mirada es suficiente para ocupar los espacios...

Allí estás tú;

delineando sueños,

esperanza, amor…

Estás   moldeando

los contornos de almas

que sufrieron

y  con tu voz

se convierten en cascada,

 fuego, viento;

 vitalidad  del universo…

por ello te quiero…

 

AMARTE

 

Amarte es para el llanto embellecerte,

buscando el color natural del alma,

sintiendo pasión por tenerte,

identificando los caminos

sollozados...

 

Amarte es cultivar tus encantos,

abrazar la carne que será ceniza

y el sueño que

brota de la fantasía

erigiéndose salvaje.

 

Amarte es poesía,

conjugación de los verbos,

identidad  de dos

que ronda el deseo,

la mirada...

 

EL DOLOR DE VIVIR

 

La vida es existir serenamente;

guardar los dolores en el ocioso laberinto del alma;

soportar indiferencias,

inconsecuencias,

letargos de una vida marchita y desdichada;

la vida es existir

en el oculto espacio de lo que se acaba,

es mirarme en soledad,

tomar los encantos,

 imaginar que me amabas.

La vida no es más que pesadumbre,

domingos de sueños,

comer en la cama;

brindar por la dicha

y asegurar que se tiene un leve espacio

para embriagar el alma.

La vida es dificultades,

momentos tiernos,

pensamientos que se llaman:

estar dos en resignación

y tres doblegando las miradas;

es acompañar el silencio,

llorar las voces

y palidecer en calma.

La vida acaricia

 el cuerpo,

 da sensaciones,

 suburbios de amor,

verdades…

La vida

abandona ilusiones

y detalles,

se va haciendo estiércol,

pared,

hielo,...

 

BORRADA DE MI LUNA

 

He nombrado al horizonte

compañero del vacío

que me causa el tormento

de quererte;

tormento

que desafía mis espacios,

que hace del ahora un ayer invariable

y sacude el único sentido

que aún persiste

en esa ilusión

desenfrenada:

la vida;

los horrores del pasado

se van haciendo profundos,

significativos y voraces,

no temen al dolor que causan,

la dicha es borrar

todo vestigio de  luna errante.

 

Desgarran las túnicas amarillentas

que identifican el dolor:

Sudan el néctar

 de la  mujer

amada

y olvidada los  sueños,

para convertir en veneno

toda la pasión

que alumbraban.

 

Borran  mi luna,

que es el vientre que acompañe esta alborada,

lloro la ausencia

que no es más que indiferencia

hacia una luz que brillaba.

 

DESTIERRO TU ESPÍRITU

 

El desafío

es el camino

para las miradas;

deambulaste sin sentido

hasta que el destino

dio conmigo y mi causa;

te horrorizaron mis delirios,

mis pasiones

y deseos de almohada;

te fuiste haciendo penumbra,

dolores intensos,

desafíos

que hablaban;

te hiciste imagen del odio,

del demonio oculto

detrás de las pisadas;

le mentiste al camino,

al poema herido

y al poeta que lloraba;

te hiciste parte del murmullo,

de las voces sedientas

por manipular almas;

te hiciste mujer contagiada

de derechos,

olvidando qué tenías

y qué te hacía falta.

Buscaste en el orificio

de una vida dilatada;

llenas de angustia,

el camino fértil de la ausencia

y los olores de la calma:

construiste el bosque

pisado por el alba,

donde me destruías

y  hacías de mí

el único horizonte

que lloraba.

 

 

 

 

DECEPCIÓN

 

Pensé que el laberinto

de mi alma

era suficiente

para que intentaras

encontrar una salida.

Hiciste de la espontaneidad un motivo

y del agua salada una excusa:

lloraste el interminable

espacio de mi ausencia

y marcaste de causas marchitadas

lo endeble de mi alma;

heriste y seguirás hiriéndome

porque es tu esencia

sepultar la estancia

de lo que fluye y  deambula

entre el desespero,

el anhelo,

y la  amada;

hiciste de mi

pasión callada,

martirio y dolor

para quien ama;

mentiste en tus devaneos,

eras cicatriz

en el fondo

de ilusiones y miradas...

 

CARTA

 

Querido amor,

dos puntos,

te extraño,

punto y coma;

me desespera no saber de ti,

punto;

muero porque me ames

como yo te amo,

paréntesis,

porque el sólo hecho de que existas

y no correspondas a mí,

hace necesario despedirme,

iluminarme de distancia,

y morir  en el único lugar

en que me queda vida:

tu recuerdo;

punto y final.

 

LÁGRIMAS POR SAN GENARO

 

Al poeta y cronista Luis Mendoza Silva

 

La mirada tenue de

 tus ojos color

de angustia

opacan el desenfreno

y la osadía;

buscan delatar el miedo

y tejen de arco iris

tus encantos y poesía.

 

Desnudo 

el esplendor de las almas;

el paisaje aterciopelado

con sus días;

polvoreo las cansadas

manos en tu tierra,

canto y te atrapo mío

territorio de dulces estrellas.

 

Ruego al viento sea delicado

con los

verdes coloridos

de la siembra;

que el cultivo dé frutos seductores,

que mi puño aparte

las heridas

y  proteja.

Noctámbulo,

sedicioso como

huella errante

transito tus espacios

y me invado de tu gente;

San Genaro,

San genarenses,

piel y trabajo,

sombra y sueños;

faenas multiplicadas

bajo la holgura de las mesetas;

lágrimas al percibidas

en el vacío de la ausencia;

temo desaparecer

sin amartelar

palabras,

lágrimas

y reencuentros;

sollozan

con la luz,

del paisaje

y los sueños.

San Genaro,

 San genarenses,

voz  que se expande como susurro;

lágrimas encontradas

en el sigilo de cada verso,

caricia,

 en la arquitectura

unidimensional

del suelo.         

 

ABRO LOS BRAZOS

 

Acostumbro oír con cuidado;

el sonido de una puerta al abrir,

de un lápiz al caer,

de un pájaro al pasar,

son suficientes

para colmar mi atención

 y acercarme al ventanal de los recuerdos:

allí, mojado de tristeza,

asumo lo falso de caminar sobre candentes hierros

 imaginando un torrente

 de dolor que

ahoga y tiñe

la esperanza.

 

QUICE AÑOS

 

Desde la escuela y aun antes...

Desde el alba, cuando apenas

eras una brizna,

te andaba soñando…

 desde entonces,

y así, de la nada,

me dijeron tu nombre...

Toda mi piel viene

de aquella pequeña criatura

que hoy llega a 15 años;

mi voz se volvía vidrios

al nombrarla

conjugando la ternura,

se fundieron mis cariños con el alba;

al verte de frente,

el estar hoy compartiendo contigo,

quince años de mi niña,

cambiando los espacios

y volviendo la vida

un paso de todos los días

hacia los miles crepúsculos

que hacen de ti

una diosa encarnada.

 

CUMPLEAÑOS

 

Los caminos

invaden de flores y aromas

tu belleza;

lacerada  piel de rosas

es tu cuerpo encantador;

seductora metáfora

del tiempo;

compañera y amiga,

entre los olivos

el más bello candor.

Hoy llegas a sumar

en el cántaro de la vida

una nueva flor

humedecida por

tus años de sueños

y esperanzas:

sólo tu luz ilumina

los caminos y hace

más verde y florido

los destinos de quienes

te amamos.

 

ESPERANZA

 

En los inmensos olivares

sólo el viento acurruca tu talle,

pintando de alegrías tus

más sentidos anhelos y

extendiendo como

luces los cantos y manantiales;

rindiendo honor al tiempo

llegas a la mitad del alba;

añorando las estrellas

que rociaste y los

nidos cristalinos que anidaste;

zumbido se oyen

en el tiempo

ante un nuevo

año que revive

 tus bondades…

 

 

 

HUELLAS DE CARIÑO

 

Al encontrarnos

parecía que el tiempo nos delataba;

que las miradas ya no eran fantasía

y que los suspiros

anhelaban primaveras

en la cumbre de los Andes.

 

Luego nos volvimos a ver,

tú con la sonrisa amplia,

yo con las manos tibias;

nosotros conjugando

el verbo amar

y rompiendo bambalinas.

 

Querernos fue sólo el comienzo,

se entretejieron las almas

y brindaron con el néctar de uva

en la humedad de los labios

lacerados...

 

Nuestro amor tiene que ser bueno,

porque devino de sinceridad

de las palabras ;

porque se alimentó

con aliento

de esperanza,

porque tomó como suyo

el destino

de la ternura y

profundidad

del alma.

Nuestro amor tendrá

que ser eterno,

porque creció

con la majestad del agua;

porque se hizo puro

y cristalino en cada pisada,

porque presentó luz

 donde antes

las penumbras

azotaban...

 

Nuestro amor

es un camino

que no alberga distancias,

sólo huellas de cariño

confundidas con el alba.

 

 

 

 

 

TU ALEGRIA ME CONTAGIA

 

A mi hijo Anshar José Eduardo

 

Hoy llegas

a tus dos años;

confundido entre

travesuras y alegrías,

salvaje y tierno

mi pequeño universo

te vuelves

voz y fantasía.

Tu aroma doblega

las miradas,

tu picardía llena de esencia

los quehaceres,

revoloteas por los patios

y sigues las pisadas…

dos años construyendo

Castillos siderales,

colocando tus juguetes

en el árbol del camino,

anidando tus manitos

inquietas e impetuosas.

Dos años

que llevan el color de

tus detalles,

de la luz constante

y brillante

con la cual nos seduces;

con la luz constante

y brillante

con que a cada paso

renaces.

 

ALEGRÍAS

 

Alegrías y esperanzas,

anidan el camino recorrido,

y sólo tu voz enlaza

el horizonte y el abrigo;

rodeas

sobre el cielo infinito

el retoño del alba

conquistando

espacios queridos,

eres aurora,

o simplemente

hermosa

como los lirios…

Ángel dorado

naciste abrigada

en  terciopelo,

creciendo para

hacer de la luz un

torrente de sueños,

entre cascadas

de fuego

y zuñidos

de pasión.

 

SACRIFICIO

 

…pero hagamos un trato

yo quisiera contar con usted…

…no ya para que acuda

presurosa en mi auxilio

sino para saber

a ciencia cierta

que usted sabe que puede

contar conmigo.

 

Mario Benedetti

 

Tu mirada,

cuando la intuyo siento

como cascada

que mis pies y manos

se adormecen;

siento que la luz

proyectada por nuestros sueños

se hace difusa

y que entre el silencio y las palabras

sólo tu cuerpo se alza como cúpula…

Al tomar el brío de la seda

que aún no rompe

dejas escapar suspiros;

tomas todos los contornos

y te haces mía

entre  afluentes de amor

que hieren

como fantasías.

 

Así he sacrificado mi vida

por la piel que te cubre

y el aroma que seduce;

he sacrificado la vida en el tormento

de poder perder murmullos

en la distancia de los días.

He sacrificado el nombre,

la oración y la melancolía,

para embriagarme de tus labios,

intentando,

como cualquier poeta,

de saldar recuerdos

que hagan de mí el hombre

vestido de dolor

que se oculta y se consume.

El sacrificio de amarte

toma su forma con el café de la mañana,

con el almuerzo por la tarde,

con la cena a media noche;

toma su forma con los cuadernos de los niños,

con el transporte que los despierta,

con las fiestas de fin de curso,

con las acuarelas con que tintas una familia,

una existencia.

El sacrificio de vivir este amor

tan limpio,

se va haciendo con el aceite, el arroz y las frutas;

con el pescado, la carne y los verdes

que saborean el ruidoso nacer de las comidas.

El sacrificio que motiva amarte

es la excusa para estar vivo:

mirar tu entorno,

dilatar tus pupilas,

contar tus sonrisas,

tomar la luz

y proyectar el espíritu,

a que sigan conmigo.

 

APASIONADO NIÑO

 

Si me encuentras desvariando, motivado por la risa

es que he visto

a mi  niño  contagiado de alegría

en espacios del alma mía

desafiando los abismos,

es mi niño pura poesía

que mitiga los caminos.

Es que al ser mi niño travieso

algo más que tuyo

se delata el otoño

pintando en cascadas coloridas

la esperanza de un capullo

en donde sus ojos grandes y cristalinos tomen espacio a la esperanza.

Y así fuiste creciendo apasionado niño,

rodeado de las bondades que da la espiritualidad del alma,

rociando con flores

puras el camino que pasas.

Te vas haciendo vida

entre correteos y nostalgias,

desnudas la esencia del amor a cada paso que andas,

eres príncipe  Sol

y tu grandeza

es existir

por sobre

el azul

de las montañas.  

MI VIDA (Poema en prosa)

 

Aquella mañana de septiembre cuando volteaba mis pensamientos

 buscaba desesperadamente respuestas a

 impulsos, para entender

que no estaba vivo.

Sólo fingía mi existencia...

Recordaba las narraciones de

Albert Camus, me iba identificando en el transcurso de los minutos con el interlocutor de “La caída”.

Ese hombre destruido por el medio, sollozo de las expectativas que le deparaba el futuro;

entristecido por el constante dolor

de quienes en vez de serle fiel a sus sentimientos eran impropios

del vivir  mismo.

¿ Estaré acaso siendo demasiado trágico?

Soy un hombre trágico.

Ese hombre que aspiraba

un sendero luminoso, albergado de triunfos y reconocimientos, con una mujer dócil y una casa grande, de cocina espaciosa y con un patio repletos de matas de mango.

Por supuesto, con un gran

refrigerador para albergar

las cervezas y demás licores con que animaría los fines de semana.

Pero a todo esto:

 “no me arrepiento de vivir entre el vacío y la decepción”.

Soy notoriamente responsable del ahogo en que vivo;

estoy consciente de que sufro por cualidades no por sufrimiento. Adquiero el sabor de la lejanía,

del adiós.

Me contengo de realidades

pobres y padezco el susurro de un recuerdo constante:

los tiempos de ignorancia,

cuando era feliz.

Mi vida es un anhelo

por vivir los sentimientos

acabados de la época.

Siento que en la medida que sufro, estoy reivindicando mis errores.

Siento que no me entiendo y por ello asumo que la vida se escapó o simplemente la busco.

Es muy tarde para describir

lo que me ha servido

ser un humano,

llámese homo sapiens

o animal superior.

El desnudo de mi piel revela de forma sarcástica lo que realmente no quiero ocultar;

se me ha hecho aparecer como hijo natural de una moral, de un principio y un “ser” supremo.

Se me ha ocultado el rostro sincero de lo que realmente deseé;

me han convertido en idólatra, en copia al carbón de los deberes sociales y de los justificativos “carnales” que hacen del sexo un puente mágico entre el deseo y el amor.

He sido despojado de las vestiduras:

de lo real y lo fantástico.

Aún dormitan

en mis sueños las esperanzas

por volar, por ser ave;

por aspirar a ser un

verdadero arquetipo de vida.

El papel de nuestras vidas en este paupérrimo mundo social;

el mundo es realmente varios mundos y la función de la vida es dar una oportunidad al organismo fluyente de energía, en miras a conquistar y descifrar cuál mundo le es inminente y para el cuál, por naturaleza, devino apto.

Realidad que hace posible

verificarse por el sólo hecho de existir desigualdades.

Los más altos llegaron a su órbita dialéctica exacta y los más débiles

permitieron su oportunidad.

Todos encontramos

 nuestra “horma”  de mundo

en ese fugaz respiro

de la energía orgánica.

Hasta uno se equivoque en el lugar orbital exacto,

predestinado por la aptitud;

 a fin de cuentas, nuestra energía orgánica es torpe y tiende,

irremediablemente, 

a dispersarse

como el humo...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EQUIDAD (2007)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

GIRASOLES

 

Mis niños ya no hablan;

el hambre les consume

sus estómagos

dilatados

por la angustia;

son sensibles

y frágiles,

empuñan la única arma

que de la colonización

heredaron:

la miseria.

Son niños tristes,

tomados de fotos cotizadas

y dibujados por pintores

encumbrados,

aterciopelados de poder

y de soberbia…

Pequeñas estrellas

titilantes,

girasoles proyectando

una patria nueva…

 

ESPERA

 

Sudan insistentemente

las manos y el alma…

espero paciente la igualdad y la alegría;

la melodía de tu voz  buscando victorias,

rozando espacios,

cubriendo el Sol…

 

Revoluciones

por dentro van rondando

el imperio de verdades

que combate represión…

 

MAÑANA

 

Hoy encontré

motivos para entonar la melodía

de la voz de mi patria:

topé con las manitas de las costas,

con el encendido de las fronteras;

con las manías del espíritu libertario en que cabalgas;

con la verdad de las palabras certeras;

he domado el inmenso sentimiento

de la ausencia,

transformándolo en procesos

puros de amor por ti…

he derrumbado las marañas

del dolor

para convertirlas en hilos

finos que sostengan

tu alma de patria libre;

me conformo con encontrarte  en la mañana

regándome de amor

y de esperanza,

al paso de mi marcha

hacia las victorias

del amanecer…

 

PATRIA HERIDA

 

Espero en el agua,

no tengo miedo de sumergirme.

Escucho el canto de los peces

y las olas delatan tu dolor arrastrado

mi patria libre. 

 

Voy encarando la cuidad azul,

seguido de los peces de oro

que imaginó la conquista;

tomé las manos de mis semillas y

desnudé la espuma del agua salada

que agrietaba tu herida...

 

Hoy tu  cuerpo flota en un solo mar

y  el azul marino

ya no es fugas e imaginario,

atrapa en un túnel divino las batallas;

se tornan absurdos los espacios

en donde no haya una bandera 

que defender…

 

FÁBULA

El hombre

como realidad se ha emancipado,

se ha separado y

se hace llamar hombre;

su historia y sus actos

repletos de desobediencia y rebeldía,

buscan la concretación de elementos,

de medidas ascendentes,

de surgimiento de lo humano.

Las esencias lo individualizan…

brota de él la animalidad;

pensamiento;

ideales que mueven su universo social

donde lo humano alcanza el fin último de sí mismo:

"yo soy, hoy soy yo";

convirtiéndose en las banderas nacionales

de la gran fraternidad social

denominada raza cósmica

sideral…

 

Porque para ser hombre

hay que definirse

y para “hacer” la revolución

hay que construirse…

 

LIBERTAD

 

La libertad

tiene un sentido de solidaridad

y fraternidad;

se da por la unión de la sociedad

y no por la imposición

de una religión o Estado;

su interés  es liberar las libertades

de la ridiculización de la popularidad…

tal cual lo dijo Bakunin sin pensar

en verbos y estéticas de la palabra:

“Sólo soy libre cuando todos los seres

que me rodean

son igualmente libres.

Lejos de limitar o negar mí libertad…

Sólo soy libre en el verdadero sentido de la palabra

en virtud de la libertad de los demás…

 y cuanto más amplia, profunda y extensa es tu libertad,

más profunda y amplia será la mía”.  

 

BATALLA

 

Tomé las armas

y marché por el camino pálido

de los bosques;

con bandera en mano

y estrellas siderales.

Combatí con furia,

atormenté las cascadas,

hice del enemigo estiércol

y en él cultivé

la fe de un mejor mañana;

gané la batalla por mí mismo,

sin ayuda de magos

ni escuderos

ni canallas;

era mi batalla por el nombre,

los territorios

y mis pisadas…

Gane quien soy

y sé que al terminar la guerra

ganaré para mis hijos

no tener que pelear

para recuperar su morada…

 

REVOLUCIÓN

 

La cabaña ha quedado pequeña

para los nudos de nostalgia

de las riquezas mal ávidas

y de los sueños no cumplidos

a los hombres de herradura

y martillo.

 

AMANTES

 

El llamado de nuestros

cuerpos es seductor e íntimo;

te haces llamar esfinge

y retomas la herencia del castigo;

construyes el dolor

y la angustia,

multiplicas necesidades;

no tienes límites ante el deseo;

poderosamente hundes y rasguñas,

tintando de rojo

el escaparate social

en que dormitas…

 

EQUIDAD

 

Lepra en lo profundo de tu mirada y

canto de ruiseñores,

incendió en la patria la

franjas cenizas de la esperanza;

arañando la sangre por la libertad

y olvidando las penas

litúrgicas de los devotos,

se pintó

y  borró el frío

de una carne que aúlla

por igualdades.

El barniz de la opulencia se perdió

en despojos;

amanecen imantadas

en las horas

caras de una misma esfinge,

se talla la agrieta

heredada por los golpes

de la ilusión liberal;

las estacas y clavos

en franca sangre

despiertan para encender los huesos

que aún insisten en

buscar la equidad...

Como quieras llamarme

Me llamo como quieras llamarme.

Soy entendido de libertad y compromiso;

llevo como bandera ocho estrellas y un girasol;

llevo como escudo

las armas de mis antepasados

y el caballo airoso que

no concurre a caminos,

sino que flota en el destino

amarillo, azul y rojo

de la esperanza.

Me llamo como quieras llamarme;

pero no abuses de eso para mitigar

la paciencia,

sé sabio con las frases

y las plegarias,

entiende que vivo para convencerlas;

me llamo como quieras llamarme,

pero bueno sería que retomaras las huellas,

que empezaras nombrando mis cicatrices

y de allí marcando cada una de mis ideas.

Porque soy de tus mismas raíces,

expandido y sombreando otras laderas,

soy igual que tú,

enemigo-amigo,

igual que los sueños que tú sueñas…

 

ZAPATOS

 

Los vi consumidos

por el recorrer en las calles

buscando el pan y vino de mis hijos;

toqué con ellos muchas puertas

y ninguna me dio su abrazo…

Llegué a casa

soñoliento y aturdido,

y allí estaban José Miguel

y José Eduardo.

Sus ojos grandes,

dilatados por el aire,

me capturaron todo espacio;

miraban mis manos

ocultas en la chaqueta,

buscaban algún vestigio

de regalo…

Saqué un trozo de pan carcomido,

lo dividí en dos y noté su alegría:

mientras comían el pequeño calvario

de todo un día,

reían de inocencia

mis queridos hijos.

Mañana saldré de nuevo a consumir

mis zapatos y mi vida,

no tengo mucho de donde escoger

pero es necesario asumir el compromiso,

por mis pequeños felices entristecidos

y por la posibilidad de llegar

de nuevo a casa

para construir junto a ellos

una sonrisa.

 

 

 

 

 

HIJOS DE LA LIBERTAD

 

Hay espadas dulces como la miel

y hay miel vertida sobre las espadas…

 

En este laberinto de intereses

mi patria va anidando sus nostalgias;

crece en el horizonte desnudo de las palabras

un discurso de protesta

y de carnada;

cantos airosos por la tierra,

leyendas de héroes que volaban;

pero nadie entiende de

dónde marcaron sus huellas

las pisadas,

porque en su lugar hay asfalto

y construcciones desbocadas.

El mapa de la ciudad cambio su

norte por brújulas digitalizadas,

vale más una conexión satelital

que una carta enamorada…

Los hijos de la libertad

hoy son los hijos de la esclavitud

tecnificada;

en donde los espacios se reducen

y los hombres ya no marcan sus pisadas…

Hijos de la libertad

que luchan airosos por ser sumisos

de ideas y palabras…

 

ESCLAVITUD

 

Dueño de las sombras

y acompañante de  miradas;

se retuercen vísceras ante voces

y zancadas;

bandera

espumosa y cataléptica;

mundo,

improvisado e inhumano…

 

SÍMBOLOS

 

Si tomo una estrella

y la pinto de blanco,

y la coloco a tu lado

y la violento y la infiero;

es tu símbolo el que hago,

porque del mío ya nada tengo…

 

MENTIRAS

 

Las últimas almas

que aparecieron

rociando de lejía

el campo santo

de banderas de mi patria,

fueron las mismas

que tornaron

de tricolor para

firmar coronaciones

y hacer de eventos

ilusiones

y de realidades

vagas mentiras… 

 

CABALLO BLANCO

 

Si estás cansado

de que te nombren precursor de los caminos,

pinta un letrero en los Valles

y en las Costas,

da tu nombre

y tus señales;

ensucia tus patas de bosta

y orine,

cabalga airoso hacia cualquier mirada;

que las palabras no obliguen

a cambiar tu rumbo,

eres vibrante y puro como

la sangre;

no te lleves

cicatrices de otros,

sé tu mismo,

con herencia y bondades.

Corre caballo blanco

por las laderas que desees,

eres el estandarte de las voces que no ves;

cabalga imponente

y lleva contigo el vapor

de la ilusión…

¡Es así!

Si te dicen que partí

para batallas imposibles,

créelo,

¡es así!…

Porque tomando la espada

he vuelto a ver a mis hijos

y entiendo que aún no les he liberado…

haría falta volver

y comenzar a rasgar las vestiduras

prestadas por quienes

me convencieron que era libre;

¡no tengo una libertad que valga!

¡no cuento con una historia que me llama!

¡está ausente mi nombre de las cascadas!

No existo

en este laberinto

de incertidumbres

que amaba…

Por ello retomo la espada

y salgo al encuentro de los vivos,

esos que me durmieron en el alba,

para cortar en sus cabezas,

una a una,

las hebras de cabello

que tapaban su mirada…

Si no soy libre es porque ellos tampoco

lo son en sus almas,

los liberaré para juntos

liberar el amanecer

y con ello

edificar las columnas

que faltaban… 

 

CÓMO ME GUSTARÍA

 

Cómo me gustaría

lograr morirme ahora;

librarme del ayer,

correr el tiempo,

rodar por el vacío;

liberarme del polvo,

para no volver nunca a sentir

las heridas;

cómo me gustaría

labrar en las rocas

el epitafio de lo que será

mi tumba;

cerrar mis manos

y volver al fuego

transformado en hielo.

Cómo me gustaría

lograr morir ahora,

con la convicción  de haber liberado

mis principios

y ser parte de una historia

que reconoce

mis idilios…

Cómo me gustaría

lograr morir ahora,

sin tener que debatirme

con el inmenso obstáculo

de mi cuerpo,

quedarme en silencio

contemplando el vacío

y darle espacio a mis sueños…

Cómo me gustaría

lograr morirme ahora,

así como el alba alcanza el día

convirtiéndome en el primer rocío

que hace suya las mañanas…

 

INSOLACIÓN

 

Si hay una voz

que imponga libertad…

es para invadirse de murmullos

y bajo el manto perenne

de las ramas de eucalipto

se aprisiona el corazón

iracundo…

Revolución es elevar libertades;

permitir la cofradía

de las manos…

la imagen perenne empuñando

la vida,

llorando los muertos,

castigando el asfalto;

revolución es fragilidad

de cuerpos tristes

doblegados al garfio

del poder

que sucumbe las nubes

y erecto se hace ceniza,

transporta…

toma su cauce en el aire…

 

BALAS

 

Hiere profundamente

el dorso

de mi cuerpo-hombre;

transfiere dolor a la carne

y quema todo;

consume ese espacio

entre el corazón y la vida,

quita de mí la sonrisa

y transfórmala en plegaria;

acaba con la energía

que dice no a tus canalladas;

descarga la furia de no tener

alborada…

Hiere profundamente

y castiga cada palmo

de quien te da sus manos,

sé igual a quienes tintaron de rojo

las arcas doradas;

hiere hasta el final…

pero si no logras doblegar mi cuerpo

no podrás soportar mi ira

y volveré polvo

cada pedazo de tus sueños,

erigiendo en las vísceras

la bandera victoriosa

de la sensatez…

Solitario

Solitario,

limitado en la oscuridad,

sediento de libertad

y rasgado en el vacío,

encuentro las cenizas

de mi piel quemada

construyendo caminos

en medio de la nada; 

siento el deseo pulsante

de cambiar el abismo

olvidado de la libertad;

exijo un antídoto

de igualdad que haga del pueblo

un desconcierto envenenado

de optimismo y esperanza;

lentamente mis días

se vencen borrando caricias

y llegas de mi piel ulcerada,

pero no es dolor parir de adentro,

conquistar los sueños,

elevar símbolos,

pelear por lo que se cree

y se ama;

la lucha nos hace ser solitarios

para conquistar las elevadas

montañas,

sin glaciares,

sin mordazas…

sólo amartelando

el candente metal de la arrogancia…

 

RESPIRO

 

Respiro

el aire que entona el poema

para perdonar los atentados

contra mi pueblo;

para gritar al cielo y al  infierno

que al fin y al cabo

el pueblo reina…

El milagro del dolor

hace de los cuerpos cansados de las madres,

hombres que defienden su honor

rompiendo cadenas,

conquistando ciudades…

regresan de la luz

y la muerte no es una perdida

sino el comienzo triunfal de la tierra

que deja de soñar con frutos

para sembrar de vida los campos

y las faenas…

 

 

 

 

AMIGA REVOLUCIÓN

 

Creces más fuerte

que  la voz de la verdad

despierta…

inventando escaleras

eres cazadora de sueños,

no le temes a la hoja seca,

te resbalan los falsos egos;

no crees en promesas rotas,

extiendes la trayectoria con armonía

y es la sabiduría de los ríos

la que te consagra;

ya no mides la profundidad

de las cenizas,

porque tienes vida propia

inmaculada…

 

CASTIGO

 

Grietas dejan

las hojas verdes

que cortaste en el prado

de la batalla;

no se secaron,

quedaron allí

advirtiendo

que podrían volver…

y quizás ya no existan

hojas verdes que cortar

ni manos

que las traigan…

 

AMULETO

 

Campos de batallas:

¿qué hacen allí sedientos?

Quieren alimentar sus ganas,

aspiran alcanzar el viento…

cae el puño sangrando

y los dedos no se mueven…

rasgan en el interior

del dolor

buscando nuevas

pisadas…

 

ANTEPENÚLTIMO POEMA

 

Voy a construir una casa

con ventanas que muestren el paso

de la vida;

así,

sublimemente,

pintaré el caballo de mis andanzas

y si logro

sobrevivir al néctar vil

de las batallas,

abriré las puertas

y moriré

con los ojos fijos

de quien acurrucó su destino

en brazos

de la ignorancia…

 

ÚLTIMO POEMA

 

Revolución

atiende el llamado de los hombres

que creen en ti

y en tus despertares;

ayuda a conquistar la barca

que se ha perdido,

dale sentido de vida y muerte

a las causas;

no te alejes de los caminos

prometidos

y devuelve al final

del camino

el fuego que acobijo de delirios

al Bolívar niño,

al travieso de Hipólita;

devuelve cada centímetro de fe

que en ti han depositado

y no traiciones al amigo,

al corsario atrincherado

que ha recibido mil castigos

por no borrar de su mirada

el brillo del alba próspera

que muchos anhelaban…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EMBOSCADA (2016)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CASCADAS

1

Derramada

entre las grietas de un alma

sin luz ni oscuridad;

vaciada en el espacio húmedo

de los labios…

Conmovida por la ausencia,

desesperada en las palabras,

disipada en el vientre fértil

de las plegarias…

 

2

 

Cruzando surcos,

buscando enigmas,

haciendo tuyo

las vertientes

de un amanecer y sus misterios,

tomando del horizonte

el corazón cristalino

quemado por el hielo y la desesperanza…

 

3

 

Mar de fondo,

oleaje estético;

lleva los contornos y atrae los cuerpos,

vibra entre murmullos

y proyecta luz;

se llena el alma de espuma

y el viento se deja llevar

refrescando el verde sendero

donde gravita la humedad…

 

4

 

Se deja llevar

la campanada sonora

en el agua vertida que recorre de sudores

el suelo;

los pies juguetean con las piedras,

pequeñas y grandes,

en círculos lentos

empuñando el centro

y girando la forma;

el rocío cristaliza los cuerpos

y el brillo luminoso de unos muslos blancos

encienden el agua

y se pierde el silencio…

5

 

El cocodrilo amarillo

se ve transparente al caer por la cascada;

choca, violentamente,

con peces imaginarios

con aletas de colores;

los dientes del cocodrilo amarillo

llevan espuma y derraman algas,

todo es furia en la caída

y no hay en el fondo

ninguna mirada derramada…

 

6

Agua sedosa que recorre

el horizonte como venas en el corazón del alba;

verde,

definitivamente verde,

modelando los sueños

y rondando las estrellas;

verde con hilos dorados y terracota de cielo,

con sumiso candor la espada de hilo

atraviesa la neblina

y es cascada de fuego lo que brota

de la herida;

tenue caminante de aguas,

que desde lo dulce convierte en agria la despedida

y son caminos húmedos con cielo en calma,

son pisadas de quienes se hunden

más allá de la vida…

 

7

 

Crujiendo el agua como hierro y asfalto,

desde las entrañas de un camino largo,

caminando descalzo, provocando la aurora,

se va la melodía tejiendo de silencio la mirada;

el frío provoca el oleaje tímido del manantial herido

y es la cascada que irrumpe el elegante silencio,

las voces recrudecen el bosque

y del cielo colorido desaparece los colores…

Cae el agua hasta el fondo del río

y no puede verse más pisadas,

mueve las piedras y surge el rocío,

todo es blanco puro,

todo se pierde en un instante

por la cascada.

 

NATURALEZA

 

…Apareció el hombre

y colocó en su cuerpo un manto de arena;

las perlas le dieron vida y delinearon fortaleza,

se fue vistiendo de colores

y el blanco profundizó

la huella de una mirada triste…

…Era un pequeño grupo que abandonó

África en busca de alimentos;

sobrevivientes del hielo y las bestias;

La forma de sentir la vida nos hizo diferentes,

distintos y lejanos, a otros vivientes;

el homo sapiens, tomó la tierra y la hizo morada,

colocó maderos y alcanzó la luz;

se convenció que era espíritu para transformar el alba,

sedujo el amor y elevó la virtud…

Salvaje entre los salvajes,

su grito proclamó Imperios,

rodeo de agua dulce sus pisadas

y del árbol sagrado construyó la barca y la espada…

Después de guerras y cacerías,

el arte griego se volvió armonía, equilibrio y proporción;

la naturaleza humana se hizo orden

y la búsqueda de la divinidad asomó las almas,

cambiando la espada por las ideas,

de la poli se llegó al Estado,

del hombre bárbaro al hombre culto,

del inmenso cielo al mar intenso,

de la mirada de águila a la razón abstracta,

de la voz ahincada a la voz sublime,

del Panteón de héroes a la figura imantada de Jesús.

El espíritu apolíneo impulsó lo humano,

lo demasiado humano; 

triunfó la razón a la revelación;

los cristianos construyeron su tiempo…

Seducen el amor a la cosmovisión,

la conversión trajo la herencia grecolatina,

los teólogos guardaron su exacta tradición

y se difumina el subconsciente colectivo,

con la bizantina aurora de un alba que no se apaga.

El románico del arco de medio punto,

del contrafuerte, de los muros gruesos y las ventanas chicas,

se teje un alma recia y modosa,

sedienta de espíritu, en lo gótico de las moradas.

El arco ojival, apuntando hacia arriba, las etéreas arquivoltas sosteniendo el entramado, las vidrieras que

llenan los templos de fantasía

y las luminosas torres, esbeltas, que lanzan llamaradas

para despertar la fecundidad del suelo.

El arte navega entre olas de horizontalidad 

y verticalidad celeste;

punto de encuentro entre la naturaleza caída

y su Creador, sensación de distancia,

de miedo y cobardía,

sentimientos que mueven un medioevo encantador.

Del gótico se asienta el romanticismo,

de lo literal se cierne la distancia

y el hombre que surgió construyendo caminos

doblega su cansancio a la pesadez del alma. 

La Fe y la Razón,

cuentan su historia;

solamente la esperanza promueve el amor

y son días de sangre que cultiva la calma,

somos hombres y nuestra naturaleza

es la pasión.

El humanismo se cultivó por Europa,

el retorno a las formas alcanzó su color;

tomó desde el ombligo el paganismo antiguo

y surgió el barroco con el deseo mediador;

se plasmaron los signos,

la herencia estética y las guerras napoleónicas,

se fundieron en su propio resplandor,

con viejos presagios de barbarie y sangre,

el inmensos de egoísmo alcanzó su flor.

El hombre moderno

se impregna de pasado,

pervierte su gusto para admitir los fracasos,

busca la sorpresa y no la belleza de los encantos,

tolera para sí las maravillas vergonzantes de un

tal Cervantes;

no se dice,

se calla con voz interior que debate caminos,

el mundo se embarca en un sinsentido;

lo bello se hace proporción,

el mundo tolera la arrogancia

pero no perdona los falsos olvidos…

Y así,

cual canción otoñal,

lo moderno

va de un romanticismo que seduce las luces sigilosas

del atardecer,

a un nacionalsocialismo encontrado en la paradoja

dominante de la idea,

y de un liberalismo asfixiante,

a un socialismo gratinado de utopías…

El hombre se hace centro,

medida de las cosas,

relativo y cambiante en lo moral y político,

el hombre se vuelve estiércol y comienza

a desvanecerse …

Tanto dolor causó a su morada

que hoy herida como anda

poco puede o poco nada,

elevar su voz por el hombre;

es al hombre que le toca construir

del verbo

y de nuevo sus pisadas…

Será el clima,

será el fuego,

el hombre libre busca volver al

cristalino de la cascada,

 rompiendo la espuma,

y buscando la mirada de Dios

que le devuelva la esperanza…

UN AMOR SIN ESCÁNDALO

 

Me interesa que me ames escandalosamente,

con el jolgorio de las Fiestas decembrinas,

apasionada como el néctar del Sol naciente

invadida de fuego, serpentinas y bambalinas…

Me amas con el ciño del ojo y la mirada perdida;

con los labios cerrados y las manos contraídas,

con la excusa de por medio

y la indiferencia como herida;

Me amas a tu manera,

aislada,

vacía de discursos

y palabras,

levemente circunstancial

y comedida.

Me amas como se irrumpe entre cortinas;

tu cuerpo no se eriza ni se trasmuta

entre el frío de las horas del día,

aislada, formal y racional

ante cualquier despedida.

Tejiendo de distancia

el amor y sus consignas;

eres presencia lejana,

pero presencia definitiva,

sin grandes repertorios

un destello que alumbra la senda

por donde gira mi vida.

Soy el enamorado fiel,

el hombre entero que te arropa

la piel

y te cubre de espigas.

Me gusta el amor escandaloso,

ese que no mide espacios ni gentes

que se da todo el tiempo

y en cualquier instante desgarra

suspiros y bienvenidas;

me gusta sentir la fiesta de un amor

intenso, obsesivo, compulsivo,

que vibra…

Un amor que se hace de energía,

de calor humano,

de roce, humedad y fantasía;

un amor que no llame a la tranquilidad

que sea desesperado, ansioso y alocado

que vuelva la franja amarilla en roja

que despierte como esfera

y se convierta en melodía

que nunca gravite en la ausencia

y que vuelva tu rostro poesía,

allí donde los verbos se conjugan

en presente

y donde no hay lugar apacible

que deje sin amor

los contornos de la vida.

Pero tengo un amor sin escándalo,

sigiloso, tenue, sincero;

un amor de amanecer sereno,

con café caliente y tostadas untadas de miel;

con ropa limpia y comidas exóticas,

con medias sonrisas

y “Buenos Días Señor”;

un amor que transita las horas

como segundos

y se consume con el viento y el polvo;

un amor sin escándalo,

sin jolgorio, sin fiesta,

alegre en la intimidad;

feliz por su presencia.

Un amor que allí está y por el cual

muevo las piedras…

porque, aunque su distancia

minimiza la euforia

es el amor que da equilibrio

a mi sombra

y hace de los días

la melodía perenne

de una esperanza compartida.

Si llegara a ser escándalo,

sería la plenitud

de mi vida.

 

 

 

TÚ EN LA DISTANCIA

 

En la medida que el viento

acaricia el pétalo de tu mirada,

en esa medida el alma va extrañando tus contornos;

tus piernas largas y amplias;

tus muslos tibios y suaves;

tu cuerpo tembloroso, frágil;

tus labios húmedos y sensibles.

En la medida que las horas

pasan y atropella a los minutos y segundos,

en esa medida lo cotidiano golpea

el alambrado que distancia

y un desespero invadido de fuego

va consumando el cuerpo sideral

de quien te ama;

solamente la distancia es la excusa,

el tiempo un inusual tormento

y la espera,

un mar de cicatrices agrias, volátiles,

como sal en los surcos

de un corazón palpitante,

entre llanto y deseo…

En la medida que fuiste caminando

hacia el hostal de jardines de Pinar del Río,

mi sombra se difuminaba, se desdibujaba en cada uno

de tus pasos

y fue distancia tras distancia,

sendero tras sendero,

donde se perdió mi sombra

y he quedo ausente …,

salpicado de un Sol que seca los contornos

y me aleja,

en un oscuro destello de quien anhela

el rencuentro, la suavidad de tus besos,

el sentido puro de tu esencia,

encantada y gratinada

en el Universo sideral en donde

gravitas la,

con el llanto de añoranza

a cuestas,

confundido con las gotas saladas

reconstruyo

el río,

doy nostalgia a la distancia,

confundiéndome en la piel

y haciendo de los dos

un aromático incienso de fe y amor.

En la medida que el viento

acaricia el pétalo de tu mirada,

en esa medida te extraño y me convierto

en el corsario que cuida los detalles,

desde donde tú y yo

ya no tengamos distancia

y donde el vivir sea más que sombras

y recuerdos …

En la medida que el viento

acaricia el pétalo de tu mirada,

en esa medida mi corazón está invadido,

total, y radicalmente,

de ti…

EL AMOR ENGORDA

 

Como proteína de Dioses

y brotadas del néctar más puro del alma,

tu amor acrecienta mi apetito

y me convierte en devorador

de todo cuanto respira el alma;

anhelo tus manos suaves

haciendo escaramuzas

en mis cabellos;

tu voz ansiosa susurrando

en el cáliz de mi tímpano

convirtiendo en ritmo

los latidos de tus labios;

tu cascada de sueños

bordeando mis antojos

y tus constantes movimientos

entre el espesor de mis muslos

y mis manos agitadas,

te vas deshaciendo y haciendo

desnuda frente a mis ojos;

te voy sintiendo tibia

y aterciopelada.

Así alimentas cada gota

del rocío que emana

y son los pétalos

un depósito de hastío,

donde se acurrucan versos

de un poeta solitario

y se vuelve ensueño tus labios

junto a los míos.

Tu amor acrecienta estos deseos

guardados

y es fuego e inciensos

los que se apoderan del tiempo,

haciendo de las palabras

campanas siderales

y de mis angustias

una excusa para seguir

contigo.

Tu amor me llena como

el viento a las copas de los árboles

y como el sendero inmenso

al polvo de las pisadas;

como el manantial cristalino

al frío de las mañanas

y como la noche

al lado oculto del alba.

Tu amor engorda

cada proeza y cada tilde

que se aloja en la almohada;

es sereno e impulsivo

con las horas del día;

es huella húmeda de los caminos

andados;

es un amo conquistado

por el cariño y las perlas.

Tu amor engorda

y se hace más robusto,

quiebra desamparos,

se adueña de lo absoluto;

es un amor vigoroso

que es mío y

se hace tuyo.

FLORES

 

1

Del pétalo desnudo

se abre paso la mirada de las rosas;

silenciosas, buscando el trazo rígido

que la guía al cristalino de

un horizonte

refugiado en el silbido del viento…

 

2

 

Gotas de rocío

deambulan en el arco erecto de la flor;

miles de gotas humedecen

el verde oliva y el amarillo;

el colibrí, ansioso, modela

el viento y deja la sensación

de movimiento

en la estela transparente,

vestida de hielo,

donde las miradas reposan

extasiadas de belleza…

3

Las hojas

tiñen de nostalgia la pequeña huella

que no descansa…

postrada en el infinito espacio,

rodeada de insectos y larvas;

gratinada de colores,

posicionando la calma;

hojas que cubren el florido

espectro del gorrión en su nido;

dilatadas por el calor intenso,

desde la barca

que se ahogaba…

 

4

La “flor de Venezuela”

con sus dieciséis pétalos

que se abren y cierran al compás

del amor; 

son los Tepuyes de la Gran Sabana,

la Orquídea con sus inmensos pétalos

que abrazan las miradas;

con jardines y bosques,

con peces y libros;

todo cuanto gravita en la imagen

divina de un inmenso corazón…

Así es mi flor querida,

pasión y vida,

en el trayecto perenne

hacia el encanto de Dios…

 

5

 

Como un ave que extiende

sus alas ante el imponente viento,

así partiste de tu morada

pequeño corazón que

no descansas;

te fuiste convirtiendo

la tristeza en una renegada

esperanza,

y abrazaste el horizonte mágico

en un infinito

anudado y en calma;

te fuiste con las flores

a invadir los sueños

quedando de ti

la intensidad del amor

en el cataclismo de la nada…

 

 

6

 

Como llegaste partiste,

entre oraciones y café;

partiste con la mirada cristalina,

abarrotada de flores

y sueños…

Como llegaste te fuiste,

abriendo las puertas de un amor

de bambalinas.

tibio y resegado,

del más puro verdor;

Como llegaste te perdí,

en la distancia y el olvido

de una pasión,

sofocando las alegrías entre

tus pétalos,

haciéndome tuyo

en la intimidad del dolor…

 

7

 

¿Dónde está la flor

que me guía

que me nubla

que me ama

que me siente

que humedece

que sonroja

que mira

que camina

que impregna

y glorifica

las pisadas del amor?

 

8

 

Mentira

que detrás de la flor

está la vida;

mentira que te nombro

cuando se humedece de rocío

los amaneceres;

mentira que se dilata la aurora

esperando el silencio

en el laberinto esponjado

donde se derrite mi carne.

 

 

 

IMÁGENES

 

1

 

Antes

había un arco

que giraba alrededor de las miradas;

había estiércol regado por las aguas;

cascadas de hielo

con rocas violetas y grises

destellantes y mojadas;

antes estaba la luz

donde hoy solamente

se pierden las pisadas…

 

2

 

Se torna

violeta el ave atrapada

en la montaña encantada;

mágica tormenta,

humedece los símbolos en

la cascada

y se pierde desde el riachuelo,

herida en sus alas,

el ave atormentada;

el dolor la conmueve,

su respiro es sutil,

la distancia la desangra;

un ave que descansa

en el infinito celeste

de las rocas que le aman…

 

3

 

Cuando se va una flor

se separa el llanto del alma;

una herida se abre

con el silencio

imborrable del recuerdo;

el dolor perturba

y la ausencia desgarra;

el viento enloquece

y se deja colar entre los huesos

tibios que aún no descansan…

 

4

 

El Sistema Solar

abrazado en espiral,

desde la luz central hasta la Vía Láctea,

desbordando la galaxia

se hace muro permanente;

son punzadas que delatan

el lado puro que enaltece el alma

y se van regando los clavos oxidados

que rompieron la carne de quien ama;

cruces y panfletos

se ven dispersos en la majestad sideral;

el universo recuerda sus grandes afectos

y el soplo sagrado vuelve al mar.

 

5

 

Queda desterrada

la imagen de una voz que se expande

hacia el duelo de las algas y los peces;

lo profundo se descubre detrás

de las pisadas

y el cáliz resguarda

el vino blanco

que revuelve la espuma

en el fondo del mar donde reposan

las miradas…

 

6

 

El juicio invisible

del camino urgente;

la plenitud de un cuerpo rodeado de afluentes;

la insensatez convertida en plegaria,

en un holocausto

de temeridad y perdón.  

 

7

 

Espada repleta de vino,

consumada con el filo de una piedra tropical,

el Caribe murmura entre sus danzones

la apología de un tiempo que

cambió la verdad…

El cazador es perseguido

por su presa;

el agua es vaciada por el Sol,

la vida comienza al morir la carne

y la nada se vuelve esencia

de un manantial escondido entre las

nubes etéreas de un azul intenso

que resguarda el mar…

 

8

 

Solamente el sendero rocoso

de un laberinto escrito entre amapolas y claveles,

anuncia que el polvo galáctico

llega desde los pulmones a la flor;

se polinizan los campos verdes

y amarillos,

retorna las canciones a su silencio natural.

El hombre se hace imprevisible,

atormenta al ego y se justifica lo humano;

se acaban las guerras y cicatrices,

todos se alimentan con las dos manos.

El sendero rocoso

cultiva las espinas

y todo es virtuoso desde la flor de la vida,

se apartan las miradas

que reniegan el espíritu

y vuelve la poesía a ser un discurso de paz.

Todos caminamos de espaldas

en un mundo que nos presta sus ojos para

entender los caminos

y la oscuridad se desvanece

para dar paso a la verdad.

 

 

EMBOSCADA

 

Los barcos difuminan el horizonte en alta mar,

se van perdiendo en un espacio húmedo,

conjugan de luz y sombras

el inmenso manantial.

 

De la nada

surge la emboscada;

la naturaleza reclama su espacio,

el barco comienza a agrietarse como un molino,

todo es caos,

movimiento,

invasión…

 

El barco iza sus velas con urgencia,

zumbidos en vez de gritos

se dejan escuchar;

maldicen el pendenciero destino

y su causa turbulenta

se deshila sin cesar…

 

Las olas rompen

el cuerpo de madera de la barca en alta mar,

los que pueden se lanzan a un infinito transparente,

húmedo y blanco,

enrarecido por tiburones y peces tan grandes

como el firmamento sideral;

va hundiéndose la barca

con los sueños, la envoltura y la verdad,

todo se lo traga el viento

y la caída se va hacia un fondo infernal.

 

Se abre

el mar espumoso y con oleaje de cal,

el fondo traga la esencia como un espiral,

oscuro y errático,

el viejo madero que no es barca ya,

queda abrazado al tiempo

con marineros heridos y temerosos

en filo del laberinto del mar.

 

Fue

la emboscada aguerrida

de un mar conmovido y visceral,

derrotó la barca de los anhelos

y dejó a la deriva “los versos del capitán”;

ya no hay salida alguna

ni a la vida ni al más allá,

la muerte cincela su huella

en el piso movedizo del mar,

los tiburones rodean sus presas

y los peces grandes tongonean

el suave y fuerte oleaje que consume

las horas

esperando el final.

 

El capitán

sigiloso invita a rezar,

todos se agarran de las manos

y se ciñen a su fe

ante el invierno real,

saben que está cerca la ida

y que a donde les tocará llegar,

deben seguir unidos para su barca abordar…

 

En instantes

la fiereza de las suaves olas

se alternan con movimientos bruscos,

escamoteos, golpes y mordiscos;

son desmembrados desde el agua

y el blanco cal que les cubría,

se tornó rojo fuerte

y el silencio del oleaje

y los aleteos de los tiburones y los peces grandes

consumieron las horas

hasta el nuevo día…

 

La barca volvió al puerto

y allí estaba

el capitán y sus hombres,

todos juntos, tomados de las manos,

gritando consignas en el nuevo día…

Ya el mar no existía,

la barca cruzaba las estrellas

y la Vía Láctea

a velocidad infinita, recorrieron el Sol,

se posaron en sus volcanes

y pasaron por la Luna

dejando una sonrisa.

Visitaron otros lugares,

enarbolaron nuevas velas,

la alegría se hacía contagio,

solamente cantos abrigaban su huella…

 

Y miraron de frente

la luz que antes les fue negada,

una emboscada

les cambió la suerte,

hoy son corsarios que deambulan

desde el alma

regando de esperanza

lo conquistado por la muerte.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LO INTENTÉ TODO (2009)

 

 

 

 

 

 

 

 


 

LO INTENTÉ TODO…

 

Al cantautor  Leonel García,

a quien primero se le ocurrió…

 

Desde nuestro encuentro

construí un mundo entorno a ti…

edifiqué ternura,

te cubrí de jazmín,

siempre brindándote más

y pidiéndote menos…

 

Me hice fiel

aún a costa de los halagos y coqueterías;

me hice fiel al símbolo de nuestro amor,

a la alegría de nuestros besos,

a la pureza de nuestros cuerpos…

 

Aprendí a decir las cosas con cuidado,

sin que tocaran tus sentidos

e ilusión;

te adoré como a una reina

en la lujuria de su pasión de dama;

te cuidé como niña pequeña,

como diosa excelsa invadida de fuego…

 

Me hice tu guardián,

la intimidad de tu silencio,

la voz  que rompiera temores

y te hiciera intrínseca

de vida,

y de palabras…

 

Pero ante tanto arrojo

y entrega prefieres la ausencia y el disimulo;

te molesta la intensidad

y te avergüenza la dulzura…

Prefieres oír otras voces,

otras historias,

otras sonrisas…

mi alma ya no vale…

no es común como las cosas de tu vida.

 

Temo que el alma grite enfurecida

y tome la iniciativa de no aguantar más

falsas corduras y continuas despedidas;

te vas y no te vas,

te das y no te das…

Sólo sé que he intentado todo

y sólo siento que tú nunca

te has enterado…

 

SEGUIR O NO SEGUIR

 

Ha sido tan largo el sufrir

que no me encuentro cuando tu voz

invade de ternura

los contornos del alma;

ha sido tan largo el sufrir

que tus caricias no logran suavizar

la sal de las lágrimas;

ha sido tan largo el sufrir

que ya no importa si sigues

orientando mí camino

porque perdido como ando

en el laberinto oscuro de tu cuerpo

sólo queda esperar

el tiro de gracia

de la nueva indiferencia…

 

FÁCIL

 

Es fácil partir en dos

el alma sigilosa de los que aman;

es tan sencillo doblar el metal

del que están hechos sus corazones;

es tan elemental

herir hasta los huesos

a quienes hacen del camino

una excusa

para llevar día a día

detalles y motivos

a quien se ama;

es tan fácil destruir el amor puro

y en su lugar construir

el dilatado espectro de un amante…

 

DESTINO

 

Debo morir pronto;

la renuncia a la vida

el destino la ha firmado.

Los detalles de lo que fue

y nunca fue,

ya los diste en tu discurso;

los detalles los boicoteaste

para merecer una libertad limitada;

escogiste el camino simple

y me dejaste gratinado

de recuerdos…

con las manos sudadas…

 

DEMASIADO AMOR

 

Cuando pinté tu retrato

aquella mañana de octubre

eran tus manos las que hablaban

y los labios tarareaban melodías

de amor infinito…

Cuando pinté tu retrato

modelé en tu sonrisa

el signo de la pasión,

esa misma pasión

que hoy hace,

desde el ideario de mi sufrir,

un llamamiento al alma

para que deje en libertad

tus encantos

y puedas esparcirte como

manantial por el cauce

del amor que quieras…

 

CORAZÓN

 

Es verdad,

como cascada las lágrimas

mojan el vestido transparente

de tu piel;

es verdad,

no he sido diligente con tus besos,

no he conquistado el puerto

de tus ojos de luna;

no he motivado tu furia apasionada

como tanto me pediste;

es verdad,

he fallado en amarte a plenitud

pero aún hay espacio

desde donde colocar mis despojos

y adueñarme del alma,

no sólo para rasgarla

y ceñirla a mí,

sino para invadirla de ternura

y abrigarla con el músculo

que palpita sólo por ti…  

 

COMO TODO

Dedico: a mi hijo Sócrates

 

Si me enseñaras

amar

no sería tan indiferente…

aprendería a quererte en calma

y brotaría del cuerpo

bondad…

 

Si me enseñaras

amar

ya no tendría que rasgar

tu alma,

ni ver en el oscuro despertar

de estar ausente

lo indefinido

de tu sinceridad…

 

Si me enseñaras

amar,

como todo,

aprendería a descifrar tus enojos

y me daría tiempo

para contemplarte…

desearte y añorarte

en el espejo de agua

de tus ojos moros…

 

Si me enseñaras

amarte,

es posible que ya no ocurran

más desahogos

y si con lo poco que hay

te imploro,

imagina amarte más…

 

MIRADA

 

Busco

intenso tu mirada;

los amaneceres

toman de ti

el murmullo…

 

Cada mano dibuja

contornos

que dilatan

espacios…

 

Toco

los reflejos

de una luz construida por

olores y sensaciones;

hago de la brevedad

una excusa

desde donde domar

tus encantos;

vivo explicando delirios

para ver

en el detalle

no la ausencia de luz

sino tu mirada…

 

BREVE

 

Tus manos acarician

el pequeño centro de amor

que se dilata…

…y aún hay vacío…

 

SINCERIDAD

 

Gotas de agua invaden

el estanque que dilatado

ya no aguanta tu ausencia;

colores púrpuras absorben

el humo azulado del incienso

y las melodías,

esas que fueron nuestras,

se dejan oír en lo profundo

del vacío…

un leve hastío

acerca tu mirada

y como inmensa cascada

llegas arropando todo,

haces de mi vida una barca

y de mis sueños

despojos…

 

ROSTROS

 

Por las calles todos

miran con desprecio

el angelito que camina

con sucias manos

pidiendo excusas para vivir;

le miran con fatiga,

como desecho…

no ven su rostro

sino sus manos;

no ven su tristeza

sino sus labios;

lo empujan y golpean,

lo sacuden

y lo pintan;

para todos está allí

para todos no importa…

 

Rostros que ya no son

vistos;

esmeraldas consumidas

por el existir;

pequeños sensibles

atormentados;

conquistadores

de supervivencia

condenados a vivir…

 

AVE

 

Como ave que se ahoga

se van consumiendo

mis pisadas

en el inmenso escaparate

de tus sueños;

en esos espacios sin nombre

en los que aprendí a llorar;

en esos espacios vacíos

en donde coseché

los anhelos

rompiendo la copa

y derramando sobre

las cicatrices

tus olores

y recuerdos…

 

CAMINOS

 

La ruta del arco iris

acompaña las pisadas tenues

de quien conoce de amor

y despedidas;

brechas de conquistadores

que tejen de risas

los pensamientos

ofreciendo a lo desconocido

una imagen desnuda

de los corales

aún no alcanzados…

 

PÁJAROS

 

Cuando las jaulas

ya no aniden pajaritos;

cuando se le dé libertad plena

a la justicia;

cuando amanezca

y el rostro refleje que hay

destino;

allí tomaré las hojas

secas rodeadas de amarillo

y veré a la distancia

los sueños fugitivos

de quienes nunca

liberaran

su espíritu…

 

ÁRBOLES

 

Era un niño

el que amaba las voces

sigilosas de los árboles,

cuando el inmenso leñador

sumó el bosque

a sus trofeos

y quedó la planicie

como un campo santo

rodeado de savia

y trozos de madera;

el olor a kerosén

daba testimonio

de la tortura

a los pequeños seres

que dan oxígeno y sombra

al cansado leñador…

 

DESNUDO

 

Desnudo,

arañado;

viviendo de motivos absurdos

que dan sentido al laberinto

del alma…

 

Arañado,

deambulando entre tu sonrisa

y la esclavitud

de la voz tenue

que sucumbe

y cambia…

 

 

 

 

 

 

MELODÍA QUE NO AHOGABA

 

 

Voces

tejiendo

el laberinto

de las almas;

oscuro lugar

de promesas;

desfiladero

de la anomia;

embrujo de cada

mañana

en donde la risa

ejecuta

la única melodía

que no ahoga:

tu llanto…

 

GRIETAS

 

Sin retorno

se va la voz

y queda sólo

el cuerpo lleno

de grietas;

queda sólo

el sueño de una historia

que contaban…

 

Sin retorno

las pisadas

se hacen eco

de voces que

lloraban…

 

 

MOJADO

 

El inmenso

lago

de cosas que mojaban

se torna azul

al instinto…

 

El nido majestuoso

de los verbos

marca las pisadas…

 

¡Aquí estoy lámpara!

¡Retuerce las campanas!

¡Desnúdate frente al alba!

Moja con tu piel mojada

el cuerpo titilante

de las nueces…

 

SÍMBOLO

 

 

El filo

blanco de la espada

hace de mi garganta

un símbolo…

rompe caminos,

toma espacios;

transforma

en verdugo

las cortantes manos

y quita las migajas

que tu cuerpo

dejó en su visita…

 

 

 

EXPERIENCIA HUMANA

 

 

Ya ido

de cualquier

experiencia humana,

dejo de mirar los espacios

y concentro mis pupilas

en el néctar

del agua fresca

que riega tu cuerpo

y torna como corriente

en el cauce

de la melancolía.

 

AZUL

 

Como no encontré un mar

para tus anhelos

construí un lago

de seda pura…

amartelé cada uno de los

recuerdos

y escribí poemas

de ilusiones y fantasías;

construí en tus espacios

el néctar diverso

de las flores;

le di colorido a la cascada

de tus ojos

y como relámpago

volví a ser centella

en el azul

de tu regazo…

 

INDIFERENCIA

 

Nunca entendiste

que el ave de mayor plumaje

no es la más esbelta

sino la que más frío siente;

jamás comprendiste

que los detalles son excusas

para amar todos los días;

en ningún momento aprendiste

que las manos y los ojos

oían

y menos lograste enterarte

que mi corazón

y mis sentimientos

estaban rodeando cada palmo

de tu cuerpo;

el amor es así:

ida y camino perenne,

llovizna constante

sobre un solo manantial…

Mirada tierna

con manos alegres,

despertares,

que nunca dejan

de soñar…

 

CONTIGO

 

Manantiales

que se dejan ir detrás

de promesas;

esfinge dorada

que muestra en su cuerpo

el látigo de la esperanza;

recuerdos de infancia

que marcan la ternura,

rebaños de cascadas

que tuercen el destino

de las bestias.

Pasos

lacerados y constantes;

puertas que se abren

y se cierran;

lámpara que absorbe

la inocencia;

refugio

de sueños

que no acaban…

Y así voy modelando

la figura de tu cuerpo en estambre,

los nudillos de tu sonrisa,

las muecas de tus pisadas;

el retorno a la escalera

y los gritos

alegóricos

de quien

amaba…

Contigo

veo el recorrer de las lágrimas,

sufro más allá del sufrir;

me converjo en ti,

mi adorada…   

 

 

LUZ DE MADRUGADA

 

La luz de la madrugada

se apagó;

mi silencio se confunde

con las campanas

de la oscuridad;

mi imaginación

se trasluce en un

mar de espesas algas

y del corazón brota herida

una aurora que se apaga…

 

Cierro mis ojos

y la oscuridad de la noche

ya no delata;

no hay oscuridad,

ya ha amanecido… 

 

RENUNCIA

 

Es necesario

renunciar a ti;

perder todo dolor

que me causas;

irme hacia un sendero

gris y en calma

donde no haga daño

tu cicatriz…

 

Renunciar

no significa perderme de ti;

es reconstruir

lo que el egoísmo y el engaño

han creado;

renunciar

no es perderte a ti

es cambiar de rumbo

y escenario;

por eso

mi renuncia es el puente

a la esperanza;

al encanto del futuro,

es un recorrer nuevo

a tu lado y al mío,

donde el alba

nos alumbre

y nuestro calor

contagié al frío…

 

VERTE Y NO VERTE

 

Conflictos,

mirañas, estiércol…

todo gravita para despedirnos;

tus ojos se dilatan de furia,

los míos lloran como capullo; 

dices que es mejor no verme

que mi distancia

guarda mejores recuerdos;

que mis manos ya no son anheladas

que ya no compartes mis sueños;

dices que es mejor estar ausente

que estresar el último espacio

de tu mente;

dices que es mejor querer así:

sin destalle ni locuras,

querer tranquilamente.

 

Pero te olvidas

de la vida,

de los obstáculos

y de la suerte;

te olvidas que juntos

hicimos de la hebra un hilo;

que le dimos sentido

a nuestro fuerte;

te olvidas que juntos

aprendimos a tenernos

y que si nos hemos preparado

para algo

es para estar unidos

hasta la muerte…

 

¿Verte?

significa vida…

¿no verte?

para qué preguntármelo

si no puedo

perderte…

 

HÉROES

 

Triste destino

el de los héroes…

caminar por senderos de fuego,

recorrer manantiales sedientos;

marcar con dolor las heridas

y cambiar la historia

de los pueblos…

 

Triste destino

el de los héroes…

rasgar las vestiduras,

doblegar armaduras

y amar en contra del tiempo;

ser idilio inmortal

de los poetas

y ser dibujado

en el mármol

de los recuerdos…

 

Triste destino

el de los héroes…

iniciar mil batallas

y no poder terminar

de construir su morada,

su refugio,

su propio anhelo…

 

Triste destino

el de los héroes…

que cortan de un tajo

la historia

y se involucran en ella

como simples

protagonistas

de un cuento…

 

Triste destino

el de los héroes…

y triste melodía

la de sus cuerpos…

 

LOCURAS

 

Imagino

que ya agrietaste

el recuerdo;

que ya de mí

en ti

no existe nada;

que tomaste

todo tan en serio

que mis locuras

ya no te socavan;

imagino que otro

ocupará mi tiempo

que para él

no habrá excusas

ni cansancio,

que la novedad

hará rugir tu cuerpo

y de mis detalles

ya no quede nada;

imagino

que sus toscas manos

harán de ti

presa fácil para olvidar

mi ternura

y que detrás de su armadura

colocaras

mi “te quiero”…

Imagino que

de nada valdrá estar vivo

porque para ver en ti

todo eso

prefiero hundirme

en el abismo

y que sea la tierra fría

la que tape mis ojos

para no

contemplarme

muerto…

 

LA VIDA NO ES UN SUEÑO; TÚ ERES LA VIDA

 

Dedico  a Carmen Sofía

Eras

el uniforme azul,

talladito a la cintura;

los cabellos enroscados,

brillantes como el astro Sol;

eras la sonrisa tierna

con tus mediecitas de colores,

y el amuleto los cuadernos

protegidos en las manos;

y creciste como todos,

con sueños y esperanzas,

con belleza y con templanza,

con seguridad y arrojo;

creciste como el afluente

cristalino que calma la sed

de los bosques;

como el alba enrojecida

que toma para sí los colores;

creciste y le diste forma

a la amistad, al trabajo, al esfuerzo;

no te amilanaste ante el cansancio;

no te entendiste con el fracaso,

siempre llevaste la flor del día,

en tu aleteo de mariposa

conquistaste la voz

y rociaste de silencio

la melancolía;

hoy el destino te impone nuevos

restos…

como siempre harás de la vida

un inagotable camino de triunfo;

no serás flexible ante las ataduras

del cuerpo,

porque tu espíritu nunca estará enfermo,

jamás rociará una lágrima…

se convertirá en centinela de los sueños

y abarcará la luz del universo

hasta reflejarse en el inmortal

resplandor de tu alma…

Carmen Sofía,

que las palabras llenen de agua

esos capullos tuyos;

que no haya excusa para alcanzar los sueños;

porque la vida no es un sueño,

tú eres la vida…

 

YOU HAVE MY WORD…

 

A:  Carmen Cecilia Castellano

You have my word…

que no describiré tormentas;

que me ceñiré a tu talle y cubriré de sueños

mis promesas…

You have my word…

que no buscaré caminos

en donde tus pisadas hayan sido heridas;

que los acontecimientos

no delimitaran la mirada

y que sobre las rocas,

entre la arena y el moho

roturaré tu nombre

y te liberaré de sombras

para que te conviertas en cascada

y abraces desde el infinito

los módulos celestiales

de quienes somos

una brizna de paja en el viento…

You have my word…

que construiré Castillos

donde el castellano cohabite

con el inglés anglosajón

y se escriban intensos versos

que de nuevo le den sentido a mi voz…

You have my word…

que seré cauteloso;

que no abandonaré tu barca,

que me mantendré firme,

heroico,

inmenso…

para repetirte día a día…

the word…

you have my word…

tienes mi palabra…

 

IDEARIO

 

Conmueve sentir tus ojos dilatados

romper el silencio

mientras intentas llorar…

 

Conmueve no entender

qué hechizo te hizo cambiar…

qué dolor te llama y te contagia…

qué universo te ensalma…

qué locura te brinda

dolor y libertad.

 

AZUL

 

Tú me llamas azul

porque mi sonrisa esculpe

el infinito…

Me llamas azul

porque opaco la sensualidad

de tu alma

y convierto en luna

el corazón

y en mariposas

revoloteando

todo tu cuerpo…

Me llamas azul

porque sabes más que la llovizna

y te vistes en el escaparate

sigiloso de la distancia.

 

MURO

 

El único amor  que se hace amor

es el amor mismo;

no amerita formas ni recetas;

no necesita de escritos y capullos;

el amor nace del detalle

y de la profundidad

de esos ojos cristalinos

que son tuyos…

El único amor que se hace amor

es el amor mismo

y allí donde la línea cruza

con diferentes caminos

desaparecen los señuelos

y se construye

un solo muro…

 

ASFALTO

 

Aprendí

a ver el asfalto y los edificios

del mismo tamaño…

lo que no encaja es tu corazón:

es tan inmenso y desafiante,

lloroso y acongojado,

totalmente inseguro

que temo no soporte

la tristeza y el dolor…

tristeza de estar ausentes;

dolor por estar distantes;

temor de perderlo todo

en el abismo cotidiano

de la sociedad…

 

SABANAS

 

Alguien

tomó la sabana

que cubrían la talle

de tus muslos blancos…

la volvió polvo

para que se confundiera

con tus olores…

 

CALOR

 

El mundo va tornando

de infinito

las reglas de dolor

que te impongo

por mi causa…

No disimulo

la avaricia:

te quiero para mí

en cuerpo y alma;

no disimulo el calor de mi cuerpo:

sede ante ti como cascada…

no disimulo que el Universo

entero le quedó pequeño

a nuestra alborada:

se tiñen de luces los luceros

y absorbo todo de ti

y aún falta…

 

¿QUIÉN?

 

¿Quién

ha conocido de amores

y distancia?

Salvo

mi tristeza

y mis manos mojadas,

todo cuanto conozco

se llama como tú…

Debe ser por lo profundo

de las flores

y por los sueños

de nuestra infancia…

 

¿Quién

ha conocido de amores

y distancia?

Pregúntaselo

al recuerdo de la amada

y siente su ternura

delatando

la arrogancia.

 

¿Quién

ha conocido de amores

y distancia?

El que haya visto

los naufragios

de los barcos que

volaban…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA MORADA

 

Lejos de casa estuve largos años;

y ahora, ya a su puerta,

no me atrevía a abrirla, temerosa

de que un desconocido rostro me recibiera…

 

Emily Dickinson

(“Lejos de casa estuve largos años”, en Poemas,

Madrid, Edit. Visor,1979:73)

 

 

La morada

es un manantial

derramado

en nuestra alma;

allí convergen sueños

y despertares;

allí se escribe tu nombre

cauterizando cualquier vestigio de olvido;

es la morada de nuestros besos,

el lugar común donde los cuerpos

se doblegan en calma;

el lugar común para comer nueces

y pintar estrellitas mimadas;

la morada no tiene paredes ni piedras

sólo tu nombre y los susurros de almohada;

la morada es el lugar de los cantares,

del idilio constante del que ama;

allí,

con los pies descalzos,

se entrecruzan las miradas

viviendo plenamente la suave piel

que se quema con el alba…

 

La morada 

es el encuentro con lo conocido,

descubriendo en cada palmo del alma

el intenso sonido de la cama

cuando conquista

alboradas…

 

La morada

es nuestro campo de batalla

y en él no sólo sucumbimos…

nos construimos

el mañana.

 

 

 

 

 

 

 

CONCHAS DE NACAR

 

Las conchas protegen

los moluscos,

rebosantes de carbonato cálcico…

Anónimo

(“Concha de Nacar”, 1956)

 

 

La mirada

se mancha de lado a lado;

imágenes, colores de vida,

voces entonando besos,

acabando con el arco iris

de los recuerdos…

Sin luces

que se posen sobre el sudor

de las manos,

se llena el cuerpo de hormigas;

se rompe el silencio

con el humo de las hojas…

y caen conchas de nacar

entre las pisadas

que quedó en algún recodo

de las manchas

en tu mirada…

 

CORAZÓN

 

Miles de hormigas

invaden el espacio

donde escribo con soledad

y miedo;

se posan en la piel

y la rasguñan;

hieren las heridas;

envenenan las células;

hormigas grandes,

hormigas pequeñas,

sólo les hace falta

llegar a mi corazón…

 

TEPUY

 

El trago amargo

lo cultiva la sombra del imponente

tepuy…

es la sombra que camina con los días

y desprecia la oscuridad

simulando silencio…

 

El trago amargo

de tu voz

endurece la piel

y deja palidecer las manos

que ausentes de sombra

evaporan el tepuy…

 

ÁRBOLES

 

Fuertes.

Airosos.

Como ingratitud y odio;

sinceros y misteriosos,

aglutinando sabia y oxígeno…

rondando la tierra,

sembrándose

en distintas direcciones;

heridos por el holocausto

del egoísmo,

lloran el alma

que se retrata

en la cascada del rocío

que invade hoja a hoja

los verdes y

amarillos…

 

LUZ

 

Sólo

apareces

cuando los colores

se dispersan en la retina

y engañando los sentidos

imaginamos que

miramos…

 

AMORES

 

El

olor a mangos

torna el escenario

que respira

y siente

la cabalgadura

de los años…

 

La sonrisa

sofocada como silueta

ve pasar a lo lejos una amada…

sus contornos son agraciados

al viento,

sus pezones erectos

tibian la gravedad

y los muslos amplios

y flexibles

se abren paso

como tornado

volteando espejos

en cada mirar…

En ese instante

que la amada pasa,

que su humedad es reflejada

entre el suelo y la sal,

apreciando el cristalino de los labios;

seduciendo su cabellera

al deslizar,

en ese instante nos enamoramos,

fuimos uno sólo,

para luego renunciar…

Amores

de mangos,

olores de fruta fresca

que no se prueban

sólo se ven pasar…

 

ONE DAY

 

“Vacilón…

que rico vacilón…”

Todo de fiesta,

la calma sencilla de la alegría;

con recuerdos que van

llegando tras la cascada;

cascadas que van tornando

de simpatía…

Desatando nudos;

contando historias;

liberando fuego;

consumiendo himnos;

esperando caminos

y caminando en flores,

así de la nada

construyo destinos..

Un día,

sólo un día basta,

para que cambie los gritos

por campanas

curvadas;

para que cambie tu nombre

y me subleve

en armas…

 

NOSTALGIA

 

Llora

la mano

que junto a la pared

espera ser muro

y contagiar

de cal

el iluminado espectro

de tu voz.

 

LÁPIZ

 

Escribe

el grafito

con oscuridad las palabras;

marca todas las tildes;

es una canción elástica.

Toma cuerpo

el mensaje,

se estructura de sabores

imaginarios

y encuentra en el amanecer

el reflejo de su forma

reconociéndose

como

lápiz…

 

TINTE

 

A veces

eres oscuro,

otras amarillento;

logras esconder detalles

pero desnudas

las raíces

y sus bocas…

te ha marcado la luz

con variedad

de tonos;

pero en el hemisferio

de los sueños

sigues siendo oscuro

y amarillento,

no conoces de acentos;

cubres todo

y callas

el secreto…

Así

te voy observando

en el escaparate

con que deambulan las gentes

para lucir diferentes

en los asfaltos

y los bares… 

MIEDO

 

La muerte...es volver.

Anónimo

 

Tengo

tanto miedo

del miedo de morir

que voy por los caminos

acariciando la vida;

tocando con el pulso

de las pupilas

este universo lleno de aire,

agua, tierra y fuego;

y es el miedo

a lo desconocido,

al silencio de estar dormido

sin volver

despierto;

al silencio del oscuro

laberinto,

al paso por la vida

sin el abrazo certero.

Temo tanto

al miedo mismo,

al renacer en otro cuerpo;

siento nostalgia por mis manos,

mis parpados cansados

y mis atractivos buenos…

Temo tanto

del miedo de partir

como tanto partir

tengo miedo;

no quiero dejar este valle

en cicatriz,

quiero abrazarle

a cuerpo entero…

Y si

las horas terminan de confundir

vida y partida

ya no se vuelven sombra,

partiré en contra de la vida

sin recuerdos

de lo grande

en que sentí mis auroras…

Tengo

tanto miedo

del miedo de morir

que ya hasta el miedo

me habla de vivir,

porque el morir no es negación de vida,

es el final de lo que empezó a morir…

Así pasan en mi letargo

las imágenes

de quien en cuerpo y juegos fui,

mis alegrías y mis tristezas,

lo fértil de mi festín,

aquellos amaneceres,

la morena grotesca,

la blanca amarilla

y el azulejo gris…

Viví, aún vivo,

las ametrallas a un delfín,

las escaramuzas al hambre,

los panes con mantequilla,

los cafecitos y los frutos

seductores de la vid…

Tengo

tanto miedo

del miedo de morir,

que al cruzar la cuesta

la mirada se pierde en el pasado

y el presente ya no vive,

se desvive por lo que fue;

los recuerdos se hacen vida,

los océanos pequeños lagos,

los sueños

inmensos anhelos

y lo que no fue,

simplemente

no fue…

allí queda el zumbido

de quienes nos vamos…

de quienes hemos postergado

por un instante

el tiempo

para vernos crecer…

Tengo miedo

de morir

y moriré…

tejiendo hilo a hilo

el manto de esperanza

de algún día

volver…

 

HOY CANTO CON EL CORAZÓN

 

El

sonido

taladra

la voz

que toma al canto

como excusa sonora;

el cuerpo vibrando

a través de la aurora,

en el sueño sutil

de lo que fue una historia;

hoy el canto de los pájaros

desnudan la majestad

de los sentidos;

se erige el ave fénix

sobre el escaparate escarlata

donde rotulé tu nombre

y miles de alfileres se clavan

en mis aún ojos cansados

obligando a los párpados

a ver

en el sin fin de siluetas

que se parecen a ti

y de la cual

soy esclavo...

Hoy canto con el corazón

y mi voz ya no es llanto:

corazón cantando con emoción,

corazón que se difusa

en tus encantos...

Canto con el corazón

y comiendo el dolor

de la herida

voy cayendo de la ilusión

devorado por la vida.

 

SIMPLEMENTE MARÍA

 

 

A María Fernanda Naim López

 

María,

o simplemente María;

como gota de agua

tu imagen invade

la mía;

como espectro sideral

te tornas de fuego

y quemas las alas

de mi agonía;

 

María,

o simplemente María,

cómo rodear tus infinitos ojos verdes,

cómo hacer de hielo

tu piel morena;

cómo susurrar encantos

en el pabellón

de tu oído de luna;

cómo rondar en tu silueta

sin toparse con la espuma…

María,

o simplemente María,

te vas convirtiendo en mi esfinge,

en el universo celeste

que me guía,

en el compartir de siempre,

con risas y miedo;

con susurros de miel,

venciendo las distancias,

atropellando al viento,

así llego a tus mejillas

y de beso en beso

te celebro hoy más que ayer;

ayer tu cumpleaños

hoy un nuevo día

para pensarte otra vez…

 

María,

o simplemente María,

no quedará camino

sin la huella de tus pasos;

sin el verde silvestre con que miras,

sin el cauce caudaloso

de tus manos;

María,

o simplemente María,

rondas el capullo

floreces sin espina,

emerges del alma,

alcanzas la neblina…

Así vas…así eres

María,

Simplemente María…

 

 

 

 

SOY

 

Soy flor

y tú eres horizonte;

soy sueño

y tu luz que me toma;

soy parte de esos detalles

que nos dieron dos capullos:

dos capullos florecidos de esperanza;

soy espada

y tú eres mi filo;

soy tu amado

y tu mi amante infinito;

vivo en ti

y tú vives conmigo…

Soy así…

puedes contar conmigo…

Soy fertilidad

y tú eres cultivo…

Soy flor

enredado entre gotas de rocío,

llevando tatuado

el cariño…

y como sueño:

tu mirada incrustada

en el laberinto

de mi ombligo…

 

LO SÉ

 

Lo sé:

las luces anuncian que hoy es tu despedida;

que sobrevives:

que el aire de la montaña

pasa arañando con su hálito y desciende

sobre la techumbre dispersa de la noche

para celebrarte

con la suavidad delirante

de tus manos…

Lo sé:

la húmeda estrella

sobre tu cuello

el indefenso tatuaje de la vida misma;

se moja en su pericia de gata el alma,

y es tu cuerpo

el más hermoso rescoldo que abriga

el nido de los años que pasan descalzos…

levantas la mirada

y ávida de cielos das los labios,

como mariposa te posas

dejando corretear

tus encantos;

Abajo,

las hojas sedientas por el temor

ya no son tan verdes como antes,

pero tú, aquí,

despliegas

tu más hondo beso

y suples con cariños

cualquier tiempo,

palideciendo la calma

y conquistando nuevos sueños…

 

Afuera,

¡hoy hay alegría!

Gravita en mí tu esencia

e invade el espacio

inventando cantos nuevos,

y aprendiendo a no negarlos…

hoy tu ser se convierte en alas,

en el ángel que conocemos todos

y que fluye de alegría

amartelando el alba…

 

 

 

PINCELADAS

 

Volteando

las caras

de la moneda,

voy pintando de amarillo

tu silueta

azul celeste;

le doy imagen a tus nudillos,

transito tu frente

y me reposo en tus labios;

me dejo llevar por el acantilado

de tu vientre,

floto entre petardos

y me ciño al muslo

palpitante que entre la blancura

de su talle

y el rojo intenso del rasguño

parece calcado por

los látigos;

parece presa

de temores y angustias…

Volteando

veo palidecer

las pinceladas;

me acerco a ti

y me distancio;

me confundo con cada

losa que cubre tus ojos

y me siento invadido

por los colores

de la esperanza…

Volteando,

buscando quizás tus huellas,

he olvidado las mías,

¡quizás no!

Quizás volteando

tus huellas se juntaron a las mías

y a quien busco

es a nosotros

aun pintando estrellas…

 

SOÑÉ

 

Vi una gota de agua

bajando por el contorno de un vaso;

en su pequeño espacio

estaba tu mano mojada,

se veían tus ojos grandes

dilatados

y unas mueca

de sonrisa

que miraba.

Sentí

el frío de la humedad

de tu mano;

sentí el cristal

de tus pupilas

y un pedacito de tus labios;

estabas allí,

callada y cautelosa;

esgrimida y temeraria,

esperando quizás

que me tomara la gota

o simplemente

hiciera costumbre

contemplarla…  

 

ES AMOR LO QUE SIENTO

 

Veo

en el atril de las fotitos

la imagen de Diego y María;

de Geraldine y Juan;.

los veo

como esfinges

de un amor sincero,

de palabras aterciopeladas

y llenas de infinitos

“te quiero”;

Veo en ellos pétalos

a flor  de vida,

el horizonte

y alba que tanto quiero;

esa felicidad plasmada

en sonrisas,

esas sonrisas amartelando

de fuego…

Y siento amor sincero:

sin medias tintas,

sin “pájaros de mal agüero”;

son el fruto de la dicha,

de las estrellas,

del cielo…

son un amor de esperanza,

bañados en el néctar

perfecto…

Pero como en el imperio de Dios

los caminos todos no

serán buenos,

eso es lo

que menos importa,

hay amor sincero…

y cuando las olas recorren

su cauce

nada les impedirá

regar la orilla,

cultivar senderos

y construir

palmo a palmo

un universo,

un manantial

de amor eterno…

Al ver al atril

de las fotitos…

es amor lo que siento

por ver en estas sonrisas

de cariño

un revivir

de los más intensos

“te quiero”…

 

 

 

 

VIDA

 

La semilla

al caer a tierra

respira sus olores,

se fragmenta con la humedad,

se va fundiendo en los

nutrientes

y de sus adentros

sale florecida

la vida…

Entre verdes

y amarillos,

con sus violetas

y rosados,

la vida se purifica

con el rocío que

trae el viento

y los sonidos

que produce el alba;

toma cuerpo la vida,

pasa por etapas buenas,

etapas malas,

con sabores

y nostalgias;

vive el fuego,

el frío

y las miradas;

hace de los escenarios

pilares de fiestas

y absorbe

de la vid

sus ansias…

La semilla

ya no existe,

ni la tierra ni el nutriente;

se convirtió en vida

y su forma conjugada

no se entiende,

pero está allí

a la deriva,

con olores

y con vertientes.

Al  paso de las horas,

los minutos, los segundos

y los años,

la vida vuelve al nutriente,

a la tierra, a la semilla madurada;

pierde fuerza y humedad,

su forma deja de alimentarse

para ser alimento de una nueva

semilla regada…

la vida se apaga para dar espacio

a otra vida

y se fragmenta en polvo,

néctar sideral

que nos llama…

Así somos,

eternamente,

un suspiro

que volaba…

 

¿POR QUÉ ESCRIBO?

 

(Poema inspirado en el escrito “La maleta de mi padre”, del escritor turco, Nobel 2006, Orhan Pamuk; en un reconocimiento a su trabajo intelectual)

 

Escribo

porque me sale de los adentros;

porque no concibo labrar mi vida

de otra forma;

escribo

para que escriban libros

como yo los sueño;

para pasarme el día

en la soledad de mi voz…

 

Escribo

porque no soporto vivir

lo cotidiano sin tocarlo y sentirlo;

porque es un vicio leer y construir

historias;

porque me desarmo y reconstruyo

en cada ingenio…

porque soy parte del ave

y de sus plumas…

 

Escribo

para seguir conquistando

sueños;

para quitar de mí

la carga de los años;

escribo porque me gustan

los olores al hacerlo…

olores a papel, a tinta, a humo

descarado…

 

Escribo

porque he confiado en la literatura

con pasión;

porque se ha hecho costumbre,

porque me gusta estar vivo;

escribo para combatir la indiferencia,

para no ser olvidado;

porque, en cierto modo,

estoy enfadado con todos

y con nadie;

escribo

porque me gusta gritarle a la vida

que existo…

 

Escribo

porque eso esperan de mí

quienes me aman;

escribo porque el mundo

no es como yo lo quiero;

porque necesito describir

mis cicatrices,

porque el sufrir y el amor

están ante mí

para inmortalizarlos;

escribo

para legar un gran

testamento,

donde limiten

las espadas

con el filo de las espinas;

escribo

para que las carnes

no se me agrieten…

escribo

porque quiero

sobrevivir a la infinita

espera…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ESPADA (2017-2018)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

POEMAS DEL FILO DE LA ESPADA

 

 

ESPADA

A Fidias Arias, con amistad infinita…

 

En el espacio de un agrietado silbido

se hace eco la voz acampanada de una historia;

engrandece el horizonte sus colores limpios

en un escenario de amarillos verdeazulados poderoso.

Como esfinge que abraza los sentidos

es tu imagen la que impone;

dedos encantados como  el vino,

papagayos rondando el manantial de las rocas.

Te hiciste escribiente y corsario,

cantor y melodía,

labriego y ermitaño,

portavoz de alegrías.

Desde el Parnaso cubierto de esmeraldas

resuena la esencia de un presente vigoroso

y son tus sueños los que cabalgan descalzos

por la hendidura de un presente glorioso;

la espada de tu pluma va desvainada

y la heráldica muestra el epígrafe que es la vida:

escribiente de sueños milenarios,

voz y luces de una epopeya divina.

 

PAISAJE

 

En este universo

cargado de luz y materia,

tu presencia conjuga

el camino sutil de todas

las miradas;

se va tornando de miel

tu piel dibujada

y son tus ojos testigos

del cauce infinito del amor;

en este universo tuyo,

el tilde de tu voz

va acrecentando el dominio

sobre las flores;

el néctar te amalgama la herida,

haciendo de tus estrellas un

paisaje destellantes

que se cruza con las mejillas,

desde el aire,

el candil de luz

y los pasos sublimes de las

horas y los días…

 

 

CABELLERA DE MUJER

 

A mi madre, Isabel Teresa…

 

 

En cada espacio

de tu cabellera de mujer

veo las canas duplicarse

y las manos agrietarse

con el paso de los días;

de tu vientre juvenil

me alimenté en mis

primeros días;

y de tu moral y tu hidalguía

fui creciendo como hombre

madre mía…

Me enamoré de tu dulzura,

de tus ojos color café

y de tus cantos de cuna;

me fui haciendo entorno a ti,

dibujando en cada flor

y en cada arbusto del camino,

tu nombre que me sonaba

como estrella, como luz incandescente

que tomaba del Sol

su figura y resplandor…

Isabel, nombre de ni Diosa,

mujer  morena de suspicaz talento;

hoy cumples primaveras

y poco a poco te seduce

el viento.

Madre mía tu llegaste más allá de la aurora,

de los relámpagos y del fuego;

llegaste acobijando mi alma,

dándole ternura a mi cuerpo

y gritando entre murmullos

y cantares

la alegría de ser madre

y de rodear de incienso

y protección a tus sueños…

Madre mía…,

Nada de lo que soy,

soy;

nada de lo que tengo,

tengo;

todo me lo diste tú,

todo cuanto tiene mi espíritu te lo debo

y pasaran los años y los días,

seguiré siendo imagen

de tus cabellos,

de tus manos agrietadas

y de tu piel morena que

llevo tatuada en

el cristal de las pupilas

secadas por el viento…

 

DONDE ESTÉS, APENAS HAS LLEGADO

 

A Mario López (1945-2017)

Quizás donde estés

apenas has llegado

y la distancia,

elucubrando los recuerdos,

te nombra en el infinito

de un horizonte que hoy

es más destellante y luminoso;

quizás no entiendas

los indecorosos pasos

de un tiempo que te trató

con calma pero que limitó

los encajes y te llevó

antes de culminar tus sueños.

El recorrido

de tus pisadas se fueron regando,

entre copas de vino

y tapas de salmón;

te funden entre compases

de jazz,

melodías etéreas

y tintes de locura,

en una vida celebrada

hasta el manantial vidrioso

de la alegría.

Tu sonrisa

impactante e intermitente

hoy volvió al polvo;

esa imagen de ti,

desafiante y firme,

toma los laureles en los párpados

cansados del recuerdo…

Duele saber que partes

con la espada de guerrero

desenfundada,

como corsario

que gratinaba sus batallas

con historias de amor

rociadas de candor y amarillo

en el azul sideral y mágico

de una silueta altiva,

pendenciera y triunfadora…

Te fuiste

de las yemas de mis dedos

que con furia te atajaban;

te fuiste en tu tiempo,

con la mirada,

y las gotas de rocío,

partiste en calma,

con el silencio bondadoso

de una vida, de una historia

que te elevó entre los

grandes…

Te salieron alas

para conquistar el viento

y hoy tu voz acompaña

los zumbidos de cascadas,

los picoteos de los pájaros

y las hojas secas regadas

en el laberinto de los tiempos…

 

 

 

 

 

LA MIRADA DEL GUERRERO

 

A mi tío Mario López,

hombre grande, guerrero de mil batallas…

 

 

“Cuando seas

de nuevo viento, sé que los ríos

te abrirán sus ímpetus…”

 

ERNESTO ROMÁN OROZCO

 

 

Llegará el tiempo

en que de nuevo seas viento

y tu figura se torne río;

entre aceites y colores agrietados

de luz…

rodeando las piedras,

sin detenerte

ante la inmovilidad.

Te acercarás a la estatua

De hielo, entre brazas calientes

con la desnudez de tus pies

descalzos…

te acurrucará la sombra entre destellos

y desde las alturas

tomarás la espada desafiando

Galaxias…

A lo lejos el rugir del río

llega rompiendo el silencio

como arañas;

el frío cual telar de agujas

recuerda que la lucha es cruda

hilvanada de espíritu,

centellas y brazas áridas…

Una lucha contra el tiempo,

viendo envejecer la alborada y los pájaros;

viendo envejecer las migajas de pan

en el idílico espectro de las máscaras

consumadas…

La mirada del guerrero lucha

contra las máscaras de la emboscada

y la carne se retuerce,

se abren heridas, todo se dilata;

ante el pendenciero infierno

tu esfinge se multiplica

imponiendo la vida al tatuaje de

los mangos dispersos a la distancia.

Hoy le cantas a la vida,

dilatada y consumida;

es tu vida la que habla;

entregas al universo el espíritu

ensalmado de la victoria;

te amartelas en la piel suave

y perfumada de tu amor eterno;

te humedeces los labios

con el néctar del placer

y elevas plegarias de bondad

al resplandor del alba

que te acompaña en las batallas,

esas que tú,

solamente tú,

sabes cómo ganar…

 

COMO PALOMA MENSAJERA…

 

A mi maestra María Antonieta de Agüero (1948-2017).

 

Te nos fuiste de las manos

sutilmente …

despacio…,

acurrucada

a los recuerdos,

a los pequeños trazos en la pizarra,

a tu alegría que contagiaba espíritu,

amor y ternura,

bajo el implacable sol de las mañanas…

Partiste sin pisar el viento,

aleteaste entre las sabanas de un horizonte

celeste que te llamaba;

cada uno de tus cabellos blancos

cruzó el sendero de las rosas

y allí,

cuando los espectros del alma

se hicieron eco de la finitud

de la vida

renaciste entre nosotros,

te volviste inmortal

y comenzaste el camino

del retorno…

Retornaste a tu esencia;

a tu piel blanca dibujada desde el espejo

de las estrellas;

al iris de tus pupilas imantadas de fe

mariana…;

retornaste a la cascada cristalina

que te dio la vida,

esa que conquistaste

amalgamando las aguas

y la conciencia…

Toca despedirnos,

es inevitable un hasta luego,

en este vacío que deja tu ausencia

solamente en recordar cómo sentimos

tus latidos y tu voz serena

es un excusa para no olvidarte,

llevándonos de ti la majestad del legado,

la grandeza de tu existencia

y los cálidos abrazos

en que fundiste nuestra vida plena.

Elévate como paloma mensajera,

lleva tus encantos a los mares, a los ríos,

que te absorba el verde húmedo de los bosques

desde tu vital sonrisa,

que no exista espacio en la tierra

en donde tu nombre no exista…

 

LA MIRADA DE LA AURORA

 

Encontré

en la limpia mirada de la aurora

la luz destellante de tu cabello

dorado…

con destellos siderales,

con gratinado ensueño amartelado;

en esa alba que limita tus pupilas,

envueltas por la seda de tu piel delicada,

hoy llegas a un cumpleaños de poema,

con música, delirios y calidez rebozada…

Un nuevo tiempo que descubre

un camino y su morada;

llena de anhelos, con pisadas nobles

y con rocío de mañanas,

despertando alegría y

rodeando,

con cautela pero sin pausa,

cada espacio que te cubre

y que envuelves desde el centro

hasta la hoja húmeda en la cascada,

un arco iris de agua,

tenue lugar donde descansas

la mirada…

 

EN TU NOMBRE

 

Regresa por mí

no he partido;

recorre junto a mí los latidos,

desátame de ti

con suspiros,

necesito cada gota de tu rocío.

Invadido de espejos diminutos

proyecto la mirada hacia el infinito

y son sus muslos los que gravitan en mí,

rozando piel a piel con la erecta cadera

que no desmalla;

regresa por mí

que no me ha quedado tiempo

para mover contornos;

ha quedado de mí

los olores cítricos y las manzanas voladoras,

sin verdes donde abrazar la humedad

y sin arena para cubrir tantas

heridas…

 

SIMPLE MAGIA

 

Salen burbujas del quebradizo

estanque

y los renacuajos salpican la piel

invadiendo con sus caprichos

el viento suave que mese las enredaderas;

como simple magia el Sol

se deposita alrededor del oleaje invisible

de las melodías

y es tu nombre el que recuerdo

acechando cada espacio,

tornándose parte del claroscuro verdoso

del fondo del estanque

siendo sombra de las cortas pisadas

que invaden los sueños;

pegado al dorso de una burbuja

voy ciñéndome a los cantos

que hacen del día

un cristalino comienzo

del mañana.

 

ROJO Y DULCE

 

El cielo del horizonte donde yo vivo

es rojo escarlata, con destellos dorados

y cristales de ámbar;

hay nubes con tintes de azulejos,

con trazos blancos

delirando en calma;

es un cielo intenso en sombras

y vientos elípticos,

cubre todo cuanto hay de verde

 y deja penetrantes olores dulces

que recrean de néctar las pálidas miradas.

Bajo ese cielo ando desnudo,

totalmente descubierto de ropajes,

dejo que sean las hojas secas las que cubran

y mis pies descalzos se asientan en maderas blandas.

Mi cuerpo no tiene color ni humedad,

se torna sombra en ese cielo escarlata que lo cubre;

es un mundo de silencio,

abrupto, infernal, pendenciero;

pero es mi mundo,

es mi cielo,

goteando como piedra

en el camino finito del alba.

 

SOMOS

 

Andas en círculos

atendiendo

la heráldica

y absorbiendo el néctar

de las flores

en un horizonte de escarcha

que seduce las bestias

y despierta las emociones

en manantiales que se posan

como pájaros

encima de nubes que revientan

de dolor;

somos parte de un desierto

fragmentado de avellanas,

con pisos de caramelos

y manantiales de esmeraldas;

somos imagen

de verdes y azules,

de amarillos y naranjas,

delimitados por una línea blanca

que zigzaguea en el laberinto

consumado de delirios y nostalgia.

 

TIGRE

 

Desmembrando tu furia

voy torturando la mirada,

desalojando emociones

tinto de sangre las huellas

y descargo el martillo plateado

en el cráneo amurallado;

las vísceras son salpicadas

por el filo de la navaja

y se va abriendo el cuerpo

con violencia desalmada,

tigre que consume el viento

entre sus garras dilatadas,

la fuerza le destroza el pecho

y su corazón queda expuesto

a las miradas;

tigre que enfrentas la furia

ya no cuentas con la lámpara

de la noche en tu retaguardia,

estas solo a las faldas del árbol

sangrando rojo,

perdiendo el alma.

Tigre, tigre, tigre

se desvanece el hielo de tus pisadas

y te vas fundiendo en la tierra deshojada,

triste camino de gloria,

efímera poesía que te llama,

perdiendo la melodía

entre voces que se callan.

 

MUNDO VEGETAL

 

Las flores

van dando colorido:

violetas, claveles y azucenas,

se contorsionan a través del camino;

pequeños arbustos terminan

por definir la muralla;

las uvas aparecen desde su floración

hasta madurar con el frio del suelo

y el agua;

inmensos árboles de arce y roble,

entre cedros y abetos,

componen un paisaje vegetal

de arrogancia;

majestuosa solemnidad

que amalgama sensaciones

ante la presencia del leñador

que socaba;

paisaje que por un instante

toma para sí la vida

y en fracción de tiempo

el hombre destruye

sin conciencia ni alma;

la sabia humedece el camino

dejándose ir a través de las flores

silenciosas del alba.

 

GALAXIA

 

Desde el equinoccio de primavera,

norte, sur, este y oeste

se rebelan;

los rayos de Sol

definen los solsticios

y desde el hielo hasta la lava candente,

el planeta muestra su movimiento.

Difuminado y cósmico,

la luna se va tornando nueva,

creciente y menguante,

plena en su atadura con la tierra.

Los planetas tintados de

piedras y asteroides,

dan espacio al pasado con las estrellas;

es un espectro dibujado

en los orificios de la galaxia

nutrida de energía y espíritu;

metal templado que da cobijo

a destellos de luz

anidados a la distancia.

 

GRIETAS

 

Vaciado en el espacio húmedo

de labios conmovidos por la ausencia

de palabras entrecruzadas

y verbos perforadores de viento;

tímidos surcos

de plegarias y ruegos,

atrapadas en el vientre profundo

del cristal sin voz;

dolores desplazados

hacia la esfinge del colon,

adueñándose de cada grieta

que el tiempo tatúa

en los cuerpos

y en la mente.

 

VIOLINISTA

 

Melodía

que gravita en el alma,

rondando con calma

la serenidad y la voz;

garfio que atraviesa

la espalda,

hiriendo el cuerpo,

apagando el dolor;

mirada que refleja

la angustia de un violín

que sonaba

sin espectador;

el violista abrazando el calor

de la melodía

va colocando sus dedos

para cartografiar la esperanza

y perder el sentido liberal

de la fe y el amor.

 

PACTO DE SANGRE

 

La franja roja

cruza el brazo

de este a oeste;

pequeños surcos de caminos

andados alrededor de una huerta

conglomerada de azucenas y claveles;

la piel aún torcida

por el estruendo de las manos ásperas

de quien ama,

está débil frente al filo de la hojilla.

El corte transversal

deja abierta una herida sediciosa

donde burbujea la sangre desde

sus raíces;

igual corte filoso se causa

sobre la muñeca de otra piel

traumada de sensaciones y olores húmedos,

se unen las heridas

y se contagia el deseo,

se abren los umbrales del alma

y entre fluidos

se pacta la vida

en un instante

de silencio y fuego.

Entre melodías y cantatas,

la gloria se va volviendo poesía

y es tu vida, junto a la mía,

una espada desalmada.

 

LIRIOS

 

Estando

en la mirada nebulosa de un caracol verde

se hace cristal la arenilla

a la orilla del manantial;

marcas de pisadas revolotean el sendero

que lleva hacia la casa grande

donde dormita la princesa entre lirios

y velas muertas;

desnuda está en el catre amarillo

que sirve de morada,

alrededor nada le toca ni le condena,

todo está entre cascadas de túnicas blancas

lacerando el polvo;

el caracol verde se dilata

y se hace luz frente al manantial,

ese manantial que transpira en calma

y que teje para sí los mejores recuerdos,

invadiendo nuevas pisadas

al camino que lleva a la princesa

de los sueños.

 

PAPAGAYOS

 

Colorido, colorida,

colorida alma;

colorido horizonte que transmuta el cielo,

en donde las miradas se posan junto al viento

moviendo lo verde que deambula entre los árboles.

Colorido papagayo que se eleva alto

ante la montaña imponente

y se va alejando hacia el Sol

naciente,

haciendo distancia

entre quien otorga el hilo para ir más lejos

y quien deposita su alma en el papel corrugado

arqueado en el esqueleto de madera

que le sirve de cuerpo.

Papagayo colorido

voy perdiéndote entre mis dedos

no hay roce que nos una,

ya te elevaste

muy lejos… 

Solamente la mirada contempla

al consumarse la nostalgia

el viento agrieta la distancia y

queda en el vacío los deseos.

 

CANTO HEROICO

 

Invierno

que no deja que el polvo se cristalice

a través del viento;

voces aguerridas que surgen desde

el fondo del polvo húmedo;

héroes victoriosos que enfrentan

sus batallas dando la espalda

al Sol flameante

que anda perdido entre las nubes

y los relámpagos;

fuerza y movimiento

causan heridas profundas entre quienes

se enfrentan por las banderas

de la independencia y la libertad;

luchan como fieras y se agrietan

la piel anidando inmensos dolores

y tristezas;

son los héroes que persiguen estandartes,

los que se erizan ante el canto de los himnos;

los que rodean de muerte a sus hijos

y justifican la Patria

ensangrentando la verdad.

 

OJOS CIRCULARES

 

Justificas

el tamaño de tus dedos

por la cubertura erótica de tus piernas;

son inmensas extensiones de piel

dibujadas en contornos siderales de muecas.

Son piernas para ojos circulares

que miren la majestad de la forma

como si se tratara de grandes duraznos

regados en la hierba.

Piernas

endurecidas como volcán

de lava negra,

de contornos rojos y amarillos,

tan candentes como el cerillo disimulado

que se apaga en la acera…

Justificas

todo lo inmenso de tu cuerpo

por tener piernas bellas,

las muestras en su figura y

las ocultas en su dulce piel canela;

piernas seductoras,

contorsionadas, sin amplias huellas;

piernas de suave piel

acicaladas por el viento,

trajeadas por el transparente vestido

que te puebla…

 

AMARILLOS

 

Luz

torneando el verde azul del horizonte

en una estela de rocío

que cubre como neblina

los campos y las veredas;

bosques sudorosos

que ceden al calor del verano

en un planeta consumido

por el humo volcánico de las fábricas;

nada que se respire tiene olor a vida,

el mundo salpica de sabores agrios, cítricos,

tóxicos;

y el hombre saca sus cuentas

creyendo salvarlo todo

con las migajas del progreso.

El mundo se nos va con la luz,

ya no se posa sobre el cielo infinito

en su majestad de amarillos;

hoy es una luz difusa, casi distante,

que se pierde en la penumbra

de un planeta eclipsado por tener

una infertilidad perenne.

 

COLIBRÍ

 

Aleteo

de alas coloridas

tan rápido y fugas como el viento

deja una estela de alegría

que se arquea como fantasía

ante el polen que desnudas

en la vorágine del tiempo;

serpentean ante

tu pico largo y agudo,

ocultando de las bestias

tu mirada derramada;

aletas

vigoroso desde tu talle

hasta el crepúsculo,

fundiendo los olores con la

sombra aterciopela

en un horizonte invadido

de luces acampanadas

y destellos de oro

e ilusión…

 

GLORIA MARÍA

 

Rasgaste

el universo con garfios de mármol

azulado;

invadiste la higuera

sangrando lava por tus pies gruesos;

golpeaste el trono,

cayó la Reina,

desde umbrales de rojo carmesí

se dibujó tu anhelo,

se derrumbó tu alma

sepultando la voz;

Gloria María de los antojos

te nombraron,

princesa aborigen con decoro y dolor,

torneaste hasta el fondo

las vísceras en el arca

y hundiste en el desierto

la lámpara del amor;

no queda nada en las miradas,

todo se pierde en el vacío,

pero la fuerza de las pisadas

se consuelan con la huella

y el honor.

 

POEMAS DE LA ESPADA SANGRANTE

 

FLUIDOS

 

Cayendo,

derretida la almohada se une

al esperma de la vela que ya forma

espacio alrededor del árbol

cuyas sombras contrastan con el hielo

en las ventanas grandes que protegen

tu mirada;

cayendo como cascada

la humedad que fluye de tus muslos

se va asentando en el piso de tierra

de la pequeña cabaña

donde el bambú y el barro se frotan

armoniosamente;

cayendo,

dejándose posar por las ramas del árbol,

anidando entre sus hojas

y rodeando las pequeñas grietas de tus pies

fluye la vida en el bosque de la esperanza,

conquisto la vida

y descubro tu amor.

 

VOZ

 

Las sílabas

golpean las consonantes;

se conjugan los verbos

en un pasado simple que nunca

existió;

el recuerdo viene hilvanado

por  ropajes de algodón,

con trazas de legía

haciendo indescifrable

el estampado de galaxias

que te gusta mostrar;

eres de extraño lenguaje,

sutil en las frases;

con la punta de la lengua

elevada hacia el paladar

aprietas y el aire como torrente

se va por tu nariz respingada

haciendo del sonido un trazo curvo,

proyectando desde el paladar,

descendiendo

en el cuerpo carnoso de tu lengua;

así pronunciaste mi nombre

y escuché tus labios implosionar

en dirección descendente

quedando en mi piel

la perenne vibración

de tu voz.

FUISTE TÚ

 

Gotas

de agua caen

como flechas entre los colores

de la apacible gardenia

olvidada entre las piedras y el mármol

del camposantos;

vino a cumplir la promesa

de rendir tributo a quien partió;

de recordar la vida

ante el paso certero de la muerte

y a proyectar alegría

en esa soledad en queda el

cuerpo cuando el espíritu

vuela alto para siempre.

Fuiste tú

la que hiciste del recuerdo

una antorcha imperfecta,

frágil y carcomida por las raíces

del amor y la palabra;

fuiste tú

la que lavó las cicatrices

y dejaste como esfinge

los pequeños detalles

de nuestro amor;

fuiste tú

la portadora del rocío,

invadiendo la nostalgia,

despertando el rugir transparente

de los ríos…

  

 

 

 

ZYGMUNT BAUMAN

(In memoriam, 1925-2017)

 

El humo

de la pipa color caramelo

no deja ver la mirada longeva de

quien discurre entre el hombre y la bestia;

entre la modernidad y los fluidos;

entre la verdad y la ausencia.

Entendió que el hombre cambia,

que su vida transita como turista,

dejando ir de sitios, oficios, amores;

amando tanto a Adán

como a Eva;

entendiendo. los valores

como horizontes cabalgando en nubes negras;

la violencia y el desenfreno

pervierten los ideales

y el hombre se hace distinto,

el hombre hiere,

dejando en el suelo gris

huellas de asfalto teñidas de sangre.

Así entendió Bauman

el sutil encuentro con la vida

y partió, fluyendo entre la conciencia

mostrando lo corrosivo de no existir

para la vida;

de vivir sin acariciar los sueños.

 

VICIO, ARROGANCIA Y SOBERBIA

 

El placer del colibrí

de tocar la piel, de navegar por el humo,

de tomar de las copas erectas la vid

su rojo sangre;

el placer de sentir la vida a través

de los sentidos,

llega al vacío cuando su llama

se consume como abismo.

También en la mueca

y en los murmullos,

se delatan las migajas de una vida triste,

que sueña con castillos siderales

y ve como hormigas a sus semejantes

y amigos;

una existencia que lacera la piel

hasta el corazón

y no queda en paz hasta ver las cenizas

que brotan del amor.

Y así

se va haciendo de su espacio el colibrí,

torpedeando cicatrices y guardando

tras de sí,

las pisadas errantes de quienes

no conjugando las miradas

lloran en silencio

lo imposible de vivir.

 

DORMIR

 

Se cierran

con el llamado nocturno

o con el espejo cóncavo

que tropieza con la flecha;

eructa la sabia de las plantas desnudas,

en un follaje colorido,

impetuoso y salvaje;

dormita al amparo de cristales,

el frio contorsiona las flores

y se pierde el rugir de los cantos

al final de la tarde.

Dormir

aproxima las sombras

al silencio,

dándole reposo al cuerpo

que sufre de miles estocadas,

pinchadas y cortes abiertos

que se confunden

con la espada.

 

SOMOS DOS Y TRES Y CUATRO

 

El canto

de pájaros recuerda un manantial

de piedras que estuvo anidado

en el corazón de los dos,

y con su melodía, abriendo fantasía

se involucra el amor,

aparece tu voz rodeando

los pétalos que rasgan

la piel al ser ya tres;

el inmenso desierto se impone

al vacío y son las frutas prohibidas

las que inundan la cesta,

brota la cálida epifanía

que desde el zumbido del viento

anuncia que somos cuatro.

Al terminar el día

ya no somos dos y tres y cuatro,

somos melancolía

de un recuerdo vivo

que nos hizo manto;

somos las voces perdidas,

convocadas por la alegría

y sentidas por el llanto.

 

HIELO

 

Tiemblas

en lo profundo del agua

y desde allí  recorres

el laberinto del tiempo,

desde lo húmedo, líquido y blando,

hasta el humo frío que rodea

los sentidos.

Se endurece

cada pétalo de tus largas uñas doradas

y la sangre se hace torpe, pesada y compulsiva;

se aceleran los latidos de un cuerpo en calma,

acurrucado  a la pureza del hielo

en un espacio firme

distante de las sutiles miradas.

 

 

 

TESTIGO DEL MIEDO

 

Me avergüenzo

de no ser parte del agua

ni de las voces que luchan

por doblegar las mentiras;

de no elevar la mirada más allá de las montañas;

me avergüenzo

de abandonar a mis héroes en sus campos de batalla,

de cerrar las puertas a los gritos de libertad;

me avergüenzo

de nombrarme árbol,

talando los bosques;

de nombrarme tigre,

cazando pieles de animales tristes;

de nombrarme hombre,

abandonando la esperanza;

me avergüenzo

ser testigo del miedo,

cuidando una existencia vacía;

ser testigo del miedo,

rodeando con ideales rotos

cada bandera que surge;

me avergüenzo

de llenar el camino de estrellas

minando los pasos con pólvora negra,

azuzando con estiércol los cuerpos caídos;

me avergüenza

ser testigo de un miedo,

que termina por encapsular la vida,

renunciando a los sueños.

 

MOMENTOS

 

Digas

lo que digas

nos amamos;

y el destino nos conjuga

en nuestro amor,

somos fruto de las alegrías

y los cantos,

acurrucados en el infinito

del inmenso Sol;

andamos de nube en nube

desafiando las sombras,

vivimos los momentos

con euforia y pasión,

y  es tu cuerpo con lozana piel tatuada

el que se enrosca,

 titilante,

temeroso de dolor,

en un espacio que agrieta el alma

y rompe con furia

el acorazado corazón.

 

POEMAS DE LA ESPADA SUPLICANTE

 

 

EL BUEN CAMINO

 

“El buen camino no está marcado para todos, bien lo sé; los hombres de virtud sólida quieren avanzar más de lo justo; los pocos virtuosos no quieren seguirle…”

 

CONFUCIO

 

El sendero

opaca la luz que ciega los

grandes agujeros

que han abierto las estrellas

en el Astro-Rey del Universo;

son agujeros inmensos,

túneles tenebrosos

que muestran su fuerza

descargando fuego

y tridentes azulados;

especies con cabezas inmensas

muestran sus dientes afilados

y desgarran el cuero tensado

desde las cicatrices hasta los ojos

rojos y centellazos de los poetas

que entonan himnos de libertad.

La virtud se convierte

en el ícono de rebeldía,

en la bandera multicolor de la esperanza,

se abren  aún más los agujeros

y de ellos brota la espada que sentencia,

el metal reluciente que devorará

los fantasmas y convertirá al hombre

en proeza,

desafiando la ignorancia

al amor,

convocando a la tristeza

desolada,

devolviendo al camino su morada

y rompiendo los cristales

al dolor;

la justicia absorbe la energía

y de las cenizas de la lucha

los hombres construyen nuevos

sueños,

se contraen los agujeros

y se vuelven pequeña pelusa

en la pizarra azulada de la tarde,

va partiendo hacia la noche

cada monstruo evapora su cabeza

y de ella la clorofila verde

se derrama por todos lados

invadiendo el único espacio

donde era posible

entender la vida.

 

 

EL CIELO Y LA TIERRA

 

“El cielo y la tierra son grandes, pero el hombre halla siempre en ellos imperfecciones…”

 

CONFUCIO

 

 

Agobia

el calor derretido del hielo;

sus vapores sentencian de azul

el horizonte;

se tuerce el abismo ante las piedras

del suelo,

y un águila errante atrapa

con sus garras los bosques;

lo vegetal del tapiz de la montaña

se funde con la alfombra

amarilla del sendero

y son los hombres que construyen

caminos,

generan destino,

doblando el acero;

se funde la voz de los hombres

que crecen  como perlas

en lo oculto de una cáscara de arroz,

hombre gravitando en el cielo,

con mirada airoso,

desafiando su honor.

 

PÁJAROS Y PECES

 

“El pájaro yossan se eleva hasta los cielos y el pez se hunde hasta los abismos…”

CONFUCIO

 

Delineo la figura

imaginándote en el altar

de los pájaros y peces;

desde tu cabello

hasta la comisura de los labios,

se elevan tus olores

y voy tornando como espátula fría

los contornos del alma

y va naciendo todo el cauce

que recorre la piel

y  hace sentir

vibrante el aleteo tenue

de la vida,

empinada desde la sonrisa

y la mirada,

las pasiones

y alegrías;

eres plumaje consumado,

de branquias sensitivas

que anulan el hielo

en la intimidad de dos…

 

 

 

 

 

SINCERIDAD Y FIDELIDAD

 

“Un hombre desprovisto de sinceridad y fidelidad es un ser incomprensible a mis ojos. Es un gran arco sin flecha, un barco sin timón: ¿Cómo puede conducirse en el camino de la vida?”

CONFUCIO

 

Traicionar

cada membrana  que lleva el cuerpo

en su andar tumultuoso

por los senderos de la vida,

es aniquilar las esperanzas

de mirar los ríos,

de contemplar la luz vital

de los planetas;

volar alto, tentar al fuego,

consumar nostalgia…

Despertar

nublado alrededor del cuello,

contorsionando los abismos

y llevando la existencia

con el aleteo del viento

que domina el timón 

de la barca carmesí

que  ronda las horas

en el fragor del tiempo.

 

VIRTUD

 

 

“No debe pensarse en la distancia, cualquiera que ésta sea, que nos separa de la virtud…”

 

CONFUCIO

 

Cada nuevo amanecer

pienso en el color de tus ojos

tras la espesa voluntad de los míos;

tiendo a verte blanca, seductora, viciosa;

a imaginar tus fantasías

y a enarbolar tus deseos

en el oscuro llanto que no responde.

Pienso que establezco

la diferencia

y que me voy tornando a la espesura

de una virtud compartida

en que tu alma y la mía

se convocan como una fiesta

para mirar tras las el celofán

irritante de la angustia;

cada mañana retorno

al recuerdo de tu mirada

y siento el peso de la distancia

que me castiga desde las arterias

hasta las raíces del alma.

 

POEMAS DE LA ESPADA REPLICANTE

 

CÓDIGOS

 

Amarillos,

verdes y rojos;

contrastes entre un muro

y una piedra dorada

convertida en arena;

distancia entre el sonido

carcomiendo el asfalto

y el fuego diluyendo las algas

en el mar de cal dispersado

entre calles y veredas;

guacamayas volando alto,

en un jardín de claveles negros,

pequeña herida que causa la espada

en el cuerpo erecto de los animales

y los sueños;

triangulo y rectángulo agudo,

ramas de olivo tiradas en el suelo,

rompecabezas de piezas blandas,

desafíos al viento con la barca

en la hoguera;

raspadura de limón

en vasos de cristal azulados;

labios rotos por la codicia

y el engaño;

tristeza por ti,

por tus gotas de miel

que como sudor bajan;

humedad que huele a piel

y detalles que se clavan

en el alba;

rompiendo el Universo

y su red,

comunicando historias

tildadas de miedo,

angustia ante la imposibilidad

de ver

un corazón sangrante

ensamblado en la aurora;

pisadas en el firmamento,

en un cielo que sostiene las nubes,

pequeños anhelos que brotan del tiempo,

atormentadas cicatrices que se cosen

en laberintos invadidos por el tiempo;

intimidad de los cuerpos,

hojas verdes torneadas de amarillo,

verdes brillantes

donde se posa el pájaro herido

que con rojos fulgurantes

se despide

del olvido;

contornos deformes que seducen

el delicado espectro de una mirada

cuyo código es la vida.

 

QUEDAS TÚ

 

Ayer,

como el amanecer,

quedas tú

para recordarme;

ya no se pierden los días

en itinerarios que no se entienden,

se vive con la fantasía

de ver tus ojos dilatados

ante la luz de la vida.

Fuerte

como el metal templado de la espada

siento de ti el correr de la sangre

turbulento por los cauces

de un cuerpo que se asienta

y se mueve,

articula y cruje,

se calienta y

se conmueve.

Siento lo vital en tu mirada,

se hace camino la humedad

desde tu frente,

los labios rosados y carnosos

develan que existes

plenamente.

El amanecer

seduce lo oblicuo y firme de tu mente,

y las ideas se dan como capullos

floreciendo alto, floreciendo siempre.

 

CASTILLOS SIDERALES

 

Vivo en un Castillo

de piedras caliza y cristal de ámbar;

desde mi ventana veo galaxias elípticas

y espirales;

se confunde el brazo de Orión

con el brazo del Cisne

y la gravedad va uniendo

las piezas

de una nube que colapsa

ante el nacimiento de una estrella;

desde mi Castillo

alcanzo a ver la fricción

de los rayos de luz

en los agujeros negros,

se chocan las constelaciones

y la densa materia se pierde

en un sendero de hielo.

Explosiones y rugidos

se confunden con los cantos

de los ángeles

y la sonoridad de la lira;

los fragmentos de asteroides

golpean insistente

el Castillo

y siento que cada día

está más cerca

el Perseo del Centauro,

quedando mi voz vacía

a lo largo de los años.

Estoy

en un Castillo sideral,

donde comparto la vida

con las estrellas,

donde la oscuridad

es profundamente bella

en un Universo

torneado

de crepúsculos,

alineado al blanco

más profundo del Sol.

 

PENSAMIENTOS LATERALES

 

 

1.-Acumulo canicas amarillas para compartir contigo los sonidos de los dados.

 

2.-Se fractura la madera ante la insistencia de las bisagras y los clavos.

 

3.- Todo cuando hiere el alma está conjugado con el verbo infinitivo del alma.

 

4.- Tu piel suave, de néctar ácido y color espuma, se confunde con los dedos.

 

5.- Aprendiendo del sonido, la melodía derrite los tímpanos y solamente escucho poesía.

 

6.- El día ilumina las huellas de quien transita por caminos perdidos.

 

7.- El rocío pervierte las sales que han quedado en la comisura del suelo.

 

8.- La vida es movimiento, aleteo, torrente, ruido, crujir y, sobre todo, angustia, alegría, esperanza y anhelo.

 

9.- El miedo atormenta las pisadas frías de quienes calientan sus manos con fuego.

 

10.- La libertad viene desde las entrañas y se ejecuta a través de las palabras, sintiendo su despertar cuando los pueblos dejan de aplaudir a los amos de la nada.

 

11.- La razón domina el corazón, cuando éste se confunde con el ama.

 

APODERATE

 

Tentado

a dominar tu cuerpo

me voy apoderando

del flujo constante

de tus besos;

de lo efímero de los labios,

de lo distante de tus sueños.

Voy consumiendo

el agua derretida de las manos

y tus pechos,

me cercioro que eres materia

que estas aquí

donde yo te quiero;

me cercioro que te vas

quedando

que las sabanas te atormentan;

me conformo

con delinear  tu forma

tomando de las miradas

tu resplandor

de reina.

 

COPAS ROTAS

 

El recuadro

de cristales ahoga la morada

de tu boca,

en espacio limitado

caminan descalzas las langostas

en un mar de olas delirantes,

sucumbidas por el hielo

amarteladas hasta el fondo

de las rocas.

Sumergido

en el abismo profundo,

lapidario, tóxico, amalgamado;

elíptico y contorsionado,

angustioso y pendenciero,

rondando las grietas

del desespero

y saciando la sed del alma

que se riega al final del cielo

en una copa rota visionaria

llena de fuerza

amor y fuego.

 

UNIVERSO AZUL

 

Mi cuerpo está

en el Universo azul

de una Galaxia ondulada y triste

donde las estrellas

gravitan alrededor  de

los árboles de mango

y el Sol se asienta como cocodrilo en la orilla;

del bosque salvaje brotan peces dorados,

se anidan como plumaje

al colorido de las flores,

se sumergen en sabores

los caminos y los días,

inventando fantasías van volando

los amores.

El Universo azul

delimita con las hojas secas

regadas como manto de rocío

en el horizonte tenue

de una mirada

que se comporta como pisadas

marcando la distancia

hasta el fin.

 

CASCARAS DE NUEZ

 

Se diluye

lentamente la nuez

que transita por las manos plásticas

de un metal plateado

que no se enfría

y no permanece.

 

PÁJAROS VERDES

 

Inquieto

va rondando entre ramas secas

los pájaros que se posaron

en el techo verde del Castillo sideral,

ubicado en el Universo azul,

bajo el amparo de un Sol insipiente;

pájaros verdes

tintados por el azar,

hoy simbolizan la paz

en mi Galaxia ondulada,

esa Galaxia soñada

donde soy libre

plenamente.

ÉTER

 

Disminuye

el fluido invisible,

cuyo peso elástico llena todo el espacio y

sirve de vía a la energía de la vida;

a lo largo del sendero

el intenso oxido se pierde en el vacío;

se agrietan las ventanas

y del piso transparente

la figura de un hipopótamo blanco

se contorsiona como plumaje

en la distancia invadida por el viento.

 

GALAXIA DE ANDRÓMEDA

 

Oscuridad

ausencia de luz

entre lo visible e invisible;

agujero negro,

invadido de grises

que se diluye en el trayecto

hacia los campos húmedos

sembrados de carbón y diamantes;

allí está mi Galaxia,

el espacio ideal del Universo azul;

el Castillo sideral

donde vivo las angustias,

todo consumado

en el éter diluido

entre el alba

y la vida;

vivo en mi Universo azul

cada día más oscuro

sin perder el tejido brillante

de caminos fluorescentes

rodeados de un verde candente

que abriga la distancia,

donde domina la arrogancia,

entre los sueños

y la suerte.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA ROSA EN EL CORAZÓN (2019)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SINTIENDO

 

Al irse disipando

las palabras

en el vacío gutural

de tu voz,

voy acariciando

en silencio las pisadas

y me encuentro con los días

amarillos del Sol.

Escapa

de tu vientre

la sabia dulce que envuelve

el terciopelo de unas piernas

largas

y me nombras entre pétalos

tibios que van cayendo,

abandonando la magia

que un día nos unió.

 

FLORES AZULES

 

Cuando cae

el horizonte

las sombras persiguen

los retazos de las flores

que se van hundiendo

entre el polvo y las gotas de agua

acumuladas en el suelo;

pétalos rasgados por  el pico

de pájaros labriegos,

con hojas secas que se funden

en el verde-amarillo de un gris plomo

que delimita el asfalto;

el horizonte cae expandiendo un aire

frio que rodea toda la mirada

y las flores de verde pálido y amarillo ocre

terminan fundiéndose en una tarde-noche

que les da tonos de azules y negros;

muere la naturaleza viva

y con ella los olores a menta cálida;

queda solamente la cicatriz

de donde vino la flor

y dejando sembrada su huella

en el retoño que asoma nacer

una vez caída desnuda

desde el tallo con su miel…

Solamente

flores azules muestra la noche

escarchada,

con una luna frágil a distancia

y pequeños destellos que rodean

el manto negro

de una noche azulada.

Flores azules voy pisando

y apenas crujen

contorsionando el camino,

señalando  mi existencia y

el leve principio de la vida y la nada.

 

NUESTRO ENCUENTRO

 

Llegamos

al final del camino, tu piedra,

yo apenas polvo;

nos miramos por un instante

y desde allí tus pupilas

se fundieron con las mías

y se volvió vapor el calor

indescriptible de nuestros cuerpos.

Aprendimos amarnos,

nos amamos aprendidos,

y tu resonancia ahogó el alba

quedando desnuda mi alma

ante tus deseos divinos.

Encontrarte

fue seguir el hilo que desde

la tela mohosa que cubría mi corazón

andaba a la deriva, siguiendo al viento,

esperanzado por vivir.   

 

QUIEN QUIERA QUE SEAS

 

La delicada tez

de tu rostro de porcelana

hace gravitar mis ojos

perdiéndose en cada contorno

y fisura de tus labios;

quien quiera que seas,

eres el amor que buscaba:

mujer invadida de nostalgia,

perla preciosa brillando de deseos.

Sin saber tu nombre

capturaste la tormenta

y moviste en el espacio

los astros siderales,

cautivaste la materia,

desde el ser infinito hasta

la levedad de tiempo;

mujer seductora y frágil,

mujer del viento y de la hoguera,

rondabas en mis sueños

como doncella

y te creía perdida

al encontrarte.

¿Quiero ceñirme a tu calor

de manera perpetua?

Más que eso, mucho más,

quiero rodearme de su piel,

humedecerte y palidecer

ante cada suspiro gutural;

quiero poseerte toda

sin que con ello te posea siempre,

prefiero tu amor como una aurora

que perder el universo de tenerte.

Quien quiera que seas

permíteme amarte

que aunque te alejes y te acerques,

necesito es posarme,

no agotarte con mi presencia,

ni permanecer distante.

 

 

 

 

 

SUAVE REALIDAD

 

Gotas frías

caen desde el agotado sendero

de tu vientre;

te sientes triste

después del punto final

y recoges los dedos de tus pies

en señal de fricción y gozo;

abrazas con fuerza

desde la espalda hasta

los desnudos cachetes que

cierran el dorso…

Te detienes un instante

y entierras con violencia

tus uñas adornadas con flores tenues

en un fondo de blanco marfil;

quedas en silencio,

jadeando en tu respirar,

ante un tiempo que no se mueve.

 

 

 

 

 

CON LA VOZ A TUS PIES

 

A Letizia Suarez

El cristal

refleja las olas de agua dulce

que vibran desde lo profundo

de tus palabras.

Se marca el tatuaje

en el vientre

tomando el espacio menudo que mueve el cuerpo;

el aroma doblega el infinito de miradas

y como flor que seduce los pétalos

te abres en silencio para atender

cada silbido que desde lo profundo

de la tierra le da ritmo a tu voz;

rodeada de murmullos

el deseo te llama…

Con la voz a tus pies

se anida en torno a la humedad la piel,

como escarcha colorida,

los besos rugen en el sigilo de quien

no contempla el universo

sino que lo vive

a través de ti…

 

 

 

SABANAS ROJAS

 

Deslizas el filo convexo

de la uña delgada del pie

desde mi muslo…

una cicatriz delicada queda

entre los vellos y la piel blanca

que cubre los espacios vitales

de mi ser;

repites el deslizar

una y otra vez,

hasta crear un abanico de deseos

que despierta intermitente

durante toda la noche.

Unidos,

entrelazados,

vigorosos,

mezclando  sabores y  besos,

bajo el cuidado de las sabanas,

así te hago el amor.

 

 

SOLAMENTE UNA VEZ

 

Una rosa roja

se desprende levemente,

sólo el viento la mueve

de un lado a otro,

de otro lugar a su instante,

parece que caerá libremente

pero permanece danzando

en un espacio mágico

donde sus pétalos emergen

y el rocío se cruza con los destellos

blancos y rojizos del sol de la tarde.

Quebrado el tallo de la rosa

el néctar vital desaparece y la energía

escapa de sus fosas

sonando las campanas de la suerte;

solamente una vez caerá la rosa

y su danza vivirá eternamente.

 

LOCA

 

Cada mundo

fue tu mundo,

cada risa

fue tu encanto,

andabas por los bosques

y montañas,

por el asfalto y el cemento,

con tus piernas delgadas

y tu blusa de hilo;

tus senos se movían como brizna

de paja

y tus nalgas desnudas

se rasgaban con la hierba y las piedras;

parecías un colibrí danzando

por todas partes

mientras que otros

jugaban con los sentidos;

te imaginaban seductora,

te bebían como vino,

renunciaban a la Loca

en que te había convertido

tus abismos;

pero  seguías con tu ritmo,

viviendo un paraíso de enigmas,

amando con alegría la vida,

sus encantos y traiciones;

seguías los caminos

sin conocer los detalles,

solamente vibrando

a través de las flores.

 

SOLEDADES, MI SOLEDAD

 

A pocas horas

la palabra de quien domina la ciencia

dio el veredicto: cáncer;

a pocas horas a través del dolor

fue posando lentamente

los contornos de una vida;

las ausencias, los desmanes,

las fisuras, las molestias…

A pocas horas

sin comprender la suerte

sentí agrietar la carne

y los latidos del alma

invadían todo el cuerpo

inundándome la muerte;

a pocas horas

las manos comenzaron a sudar,

solamente un vacío

tomaba forma a través

de la mirada perdida;

discursos de esperanza y vida,

reflexiones de posibilidad y suerte,

miradas hacia un infinito pequeño

fragmento de mentiras

que no responden.

A pocas horas

recuerdo las sabanas heridas

donde te amé totalmente y sin miedo;

la vez cuando fui soberbio y marqué desdichas;

los días en que la envidia acorraló mi cuerpo;

a pocas horas de conocer mi despedida

no me queda más que entregar las cuentas

al tiempo,

partir sin cargas, ligero;

irme solamente con mis sueños;

lucharé, hasta el momento final

pero está dicho que partiré, ya es mi tiempo. 

 

COMISURA

 

Delgada como la piel,

sumisa como la espuma;

rompiendo cristales por doquier

se abre en dos los capullos;

el hielo efervescente te consume

y se van dilatando tus pupilas.

Alrededor de los labios

la humedad recrea de luces tus sensaciones,

como espectro fulgurante palpita

tu carne y tus sentidos;

abruma el calor en cuerpo y alma

y las gotas de sudor salpican

los instintos,

te haces miel y arena,

polvo y comisura;

tiempo y nostalgia,

abrumando el deseo

que se disipa entre los pies y las heridas. 

 

COMPLICACIONES

 

El tiempo

explica el reencuentro

con los dilatados sueños

que invaden la tempestad;

en el lienzo de tus ojos tiernos

el colorido de estrellas se bifurca,

sangras desde las huellas

y se marca en el polvo tus heridas;

el espejo azulado muestra

tus encantos

y desde la espada en sombras

renuevas tu cauce,

eres lúgubre y cristalina,

moderada y altiva,

triste y alegre;

complicada en los rasgos de la vida

pero eres mi único sendero,

donde lo absurdo es poesía.

 

LA ROSA EN EL CORAZÓN

 

Vengo amando

tus encantos,

la mirada y contornos;

vengo airado rompiendo fangos,

rondando tu belleza

crujiendo miedo;

vengo enalteciendo

tus pies que son frutales,

tus manos que son pétalos

y tu rostro que es poema;

vengo atando nudos y

coloreando con estambres

el universo que me has dado

como Castillo,

vengo divagando entre anhelos

y deseos,

soy la rosa en tu corazón que vibra,

creciendo en ti, amándonos.

 

NAVIDAD

 

Resuenan

al fondo los petardos,

la algarabía invade todo,

se celebra el nacimiento de

la palabra que se hizo verbo

por nosotros;

pero en un rincón del Hospital,

acurrucado a la gracia de Dios,

está un niño que ya nació

y que las plagas malignas le invadieron;

le llegó el mensaje del Niño Jesús

el carpintero,

y con él un presente para jugar

proyectándose en el futuro como hombre,

le llegó un presente que le hizo despertar una sonrisa hermosa,

sus ojos se prendieron de una llama

frondosa y se dilataron

mostrando alegría, felicidad y nostalgia;

apretó con toda su fuerza el regalo de Dios,

lo acarició con sus pequeños dedos

y alcanzó rodearlo con sus brazos,

herido como estaban de tanto duelo…

y cerro lentamente sus ojos,

perdió fuerza tu temple

y se fue extinguiendo al paso del tiempo,

soltando despacito su juguete…,

pero partió feliz, airoso, inmenso,

tuvo su navidad

y con ella se quedó

para siempre.  

 

DESTINOS

 

Se aproxima la tormenta…

yo soy la tormenta;

como puedo borro los contornos,

equivoco los caminos,

destruyo el arca y sus monedas;

voy moldeando en el iris de tus ojos

un paisaje de sal,

desgarrando la carne,

torturando el corazón;

soy la tormenta que te acosa,

el perfume que te agrieta

y la fantasía que evocas;

soy compasión y sufrimiento,

desde el crujir de la madera

hasta el hielo derretido entre las manos,

ahí estoy ocupando mi destino,

incoherente, sin salida,

a puro grito, equivocado. 

 

NUESTRA HISTORIA

 

Levemente

 frente al cristal

las gotas de rocio quedan

incrustadas

en nuestra historia,

de esos papeles rasgados

dispersos entre flores,

follaje entrelazado por el recuerdo,

disipados besos a través de piedras,

rectangular sonrisa

esperando rituales;

nuestra historia se fue tejiendo

de alfombras y manantiales,

pensando en el amor eterno

desgarrado en el aire;

triste los anhelos

conmovidos por los sonidos

circulares.

 

SOSPECHA

 

La mantequilla

en el pan suave se alimenta dl fuego;

rodeas con el pincel

figuras diminutas

que van tornando de colores

en el laberinto de espadas

en que convertiste mi garganta;

las heridas no se sienten

siendo profundas,

las heridas anticipan

el ruido estruendoso

de las nubes;

queda un silencio oscuro;

cae la lluvia

y la huella de los pasos es salpicada,

se sospecha del amor

que engaña y aprieta con furor,

las arterias y líquidos de un

corazón puro.

 

SANGRE

 

Manchas

de sangre en la fisura oscura

de la mano abierta que

entrega las armas;

filosos metales

que suenan como campana

introduciéndose a lo profundo de la carne;

disección de cada parte, en parte misma,

todo cortado de raíz,

desmembrado desde el filo de la daga

convirtiendo el asfalto en heridas,

volcán que eructa piedras candentes,

pisadas tibias rasgadas

vida anudando la muerte;

violencia inútil que dibuja la suerte

en el plano sideral de cicatrices,

sin alma de por medio ni Universo celeste.

 

VÍA LACTEA

 

Ando a la velocidad

de la luz

en un Universo donde las estrellas

gravitan entorno a las mariposas;

donde los planetas no circulan

alrededor del Sol,

ni los cometas traspasan la tranquilidad

del vacío;

voy tan rápido

como puede el alma,

toda mi historia y mi presente pasan

repetidas veces,

me anclo en las lunas

y me voy contorsionando a través

de los rascacielos de hielo

en los planetas lejanos de otra vía láctea.

Cada vez que me acerco a la Tierra

se fusiona mi ser y me vuelvo aurora.

 

ÁNGELES

 

Despacio,

rodeando las matas de tamarindo,

en un camino de piedras azuladas,

encuentro la pequeña venus

de cascada verde-agua

en donde  el vacío y la nada

me nombran.

Se dejan ver seres con alas blancas

que acompañan mi cortejo

hacia el bosque laberintico

de la gran montaña;

vivo la melancolía de la existencia;

el miedo a perderlo todo,

quedar sin sensaciones,

no mirar a través de los ojos;

los ángeles están allí

y con ellos el horizonte…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SÍNTOMAS DE LA CARNE (2019)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

POEMAS DEL DOLOR

 

PECES QUE ANDAN (1)

 

Levedad del viento

colándose por los poros ondulados de la carne;

sensaciones de dolor,

desgarros sangrantes en la piel.

Van y vienen en andén

una historia que se apaga;

el tumulto de las uvas

va dejando el tallo desnudo

y la cicatriz carnosa de labios tintados

deja escapar el agua acartonada

sin terminar de vaciarse

en lo profundo de un abismo

que contempla la maldad.

Y se va tornando doloroso

en la piel  los fantasmas que dominan

hacia cascadas de laurel

y el tibio néctar de una fiebre

rondando el escenario cristalino

del hielo encendido

doblegado en la sinfonía de los peces

que andan…

 

VELOCIDAD DE LA LUZ (2)

 

Abordo el carrusel del agua,

donde rondan las piedras amarillas en fondo

burbujeante,

arena y movimiento;

tibia se condensa la selva,

se ven tigres y serpientes paseando cerca

de las matas de naranjos sembradas

en el límite imaginario del desierto

donde ha quedado la huella de sueños no conquistados;

se rompe el horizonte en un sol azulado

con grietas amarillas,

resplandor verdoso de un paisaje

invadido por insectos tan inmensos

como elefantes.

Velozmente pasa todo,

la velocidad de la luz desafía el espacio;

la gravedad  ya no está en la piedra,

viene de lejos,

se comprime desde las estrellas y los astros.

Sudo, a cuenta gotas, 

fiebre de los campos fragmentados,

sensaciones  nebulosas comprimen el alma.

 

CASTIGOS (3)

 

Padeces lo que se tiene

y vives lo que se ama;

se adormece lo que no viene

y se despierta al sonido del alba.

Tres días de fiebre continua,

vómitos crudos,

dolores permanentes;

se comprime la vesícula y el páncreas,

un hilo del hígado se envuelve en latidos torpes,

crece el malestar de la carne;

temblores a deshoras,

cuchillos que exploran lo profundo del estómago;

golpes inertes al dolor

que van quebrando la cansada estela de un cuerpo

débil abrazado a la llama de un abismo

que desdobla intermitente las fuerzas

del alma

 

RESISTENCIA (4)

 

Sobre la piedra

como la empuñadora de la daga

deja huella,

marca su presencia,

consciente el dolor

y se suma cercana, aboliendo la distancia.

Sobre la piedra,

que deambula vigorosa entre los tejidos nobles

del cuerpo ahogado en flores de amapola,

se rige a voluntad de la sangre,

recorre sin resistencia

los vestigios de la carne

y van tatuando en silencio

grietas inmensas como cascadas,

se contamina el aire,

envenenando cada espacio vital,

apagándose la vida

sin que termine de sudar la piel amarilla;

nervios que toleran y resisten;

miedo a no poder ganar las batallas.

 

DOLOR (5)

 

El bosque anaranjado

da un fruto ácido que retuerce

las hormigas;

migajas de pan son llevadas

por senderos verdes

donde fluye la arena y el agua;

se ve,

a lo lejos,

niños cantándole a la mañana,

una mujer humedecida en leche

posa arrogante su piel a la orilla del agua derramada;

la serpiente se acerca,

envuelve mis pies

y los va apretando en un frío tormentoso

que acaba cuando el dolor y la fiebre

comienzan a cambiar

a través de la melodía y los ungüentos

de las manos tibias de mi amada. 

 

CADENAS (6)

 

Sangrando

la voz a través de los campos

de girasoles,

menuda distancia que ronda

el último adiós de las palabras;

envueltos en hojas secas

al final de la arbolada,

sucumbe la silueta piedras blancas

sobre tez mojada;

arenillas disueltas en el crepúsculo,

rondando las miradas,

desde el silbido de un viento agudo,

frio cristal

evapora la madera firme

eleva al cielo

astillas hirientes

y clavos oxidados.

 

ENVUELTOS (7)

 

Incongruente

con la carne que resiente

el paso amargo de cristales fragmentados;

dolorosa la palabra cerrada

que captura el dolor de las entrañas;

gotas de agua fermentan

el pozo encantado

rodeado de espinas

entre rosas de colores

y espadas metálicas;

envueltos con papel de algodón,

cenizas caen a través de las ventanas

en un inmenso corredor pintado de luz

eres presencia y ausencia

de una vida lacerada;

envueltos desde las nubes

tu esencia captura los olores

bajo flores silvestres

apacibles y en calma. 

 

 BURBUJAS (8)

 

Túnel,

invadido de  ráfagas de luz

posadas en el desnudo de la piedra,

humedad que llega hasta los pies descalzos,

agrietando el fondo del río

que se confunde con una nube de peces verdes

asechando lo ondulado del agua

e iluminando nuevos senderos

en el cuerpo doblegado por las espinas

que comienzan a profundizar el dolor;

amanece con la fuerza de las melodías

y la frágil sombra de una noche que nunca termina

de dormir;

burbujas silentes se dejan andar

en un espacio que sorprende el vacío

como brazas candentes en el filo del abismo.  

 

HUMANOS (9)

 

Figuras rectangulares y circulares,

espacios desnudos que presionan el pecho

haciendo que las pulsaciones lentas

y dilatadas;

fuerte zumbido hace colapsar el tímpano

y la garganta enrojece y sangra;

vuelve y revuelve el humo

por debajo de las piedras

con visión aislada, difusa,

torpes movimientos,

cenizas las pisadas

y la aguja entra desgarrando,

imponiendo el pesado líquido

que traspasa las fronteras de la carne,

elipse que sana el andamiaje

construido sobre largas columnas de granito

y arena;

dolores que devuelven el equilibrio

al ritmo vibrante de afiladas espadas

revoloteando hacia el sendero luminoso del alba.

 

METAFÍSICA (10)

 

Acentuando

las palabras en el tilde exacto

que derrumba el sonido;

abrazo entre líneas la frase

y la plegaría;

sumiso al dolor contengo

las lágrimas

y se retumba el tambor

a distancia y en calma;

palabras que se pierden

en la salud precaria,

banderas de alegría,

afectos y nostalgia;

perdido como esfinge

ronda el silencio tras las miradas

y todos consumen el dolor

de un síntoma de la carne

que no descansa.

 

 

 

 

 

 

CANTOS AL AMANECER

 

ROSA ROJA Y ROSA BLANCA (1)

 

¡Ruego versos y campanas!

al trovador que lleva el ritmo,

al cantor que desgasta pisadas

para elevar oraciones

y motivar compromisos.

¡Ruego versos y campanas!

Como el poeta que pide amor y martirio;

desnudo al final del alba

descalzo anidan sus hijos;

tomando el vino de las uvas,

aprendiendo los sabores de los mangos,

de hoja en hoja balanceando los suspiros.

Van hacia la costa,

en la línea imaginaria de la ola,

con vientos elíseos sofocantes

y estornudos de arena

desparramados por los pisos;

cantos de amanecer y esperanza,

bailando al compás de las palmeras,

anido los sueños añorados

y rompo las estelas de las verjas;

¡Ruego versos y campanas!

al junglar que despierta en el bosque profundo

sideral de las bestias,

castigo en el nombre del dolor

y de tu mano veo caer las gotas

que reflejan las estrellas

para unirme con el todo y ellas

en un solo verso

que refracté,

indolente por audaz

lamento

no convertir en pócimas

el rugir de las cascadas,

antecediendo el milagro de la nada

que evoca en silencio

tu morada.

 

RECUERDOS (2)

 

Si consigo que tu boca sea mi boca;

si murmullo de nostalgia y dolor,

es que me están tomando los recuerdos

y tu ausencia doblega mi corazón.

Si camino por pasajes tenebrosos,

si soy capaz de alegrar tu convicción,

comportándome como un poeta glorioso

robándole a la arena su candor;

si camino por la senda de tu vida

y me consumo entre las grietas de tu amor,

es que soy el elegido para amarte

a pesar de los reproches del dolor;

imagina una vida delirante,

llena de la fuerza y ganas de mi amor,

donde seas estrella radiante,

voz y sueños que me hagan tu pastor;

imagina una vida delirante

donde yo sea el albacea de tu voz

y tu la flor más destellante

de un universo construido entre los dos.

 

MORADA (3)

 

Óyeme…Óyeme,

Óyeme…

Estoy perturbado de arrogancia,

en mí solamente está tu amor,

me convenzo que la vida sobrepasa

y tus latidos pocas veces dan calor;

me convenzo que no soy tu elegido

y que gracias a la soledad aquí estoy,

ocupando un lugar vacío

porque otro ocupa tu corazón.

Reconozco

que ando a la deriva,

siendo el clavo que sostiene tu dolor,

me perturba ser la herida que no sangra

en el pequeño espacio de tu amor;

soy labriego de montañas siderales,

un bohemio derrotado por el sol,

amartelando dinosaurios de esperanza

sea mi canto un presagio a la ausencia

de los dos;

y tiernamente me consume la nostalgia

en esa distancia en la cual tu alma me anidó.

BALADA DESPEDIDA (4)

 

Estoy en el recuerdo de tu alma,

depositado en la oruga de tu amor,

con los sueños vueltos migajas

me acostumbro a la ausencia de tu voz;

soy culpable de tantas diferencias,

eres el grito que se escapó,

no puedo doblegar las cadenas,

frías cadenas que rompió tu corazón;

hoy me consume el dolor de los recuerdos,

en el camino que jamás nos unió,

fui cobarde al herir tus sentimientos,

pensando que sellaba la posesión del amor.

Hoy tropiezo con las piedras de la vida

y hago de tu nombre un destello de calor,

me acobijo a las grandes cicatrices,

esas que causé con pasión;

y ya nada cambia mi dolor,

estoy ausente de tu mirada azulada,

he perdido tu piel y tu candor;

ya tus besos no resisten la alborada,

poco queda de los manantiales y el verdor,

de una vida que lentamente partió.

 

VIVIREMOS (5)

 

Hace unas horas

me enteré que no cambias

solamente en tu mentira vivo yo;

hace unas horas

mirando el alba

encontré una imagen de dos;

hace unas horas,

en plenitud de esperanza,

soñaba despierto un paisaje turquesa

abierto a la estela que va dejando

tu voz;

hace unas horas,

sin saber si ya estabas,

lancé las amarras y navegué sin barca,

quedé en silencio

postergando las ganas,

sintiéndome tuyo,

en lo profundo aceptando ser mentira

y dejando a los murmullos la estela de los dos;

prefiero estar sin corazón,

enlutado en ausencia permanente

viviendo engañado y sin razón.

 

COSTUMBRES (6)

 

Tus besos

acompañan,

humedecen los labios

y le dan robustez a la voz;

costumbre de estar allí

proporcional y convexa,

costumbre de abrazar en las sombras

tu calor; soy tuyo en la medida de la carne,

consumo de ti la energía del amor,

me siento conquistador de tus detalles,

corsario imaginario

con espada, caballo y honor;

se agranda el alma que se hacía perdida

y de la ballesta surge la flor,

entrando en la piel amada,

prolongando la vida,

invadiendo cada destello

que renuncia al vacío del cuerpo

erigiéndose desde la herida

al más sencillo espacio donde se siembre

el amor.

 

TIEMPO (7)

 

Debo llamar a la flor

en la mañana

antes que el viento la arranque

hacia el sol;

debo rondar tus labios

con detalles

abriendo puertas y golpeando tu pasión;

debo cantarle a las miradas

delirantes,

esas que se pierden en el humo del amor,

desdoblando lo dulce de tu talle

y conquistando los alaridos

de la voz;

tiempo que no encuentra

las pisadas

en el laberinto indescifrable

del dolor;

dolor que desgarra los instintos,

turbados en el breve espacio del amor.

 

AMOR (8)

 

Quisiera

conversar con tus sentidos;

explicarles lo grandioso del amor,

como se abraza un corazón herido

y se cura la indiferencia

entre dos;

he estado distante de tu nido,

olvidando cuanto ama tu calor,

rodeado de mentiras y castigos,

creyendo que vivo

en al límite del dolor;

me abandono en el hastío,

en la distancia del amor,

se abre mi alma a la tristeza,

vacío está mi puerto,

pocas barcas se acercan,

se hunde en la herida

y solamente quedan migajas

de todo cuanto hiciste

en la soledad del amor.

 

UVAS (9)

 

Tu amor  no es suficiente,

la tristeza invade con dolor;

contigo lo feliz está inerte,

lo separa la indiferencia de los dos;

lo real ya no alcanza ser un sueño,

alejándose de lo idílico del amor,

son tus cadenas el infeliz encuentro

con la libertad que no brilló,

voy por el mundo mostrando mis tristezas

y tú por la vida desgarrando el corazón;

es necesario volar,

elevar a lo alto lo que no pudo ser,

explicar el ahogo,

las ausencias y la finitud del placer,

en un universo nuestro

que quizás

nunca más se vuelva a perder.

 

SILBIDO (10)

 

He probado tu cuerpo,

he marcado tu corazón,

llevando los labios hasta el nivel perfecto,

donde compacta la pasión y el amor;

tus besos se han erigido como ciervos

en un silbido cálido que invita al amor.

He probado tu cuerpo

y me impregné de tu olor,

mezcla de frutas y flores,

con suaves trazas de café y limón;

el amor se va tejiendo entre sábanas,

murmullos sepultan el roce de los dos,

afincas tus caderas seductoras

y vas tatuando en mi espalda,

con las uñas afiladas de pasión,

surcos de movimientos vibrantes

que no contempla mirada

al estar sofocada por los parpados

en un vacío sin resplandor.

 

SONETOS DE AMOR Y VIDA

 

GIGANTES (1)

 

Ando conquistando el verde de los bosques,

sus inmensas raíces, sus hojas húmedas y tostadas,

aglutinando en el alma los caminos y alboradas

en un perpetuo golpe con el polvo de los parques.

 

Y como luna y fuego, el verde de los bosques

se consume en detalles, abriendo el alma de labriego

cantando glosas por los aires, en un elevado ego

donde el sonido invade lo dulce que desde la voz invoques.

 

El bosque cada vez es más desafiante

y desde sus hojas secas se endurece  el abismo,

rondan las bestias que rujen en el paisaje candente,

 

abarcando los pozos de agua adornados con modismos,

se abre una inmensa grieta que va más allá de la mente

en un mundo circular que pierde esencia y caminos.

 

 

 

SOÑANDO (2)

 

Al cultivar las rosas en el desierto de tu alma

voy moviendo la arenilla de los surcos, tomando

con sutil cuidado los pétalos que vas conquistando

en lo ondulado de las olas que impulsa en ti la calma.

 

Te muestras angustiada, solamente el destino te proclama

heredera de los campos, de los sutiles versos que van sonando,

así se desdobla la vida, se abre entre heridas rebosando,

anidando grandes despedidas, en el universo que reclama,

 

en un camino de grandes espinas, sobre el torso de tu amor

la vida se degrada, y el canto castiga a través de la indiferencia,

esa que regocija la pasión y se condensa desafiante, con dolor,

 

huella de la huella, torna desde la fragancia

endeble cuerpo de nostalgia del cual soy consolador,

va tu mirada al alma apropiando el sinsabor de la arrogancia.

 

HOJAS (3)

 

Entre las pequeñas pisadas que se bifurcan

he ido buscando tu nombre en las piedras crudas del camino,

golpeando los abismos pierdo espacio en tu destino,

se opaca la esperanza y desde el firmamento evocan

 

pinceladas que describen tu morada en el huracán

perdido en las alturas, volviendo el rugir a las ataduras,

persiguiendo flores verdes y rosadas que abarcaras

entre la luz intensa que desde el volcán

 

brota, es un aire saturado de maldad y dolor, que abarcan

las piedras negras en las rocas y se posan hojas tenues

burbujeando en el ardiente desierto que donde se cercan

 

los frutos y los lagartos, las esferas en el cristal del tambor

cuidando las migajas del alma, elevando la voluntad del amor,

hojas tenues, mirada conquistadora de pasión.

 

DOMINADO (4)

 

Eres propiedad de mi alma y en mi corazón estás

como una Diosa, dominas cada espacio que desgarras,

me entrego desde el garfio hasta roca; cada garra

de tus manos mueve carne,  contorsiona, aplastas…

 

hasta minimizar cada espacio, haciendo de las barcas

una profunda hoguera; buscando remover las cicatrices,

despertando a la vida en sus cauces, hiriendo de mentiras

las palabras, así domina el alma mía tus nostalgias,

 

en ese horizonte azul marino donde estás enclavada

la arena nocturna que sirve de puente a las lágrimas,

cenizas que rodean el único espacio donde persiste la tarde,

 

allí, en silencio absoluto, crece tu nombre y se convierte al aire,

desde un universo macizo que calcina los pies de barro,

brota como ave fénix la voluntad y sucumbe la tierra.

 

CAMPANARIO (1)

 

Solamente el metal

templado logra conjugar sonido y vibración,

sin fracturar los sentimientos;

amalgamado entre tintes y polvo,

anuncia la nueva era

y debajo de alfombras con mosaicos azules y rojos,

corretean hipopótamos y elefantes,

caracoles y serpientes;

el metal vibra hasta lo profundo

y se aleja despacio del silencio

de la palabra,

donde solamente suenan tildes y signos indescifrables,

dejando mudo al poeta,

volviendo la rima una leve brizna de paja

llevada por el viento.

 

HOMENAJE A GELINDO CASASOLA (2)

 

Cerca de las órdenes

deambulas y hay en ti

“un hastío por las cosas elevadas”;

flotas en un universo de pájaros y

“Tu forma suave en el aire”

te hace la musa de los contornos;

y en el inmenso abismo

que agrieta la montaña,

“El aire que respiras, allá arriba, mientras

danzas…” ,

es una muestra de lo maravilloso y elástico

que puede ser el alma

cuando se desprende del cuerpo;

sé,

como la luz en el espacio brillante del firmamento

que te “…gusta esa vibración

parecida al aplauso”;

y sobre el sombrero de copa

te haces indiferente y miras

“…el mundo azul

como una perla”;

en una voz gutural

comes girasoles y cayenas,

te transportas a lugares

repletos de naranjas

y escribes tu nombre

en el peldaño de las piedras,

allí,

donde junto a ellas,

un día decidiste partir

quedando el flautista,

el trapecista y la bailarina,

sin el hacedor de lo imposible,

sin el poeta de la magia;

dijiste, como sabio y profeta:

“ Las espigas crecen

hacia el cielo sin

nubes,

como crece el crepúsculo

al borde de la noche”;

sigues creciendo Gelindo,

quieras o no,  escapando de tus escapes,

en lo profundo del Leopardo crecido dentro de ti.

 

LLUVIA (3)

 

Gotas que no son rocío;

cristales como roca que caen compulsivamente

humectando las hojas, el frio asfalto

y los pequeños higos;

el viento mueve las gotas,

en un vaivén de infinitos ruidos,

se ve la nube desde la cerca de las ventanas

como inmensos sacos invadidos de pelotas grises y azules;

crujen como huesos y madera,

rompen la dignidad

del miedo.

 

SÍNTOMAS DE LA CARNE (4)

 

Fiebre y malestar en todo el cuerpo;

debilidad, vibración, tempestad;

alfileres clavados,

vómito, destrucción, dolor;

se va tejiendo entorno a la vida

cicatrices que no son heridas,

batallas que segmentan la carne

y la vulneran;

se da una lucha perenne

entre lágrimas que dejan surcos

inmensos en las mejillas turbadas

y pálidas en su desnudes,

ya sin fuerza,

ya sin dolor;

el síntoma del abismo toma la carne

y se vuelve jengibre todo cuanto se toca;

la fragilidad se convierte en viento de agua

y la esperanza en un anhelado sol

que devuelva la calma.

 

PÁJAROS DEL SUR (5)

 

A veces equivocamos las palabras,

nos hacemos parte de un ruido devastador,

dejamos de escribir versos y cantatas,

para orquestar voces de nostalgia

perdidas con pasión;

equivocamos las miradas,

hacia el Sur se eleva la voz,

los pájaros entienden mi morada

y llegan revoloteando,

moviendo alas alrededor;

pájaros del Sur que no cantan,

invocando lo ondulado del aire

en movimiento;

pájaros del Sur que solamente dejan posar

la mirada,

esa que se pierde en la nada

pero que evoca el vacío de los dos.

 

POR TU NOMBRE Y POR EL MIO

 

AGUA FUERTE (1)

 

El viento torpedea

tu mirada

y en tu corazón late el mío;

el rocío humedece el polvo

y tus manos se desnudan.

Agua fuerte cae

a tus espaldas,

una línea húmeda va cayendo desde lo alto

y termina en una gota cristalina

embutida en olores de tu piel;

secas levemente las piernas y muslos,

extiendes la loción corporal muy despacio,

con movimientos circulares

todo se llena de la sensación pura

de la carne;

aprietas las nalgas,

marcar la huella,

tu cuerpo está en equilibrio

y lo sabes.

SENSACIONES (2)

 

Desde la grieta de los árboles

sudorosos del Parque,

veo tu talle navegando por las caminerias,

rodeas los helechos y las azucenas,

te dejas llevar por la suave brisa de la tarde;

el cuerpo,

ceñido a la tela elástica,

cobra vida en la medida

que recorres los espacios;

mariposas, mosquitos y pájaros

te acompañan a través del bosque,

sin miedo a la oscuridad

o a lo incierto,

te dejas ir a través de la grieta del árbol

donde te mira

enlutada la mirada

del poeta.

 

RECUERDO (3)

 

Quiero cantarle a la vida a sus anchas,

pedirle a la voluntad y al amor

que tome de mi cuerpo su añoranza

y me haga preso de tu esencia de flor;

quiero cantarle a la mañana,

entre melodías de ensueño

y ritmos de pasión,

y ser un corsario buscando sueños,

imaginario Pirata

que busca robar tu amor;

quiero gustarte más allá de las ganas,

que mi ser se convierta en tu voz,

quiero tomar del néctar de tu alma

todo cuanto tengas

hasta saciar mi sed.

Quiero cantarle a la vida

desde el lugar sagrado de tus labios,

ser tus huesos y tu carne,

convertirme en algo más que un recuerdo. 

 

 

 

VOLANDO ALTO (4)

 

Las alas se extienden

a lo largo del paisaje,

no se equivocan de trayectoria;

surcan el cielo en tu memoria

aupando la mirada;

evoco los días en que brillabas,

eran tiempos de nubes y colores,

donde aprendimos a hilvanar las manos,

entrelazar las piernas,

amalgamar de sensaciones el alma;

así fuimos creciendo a través del viento

sin brújula ni estrellas que nos

orientaran,

solamente con los cuerpos enredados

y traviesos,

en la inmensa  alegría de estar,

más allá del tiempo,

los dos.

 

 

 

 

 

TORTURA (5)

 

Cada vez

que la mano del hombre

castiga el alma del hombre,

se absorbe la tristeza

convirtiéndonos en cobardes;

cada puñal que el hombre clava

en el corazón del alma,

es una herida perenne

que no calla;

cada vez que los hombres

muelen a palos a los hombres

se pulveriza la dignidad y la fe;

se desorienta el camino

y desde ese hombre que hiere

brotan castigos divinos,

y esa alma que se hiere

transmuta en una vida nueva

que aprende de errores

y se eleva alto,

más allá de las piedras.

 

 

 

 

LOS OJOS DE MI NIÑO (6)

 

La mano franca de quien hiere

ha enlutado la mirada del niño

que vivía de esperanzas;

pruebas crueles que enseñan

que la vida es límite

y sacrificio;

que estamos condenados a morir

pero antes debemos validar que vivimos;

perder la mirada en un polvorín,

donde el culpable se oculta

en la máscara de quien manda,

no es una tragedia ni un sin vivir,

son pruebas que nos impone el alma.

Perder la mirada en un polvorín

es reinventar la vida,

conquistar desde las heridas

lo hermoso de vivir;

nunca debe quebrarnos las heridas,

están latentes,

recuerdan la plenitud

de lo que hemos sido hoy y siempre.

 

 

FUEGO (7)

 

Recuerdo que eras la mirada tierna

que seducía en la distancia,

recuerdo que andabas con el viento

revoloteando en cada sitio

como mariposa en bandada;

te recuerdo alegre,

vigorosa, destellante,

solitaria;

sin apegos ni sentimientos,

estabas allí enamorada.

Recuerdo que nunca entendí

por qué yo y no otro,

la respuesta siempre ha sido

conmoverme sin palabras,

tornando desde tus espacios,

con suspiros tibios y seductores,

en el anhelo de tenerme

a pesar de lo prohibido de la carne

y lo distante,

 de que pudiese ser

nuestros amores.

 

 

 

MUJER (8)

 

Tienes la plenitud

de la montaña;

el cuerpo elegante del bosque,

tus glúteos sedosos se imponen al paisaje

y tus piernas moldeadas

limitan el horizonte.

Eres una mujer

esculpida por el viento y los Ángeles,

rodeada de carisma,

con nombre propio

y corazón vibrante,

eres mujer que abarca la palabra,

tomas de las vocales sus alaridos

y de las consonantes sus rimas y contornos;

de discurso salvaje y aguerrido,

mujer eres en todas partes.

 

TRATADO (9)

 

Vamos a definir nuestro amor:

eres aceite y yo agua,

te gusta vivir la vida detrás de la máscara,

soy frontal como la roca, no disimulo mi arrogancia.

Eres feliz mientras yo calle,

soy feliz escuchando tus ruidos;

eres corazón, soy amígdala,

me creo el amor eterno,

tú lo vives en la humedad del deseo;

me gustan las caricias antes que tu cuerpo,

te gusta mi cuerpo salvaje,

eres insaciable en el lecho,

soy romántico y creativo entre sábanas;

pero hagamos un trato,

vivamos juntos a pesar de la distancia,

que tu aceite se vuelva fuego

y yo el agua que lo calma;

que tu carne vibre tan fuerte como el deseo,

pero que tus caricias la acompañe;

que dejes que mi romance fluya libre

y yo acepto que tu hoguera nunca se apague.

 

CONVENCIDO (10)

 

Convencido

está el águila que cruza el horizonte

y se enreda en la mirada;

convencido

está el ratón que huye despavorido

de la caza del águila;

convencido

ando de la tonalidad

conque la luz posa sobre tus labios,

convencido

estoy de los dos,

de nuestros corazones,

del mundo sigiloso del dolor

que a cada paso nos reclama;

convencido

ando de mi amor,

de esos anhelos que rondaron el alma,

que te hicieron parte de mí

en un tiempo en que no pensé

amar con tantas ganas;

convencido

ando de la vida

y de sus causas;

de tomarme el destino,

convertirlo en follaje

y rodear con pétalos

y cariños,

lo construido entre los dos

en la distancia

y el aire.

Convencido

de que después del camino,

si no estás tú,

me perderé en las lágrimas,

gota a gota es lo que quedará

porque sin ti no hay un amanecer

que asegure la tarde.

 

FRAGMENTOS

 

(1)

Nostalgia por el amor que nace

y alegría por el amor que acaba.

 (2)

Distancia que consume la humedad de las piedras; sed que consume las gotas de rocío dispersas en las hojas y piedras.

 (3)

Finamente doblegado por la luz blanca que emana de tus piernas.

 (4)

Contorsionado en el aire, desdoblo mi alma y me vuelvo a enamorar.

 (5)

Solamente tu voz es capaz de romper la burbuja de aire donde se encuentra desterrada mi alma.

(6)

Estoy en el rincón del escaparate que todas las mañanas tuerce de calor un rayito de luz que se deja colar por el ventanal de tu mirada.

(7)

Amanece el resplandor del lado oscuro de una tarde con relámpagos y centellas, sin una gota de agua que caiga.

 (8)

Vidrios rotos en un suelo polvoriento y agrietado; bestias que revolotean entre el viento y la espesa maleza consumida por el fuego.

 (9)

Evocando tus senos rosados, desde el capullo rojo hasta el esbelto cuerpo, seduces en el imaginario del alma el deseo intenso del placer perverso.

 (10)

El conflicto entre los dos está saldado: tú caminas por la cuerda floja, yo me lanzo a conquistar mis sueños; tú gravitas en tu fantasía, yo construyo mi barca y conquisto la tempestad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CUANDO LLEGUE EL MOMENTO (2020)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CUANDO UNA MUJER SE VA

 

 

A veces los pétalos de la flor silvestre

se enfrentan al viento, se hacen rebeldes, no ceden al Sol;

se confunden con el resplandor

y se vuelven fragmento detrás del rugir de la voz…

A veces esos pétalos silvestres

se posan en los contornos de una piel, de una mirada

tatuada de alegría

que ríe en un laberinto de recuerdos

y vive la felicidad de los días a través de su inocencia,

sus temores y sus miedos;

comenzó como niña que correteaba mariposas, jugaba con las rosas

y escribía poesía;

luego fue creciendo con la sombra de los árboles de mango que inundaban la calle;

se hizo mujer a los catorce años,

de su vientre la vida floreció otra vez,

quedó sola con su retoño de dulzura

pero nunca dejó de correr;

le fue dando espacio a su vida y a la vida de su hijo;

estudió entre retazos de horas y días de conflicto;

gravitó pausadamente entre afluentes de miradas,

sin perder su nostalgia, alegría y buena suerte;

creció el hijo de sus entrañas y se hizo hombre,

construyó su Fuerte,

sin abandonar los cariños de su madre

le dio vida a toda su vida

y borró el dolor marcado en su frente;

vio aquella mujer de pétalos silvestres

nacer a sus nietos como flores en un jardín rupestre,

andando de nube en nube,

dejándose arrastrar entre cristales,

se hizo flor, se hizo luz,

tomó del cántaro de los Dioses

y se vistió de azul en un horizonte de amarillos,

mostrando su figura airosa,

la mujer de pétalos silvestres que amamantó

hoy duerme en despedida

de una vida que le hizo nacer, crecer y partir

de cara al viento que hoy la recuerda…

 

LA MUJER QUE AMO

 

Próximo al universo de tu mirada,

la voz punzante que te consagra y nombra

marcó mi destino;

llegaste al jardín de mis amores

convertida en jazmín, hechizada como lirio

y vigorosa como una rosa azul en un campo florido;

la mirada fue en un instante,

luego la palabra dibujó todo el espacio,

los perolitos y las alegrías;

fuimos conversando por las veredas anchas de las calles vacías,

allí nos tomamos de las manos,

nos atrevimos a conquistarnos,

yo primero, tú en segundos;

 yo temeroso, tu imponente;

llegó el “te quiero” y el “me gustas”,

el beso certero y el abrazo perfecto,

me sentí el hombre más feliz de la vida,

te sentí la mujer más inmensa en el Universo;

y comenzamos hilando nuestras historias y fantasías,

tu enseñándome a ser hombre,

yo, aprendiendo de la poesía que significa tu vida;

me enamoré lentamente,

pasito a pasito,

mirada a mirada;

rodeándome del néctar de tu piel

me he convertido en lo profundo de tu voz  y tus pasiones.

 

 

 

 

 

ASCESIS

 

 

(1)

 

La ruta

                 hacia el camino polvoroso de tu mirada

se agrieta en el silencio y papeles

solamente tu nombre toma revancha

                  y se desdobla como acordeón entre las

                                               sublimes azucenas…

 

 

 (2)

 

Rompiendo el hielo

                               se diluye entre las cenizas de tus dedos

                               retazos de vigilia y esperanza

                               rondando las huellas que desnudan el cauce

                               concurrida corriente que debilita la roca

y emerge del fondo de la cascada diamantes y elefantes

                               contorsionando la espera.

 

 

 

(3)

 

 

Te muestras carpetovetónico

                                           al conocer mi pasado

                             al entender mi presente y consumar mis halagos;

desprecias todo cuanto viene conmigo y viene de mí,

                                                       soy tu bestia,

tus pupilas quebradas,

tus angustias

y tus carencias;

te muestras tal cual sería mi futuro

                                                     así se fragmenta la mirada

                                                     y el horizonte se vuelve mi nido.

 

 

 

(4)

 

 

Aunque sea verdad

                             algo miente

                             al final de las columnas

                             en el amanecer de una lágrima

y en la oscuridad de una gruta donde grita el silencio.

 

 (5)

 

 

¿Eres búho amor de mi vida?

 

                                           ¿Estás abuhada totalmente?

 

                                           Confundes el polvoriento despertar

                                           con esos ojos grandes y vidriosos

 

                                           auscultando en mi triste piel

las cicatrices de muchas batallas y sus despedidas.

 

 

 (6)

 

 

Todo en movimiento y descanso

                                                 el verde luminoso se quiebra

                                                 las manos sudorosas en el asfalto

                                                 conducen a la flor silvestre

                                                 que agitada por el viento

 se nombra a sí misma libertaria y el mañana se disipa con la hierba.

 (7)

 

La fina entrada de luz

                                 conduce los latidos

             y hace de la palabra

un enjambre insignificante de tildes escondidas y arrogantes;

te llamas espiga, oro, locura, trasnocho, amores, vibraciones y esperanza;

                                      va latiendo, pulveriza el viento

                                      y solamente la mirada en la boca

                                      cierra la humedad de los labios…

 

 (8)

 

 

La afilada aguja penetra el estambre

                                                      se tinta de angustia y colores

                                 la cobija acolchonada que cubre tus pies desnudos;

                                 en la espalda se moldea un tatuaje de dragones

                                 en las piernas

                                 sutiles siluetas envueltas con tapis de flores

                   enredadas entre las suaves mareas cristalizadas por los astros

                                  el zumbido del viento me enseña a caminar otra vez;

                                  se expande la sencilla voz de los recuerdos

 siendo aguja permanece en el estambre y me obliga a olvidar.

 

 

(9)

 

 

 

Tengo elección de escoger

                                        entre la esperanza y el amor;

él ya no tiene de donde escoger sueños ni abrazar mañanas;

su estómago está amarrado al vientre

y quedará allí todo el tiempo,

las clavijas sostendrán los movimientos

                                        las puertas cerradas reaccionan al amor

                                        y fue mi culpa y mi sentencia,

                                        mi pecado y mi traición,

amarte como te amo

inclinando los muros más allá de la pasión.

 

 

 

 

(10)

 

Lentamente

                  con angustia

                  grandes destellos

                  mirada cósmica y sideral;

noches de cristalino despertar

bajo la oculta melodía de un triunfo

que se apresura a entender de vientos

y permita a esta mi soledad nocturna

enarbolar de migajas

el pan de trigo limpio en que

has convertido mi vida.

 

(11)

 

 

La copa de vino ya traspasa

                                          el filo de la navaja

que se contorsiona entre la madera y el metal,

y eleva el dolor hasta en pequeño espacio sanguíneo

donde palpita la sombra

y el árbol de la vida renace.

 

 

(12)

 

 

Te sigo con los pies heridos

                                           cristales esparcidos en la nocturnidad del alba;

                                           rosas sin pétalos, infringiendo las aromas

                                           doblando las campanas;

fricción desde tus muslos hasta el mar en calma;

gotas de rocío que se nutren amor y despedidas

                                             visionario, ermitaño y voz perdida

                                             soy el legionario de tu huerto

                                             eres la doliente que esparce soledad

                                             sin sueños ni pinceles

                                             al oír el descenso del final

camino herido por los montes

huellas de sangre marcan mi despertar.

 

 (13)

 

 

 

Abrigo cada tilde de tus palabras

                                                 la fuerza de tus frases

                                                 la magia de tus sueños

                                                 la ilusión por el acero

                                                 el miedo por la ignorancia.

 

Abrigo cada tilde que pronuncias

                                                  y me dejo llevar por todas tus palabras

                                                  hasta converger junto a los lirios

                                                  en un pequeño instante que no acaba.

 

(14)

 

 

Aprendí a ser fiel a ti

                                equivocarme mucho

                                y responderte poco;

                                me acostumbré a tu voz ingenua y dulce,

al letargo que le das a la tristeza,

al ojo de agua que se hace en tu vientre;

aprendí a rasgar en las palabras

                                 las vocales que tiñen de dulce

                                 el sonido apocalíptico del agua.

 

 

 

 

 

(15)

 

 

Alma, vida y corazón;

                                refugio de pájaros grises picoteando el alba

                                amanecer con la luz vibrante del astro Sol

                                perdidos en la montaña mágica de la luna

 

(16)

 

 

Imitando a las estrellas

                                  equivocado levantando la voz

                                  confieso que he vuelto al hogar

                                  anidando tu esperanza y tus detalles

                                  besando la almohada

rasguñando las últimas sábanas blancas que aterciopelaron tu voz.

 

(17)

 

 

 

De recuerdos y palabras

                                    de palabras en rincones

                    de pequeños sueños que se volvieron epitafios

                    ahí van los camino

exaltados por la ceniza que cayeron del tizón

                     con un amor que transpira

                     y deja en las pupilas el espejo húmedo

                     de una mirada que no descansa.

 

(18)

 

 

 

Amarte no es simple frase

                                       es ser el arquitecto de tu lado más humano

                                       de tu piel más suave

                                       de tus labios dilatados

                 de esos momentos que confundes con la llovizna

                 que arropan las despedidas y se fusionan a través del alba

amarte es

            simplemente

            emotivamente

            absolutamente

            definitivamente

colgar el alma en el cielo y recorrer el cementerio de estrellas

             que nunca se opacan.

 

 

(19)

 

 

 

Culpo a la distante mirada que no regresa

                                              la tristeza que me causa tu ausencia

                                                   lo afligido de no poder tocar tus mejillas

                                                   la indeleble huella en la pompa de jabón

porque si no hay distancia la mirada se vuelve serena

                                                   y es posible acompañar tu piel

                                      en el insistente que el espacio que deja su textura 

                                      rompiendo los vasos capilares

sangrando de alegría en medio del invierno del deseo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(20)

 

 

 

Hacia el final del día

                               se deja oír un pequeño murmullo

                               una leve melodía

                               brizna de paja colorida

                               en un horizonte de oliva que no termina de nacer.

 

 

AL LLEGAR EL ADIÓS

 

CUANDO LLEGUE EL MOMENTO

(Autor José Alfredo Jiménez)

 

Cuando llegue el momento, de decirnos adiós,

no hagas caso del alma, no te fijes en nada,

abandona mi amor;

cuando pienses en otro, sin que pienses en mí,

no te importe mi suerte,

es la ley de la vida, adorar p’a sufrir…

Ya me diste cariño, ya me diste ternura, ya me hiciste feliz,

ya después de tus besos,

y de tantas caricias,

que me importa morir...

Cuando llegue el momento, de decirnos adiós,

no hagas caso del alma, no te fijes en nada,

abandona mi amor…

 

 

Equivocando caminos llegué a ti,

sufrimos en un abismo

las espinas y el néctar del limón

entre gotas de lluvia y amaneceres de fuego;

comprendimos que estuvimos siempre

y nunca nos vimos,

que éramos  como el firmamento

y que deambulamos por veredas ocultas

evitándonos,

temiendo encontrar el destino.

 

Llegamos un día cualquiera;

en la hora y tiempo de las musas,

entre el canto de los pájaros y el hiriente Sol

que nos quemó el alma

y nos fundió eternamente.

 

Llegó el amor

y con él un jardín de pasiones

que se fueron de ronda los días y sus noches;

piel con piel, beso con beso,

aroma de papel,

silbidos como abrazos,

hilvanando en el telar de la locura

la fuerza de una barca que enfrentaba las aguas

acaloradamente salvajes.

 

Llegaron los hijos,

su sonrisa, sus detalles acobijaron el amor

hasta un portal infinito de ilusión;

me hiciste amigo,

en las campanadas del tiempo;

compañero,

en las vertientes de los tormentos;

amante,

en la solidez de nuestros cuerpos.

Me hiciste tuyo, te hice mía;

Rondé tu gloria,

tus banderas y alegrías,

hice de nuestra poesía un festín de flores blancas;

tatué mi espada en la suavidad de tu espalda

y desde sus muslos adoré cada montaña,

cada pradera, cada bosque sagrado hasta tu frente;

más que mía, me hice tuyo,

así te adoré y adoro

en el tiempo que viví y viviré torneado a ti…

Pero si me toca partir,

porque los cuerpos no son infinitos,

elevo una copa de cristal al Creador,

y en voz de José Alfredo Jiménez

te recito una estrofa de su canción:

“Cuando llegue el momento, de decirnos adiós,

no hagas caso del alma, no te fijes en nada,

abandona mi amor…”

 

Nunca olvides que en este plano celestial de la vida

te he amado desde el fondo de mis pétalos de colores,

desde lo profundo de mi esencia de vida,

desde la célula más pequeña hasta la más voluptuosa;

te he amado con razones y sin razones,

con alegrías y con tristezas,

con verdades y con mentiras,

te he amado toda mi vida

y si me adelanto al camino sin regreso

es para seguir amándote por los tiempos que no sean tiempos…

Cuando llegue el momento

no olvides que en vida

te lo dije todo

y siento, en lo más hondo de mis palabras

que me he quedado esperando

ese detalle tan tuyo,

ese detalle tan mío,

de un beso… 

 

 

SIMPLEMENTE EL AMOR

 

 

Enamorados

o tristes;

como navegantes en un mar profundo

así hemos llegado al amor;

tomando los caminos más absurdo,

recobrando la fuerza de la voz;

seduciendo los detalles de la vida

sellando las angustias

doblegando el dolos;

así hemos transitado las trochas,

sus bifurcaciones

a través del verdor;

hemos asumido el firmamento

como la morada perenne

donde acobijar el Sol.

 

ANTES QUE AMANEZCA

 

Vamos a romper cristales,

darle nombre de esperanzas a las estrellas;

consumir la vid desde todas las alturas,

embriagarnos de amor sin mayor espera;

vamos a cambiar el mundo,

hacernos del cielo una excusa

para elevar placeres y miedos;

vamos a ocupar todos los espacios,

humedecerte totalmente,

buscar sensaciones galopantes

donde la mente pierda orientación,

donde te desmayes con pasión delirante

y broten de tus entrañas

gritos desesperados de amor;

vamos a jugarnos el alma,

la calma grande,

el corazón perpetuo;

vamos a introducir la aguja hasta sangrar la herida

no la curemos,

dejémosla que ella misma llegue a su cauce;

volvámoslo fluidos

y no seamos cobardes,

recuerda que nos quedan horas

antes que amanezca.

 

ENTREGADOS A LA TARDE

 

Una botella

que se llevó la primavera

iba la barca triste de los mejores días;

con nostalgia quedaron

recuerdos y cicatrices,

noctámbulo hizo el destino de mí

todos los días;

aquellos parajes fríos

de los Parques

y Quebradas;

aquellas mañanas tibias

en que tu cuerpo desnudo lloraba,

aquellos momentos libres

en los que el amor se fue tatuando,

hace de los atardeceres

difusa luz

que acompaña.

 

COMO QUÉ TE VEO

Dedicado:

A mi sobrina Camila, ayer niña, hoy mujer…

 

Como qué te veo,

como qué te observo…

Si toda tú eres vida pura;

si tus rasgos y detalles te muestran como flor

en un cristalino despertar de alegría y locura;

te veo como la luz que roza mi alma,

te observo como la distancia a la que nunca se llega

que rodea de fuego los colores del alba

y convierte en verbo las fantasías y sus huellas;

hoy es tiempo de celebrar tu esencia,

de ver en tu mirada la mezcla de belleza y alegría,

de sentirte excelsa en un bosque salvaje

con sus unicornios bajo el rocío de la llovizna;

te veo grande, inmensa, superior a la estrellas del alba,

te observo sutil, delicada…

perla que luce glamorosa ante el paso del tiempo;

Camila tenías que ser,

como traída del viento,

contagiando de amor perpetuo  los días

y sus detalles…

 

FLORES

 

Te hiciste luz en cada pisada,

acompañando siempre la verde distancia entre el horizonte y el mar;

convertiste en poemas las flores que como cascada

reían por ti, anidando diminutas semillas

alrededor del corazón;

te hiciste fruto indispensable,

con sabor a miel y aroma a canela;

tu piel se amoldó a los contornos del viento

y tu sonrisa se hacía parte

de un camino rociado por miles de estrellas…

Subiste hoy al cielo

a seguir cultivando tus semillas y tu huella;

las flores que te rodean son suspiros y besos

de los tiempos;

partiste sin despedida

dejando en mi alma herida

el más inmenso de los recuerdos….

Seguirás como sendero de las pisadas,

contorsionando mis sueños, llenando de luz

los nuevos amaneceres y sus días…

 

SINCERAMENTE MARLENE

 

Hilvanando

pequeños detalles

de tu sonrisa emerge un sutil tesoro,

donde gravitan los sueños

y se construyen murales

rociados de luces brillantes como el oro;

y se forma tu nombre,

y crece desde tu espacio las huellas,

leal como la primavera,

sensual como las amapolas,

tu mirada cada vez más sutil y bella,

toma del firmamento el néctar seductor

de las estrellas;

hoy rocías de fertilidad el amor

y las pasiones,

tu entrega nos hace vibrar

en la sinceridad del espacio y las flores,

sinceramente Marlene

hoy es un día para amarte

más allá de rituales y de explosiones…

 

UN HOMBRE

 

Un hombre

es una melodía que marca huella;

es un pensamiento constante

y volátil que no descansa;

es la lealtad a su naturaleza,

a su palabra emprendedora;

a la fuerza de su verbo

en defensa de los detalles

más excelsos del alma;

un hombre

es la imagen de lo piensa,

de los sueña,

de lo construido y por construir;

un hombre  converge en la hidalguía

de quien es una sola pieza,

sin fracturas, sin máscaras;

y  en la imagen de cristal puro,

cristal de roca que no se fractura

ni doblega ante nada;

un hombre que se hace día a día

con la frente en alto y la moral

indestructible.

 

MIRADA DE CRISTAL

 

Invadida

por la naturaleza;

tu forma y gracia la dibuja la sonrisa;

hay plenitud en la piel,

suavidad transparente,

humedad seductora,

calor penetrante,

cuerpo de mujer

soñadora;

los suspiros de la luz se posan

y entre amarillos y ocres

los cabellos se tejen en un viento

frío que te va rodeando

hasta abrigar tus pies;

en ti se conjuga el verbo “ser”,

y crecen los destellos de colores

donde  pequeños azules

le dan majestad a tu voz;

es  el ahora de un nuevo día

donde siempre tu mirada de cristal

evoca  la historia

por venir…

y  tu belleza continua

arrebatando idilios en un perenne

amanecer con la vida

diluida en el umbral del alba…

 

MUJER

 

Entre

la suave y elástica piel

que cubre tus arterias y  corazón,

palmita un ser que reboza de grandeza:

con espada y escudo de princesa,

cuidas del universo y sus frutos;

eres mujer de cuerpo certero,

valiente y desafiante,

fuerte y poderosa,

alma de las rosas,

aroma perpetua de las mieles;

y celebro junto a ti

el calor que da la vida plena,

en el escenario  construido

con pétalos silvestres  y mirada tierna;

eres, mujer de cuerpo y alma,

la esencia vital

que derrumba Imperios

y consagra la existencia.

Un día para ti no basta,

todo lo que es día y tiempo

confluyen en la alegría

de tenerte, de que estés aquí

para cambiar la historia.

 

LA BRIZNA

 

La brizna

rodea la muralla transparente

de tu sonrisa hoy que llegas

a un nuevo cumpleaños;

el rocío de tus mejillas

dulces y luminosas

acompañan el canto

de alegría

en un deseo venturoso de esperanzas

junto a la frondosa naturaleza

que te guía…

Que el tiempo te transforme

en infinito y que siempre,

celebremos los frutos de tu alma,

en cada espacio de la vida…

 

PREGUNTANDO A LAS FLORES

 

Si le preguntas a las flores

¿dónde ha quedado tu nombre?

Indiferente te contestarán:

en la idílica fuente de los recuerdos…

Si me preguntan dónde ha quedado tu nombre,

diría que enredado en la piel cristalina.

en los ojos grandes y vigorosos de tu hija,

en el intenso amanecer de una mirada;

tu nombre, en este cumpleaños de aroma

y néctar de luz,

ya no está distante de nombrarte,

moldeando en cada sílaba todo cuanto del universo

vive en ti…

nunca estarás sola

mientras tu nombre te acompañe y sienta los latidos

sigilosos de un inmenso y gran corazón…

Si me preguntan tu nombre,

diré que eres Marlene

y que nunca te vean desde los pétalos de tu alma

que lleguen a ti a través del aroma de tu piel…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MUROS BLANCOS (2020)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TU VOLVER

 

Dedico:

 Ana Iris Peña, en su renacer…

 

Tu volver

acrecienta mi alma;

mueve el espacio,

rodea de frutos

cada palabra tatuada de paz.

Tu volver

me hace indestructible,

pico de águila,

fuerza de jaguar;

tu volver

renueva mi esperanza

y hace de las gotas de agua

cascadas de pasión

elevándote a las montañas

más allá del astro Sol

para gritar tu nombre

y mostrar nuestra espada

convirtiéndonos en valor;

 tu volver

es voluntad de Dios,

acompañando con firmeza

los grandes caminos desde donde

tomar el suspiro divino que nos salvó...

Tu volver

es un solo destino

el ahora por siempre

que refleja tu voz…

 

A LA DISTANCIA

 

Atormentados

por los contagios,

en un mundo de dolor y despedidas,

la alegría de sentir tu vida con la mía

me devuelve la luz y la esperanza;

tu cumpleaños, los días de júbilo,

los amaneceres y el olor del invierno

acobijando el verano,

me da primaveras de ensueño

cultivando alegrías

con el anhelos de estar a tu lado;

madre mía,

esencia de piel,

ojos tibios que alumbran,

quiero siempre acompañarte

y vencer;

abrazarte más allá del infinito,

doblar el metal

y cristalizar tu voz;

acurrucarme a tu regazo firme

y sentir tus cantos calmando

la energía erecta de mi alma;

madre mía,

no hay tiempo que supere tus labios,

tus cabellos blancos,

tu paisaje vigoroso,

la luz incandescente que transforma en dulce

lo amargo;

temo tanto madre mía

por los tiempos de contagios

pero da fuerza tu alegría,

las palabras susurradas con encanto,

te siento en lo profundo

cual poesía

que mueve el Universo

hacia el calor intenso

de tus brazos…

 

 

 

 

CIELO

 

Mido en el firmamento

las estrellas y las nubes;

se mueven despacio

hacia una aroma de paz;

se mueven entre amarillos

y luz blanca,

amartelando una figura densa

y sensual

que delimita tu espíritu...

Mido cada distancia,

cada suplicio del viento

que encuentra en ti

la dulzura y el candor,

alma pura y fulgurante

que hace de los detalles

mundos

atormentados por murmullos

donde se delata tu voz.

 

 

 

 

 

DESDE EL SOL QUE NOS MIRA

 

Dedico:

A doña Rafaela, con nostalgia…

 

Como espuma te fuiste en el viento

marcando el camino de un Sol conmovedor,

nos dejaste las hojas con rocío,

el sonar de las pisadas,

el aroma de los sueños

y el cariño en el alma

partido en dos.

Nos dejaste la mirada certera,

del amor inmenso a la sonrisa,

del calor de familia, a la esperanza de vivir;

nos dejaste

a la alegría de las horas

en un Universo de colores

acobijados de ti…

Madre, abuela, mujer,

como espuma te fuiste en el viento

triste despedirte,

doloroso dejarte ir;

anhelando lo extraordinario

del reencuentro;

anhelando tu energía

que movía montañas

y mares

con la fuerza del espíritu

y el despertar

de los días.

Como espuma te fuiste en el viento

y solamente queda el calor de tu cuerpo

asiendo espacio a la alegría.

 

EN SILENCIO Y EN PAZ

 

Te fuiste

con el silbido del viento

dejando en la piel tatuada la palabra de Dios

que siempre pregonaste y enseñaste;

confiaste en el tránsito de la vida

hacia la luz eterna

de otra existencia mayor;

no tuviste miedo

al dolor ni al cansancio,

educaste con la franqueza de la moral

y la ética como fundamento;

madre, antes que nada,

maestra antes que todo,

sierva de Dios en el esplendor de su gracia

hoy te tocó partir a sus brazos

para desde allí

seguir cultivando la paz y el amor;

en silencio y paz

partiste porque otro legado

te toca dar,

otros senderos debes contemplar;

acá lo diste todo

y en nosotros dejaste tu esencia,

esa huella de amor y trabajo,

esta grandeza de sentir tu paz.

Vuela alto

que en el universo de los corazones

has quedado ceñida

hasta que llegue nuevos momentos;

momentos en que vuelva

a unirse nuestras miradas

con la protección de las palabras

en las dificultades de los tiempos;

madre,

que tu silencio y paz

nos ayude a entender la partida

aunque el dolor no pasará

estarás presente

en cada amanecer

con su despertar.

INDESTRUCTIBLE

 

Levanta tu cara,

rompe el hielo de la distancia;

eleva tu nombre,

confúndete con el viento

y el vibrar del alma;

escribe en las piedras,

doblega el firmamento,

aparta las nubes

ve creciendo con el viento;

al conquistar los caminos

vuelve a tu esencia,

a la espada luminosa,

a los sueños de poeta;

al amor en plenitud,

a la salud como victoria;

vuelve a tus andanzas

de guerrera heroica

y deja tatuada en las estrellas

el nuevo horizonte donde se inmortalizarán

tus huellas…

 

INQUEBRANTABLE

 

Tu espíritu

emerge desde los afluentes

profundos de la esperanza;

deambula buscando huellas,

impregnando de estrellas

el horizonte de luces

que muestran las grandes praderas

y los bosques mágicos;

tu espíritu es la espada

y tu temple es el fuego

en lo profundo de la tierra,

de este espacio donde tu fuerza

es la verdad y el compromiso;

donde cada amanecer es una lucha

que se gana con fe

en un Universo de contrastes

realzas la mirada

y vas tornando cual cascada

haciendo del pueblo tu imagen

y de tu inquebrantable espíritu,

la potencia que mueve

el absoluto destino

de una vida buena,

una vida plena de amor

y confianza…

Eres el camino certero

hacia un mañana que no

entristece ni cansa;

eres espíritu potencia

que asume los vientos

en dirección al alba…

 

LA ALEGRÍA DE VIVIR

 

Conocer tus detalles;

proyectar desde tu silueta

la húmeda instancia

de la morada por la vida;

concurrir a tu piel,

delinear en el espacio

el calor humano de tu

forma de mujer;

llevar tu alegría por la vida

entre las notas de canciones

y los arrebatos de los días;

conocer tus pisadas cristalinas

que buscan horizontes,

destellando levemente,

más allá del firmamento,

una mirada naciente

que celebra los días

y acompañando delirante

las pasiones y sus besos

que inundan de felicidad

el néctar de luz divina

irradiada desde tu alma,

hacia el amor y la osadía…

 

LA IMAGEN DE TU CUERPO

 

Dedicado:

A Alberto Quintero, en el duro momento de

haber fallecido su madre…

 

 

La imagen de tu cuerpo inmenso

el que me dio cobijo y compañía,

hoy deambula el Universo

llenando mi alma de tristeza,

mi corazón de ausencia,

en profunda melancolía;

recordarte en la tempestad,

 entre ríos luchando por mí,

cuidando que cada cicatriz

fuera una historia y

cada amanecer un cuento para vivir.

Madre que diste vida

cuanto dolor tengo por ti,

el tenerte tan cerca y lejos,

el no poder a tu última hora asistir,

tengo los sueños lanzados al viento,

tu espíritu está latente en mí,

Madre eres mi consuelo

sin tu calor no sé cómo vivir,

 ayúdame Madre de mi vida

a consumir tanta ausencia,

a convertir tanto dolor,

en un despertar que desmorone tormentos,

 y me dé la esperanza de volver a ti,

abrazando la alegría de un reencuentro

donde pueda llorar

esta ausencia en el regazo

santísimo de  tu espíritu inmortal,

Madre no habrá distancia

 que me aparte de ti,

ni tiempo en el que se escape de mi

 todo el amor que entregaste

para hacerme el pequeño Salta montes que doblegó

su ego pendenciero

buscando llegar a la luz

en la que tu grandeza

siempre ha estado...

Madre

hoy lejos de mí

que mis detalles  se eleven hacia ti

y me vuelva parte infinita

de toda esa luz

que hoy compartes...

 

XXX HAIKUS LIBRES

 

(1)

Mirando luz,

caminos, veredas, ríos,

liberados.

 

 (2)

El suave zumbido

de piedras blancas arenosas

cautiva el sepulcro.

 

(3)

Te nombraré princesa,

acumularé destellos y suspiros,

ocultaré huellas.

 

(4)

Arrebatando pisadas,

acumulando mariposas en invierno,

devuelvo el polvo.

 

(5)

Soy inocente,

culpable de tus miradas,

escribiente y poeta.

 

(6)

Antes de la luz,

solamente había arena, piedras,

mariposas tristes.

 

 (7)

Luna y Sol,

entrando y saliendo

como viento.

 

 

 

 

(8)

Esperándote

con el amor intacto

en la herida perenne.

 

(9)

Solamente tú

eres invierno, verano

y aproximación.

 

(10)

Gotas de rocío

escarchan tus mejillas

extraviándote.

 

(11)

Por caminos

de espinas y vientos

pluralizas.

 

 

(12)

Mantente al filo

de la espada contorsionada

que atina blanco.

 

(13)

Deshojando

flores salvajes campestres

te recuerdo.

 

(14)

Claridad amarilla,

explicación azul celeste,

sentencia verde.

 

(15)

Las bestias

recorren  los campos

y te reconocen.

 

(16)

Si te hundieras

aprenderías el límite

de los sueños.

 

(17)

Quedó la sonrisa

sin líneas del tiempo

sofocadas.

 

(18)

Nocturnidad

en la paciencia

y recuerdos.

 

(19)

¿Eres tú y yo?

¿Eres amplitud y tormento?

¿Eres silencio?

 

(20)

Saliste frondosa

del árbol abatido

por el fuego.

 

 

 (21)

Corté uno a uno

los pétalos plásticos y rosados

por los que alzaste la voz.

 

(22)

Tengo miedo

al rozar tu suave piel

y cicatrices.

 

(23)

Acostúmbrate a mí

para disipar la distancia

e imponer el odio.

 

(24)

A lo lejos

alguien canta con fina voz

desde su ego.

 

(25)

Los pájaros

disminuyen su canto

en sumisión.

 

(26)

Las rejas

de las jaulas coloridas

me conmueven.

 

(27)

Amo tanto

que otorgo libertad,

sin engaños.

 

(28)

El pez azul

mueve sus escamas

y me alimenta.

 

(29)

Tristemente eres

la ceniza que rodea

caminos sin luz.

 

(30)

Cada gota

que cae del cántaro

rodea el vaso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ABRE LA CRUZ

 

 

Toma la lanza

que atravesó su costado,

cíñete al grito desde el dolor,

acobíjate con el manto

con que él nos protegió;

aprende del amor y la caridad,

de la humildad del errante

que camina senderos con la palabra

en voz;

admira las grandes fauces que la naturaleza

comparte,

báñate en el agua dulce

que la sal cedió;

crucifícate en silencio,

mantente en oración,

que te duelan las injusticias

que te colerice los que buscan

tapar el Sol;

que el sacrificio tenga sus afluentes,

brotando de ellos cascadas de amor

que las flores destellen aromas

de colores

donde que esté enfermo renazca

y el que muera transcienda

hacia la alegría de la luz

que está más allá

del Universo…

Abre la cruz,

abre tu cruz;

camina con ella el sendero de espinas

que él caminó;

deambula con ella por caminos y veredas,

llora desde las entrañas

no limites el corazón,

siente hasta los huesos

la grandeza del amor,

el que vino hecho hombre

y partió como el Redentor.

 

MUJER DE FUEGO

 

Dedico:

…a Marlene Emilia López Figueredo, por ser

más que fuego, mujer…

 

Se han ido tejiendo

con las estrellas

infinitas sonrisas

con gestos de luz;

has impregnado de fuego

los capullos que envuelven la vida,

fertilizando  todo cuento tocan

fragmentos de tu amor;

tu talle de mujer,

el ceño disimulado de la ceja,

el grueso carmesí de los labios,

te elevan por encima de los sueños

y te hace perenne

en tiempo y poesía;

eres la flor que

nadie sostiene ni piensa,

porque eres tú

en el resplandor que amanece,

en la vitalidad que despierta,

en los empolvados caminos

sin dirección;

eres tú asumiendo destinos,

levantándote airosa,

sobreviviendo al dolor;

mujer de fuego

que hoy encumbra una nueva estrella

sean los detalles alrededor de ella

los que te muestren el valor;

eres aroma que impregna el alma,

doblega el espíritu,

carcome las sendas;

adormece el sigilo

haciéndose luz ante los cristales

y  juntos

apagan las velas

con el deseo profundo

de iluminar por siempre

el horizonte que flamea.

 

MÁGICA

 

Dedico:

…a Cynthia Higuera, mujer

desde el acento en una mirada …

 

 

Tu silueta mágica

se dibuja cual resplandor

desde la mirada dilatada

traspasando la cortina;

luchando con los tonos de voz,

anhelando el color miel de tus mejillas.

Tus labios pulverizan el viento,

abriendo al firmamento

los detalles y sus horas,

pequeñas  higueras de recuerdos,

surcos de la tierra

que sucumben la piel,

delirantes fragmentos  de roca,

cantares de turpiales

erizando tu ser;

hoy esa luz te acompaña

intermitente y constante,

celebras amaneceres

haciendo del desierto arenoso

pétalos salpicados de rocío;

senderos fértiles para el alma,

cicatrices de añoradas melodías;

eres sutil como el sonido de una lira,

cargado de vibraciones,

amplificado por las cuerdas,

contemplando los minutos con sus días;

te has convertido en aliento,

bajo la sombra del amor

y las brasas candentes

que te nombran

y conmueven,

porque eres la sorpresa

de las flores tenues

que se vuelven vida

a través de tu amor.

 

SOLAMENTE SÉ DE TI

 

Cuando los sonidos

de los pájaros agrietan tus ventanas;

cuando con la voz airada

irradias y penetras la mía;

cuando tus palabras dulces

se vuelven cascadas

solamente sé de ti;

cuando el susurro se hace distante

y la imagen del pigmento caramelo

de tu piel brilla

solamente sé de ti;

cuando en los sueños te vas mostrando,

delimitando la humedad

que deja pisadas marcadas,

solamente sé de ti;

cuando sonríes en silencio,

devorando con alegría

la cartografía de la esperanza

enciendes los espectros de mi alma

y solamente sé de ti.

 

MOCEDAD

 

(1)

Rayito de luz que te posas

en el refugio adormecido del vientre,

fecundas el espíritu

marcando las fisuras del dolor.

Ilustración de Lisandro Demarchi

 

 (2)

Removiendo las piedritas

del fondo del agua

entre la silueta conmovida

y el reflejo de luz

que ahoga

la distancia.

 

 (3)

Cuesta la mirada

el hilo infinito

de la sonrisa;

el detalle pausado del laberinto

ante los estertores

que nos delatan.

 (4)

Silenciosamente

lleno de silbidos el viento

moldea los caminos,

impulsa el destino

y dilata el tiempo.

 

 (5)

Nombra

la roca dorada

que se pierde tras el polvo

azulado de la neblina,

rocío de lágrimas

que se diluye como olvido.

 

 (6)

Tienes al costado

espinas desnudas

que carcomen la carne

y amargan la nocturnidad

de tus sueños.

 

 (7)

Ronda

en la distancia

la leve liturgia

de cristales que deambulan

alrededor del Sol.

 

 (8)

Agonía

que mueve los espacios

en un recuerdo que es distante

y leve;

en efímera armonía

con el dolor,

en emoción perfecta

con el sufrimiento.

 

 (9)

Gotas húmedas

que recorren los surcos

del cuerpo;

hendidura en la tierra,

arado de la finitud

que llega.

 

 (10)

Abandonando

la carne del cuerpo,

despojando de energía

el dolor;

desdoblando la mirada

en el tiempo

se va la vida

con su plenitud

descalza.

 

GRACIAS VIDA

 

Tu canto es poesía

vibra desde la carne como melodía;

te impulsa con la fuerza

cósmica de las palabras,

en sus días y noches

donde el amor acobija la luz

y permanecen encendidas

las antorchas

humeantes de tu voz;

gracias vida

por los senderos y detalles

recorridos,

por las angustias compartidas,

por las mentiras disolutas

en un solo respiro

donde todo se intentó

y solamente se ha perdido

la vigilia.

 

TE PERDÍ

 

Delega en las estrellas

la cartografía de una piel  

que se confunde

con el color del amor

y la distancia;

delega en el corazón

el perdón y la indiferencia;

busca encontrar otro huésped

pero no dilates las ilusiones,

no reniegues del amor,

rechaza lo triste,

conmuévete con las palabras

pero no te alejes del cristal

de esta mirada,

tuya como mía,

frágil ante la magnitud

del alma.

 

 

 

 INVOCACIÓN

 

Metal

que te sirve de escudo

adornado con fantasías

y faroles,

invoca la presencia

de la angustia

cincelada en el muro

de con honores;

fuerza que abraza

la sombra,

marcada de ámbar la piel,

moldeada desde la euforia

se remueve los sentidos

y se invoca la fe;

somos más que corazón

herido,

somos amor y melodía,

en ritmos que se mezclan

sin cobardía

en lo profundo de tus dedos tibios;

invoco

a la dulzura

en la calma,

al dolor

en la canción,

a la distancia

en la morada,

a la pasión

en los límites

de los dos.

 

DISTANCIA

 

Allá tú,

acá yo;

en la distante melodía

del tiempo,

improvisando hojas rasgadas,

en el mapa vegetal

de las pisadas;

allá va tu silueta

contorsionando el espacio,

desafiando al viento;

acá va la mirada,

dilatada y atormentada

por el humo de los bosques;

allá tú,

acá yo,

sin decir palabras,

vistiéndonos de arrogancia,

vaciando el orgullo

quedando invadidos de dolor.

 

 

SECUELAS

 

(1)

Levemente herido,

transita el adiós despidiendo el alma.

 

(2)

Cada pisada desnuda

orienta el cauce de las gotas de rocío.

 

 (3)

Finalmente se muestra

el cristal de tu mirada.

 

 

 (4)

Verde que cruje

de las entrañas un corazón.

 (5)

Palabras encontrando palabras que

vuelven latidos rojos la hoguera.

 

(6)

Toma del alma el néctar;

del corazón, toma mi voz.

 

 (7)

Encuentra en los detalles

la fuerza indoblegable del amor.

 

 (8)

Anhelo tus olores

más que la piel y la lengua.

 

 (9)

Nuestros cuerpos friccionan

la sal líquida que derrama pasión.

 

 (10)

Enciendo el último cerillo

rescatándote del vacío y aún somos dos.

 

 

PANDEMIA

 

Temerosos,

angustiados,

sofocados y cansados,

cobardes y valientes,

luchamos a caída libre y espada

con los enviados

de la muerte;

perdimos el abrazo profundo,

la mirada de cristal

y los besos de chocolate;

nos aislamos protegiendo la vida,

nos hicimos víctimas y victimarios,

sin importar el astro Sol,

escondimos su alegría

y nos hicimos cómplices del dolor.

Sentenciamos a nuestros hijos,

renegamos de su nobleza,

con el garfio y la certeza

los fuimos sembrando sin rencor;

las oraciones se perdieron

sus espacios,

todo podía servir

y todo no;

envenenamos el agua,

corrompimos los valores,

nos hicimos extranjeros

desde el hogar hasta la calle;

manchamos las banderas

de miedo

y nos callamos

para poder decir que

sobrevivimos.

Encendimos la vida a retazos

sin flores ni hojas verdes

que tomaran para sí

los versos de esperanza y pasión;

nos hicimos a gritos desesperados,

nos doblamos ante el temor

y hoy a meses del contagio

no hay vida,

todo lo dilató el dolor.

Sobrevivir

no bastó,

aprender a sentir,

a convivir lo necesario;

a caminar con el viento mundano,

entendiéndonos con el polvo

y las bacterias;

encendiendo la fortaleza del abrazo,

complicando las mejillas

en fricción eterna;

abrigando besos cálidos

que nos hagan parte indeleble

de la gran huella;

aprender a vivir

a pesar de la pandemia

es la imagen que deja

tanto dolor

y tantas angustias

de un tiempo cuyo recuerdo anida

en la inmensa tempestad

que no cesa…

 

ESPALDAS A TI

 

En el límite de tus labios

gravitan pigmentos rojos,

señales lejanas de un beso

sudoroso y frío;

desde el hechizo de tu piel torneada

bajo los instintos

de una vibración lejana,

inflamada desde el alma,

confunden tus gritos;

de espaldas a ti está la mirada,

movimientos contorsionan

el salado ungüento

que ocupa la huella;

el cáliz invadido de  temores

es el último bastión

invadido por ti.

 

CONOCERNOS

 

Necesito saber quién eres,

detectar en tus instintos

la maldad y la bondad;

necesito describir tu vientre,

acercarme a cada palmo

de tu piel ámbar

que se nutre de amor;

necesito entender

la dirección de tu mirada,

las manos desnudas de tu alma

que se confunden

con tus pies;

necesito conocerte más allá

de la almohada,

palpar tus ideas,

comprender tu venir

y tu partir,

antes de entregar

el vivir por siempre.

Necesito

construir senderos,

rutas de escape

en cada límite de ti;

necesito devorar

tus ganas,

consentir tus sueños,

tomar lentamente un café

y derramar gotas de miel

sobre el desolado espectro

de tu esperanza.

Necesito

conocerte antes de que llegue el alba

y el inevitable foco de luz tenue

se pose sobre ti. 

 

 

 

 

 

VERSOS COTIDIANOS

 

(1)

Amanece y despertamos.

El olor del café nos seduce siempre;

hoy, como ayer, estas

lejana;

el pacto de dos se reduce;

vamos deshojando la piel cansada

y las miradas

se van distanciando

en el mágico Universo

que responde

a tus idilios.

 

(2)

El pan tostado

con mermelada y queso,

se derrite en tus labios

como mantequilla;

miramos en silencio

el amanecer perfecto,

con el canto de los pájaros

y el leve foco de luz

del Universo;

aún tus pijamas siguen ceñidas

a tus muslos y senos,

el amor de madrugada

conquistó cada hendidura de tu cuerpo

y me entendí parte de ti,

corsario en un mar de fuego

donde el amanecer vibra

y se envuelve a través

del viento.

 

 (3)

Fiebre

treinta y nueve,

mucho dolor de cabeza;

cogestionado,

adolorido desde los huesos;

doblegado por sensaciones nuevas,

siento punzadas

que recorren todo el cuerpo

pero estas tú,

con el té de hierbas

y el acetaminofén erecto,

cuidas mi carne débil,

procuras alimentar

mis sueños,

y me llevas a tu regazo

para limitar los miedos,

vuelvo a sentir tus manos

y la aflicción se disipa

como hielo.

 

(4)

Te amo como el niño

a su PlayStation cinco,

como los dedos al ungüento de mermelada,

como el pan dulce al café con leche;

te amo desde las cosas menudas

hasta las gloriosas rosas de plata y oro,

más que a una hormiga

quizás diferente que a mi madre,

te amo como bestia herida

que no doblega

ante el cazador profano.

Te amo más que a mis despedidas,

aprendí contigo a tejer el alma,

a ser leal a tu corazón genuino,

a cumplir con las promesas empeñadas;

te amo desde la calma

hasta la tempestad,

porque solamente en ti

se reconoce  el leve

espacio de la mirada.

 

(5)

Cantos purificados

en la creación y Gloria

del creador;

fe como centinela,

abriendo la mente

en el corazón,

desde  la alegría

de las palabras,

siendo humanos

con el fin de los tiempos,

conquistando los elefantes

en el zoológico imaginario

donde el León es un pez espada

revoloteando

alrededor de las luciérnagas

que se tiñen de colores

ante la inmensidad del Sol.

 

 

 

 

(6)

En la estación

el riel de la locomotora hace un ruido infernal;

las piedras se incrustan en los neumáticos

de las carrozas;

los vidrios se pulverizan

ante el viento que dilata

las hojas secas

que van brotando del suelo vegetal

consumido por las aguas;

el humo gravita

sobre la estrella plateada

de un astro perdido en el infinito

de un cielo nocturno

donde el azulado difuso

va perdiendo profundidad;

el ruido que conmueve

los huesecillos y el tímpano,

recrean cada momento

donde la tristeza

garantiza que el dolor marchitará.

 

(7)

Solamente el lápiz

y la hoja frente a la hoguera del escritor;

palabras leves

con prosodia tibia;

fonología de rasgos sonoros,

unidades de fonemas;

segméntales caprichosos,

términos agudos y graves,

pronunciando a voz de oro

matrices fónicas

de tonos y acentos;

simplificando los tormentos

el escritor escribe

paralizando

el tiempo.

 

(8)

He intentado

garabatear tu nombre

en el espejo laminado

de la aurora;

reflejar la luz

más allá de las rendijas

y volver al sueño solitario;

he buscado  

contemplar los bosques,

allanar los senderos;

marcar las huellas

y emplazar las llamas,

hasta absorber

la última arenilla

que dio cuerpo

a la roca,

la última roca

que lancé al manantial

de agua.

 

(9)

Ayer

fuiste el recorrido perenne

que acompañaba mis pasos;

hoy eres la ausencia

y el vacío de mis caminos;

partiste con el rocío de la neblina blanca,

alejándote del paisaje como destino;

quedó el olor de tus monadas,

el néctar de labios

y la suavidad de piel;

me quedó lo tibio de tus manos

acarameladas al ligero resplandor;

dejaste una soledad incesante

donde nada calma los anhelos;

dejaste el sabor y la estocada,

sin lugar común

para construir los sueños;

perdí mi lado que brillaba

quedando la mirada dilatada

y la tristeza en el sendero.

 

(10)

Llegué

a ti de manera extrema;

rondando lo esbelto de tu cuerpo

y sangre;

gratinando cada beso

en el desierto del aire;

llegué

por todos los caminos

hasta el lugar de encuentro

donde se olvida todo

y se comienza

el mañana.

 

 

 

 

 

PINCELADAS

 

 

Jamás

         he consumado

         los detalles que te hacen

                                       vivir.


 

 

Añoro

         la última palabra

         que nos conectó a la vida:

         amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

En una cicatriz

                       se describe el paso del tiempo

                       que no es tiempo;

                       la eterna vigilia por vivir.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

Horizontes

                moldeados ante la fragilidad del alma,

                donde las fantasías ahogan el espectro

                de sal de una mirada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

Convocados a triunfar

                                   torneando de azul

                                   las moradas;

                                   invadiendo de luz

 las cascadas lacerantes de las almas dilatadas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

Juzgando los caminos

                                 en unión perenne con el alba,

                                 componiendo el destino,

                                 rondas en la alborada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

La sentencia

                   cara o cruz,

                   la sonrisa distanciada;

                   el hondo huerto del bosque azul

                   bajo una Luna que volaba.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

Escribe, escribiendo, escribiente;

                                 cada verbo como llaves de cristal,

                                 conjugando en tiempo que se mueve

                                 la melodía que invalida soñar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

Marinando

                las algas del extenso mar,

                tu recuerdo es cada vez más firme,

                donde no haya espacio para llorar

                ni lugar distante que lo cobije.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

El puente

              es el final del camino;

              el camino es el comienzo de la fe;

              no escribas al viento de los molinos,

              conserva las palabras para el amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

Símbolos

              de luz y melodía,

              donde lo dulce consume el brillo del bosque,

              donde el horizonte proyecta despedidas,

en silencio bajo

                     una cascada de piedras vacías

                     mutilando el cristalino horizonte. 

             

   

 

 

                

 

 

 

 

 


 

Los dedos de tus pies

                               se muestran inmensos en el fondo

                               del afluente de azúcar y sal

                               donde se esconden;

                               contorsionados en sus pliegues de mar

                               van sucumbiendo a la mirada

                               que juzga su forma de águila

y avestruz. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

Creo en la palabra;

                           en el Cristo Redentor que me acompaña;

                           en la oración que da caridad al alma,

                           en la fe que mueve montañas;

creo en el verbo que alimenta la esperanza,

en el Libro Sagrado donde se envuelve el tiempo;

en cada voz que abraza la piedad

y hace de mi carne y razón,

fruto de humildad y pasión

por los siglos

de los siglos,

amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SOBRE EL AUTOR

 

 

Ramón Eduardo Azócar Añez (Guanare, 1968), egresó como politólogo de la Universidad de los Andes, Mérida en 1993, ES Doctor en Ciencias de la Educación y Estudios del Desarrollo; tiene un centenar de obras publicadas en diversos géneros, entre las que destacan: “La revelación de Oanes” (1998), “El nuevo paradigma educativo” (2000), “Pensamiento Complejo” (2007), “La universidad venezolana” (2011), “Anarco- terrorismo” (2012), “Metodología Líquida” (2012), entre otros. En poesía su obra es fructífera, escribiendo sobre temas de peso como el amor, la vida y la soledad del hombre, utilizando metáforas simples pero a su vez complejas lo que lo ha señalado como un poeta metafísico. Reside en Guanare, donde ejerce la labor docente, investigador y extensionista, en el Programa Ciencias Sociales de la UNELLEZ-VPA; Editor, desde el 2015, de la Revista Equidad, órgano de carácter arbitrado e indexado de Ciencias Sociales, de la UNELLEZ-VPA.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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