Libro: "Obra Poética 2005-2020" de Ramón E. Azócar A.
OBRA POÉTICA
2005-2020
RAMÓN E. AZÓCAR A.
2020
Ediciones REAA., 2020.
TusLibros.com
1era edición
ISBN: 921-91-8647-0
Buenos
Aires-Argentina/
Caracas-Venezuela/
Madrid-España.
DEDICATORIA:
A Marlene, fina figura que delimitó mi alma
y le dio sentido a mi
espíritu;
que me enseñó que más
allá del Sol y la
Luna,
nos encontrábamos los
dos
con un solo nombre
y bajo el misterio
del amor…
Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle, en el
murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado, ni en
el gesto
de elegir el menú, ni en la
sonrisa
que alivia los completos de los
subtes,
ni en los libros prestados ni en
el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis
palabras,
ni en una cifra telefónica
estarás
o en el color de un par de
guantes o una blusa.
Me enojaré amor mío, sin que sea
por ti,
y compraré bombones pero no para
ti,
me pararé en la esquina a la que
no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré las cosas que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel donde
aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles
y de puentes.
No estarás para nada, no serás ni
recuerdo,
y cuando piense en ti pensaré un
pensamiento
que oscuramente trata de
acordarse de ti.
JULIO CORTAZAR
(“El Futuro”, del libro “Salvo el crepúsculo”, de 1984)
ORDEN DEL CONTENIDO
Contenido
RAZÓN DE SER DE NUESTROS CUERPOS
ABSURDO CAMINO DE LA NOSTALGIA
LA VIDA NO ES UN SUEÑO; TÚ ERES LA
VIDA
DONDE ESTÉS, APENAS HAS LLEGADO
POEMAS DE LA ESPADA SUPLICANTE
POEMAS DE LA ESPADA REPLICANTE
HOMENAJE A GELINDO CASASOLA (2)
CUANDO LLEGUE EL MOMENTO (2020)
EL
AUTOR SOBRE SU OBRA
Entrevista de Ángel
Díaz
Con
motivos de la publicación de la “Obra Poética” (TusLibros.com), me he acercado
al poeta y académico Ramón E. Azócar A. (Guanare,1968), con la intención de
conversar con él acerca de su obra, de sus proyectos, y un tanto de lo que
desde su perspectiva de ser “un hombre que camina por ahí”, puede decirnos
acerca de los caminos de la sociedad contemporánea en tiempos de crisis de
valores y de identidad social. Azócar A., es politólogo, con estudios de cuarto
y quinto nivel y reside en la ciudad de Guanare, donde ejerce la docencia
universitaria con un admirable espíritu de apostolado, y es Editor de la
Revista “Equidad”, órgano divulgativo del Programa Ciencias Sociales de la
Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora,
Vice-Rectorado de Producción Agrícola del estado Portuguesa.
A.D.: ¿De qué trata
esta recopilación de tu producción poética?
R.E.A.A.: Gracias por
tus palabras introductorias, de todas me quedo con “un hombre que camina por
ahí”, porque es una frase que identifica plenamente lo que hago en la vida; se
la tomé a Fidel Castro, en un texto biográfico que se titula así; desde entonces
en cada espacio que puedo ese es mi rótulo, he pensado que también debería ser
la inscripción de mi lápida…Pero hablemos de vida. Mi nueva publicación es una
recopilación de toda mi obra poética desde “Soledades”, del 2005, hasta mi
último poemario en el 2020, “Muros Blancos”; es una obra dedicada al amor y desamor,
a esas nubes de tristeza en la que nos vemos envuelto una vez que sentimos que
lo perdemos todo; en una sociedad enferma como la actual, hablo a título
global, la despersonalización del hombre es una realidad que nos hace convivir
con antivalores; mi libro, en el género poesía, busca combatir esa realidad y
mostrar la esperanza a través de una arquitectura escritural que sin ser en
extremo técnica, sin caer en cursilerías, describe la profundidad del corazón y
sus ramificaciones con el alma…Es un libro espiritual, vivivencial, sensible.
A.D.: ¿En el plano
académico en qué ayuda tu obra poética?
R.E.A.A.: Son versos
para todo público, no para un claustro universitario. Te podría decir que
ninguno de mis libros los he escrito para un público exquisito. El conocimiento
es de todos no de un grupo de elegidos. Si hay algo que critico desde las
entrañas, es que persista la idea de que en las universidades está el
conocimiento y solamente los depositados en ella pueden tener acceso al mismo.
¡No! Las universidades son espacios de orientación nada más, el conocimiento
pertenece a todos. Por ello mi poemario está escrito para todos y en la medida
que esa totalidad haga uso de esas ideas, las hacen volver a su verdadera
fuente de creación: la sociedad. Nada de lo que uno crea puede venir de cosas
ajenas a la interacción humana, darle connotación de privacidad a esa creación
es contaminar el valor natural de lo que produce la razón humana para asumir un
lugar en el universo.
A.D.: ¿No estás de
acuerdo con la academia?
R.E.A.A.: No estoy de
acuerdo con el “ismo”, en la academia (academicismo); considero que es una
actitud prepotente de alguien que toma el conocimiento que es de todos y lo
utiliza a favor de sus intereses personales. Y fíjate que quien te dice esto es
un académico; soy un hombre que me he formado en la academia, pero he tenido la
sabiduría de entender que en ella no está toda la verdad; que se hace necesario
explorar mucho más allá de las aulas, llegar al centro de las cosas, tocarlas,
palparlas, sufrirlas, para darse uno por enterado de algo, por lo menos
mientras se vive. La utilidad de la academia es que te enseña el método, pero
lo demás es talento tuyo. En la medida que interactúas, que te relacionas con
tus semejantes, vas creando un cuerpo de conocimiento que te ayuda a comprender
la totalidad, pero a la vez te ubica como entidad transitoria que tiene que
dejar una huella en su paso por la vida. Siempre les digo a mis estudiantes que
están en la academia para mejorar como personas, no para colgarse un anillo y
sentirse más que los demás. Todos por igual estamos en la capacidad de crear
cosas, por ende nadie tiene el don de la perfección. Seamos perfectibles, sólo
así le daremos a la academia la verdadera utilidad que tiene.
A.D.: En una palabra: ¿Cómo defines tu poesía?
R.E.A.A.: Simplemente, “humana, demasiado
humana”, como el título de aquél libro de Nietzsche que muchos mencionan y
pocos han leído…
SOLEDADES (2005)
ANGUSTÍA
Las horas consumen
el néctar del alma que se ahoga con la
distancia;
voy escribiendo
pequeños detalles
de lo que quisiera
fuera
la razón fundamental
de estar a tu lado;
invento que los
espacios son amplios
y absorben la luz;
respiro cada ilusión
buscando la pasión de
compartir.
Me angustia no saber de ti:
no volver la mirada
y captar que estás
allí
cerca y distante,
hermosa, seductora;
visionaria de un
nuevo tiempo,
de pequeños sueños y
grandes
esperanzas;
de anhelados caminos
e inseparables besos…
¿Cuánto me angustia
estar sin ti?
¿Qué luz opaca nuestro trayecto?
Eres timón de un tiempo…
te extraño,
nombro,
consagro
al calor de
tu piel.
Me angustia no saber
de ti;
¿dónde estás?
¿dónde estabas?
No te alejes…
El alba no es la
misma sin el flujo perenne
que renace en ti.
MARLEANDO LAS ESTRELLAS
Caminemos sin
mirar pisadas;
sin procurar romper
el protocolo natural de las estrellas.
Pensemos,
aunque sea por un
instante
que los brazos y las
manos no nos pertenecen,
que los sueños y
pesadumbres son sólo malos momentos;
que quien escribe es
producto de un llamado interno
hacia el amor y sus
consecuencias;
que quien lee es el
receptor sentimental
de argumentos
atormentados por la duda.
Pensemos todo lo
que sea posible
e imposible,
no demos espacio a la
confusión;
acostumbremos
la mirada a ser parte de la luz;
acostumbremos a las
palabras
a nombrar la
esperanza.
No hay distancia que
me aísle
de ti;
siento las emociones de tu cuerpo,
el manantial perpetuo
de tu alma,
las caricias
onduladas de tus labios
y el calor fulgurante
que me calma.
He pintado las
estrellas con el matiz
coloreado de tus
mejillas;
con el amarillo
intenso de la aureola que te cubre
y con el barniz que
protege
tu piel;
he pintado las
estrellas
haciéndolas idénticas
a ti
para contemplarlas en
esos espacios
en que me sueñas…
POSIBILIDAD
Para cultivar una duda…
El secreto es pensar en nosotros
mientras eludimos el
camino
de las espinas;
es imaginar que el
cauce del río nos podrá guiar
y que las piedras,
esas mismas que
impuse una vez a mi destino,
caerán tornadas de
recuerdo y despedida.
Nuestro secreto es
luchar
por conquistarnos:
poseernos,
adorarnos;
quizás no en la
templanza que las
horas pervierten,
pero sí en el
desahogo de este calor
interno
que me hace quemar de
ti.
Sólo hay posibilidad,
tintada de cariño y
gusto;
de deseo y pasión;
de estar acá
y tocar nuestras manos
en un universo
que es cómplice de
verdades;
manos extendidas para
abrazar
nuestra alma
y crecer por el cauce
de ese río que nos
mira.
SI
LAS PALABRAS HABLARAN…
Existe
un hombre que
conquistó el silencio
para ceñirse al
recuerdo vivo de tu
imagen.
Si las palabras
hablaran,
te expresaran que
el tiempo y la
distancia
son la luz que cubre
la soledad de ese
hombre…
Si las palabras
pudieran hablarte
te dirían quién soy
que las oscuras aguas
bravas que golpean al hombre,
ya se encuentran
mansas…
calladas,
sucumbidas;
te dijeran que pinto
en cada estrella
el nombre
de las flores
que cubre tu aroma,
asediando
el firmamento
para convertirme
en el horizonte.
Si las palabras
pudieran hablarte
te rogarían que
lucharas
junto a la vida,
que transformaras el
muro de soledades
y junto a mí,
humilde servidor de los sentimientos,
edificaras las
cumbres eterna
del verdadero amor.
EL AROMA DE TUS FLORES
Vi tu lumbre,
amplia y amartelada
por el viento frío
de la tarde;
conocí tus huellas,
las luces que rodea
y le dan sentido a tu
esencia;
vi tus detalles,
conocí la nostalgia,
aprendí a reconocer
en ti
el aroma…
Vi tu lumbre,
comprendí tus
huellas,
se fueron tejiendo
los espacios…
se fue haciendo el
nombre sagrado
de la vida
identificado por dos;
nacimos de nuevo
entre el temor
y la esperanza;
nos construimos
sobre flores
coloridas,
gratinadas de ilusión,
conjugadas por la
extrañez
y seducidas por la
pasión.
Se siente el amor…
Vi tu lumbre,
amplia y desafiante,
incrédula,
bajo el signo de la
duda;
vi tu espacio
enfurecido
y misterioso;
así,
como de la nada,
comprendí en donde
estaba
y cual era mi destino…
El aroma de tus
Flores
construyó el norte,
el sentido de un
camino que
se veía perdido,
angustiado;
que encontró en el
murmullo
y los susurros
la única garantía
de que existimos.
LLORA MI VOZ
Las lágrimas no
pueden ocultar
las sensaciones
que el manto de tu
nombre causan;
me acerco al talle
del cuerpo
erecto de ilusiones
y rasgo en el entorno
de la piel
la humedad de una voz
dulcemente imantada.
No hay formas
ni contexto para
descifrar el tono
agudo del alma;
con fragilidad me
observas,
deseando no decir
nada…
Demuestras
indiferencia,
aunque tu mirada
va delatando
destellos
de querencia,
anhelo,
amor…
No hay formas
ni contexto para
elevar tu nombre
y sobrevivir;
muero cada espacio
en donde no te
encuentro,
vivo en al momento
de oír tu voz.
Entre tantas
sensaciones
el cuerpo se va
tejiendo en razón de
ti;
el tono de voz,
seco por la ausencia
de la humedad
pide llanto,
ahogo…
ciñes cada sensación
haciéndote mía…
Llora mi voz
por no tenerte con
fuerzas
tomando la mano
y el calor
de un cuerpo,
que aunque golpeado,
torna vitalidad
cada vez que absorbe
tu naturaleza.
Llora mi voz,
derramando sal y agua
para saciar mis
labios.
SOY MÁS PERFECTO QUE DIOS
Dios creo el cielo y
la tierra
en cinco días;
yo,
junto a ti,
he creado el más
inmenso amor
en tres
días;
el primer día
construí la
confianza,
me hice elevar
entre tus manos
tibias
y acurrucado
en un poema travieso,
en el aliento que te
ama,
enseñé el lado
oscuro del alma.
El segundo día
te enfrenté con verdades:
mostré el dolor
que gravita en mi
cuerpo
y construí
en el nombre
del amor
el espacio sincero
desde donde
susurrar mis te
quiero;
el tercer día
te mostré la luna
y con ella
identifiqué tres estrellas:
la blanca sudorosa
que palpitaba,
la amarilla intensa
que rodeaba el extremo derecho de la luna
y
el azulejo estrella
que daba sombra titiritante
en el bosque
celestial.
Al final del tercer
día
tu voz dijo “te quiero”
y
un disimulado beso
marcó
el inicio del fuego
sagrado del amor.
Edificamos una
estrella,
una familia,
un camino hacia la
ilusión
y el candor de
nuestras almas
arropó
el infinito
aterciopelado de un horizonte que encontró su timón
en nuestro amor…
VOLVIENDO A TI
Entiendo que el universo
absorbe cada espacio
que te nombra;
que las pisadas violan
la tranquilidad del
alma
y que sobre ti
descansa el llamado
eterno de quien ama.
He aprendido que las
ilusiones
nos hacen cómplices,
nos delatan;
he reconocido que el
umbral del tiempo
nos acostumbró a
pisadas rápidas,
a violentas
exaltaciones del cuerpo
y alma.
Vuelvo en instantes
al astral imperio que
domina tu morada;
vuelvo callado y
adolorido,
rugiendo
y castigando;
doblegado y
espavorido,
a conquistar la
estrechez de la mirada.
Enciendo la llama
sublime que
acerca y distancia,
los caminos
desconocidos del amor.
Vuelvo a ti
para entender el
hasta dónde
y para cuándo
de ti seré ilusión,
morada, esperanza...
Vuelvo a ti,
airoso de un tiempo
que nos hizo
apurar pisadas;
conquistarnos,
entendernos
ante la ingratitud
de los cielos y soles
que obstaculizan la
mañana.
Y como sólo sé volver
traigo en la alforja
tus olores,
esencia de amores,
tintes pasteles
y soberbia:
¿cómo quererte si no
acepto que eres
imperfecta?
Eres el volver y la
cercanía,
buscando huellas...
RAZÓN DE
SER DE NUESTROS CUERPOS
Como ave traviesa vas
surcando
el horizonte de mi
talle;
te amoldas a la
desnudez de una piel
y vas estimulando el
calor
y la altivez
de la carne.
Muerdes, rasguñas,
aprietas;
la flacidez del
cuerpo
delata la
energía que emanas;
enciendes olores
misteriosos,
pides pasión y
entregas miradas;
pides fuerza y
tropiezas con la calma;
pides fuego
y te quemas
lentamente
entre murmullos,
susurros y nostalgia.
El erecto principio
del amor
es tomado por la
suavidad de tus manos, lo haces tuyo,
lo consagras;
de él tomas el néctar
de la vida
y sin dudarlo
fecundas el amor
y la ternura,
tejiendo tímidamente
los sueños, las
esperanzas...
ABSURDO CAMINO DE LA NOSTALGIA
Irreverente a las piedras
rosadas
y negras que nos
llaman;
al destellar de las
mariposas,
al silencio nocturno
de la alborada;
irreverente he sido a
tus manos,
delirios,
nostalgia...
Irreverente a las
sombras
que a diario nos
recuerda que fuimos dos y que somos uno;
al camino transitado
de la espera,
al niño que doliente
ve morir sus encantos;
a las mañanas
y los atardeceres;
al fuego e hielo azul
que nos ataca;
¿Qué absurdo haber
sido irreverente?
Qué absurdo ser
irreverente a esos atardeceres en que te
nombraba y amaba...
Sólo existo en el
hilo de un tiempo que nos impone el camino de la nostalgia...
SI DECIDES IRTE...
Si decides partir de
este cuerpo
lleva contigo los
detalles de un amor que se fue haciendo
con besos, ternura y
mirada franca;
lleva contigo mi nombre,
llénalo de espuma, de
agua salada;
lleva contigo los
ideales
y la esperanza,
no concurras al
camino sin mi poesía,
mis pequeñas manías
y mis pesadas canas;
lleva contigo lo que
fue un sueño
y lo que será un
recuerdo de almohada;
lleva los anhelos,
las flores, las ganas,
no llegues a
encontrar otro amor
sin antes contarles
quien te amaba.
Si decides partir de
este cuerpo
lleva contigo la
sepultura de mi alma,
que no quede parte de
mí fuera del camino que andas,
que siga respirando
tus delirios
a pesar de la
distancia…
AHOGOS
El suelo está
gratinado
de alfalfa y rubíes;
caminamos juntos
pensando en uno,
se nos hace pesado
mentir,
se nos agrieta el
camino
y la distancia;
cada uno es la medida
perdida de
cada cual,
inventamos pasiones y
mentiras,
nos vamos desnudando de verdad.
Ahogo la picardía de
tus ojos,
intento herir el
último suspiro que
delata que en medio
de los
absurdos,
te amo.
ROCIO DE LUZ
Asumo la condición
del guerrero:
miro tu espacio,
contemplo la luz...
voy rondando tu
mirada;
tengo sed y miedo,
me miro torpe,
desvalido,
absolutamente solo.
El tiempo ha dejado
profundas huellas
en mí...
pero tu presencia
absorbe la luz
y esperanza
de un mañana
que creía incierto.
¿ Cuánto debo esperar
para perecer?
Prefiero morir en tus
brazos
bajo el embrujo de tu
luz divina,
bajo las flores
coloridas
de una realidad
inminente:
el amor.
Amor que calme la sed
que acompañe la
soledad
y como esfinge de
vida
dé esperanza.
Tú eres...
la esperanza...
DETALLES
Desde aquí
observo detalles
en ti
que ni el silencio
ni la oscuridad
callarán:
detalles llenos de
fuego,
de sentimientos
madurados;
poesía del verbo
transformado
en palabras
que te nombran
y hacen de ti
imagen de luz...
Así te veo
y
así siento
tu mirada…
TÓMAME
Definitivamente algo
pasa;
los destellos lunares
hacen del horizonte un firmamento de esperanza,
con un sentido de
verdad y pasión
que nos delata, nos
afirma,
nos conmueve;
no permitas que el
sonido
errante de mis
soledades
obstaculice el único
sueño que me queda…
Conquistamos los
espacios,
te vuelves sombra,
luz de mis pasos,
arañas con furia lo
que reconoces como palabra;
no desalientes,
aglutina en tus
labios
la humedad que
me hace falta de ti para vivir...
Toma el control,
consúmete entre los
amarillos,
los azules y los
blancos;
tómame,
soy esa parte de ti
que el silencio llama
y las voces callan…
AGUA SILVESTRE
El calor desaforado
del tiempo
hace deambular los
ayeres de tristeza
en donde se hallaban
nuestras almas...
Voy rociando el agua
silvestre de tus labios...
esencia y cercanía de
lo que siento.
Cada palmo hace de tu
imagen
luz y tristeza,
soledad y ausencia,
ave herida en las
garras del alma.
Consumo el vapor gris
que oculta las deserciones,
me hago tuyo
sin ser de ti,
envolviendo la mirada
en tu resplandor y encanto:
te amo.
ANGUSTÍA 2
Duele el pensar que
las voces del alma
te van acercando
sin comprobar
miradas;
duele la
incertidumbre que causa estar lejos y estar cerca,
sin abarcar los
destalles
y los sueños;
duele no reconocer
cuántas sensaciones
iluminan tu imagen
y cuántas palabras
recorren tu cuerpo.
Duele el dolor de
parir
sentimientos,
doblegando el
firmamento
escrito de la
realidad;
volviendo a nacer
entre tus pasos,
tu sonrisa,
tu majestad de mujer…
…en tus sueños…
TREINTA DÍAS DE AMOR...
Estas horas que hemos
transitado,
bajo el
manantial puro de un amor convertido en
uno;
bajo la gracia de
atardeceres y lloviznas,
bajo el influjo de caricias
y pasiones;
de la mano con ropa
sucia y comidas apuradas,
con la alegría de una
hornilla, unos platos, unos vasos...;
con la manta verde
floreada de dulzura,
y la mirada en un horizonte que seduce
e inspira;
así reconozco que te
he tenido,
te he
amado;
respiro por lo que tú respiras
invadido por el sueño
de seguir cultivando detalles
haciendo de las horas
espacio de existencia
y de los días,
poesía de quienes encontraron
un camino, un
destino, una vida...
DE PIEL A PIEL
(Soneto)
El luto de la tarde
anuncia tempestades;
ya no es el camino de
ayer el que nos eriza,
las sombras van
hilando necesidades
y tropiezo a cada instante con tu piel graniza.
Estremecido por el
oleaje de tu talle,
desnudo los sabores
que me dio la vida,
hechicera del bosque,
portadora de detalles
voy haciendo del
mundo el umbral y la caída.
Aprendo rápidamente
el abecedario de la calle
y construyo un
cristal amartelado de sueños
en el horizonte azulejo del camino;
me voy haciendo de cada espacio dueño,
valiéndome de frases
gratinadas de dulzura,
diciendo
verdades y conquistando el tiempo.
VITALIDAD
El mármol
ha tapiado los
sufrimientos,
sólo una mirada es
suficiente para ocupar los espacios...
Allí estás tú;
delineando sueños,
esperanza, amor…
Estás moldeando
los contornos de
almas
que sufrieron
y con tu voz
se convierten en cascada,
fuego, viento;
vitalidad
del universo…
por ello te quiero…
AMARTE
Amarte es para el
llanto embellecerte,
buscando el color
natural del alma,
sintiendo pasión por
tenerte,
identificando los
caminos
sollozados...
Amarte es cultivar
tus encantos,
abrazar la carne que
será ceniza
y el sueño que
brota de la fantasía
erigiéndose salvaje.
Amarte es poesía,
conjugación de los
verbos,
identidad de dos
que ronda el deseo,
la mirada...
EL DOLOR DE VIVIR
La vida es existir
serenamente;
guardar los dolores
en el ocioso laberinto del alma;
soportar
indiferencias,
inconsecuencias,
letargos de una vida
marchita y desdichada;
la vida es existir
en el oculto espacio
de lo que se acaba,
es mirarme en
soledad,
tomar los encantos,
imaginar que me amabas.
La vida no es más que
pesadumbre,
domingos de sueños,
comer en la cama;
brindar por la dicha
y asegurar que se
tiene un leve espacio
para embriagar el
alma.
La vida es
dificultades,
momentos tiernos,
pensamientos que se
llaman:
estar dos en resignación
y tres doblegando las
miradas;
es acompañar el
silencio,
llorar las voces
y palidecer en calma.
La vida acaricia
el cuerpo,
da sensaciones,
suburbios de amor,
verdades…
La vida
abandona ilusiones
y detalles,
se va haciendo
estiércol,
pared,
hielo,...
BORRADA DE MI LUNA
He nombrado al
horizonte
compañero del vacío
que me causa el
tormento
de quererte;
tormento
que desafía mis
espacios,
que hace del ahora un
ayer invariable
y sacude el único
sentido
que aún persiste
en esa ilusión
desenfrenada:
la vida;
los horrores del
pasado
se van haciendo
profundos,
significativos y
voraces,
no temen al dolor que
causan,
la dicha es borrar
todo vestigio de luna errante.
Desgarran las túnicas
amarillentas
que identifican el
dolor:
Sudan el néctar
de la
mujer
amada
y olvidada los sueños,
para convertir en
veneno
toda la pasión
que alumbraban.
Borran mi luna,
que es el vientre que
acompañe esta alborada,
lloro la ausencia
que no es más que
indiferencia
hacia una luz que
brillaba.
DESTIERRO TU ESPÍRITU
El desafío
es el camino
para las miradas;
deambulaste sin
sentido
hasta que el destino
dio conmigo y mi
causa;
te horrorizaron mis
delirios,
mis pasiones
y deseos de almohada;
te fuiste haciendo
penumbra,
dolores intensos,
desafíos
que hablaban;
te hiciste imagen del
odio,
del demonio oculto
detrás de las
pisadas;
le mentiste al
camino,
al poema herido
y al poeta que
lloraba;
te hiciste parte del
murmullo,
de las voces
sedientas
por manipular almas;
te hiciste mujer
contagiada
de derechos,
olvidando qué tenías
y qué te hacía falta.
Buscaste en el
orificio
de una vida dilatada;
llenas de angustia,
el camino fértil de
la ausencia
y los olores de la
calma:
construiste el bosque
pisado por el alba,
donde me destruías
y hacías de mí
el único horizonte
que lloraba.
DECEPCIÓN
Pensé que el
laberinto
de mi alma
era suficiente
para que intentaras
encontrar una salida.
Hiciste de la
espontaneidad un motivo
y del agua salada una
excusa:
lloraste el
interminable
espacio de mi
ausencia
y marcaste de causas
marchitadas
lo endeble de mi
alma;
heriste y seguirás
hiriéndome
porque es tu esencia
sepultar la estancia
de lo que fluye
y deambula
entre el desespero,
el anhelo,
y la amada;
hiciste de mi
pasión callada,
martirio y dolor
para quien ama;
mentiste en tus
devaneos,
eras cicatriz
en el fondo
de ilusiones y
miradas...
CARTA
Querido amor,
dos puntos,
te extraño,
punto y coma;
me desespera no saber
de ti,
punto;
muero porque me ames
como yo te amo,
paréntesis,
porque el sólo hecho de
que existas
y no correspondas a
mí,
hace necesario
despedirme,
iluminarme de
distancia,
y morir en el único lugar
en que me queda vida:
tu recuerdo;
punto y final.
LÁGRIMAS POR SAN GENARO
Al poeta y cronista Luis Mendoza Silva
La mirada tenue de
tus ojos color
de angustia
opacan el desenfreno
y la osadía;
buscan delatar el
miedo
y tejen de arco iris
tus encantos y
poesía.
Desnudo
el esplendor de las
almas;
el paisaje
aterciopelado
con sus días;
polvoreo las cansadas
manos en tu tierra,
canto y te atrapo mío
territorio de dulces
estrellas.
Ruego al viento sea
delicado
con los
verdes coloridos
de la siembra;
que el cultivo dé
frutos seductores,
que mi puño aparte
las heridas
y proteja.
Noctámbulo,
sedicioso como
huella errante
transito tus espacios
y me invado de tu
gente;
San Genaro,
San genarenses,
piel y trabajo,
sombra y sueños;
faenas multiplicadas
bajo la holgura de
las mesetas;
lágrimas al
percibidas
en el vacío de la
ausencia;
temo desaparecer
sin amartelar
palabras,
lágrimas
y reencuentros;
sollozan
con la luz,
del paisaje
y los sueños.
San Genaro,
San genarenses,
voz que se expande como susurro;
lágrimas encontradas
en el sigilo de cada
verso,
caricia,
en la arquitectura
unidimensional
del suelo.
ABRO LOS BRAZOS
Acostumbro oír con
cuidado;
el sonido de una
puerta al abrir,
de un lápiz al caer,
de un pájaro al
pasar,
son suficientes
para colmar mi
atención
y acercarme al ventanal de los recuerdos:
allí, mojado de
tristeza,
asumo lo falso de
caminar sobre candentes hierros
imaginando un torrente
de dolor que
ahoga y tiñe
la esperanza.
QUICE AÑOS
Desde la escuela y
aun antes...
Desde el alba, cuando
apenas
eras una brizna,
te andaba soñando…
desde entonces,
y así, de la nada,
me dijeron tu
nombre...
Toda mi piel viene
de aquella pequeña
criatura
que hoy llega a 15
años;
mi voz se volvía
vidrios
al nombrarla
conjugando la
ternura,
se fundieron mis
cariños con el alba;
al verte de frente,
el estar hoy
compartiendo contigo,
quince años de mi
niña,
cambiando los
espacios
y volviendo la vida
un paso de todos los
días
hacia los miles
crepúsculos
que hacen de ti
una diosa encarnada.
CUMPLEAÑOS
Los caminos
invaden de flores y
aromas
tu belleza;
lacerada piel de rosas
es tu cuerpo encantador;
seductora metáfora
del tiempo;
compañera y amiga,
entre los olivos
el más bello candor.
Hoy llegas a sumar
en el cántaro de la
vida
una nueva flor
humedecida por
tus años de sueños
y esperanzas:
sólo tu luz ilumina
los caminos y hace
más verde y florido
los destinos de
quienes
te amamos.
ESPERANZA
En los inmensos
olivares
sólo el viento
acurruca tu talle,
pintando de alegrías
tus
más sentidos anhelos
y
extendiendo como
luces los cantos y
manantiales;
rindiendo honor al
tiempo
llegas a la mitad del
alba;
añorando las
estrellas
que rociaste y los
nidos cristalinos que
anidaste;
zumbido se oyen
en el tiempo
ante un nuevo
año que revive
tus bondades…
HUELLAS DE CARIÑO
Al encontrarnos
parecía que el tiempo
nos delataba;
que las miradas ya no
eran fantasía
y que los suspiros
anhelaban primaveras
en la cumbre de los
Andes.
Luego nos volvimos a
ver,
tú con la sonrisa
amplia,
yo con las manos
tibias;
nosotros conjugando
el verbo amar
y rompiendo
bambalinas.
Querernos fue sólo el
comienzo,
se entretejieron las
almas
y brindaron con el
néctar de uva
en la humedad de los
labios
lacerados...
Nuestro amor tiene
que ser bueno,
porque devino de
sinceridad
de las palabras ;
porque se alimentó
con aliento
de esperanza,
porque tomó como suyo
el destino
de la ternura y
profundidad
del alma.
Nuestro amor tendrá
que ser eterno,
porque creció
con la majestad del
agua;
porque se hizo puro
y cristalino en cada
pisada,
porque presentó luz
donde antes
las penumbras
azotaban...
Nuestro amor
es un camino
que no alberga
distancias,
sólo huellas de
cariño
confundidas con el
alba.
TU ALEGRIA ME CONTAGIA
A mi hijo Anshar José Eduardo
Hoy llegas
a tus dos años;
confundido entre
travesuras y
alegrías,
salvaje y tierno
mi pequeño universo
te vuelves
voz y fantasía.
Tu aroma doblega
las miradas,
tu picardía llena de
esencia
los quehaceres,
revoloteas por los
patios
y sigues las pisadas…
dos años construyendo
Castillos siderales,
colocando tus
juguetes
en el árbol del camino,
anidando tus manitos
inquietas e
impetuosas.
Dos años
que llevan el color
de
tus detalles,
de la luz constante
y brillante
con la cual nos
seduces;
con la luz constante
y brillante
con que a cada paso
renaces.
ALEGRÍAS
Alegrías y
esperanzas,
anidan el camino
recorrido,
y sólo tu voz enlaza
el horizonte y el
abrigo;
rodeas
sobre el cielo
infinito
el retoño del alba
conquistando
espacios queridos,
eres aurora,
o simplemente
hermosa
como los lirios…
Ángel dorado
naciste abrigada
en terciopelo,
creciendo para
hacer de la luz un
torrente de sueños,
entre cascadas
de fuego
y zuñidos
de pasión.
SACRIFICIO
…pero hagamos un
trato
yo quisiera contar
con usted…
…no ya para que acuda
presurosa en mi
auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que
puede
contar conmigo.
Mario Benedetti
Tu mirada,
cuando la intuyo
siento
como cascada
que mis pies y manos
se adormecen;
siento que la luz
proyectada por
nuestros sueños
se hace difusa
y que entre el
silencio y las palabras
sólo tu cuerpo se
alza como cúpula…
Al tomar el brío de
la seda
que aún no rompe
dejas escapar
suspiros;
tomas todos los
contornos
y te haces mía
entre afluentes de amor
que hieren
como fantasías.
Así he sacrificado mi
vida
por la piel que te
cubre
y el aroma que
seduce;
he sacrificado la
vida en el tormento
de poder perder
murmullos
en la distancia de
los días.
He sacrificado el
nombre,
la oración y la
melancolía,
para embriagarme de
tus labios,
intentando,
como cualquier poeta,
de saldar recuerdos
que hagan de mí el
hombre
vestido de dolor
que se oculta y se
consume.
El sacrificio de
amarte
toma su forma con el
café de la mañana,
con el almuerzo por
la tarde,
con la cena a media
noche;
toma su forma con los
cuadernos de los niños,
con el transporte que
los despierta,
con las fiestas de
fin de curso,
con las acuarelas con
que tintas una familia,
una existencia.
El sacrificio de
vivir este amor
tan limpio,
se va haciendo con el
aceite, el arroz y las frutas;
con el pescado, la
carne y los verdes
que saborean el
ruidoso nacer de las comidas.
El sacrificio que
motiva amarte
es la excusa para
estar vivo:
mirar tu entorno,
dilatar tus pupilas,
contar tus sonrisas,
tomar la luz
y proyectar el
espíritu,
a que sigan conmigo.
APASIONADO NIÑO
Si me encuentras
desvariando, motivado por la risa
es que he visto
a mi niño
contagiado de alegría
en espacios del alma
mía
desafiando los
abismos,
es mi niño pura
poesía
que mitiga los
caminos.
Es que al ser mi niño
travieso
algo más que tuyo
se delata el otoño
pintando en cascadas
coloridas
la esperanza de un
capullo
en donde sus ojos
grandes y cristalinos tomen espacio a la esperanza.
Y así fuiste
creciendo apasionado niño,
rodeado de las
bondades que da la espiritualidad del alma,
rociando con flores
puras el camino que
pasas.
Te vas haciendo vida
entre correteos y
nostalgias,
desnudas la esencia
del amor a cada paso que andas,
eres príncipe Sol
y tu grandeza
es existir
por sobre
el azul
de las montañas.
MI VIDA (Poema en prosa)
Aquella mañana de
septiembre cuando volteaba mis pensamientos
buscaba desesperadamente respuestas a
impulsos, para entender
que no estaba vivo.
Sólo fingía mi
existencia...
Recordaba las
narraciones de
Albert Camus, me iba
identificando en el transcurso de los minutos con el interlocutor de “La
caída”.
Ese hombre destruido
por el medio, sollozo de las expectativas que le deparaba el futuro;
entristecido por el
constante dolor
de quienes en vez de
serle fiel a sus sentimientos eran impropios
del vivir mismo.
¿ Estaré acaso siendo
demasiado trágico?
Soy un hombre
trágico.
Ese hombre que
aspiraba
un sendero luminoso,
albergado de triunfos y reconocimientos, con una mujer dócil y una casa grande,
de cocina espaciosa y con un patio repletos de matas de mango.
Por supuesto, con un
gran
refrigerador para
albergar
las cervezas y demás
licores con que animaría los fines de semana.
Pero a todo esto:
“no me arrepiento de vivir entre el vacío y la
decepción”.
Soy notoriamente
responsable del ahogo en que vivo;
estoy consciente de
que sufro por cualidades no por sufrimiento. Adquiero el sabor de la lejanía,
del adiós.
Me contengo de
realidades
pobres y padezco el
susurro de un recuerdo constante:
los tiempos de
ignorancia,
cuando era feliz.
Mi vida es un anhelo
por vivir los
sentimientos
acabados de la época.
Siento que en la
medida que sufro, estoy reivindicando mis errores.
Siento que no me entiendo
y por ello asumo que la vida se escapó o simplemente la busco.
Es muy tarde para
describir
lo que me ha servido
ser un humano,
llámese homo sapiens
o animal superior.
El desnudo de mi piel
revela de forma sarcástica lo que realmente no quiero ocultar;
se me ha hecho
aparecer como hijo natural de una moral, de un principio y un “ser” supremo.
Se me ha ocultado el
rostro sincero de lo que realmente deseé;
me han convertido en
idólatra, en copia al carbón de los deberes sociales y de los justificativos
“carnales” que hacen del sexo un puente mágico entre el deseo y el amor.
He sido despojado de
las vestiduras:
de lo real y lo
fantástico.
Aún dormitan
en mis sueños las
esperanzas
por volar, por ser
ave;
por aspirar a ser un
verdadero arquetipo
de vida.
El papel de nuestras
vidas en este paupérrimo mundo social;
el mundo es realmente
varios mundos y la función de la vida es dar una oportunidad al organismo
fluyente de energía, en miras a conquistar y descifrar cuál mundo le es
inminente y para el cuál, por naturaleza, devino apto.
Realidad que hace
posible
verificarse por el
sólo hecho de existir desigualdades.
Los más altos
llegaron a su órbita dialéctica exacta y los más débiles
permitieron su
oportunidad.
Todos encontramos
nuestra “horma” de mundo
en ese fugaz respiro
de la energía
orgánica.
Hasta uno se
equivoque en el lugar orbital exacto,
predestinado por la
aptitud;
a fin de cuentas, nuestra energía orgánica es
torpe y tiende,
irremediablemente,
a dispersarse
como el humo...
EQUIDAD (2007)
GIRASOLES
Mis niños ya no
hablan;
el hambre les consume
sus estómagos
dilatados
por la angustia;
son sensibles
y frágiles,
empuñan la única arma
que de la
colonización
heredaron:
la miseria.
Son niños tristes,
tomados de fotos
cotizadas
y dibujados por
pintores
encumbrados,
aterciopelados de
poder
y de soberbia…
Pequeñas estrellas
titilantes,
girasoles proyectando
una patria nueva…
ESPERA
Sudan insistentemente
las manos y el alma…
espero paciente la
igualdad y la alegría;
la melodía de tu
voz buscando victorias,
rozando espacios,
cubriendo el Sol…
Revoluciones
por dentro van
rondando
el imperio de
verdades
que combate
represión…
MAÑANA
Hoy encontré
motivos para entonar
la melodía
de la voz de mi
patria:
topé con las manitas
de las costas,
con el encendido de
las fronteras;
con las manías del
espíritu libertario en que cabalgas;
con la verdad de las
palabras certeras;
he domado el inmenso
sentimiento
de la ausencia,
transformándolo en
procesos
puros de amor por ti…
he derrumbado las
marañas
del dolor
para convertirlas en
hilos
finos que sostengan
tu alma de patria
libre;
me conformo con
encontrarte en la mañana
regándome de amor
y de esperanza,
al paso de mi marcha
hacia las victorias
del amanecer…
PATRIA HERIDA
Espero en el agua,
no tengo miedo de
sumergirme.
Escucho el canto de
los peces
y las olas delatan tu
dolor arrastrado
mi patria libre.
Voy encarando la
cuidad azul,
seguido de los peces
de oro
que imaginó la
conquista;
tomé las manos de mis
semillas y
desnudé la espuma del
agua salada
que agrietaba tu
herida...
Hoy tu cuerpo flota en un solo mar
y el azul marino
ya no es fugas e
imaginario,
atrapa en un túnel
divino las batallas;
se tornan absurdos
los espacios
en donde no haya una
bandera
que defender…
FÁBULA
El hombre
como realidad se ha
emancipado,
se ha separado y
se hace llamar
hombre;
su historia y sus
actos
repletos de
desobediencia y rebeldía,
buscan la
concretación de elementos,
de medidas
ascendentes,
de surgimiento de lo
humano.
Las esencias lo
individualizan…
brota de él la
animalidad;
pensamiento;
ideales que mueven su
universo social
donde lo humano
alcanza el fin último de sí mismo:
"yo soy, hoy soy
yo";
convirtiéndose en las
banderas nacionales
de la gran
fraternidad social
denominada raza
cósmica
sideral…
Porque para ser
hombre
hay que definirse
y para “hacer” la
revolución
hay que construirse…
LIBERTAD
La libertad
tiene un sentido de
solidaridad
y fraternidad;
se da por la unión de
la sociedad
y no por la
imposición
de una religión o
Estado;
su interés es liberar las libertades
de la ridiculización
de la popularidad…
tal cual lo dijo
Bakunin sin pensar
en verbos y estéticas
de la palabra:
“Sólo soy libre
cuando todos los seres
que me rodean
son igualmente
libres.
Lejos de limitar o
negar mí libertad…
Sólo soy libre en el
verdadero sentido de la palabra
en virtud de la
libertad de los demás…
y cuanto más amplia, profunda y extensa es tu
libertad,
más profunda y amplia
será la mía”.
BATALLA
Tomé las armas
y marché por el
camino pálido
de los bosques;
con bandera en mano
y estrellas
siderales.
Combatí con furia,
atormenté las
cascadas,
hice del enemigo
estiércol
y en él cultivé
la fe de un mejor
mañana;
gané la batalla por
mí mismo,
sin ayuda de magos
ni escuderos
ni canallas;
era mi batalla por el
nombre,
los territorios
y mis pisadas…
Gane quien soy
y sé que al terminar
la guerra
ganaré para mis hijos
no tener que pelear
para recuperar su
morada…
REVOLUCIÓN
La cabaña ha quedado
pequeña
para los nudos de
nostalgia
de las riquezas mal
ávidas
y de los sueños no
cumplidos
a los hombres de
herradura
y martillo.
AMANTES
El llamado de
nuestros
cuerpos es seductor e
íntimo;
te haces llamar
esfinge
y retomas la herencia
del castigo;
construyes el dolor
y la angustia,
multiplicas
necesidades;
no tienes límites
ante el deseo;
poderosamente hundes
y rasguñas,
tintando de rojo
el escaparate social
en que dormitas…
EQUIDAD
Lepra en lo profundo
de tu mirada y
canto de ruiseñores,
incendió en la patria
la
franjas cenizas de la
esperanza;
arañando la sangre
por la libertad
y olvidando las penas
litúrgicas de los
devotos,
se pintó
y borró el frío
de una carne que
aúlla
por igualdades.
El barniz de la
opulencia se perdió
en despojos;
amanecen imantadas
en las horas
caras de una misma
esfinge,
se talla la agrieta
heredada por los
golpes
de la ilusión
liberal;
las estacas y clavos
en franca sangre
despiertan para
encender los huesos
que aún insisten en
buscar la equidad...
Como quieras llamarme
Me llamo como quieras
llamarme.
Soy entendido de
libertad y compromiso;
llevo como bandera
ocho estrellas y un girasol;
llevo como escudo
las armas de mis
antepasados
y el caballo airoso
que
no concurre a
caminos,
sino que flota en el
destino
amarillo, azul y rojo
de la esperanza.
Me llamo como quieras
llamarme;
pero no abuses de eso
para mitigar
la paciencia,
sé sabio con las
frases
y las plegarias,
entiende que vivo
para convencerlas;
me llamo como quieras
llamarme,
pero bueno sería que
retomaras las huellas,
que empezaras
nombrando mis cicatrices
y de allí marcando
cada una de mis ideas.
Porque soy de tus
mismas raíces,
expandido y
sombreando otras laderas,
soy igual que tú,
enemigo-amigo,
igual que los sueños
que tú sueñas…
ZAPATOS
Los vi consumidos
por el recorrer en
las calles
buscando el pan y
vino de mis hijos;
toqué con ellos
muchas puertas
y ninguna me dio su
abrazo…
Llegué a casa
soñoliento y
aturdido,
y allí estaban José
Miguel
y José Eduardo.
Sus ojos grandes,
dilatados por el
aire,
me capturaron todo
espacio;
miraban mis manos
ocultas en la chaqueta,
buscaban algún
vestigio
de regalo…
Saqué un trozo de pan
carcomido,
lo dividí en dos y
noté su alegría:
mientras comían el
pequeño calvario
de todo un día,
reían de inocencia
mis queridos hijos.
Mañana saldré de
nuevo a consumir
mis zapatos y mi
vida,
no tengo mucho de
donde escoger
pero es necesario
asumir el compromiso,
por mis pequeños
felices entristecidos
y por la posibilidad
de llegar
de nuevo a casa
para construir junto
a ellos
una sonrisa.
HIJOS DE LA LIBERTAD
Hay espadas dulces
como la miel
y hay miel vertida
sobre las espadas…
En este laberinto de
intereses
mi patria va anidando
sus nostalgias;
crece en el horizonte
desnudo de las palabras
un discurso de
protesta
y de carnada;
cantos airosos por la
tierra,
leyendas de héroes
que volaban;
pero nadie entiende
de
dónde marcaron sus
huellas
las pisadas,
porque en su lugar
hay asfalto
y construcciones
desbocadas.
El mapa de la ciudad
cambio su
norte por brújulas
digitalizadas,
vale más una conexión
satelital
que una carta
enamorada…
Los hijos de la
libertad
hoy son los hijos de
la esclavitud
tecnificada;
en donde los espacios
se reducen
y los hombres ya no
marcan sus pisadas…
Hijos de la libertad
que luchan airosos
por ser sumisos
de ideas y palabras…
ESCLAVITUD
Dueño de las sombras
y acompañante de miradas;
se retuercen vísceras
ante voces
y zancadas;
bandera
espumosa y
cataléptica;
mundo,
improvisado e
inhumano…
SÍMBOLOS
Si tomo una estrella
y la pinto de blanco,
y la coloco a tu lado
y la violento y la
infiero;
es tu símbolo el que
hago,
porque del mío ya
nada tengo…
MENTIRAS
Las últimas almas
que aparecieron
rociando de lejía
el campo santo
de banderas de mi
patria,
fueron las mismas
que tornaron
de tricolor para
firmar coronaciones
y hacer de eventos
ilusiones
y de realidades
vagas mentiras…
CABALLO BLANCO
Si estás cansado
de que te nombren
precursor de los caminos,
pinta un letrero en
los Valles
y en las Costas,
da tu nombre
y tus señales;
ensucia tus patas de
bosta
y orine,
cabalga airoso hacia
cualquier mirada;
que las palabras no
obliguen
a cambiar tu rumbo,
eres vibrante y puro
como
la sangre;
no te lleves
cicatrices de otros,
sé tu mismo,
con herencia y
bondades.
Corre caballo blanco
por las laderas que
desees,
eres el estandarte de
las voces que no ves;
cabalga imponente
y lleva contigo el
vapor
de la ilusión…
¡Es así!
Si te dicen que partí
para batallas
imposibles,
créelo,
¡es así!…
Porque tomando la
espada
he vuelto a ver a mis
hijos
y entiendo que aún no
les he liberado…
haría falta volver
y comenzar a rasgar
las vestiduras
prestadas por quienes
me convencieron que
era libre;
¡no tengo una
libertad que valga!
¡no cuento con una
historia que me llama!
¡está ausente mi
nombre de las cascadas!
No existo
en este laberinto
de incertidumbres
que amaba…
Por ello retomo la
espada
y salgo al encuentro
de los vivos,
esos que me durmieron
en el alba,
para cortar en sus
cabezas,
una a una,
las hebras de cabello
que tapaban su
mirada…
Si no soy libre es
porque ellos tampoco
lo son en sus almas,
los liberaré para
juntos
liberar el amanecer
y con ello
edificar las columnas
que faltaban…
CÓMO ME GUSTARÍA
Cómo me gustaría
lograr morirme ahora;
librarme del ayer,
correr el tiempo,
rodar por el vacío;
liberarme del polvo,
para no volver nunca
a sentir
las heridas;
cómo me gustaría
labrar en las rocas
el epitafio de lo que
será
mi tumba;
cerrar mis manos
y volver al fuego
transformado en
hielo.
Cómo me gustaría
lograr morir ahora,
con la
convicción de haber liberado
mis principios
y ser parte de una
historia
que reconoce
mis idilios…
Cómo me gustaría
lograr morir ahora,
sin tener que
debatirme
con el inmenso
obstáculo
de mi cuerpo,
quedarme en silencio
contemplando el vacío
y darle espacio a mis
sueños…
Cómo me gustaría
lograr morirme ahora,
así como el alba
alcanza el día
convirtiéndome en el
primer rocío
que hace suya las
mañanas…
INSOLACIÓN
Si hay una voz
que imponga libertad…
es para invadirse de
murmullos
y bajo el manto
perenne
de las ramas de eucalipto
se aprisiona el
corazón
iracundo…
Revolución es elevar
libertades;
permitir la cofradía
de las manos…
la imagen perenne
empuñando
la vida,
llorando los muertos,
castigando el
asfalto;
revolución es
fragilidad
de cuerpos tristes
doblegados al garfio
del poder
que sucumbe las nubes
y erecto se hace
ceniza,
transporta…
toma su cauce en el
aire…
BALAS
Hiere profundamente
el dorso
de mi cuerpo-hombre;
transfiere dolor a la
carne
y quema todo;
consume ese espacio
entre el corazón y la
vida,
quita de mí la
sonrisa
y transfórmala en
plegaria;
acaba con la energía
que dice no a tus
canalladas;
descarga la furia de
no tener
alborada…
Hiere profundamente
y castiga cada palmo
de quien te da sus
manos,
sé igual a quienes
tintaron de rojo
las arcas doradas;
hiere hasta el final…
pero si no logras
doblegar mi cuerpo
no podrás soportar mi
ira
y volveré polvo
cada pedazo de tus
sueños,
erigiendo en las
vísceras
la bandera victoriosa
de la sensatez…
Solitario
Solitario,
limitado en la
oscuridad,
sediento de libertad
y rasgado en el
vacío,
encuentro las cenizas
de mi piel quemada
construyendo caminos
en medio de la
nada;
siento el deseo
pulsante
de cambiar el abismo
olvidado de la
libertad;
exijo un antídoto
de igualdad que haga
del pueblo
un desconcierto
envenenado
de optimismo y
esperanza;
lentamente mis días
se vencen borrando
caricias
y llegas de mi piel
ulcerada,
pero no es dolor
parir de adentro,
conquistar los
sueños,
elevar símbolos,
pelear por lo que se
cree
y se ama;
la lucha nos hace ser
solitarios
para conquistar las
elevadas
montañas,
sin glaciares,
sin mordazas…
sólo amartelando
el candente metal de
la arrogancia…
RESPIRO
Respiro
el aire que entona el
poema
para perdonar los
atentados
contra mi pueblo;
para gritar al cielo
y al infierno
que al fin y al cabo
el pueblo reina…
El milagro del dolor
hace de los cuerpos
cansados de las madres,
hombres que defienden
su honor
rompiendo cadenas,
conquistando
ciudades…
regresan de la luz
y la muerte no es una
perdida
sino el comienzo
triunfal de la tierra
que deja de soñar con
frutos
para sembrar de vida
los campos
y las faenas…
AMIGA REVOLUCIÓN
Creces más fuerte
que la voz de la verdad
despierta…
inventando escaleras
eres cazadora de
sueños,
no le temes a la hoja
seca,
te resbalan los
falsos egos;
no crees en promesas
rotas,
extiendes la
trayectoria con armonía
y es la sabiduría de
los ríos
la que te consagra;
ya no mides la
profundidad
de las cenizas,
porque tienes vida
propia
inmaculada…
CASTIGO
Grietas dejan
las hojas verdes
que cortaste en el
prado
de la batalla;
no se secaron,
quedaron allí
advirtiendo
que podrían volver…
y quizás ya no
existan
hojas verdes que
cortar
ni manos
que las traigan…
AMULETO
Campos de batallas:
¿qué hacen allí
sedientos?
Quieren alimentar sus
ganas,
aspiran alcanzar el
viento…
cae el puño sangrando
y los dedos no se
mueven…
rasgan en el interior
del dolor
buscando nuevas
pisadas…
ANTEPENÚLTIMO POEMA
Voy a construir una
casa
con ventanas que
muestren el paso
de la vida;
así,
sublimemente,
pintaré el caballo de
mis andanzas
y si logro
sobrevivir al néctar
vil
de las batallas,
abriré las puertas
y moriré
con los ojos fijos
de quien acurrucó su
destino
en brazos
de la ignorancia…
ÚLTIMO POEMA
Revolución
atiende el llamado de
los hombres
que creen en ti
y en tus despertares;
ayuda a conquistar la
barca
que se ha perdido,
dale sentido de vida
y muerte
a las causas;
no te alejes de los
caminos
prometidos
y devuelve al final
del camino
el fuego que acobijo
de delirios
al Bolívar niño,
al travieso de
Hipólita;
devuelve cada
centímetro de fe
que en ti han
depositado
y no traiciones al
amigo,
al corsario
atrincherado
que ha recibido mil
castigos
por no borrar de su
mirada
el brillo del alba
próspera
que muchos anhelaban…
EMBOSCADA (2016)
CASCADAS
1
Derramada
entre las grietas de
un alma
sin luz ni oscuridad;
vaciada en el espacio
húmedo
de los labios…
Conmovida por la
ausencia,
desesperada en las
palabras,
disipada en el
vientre fértil
de las plegarias…
2
Cruzando surcos,
buscando enigmas,
haciendo tuyo
las vertientes
de un amanecer y sus
misterios,
tomando del horizonte
el corazón cristalino
quemado por el hielo
y la desesperanza…
3
Mar de fondo,
oleaje estético;
lleva los contornos y
atrae los cuerpos,
vibra entre murmullos
y proyecta luz;
se llena el alma de
espuma
y el viento se deja
llevar
refrescando el verde
sendero
donde gravita la
humedad…
4
Se deja llevar
la campanada sonora
en el agua vertida
que recorre de sudores
el suelo;
los pies juguetean
con las piedras,
pequeñas y grandes,
en círculos lentos
empuñando el centro
y girando la forma;
el rocío cristaliza
los cuerpos
y el brillo luminoso
de unos muslos blancos
encienden el agua
y se pierde el
silencio…
5
El cocodrilo amarillo
se ve transparente al
caer por la cascada;
choca, violentamente,
con peces imaginarios
con aletas de
colores;
los dientes del
cocodrilo amarillo
llevan espuma y
derraman algas,
todo es furia en la
caída
y no hay en el fondo
ninguna mirada
derramada…
6
Agua sedosa que
recorre
el horizonte como
venas en el corazón del alba;
verde,
definitivamente
verde,
modelando los sueños
y rondando las
estrellas;
verde con hilos
dorados y terracota de cielo,
con sumiso candor la
espada de hilo
atraviesa la neblina
y es cascada de fuego
lo que brota
de la herida;
tenue caminante de
aguas,
que desde lo dulce
convierte en agria la despedida
y son caminos húmedos
con cielo en calma,
son pisadas de
quienes se hunden
más allá de la vida…
7
Crujiendo el agua
como hierro y asfalto,
desde las entrañas de
un camino largo,
caminando descalzo,
provocando la aurora,
se va la melodía
tejiendo de silencio la mirada;
el frío provoca el
oleaje tímido del manantial herido
y es la cascada que
irrumpe el elegante silencio,
las voces recrudecen
el bosque
y del cielo colorido
desaparece los colores…
Cae el agua hasta el
fondo del río
y no puede verse más
pisadas,
mueve las piedras y
surge el rocío,
todo es blanco puro,
todo se pierde en un
instante
por la cascada.
NATURALEZA
…Apareció el hombre
y colocó en su cuerpo
un manto de arena;
las perlas le dieron
vida y delinearon fortaleza,
se fue vistiendo de
colores
y el blanco
profundizó
la huella de una
mirada triste…
…Era un pequeño grupo
que abandonó
África en busca de
alimentos;
sobrevivientes del
hielo y las bestias;
La forma de sentir la
vida nos hizo diferentes,
distintos y lejanos,
a otros vivientes;
el homo sapiens, tomó
la tierra y la hizo morada,
colocó maderos y
alcanzó la luz;
se convenció que era
espíritu para transformar el alba,
sedujo el amor y
elevó la virtud…
Salvaje entre los
salvajes,
su grito proclamó
Imperios,
rodeo de agua dulce
sus pisadas
y del árbol sagrado
construyó la barca y la espada…
Después de guerras y
cacerías,
el arte griego se
volvió armonía, equilibrio y proporción;
la naturaleza humana
se hizo orden
y la búsqueda de la
divinidad asomó las almas,
cambiando la espada
por las ideas,
de la poli se llegó
al Estado,
del hombre bárbaro al
hombre culto,
del inmenso cielo al
mar intenso,
de la mirada de
águila a la razón abstracta,
de la voz ahincada a
la voz sublime,
del Panteón de héroes
a la figura imantada de Jesús.
El espíritu apolíneo
impulsó lo humano,
lo demasiado
humano;
triunfó la razón a la
revelación;
los cristianos
construyeron su tiempo…
Seducen el amor a la
cosmovisión,
la conversión trajo
la herencia grecolatina,
los teólogos
guardaron su exacta tradición
y se difumina el
subconsciente colectivo,
con la bizantina
aurora de un alba que no se apaga.
El románico del arco
de medio punto,
del contrafuerte, de
los muros gruesos y las ventanas chicas,
se teje un alma recia
y modosa,
sedienta de espíritu,
en lo gótico de las moradas.
El arco ojival,
apuntando hacia arriba, las etéreas arquivoltas sosteniendo el entramado, las
vidrieras que
llenan los templos de
fantasía
y las luminosas
torres, esbeltas, que lanzan llamaradas
para despertar la
fecundidad del suelo.
El arte navega entre
olas de horizontalidad
y verticalidad
celeste;
punto de encuentro
entre la naturaleza caída
y su Creador,
sensación de distancia,
de miedo y cobardía,
sentimientos que
mueven un medioevo encantador.
Del gótico se asienta
el romanticismo,
de lo literal se
cierne la distancia
y el hombre que
surgió construyendo caminos
doblega su cansancio
a la pesadez del alma.
La Fe y la Razón,
cuentan su historia;
solamente la
esperanza promueve el amor
y son días de sangre
que cultiva la calma,
somos hombres y
nuestra naturaleza
es la pasión.
El humanismo se
cultivó por Europa,
el retorno a las
formas alcanzó su color;
tomó desde el ombligo
el paganismo antiguo
y surgió el barroco
con el deseo mediador;
se plasmaron los
signos,
la herencia estética
y las guerras napoleónicas,
se fundieron en su
propio resplandor,
con viejos presagios
de barbarie y sangre,
el inmensos de
egoísmo alcanzó su flor.
El hombre moderno
se impregna de
pasado,
pervierte su gusto
para admitir los fracasos,
busca la sorpresa y
no la belleza de los encantos,
tolera para sí las
maravillas vergonzantes de un
tal Cervantes;
no se dice,
se calla con voz
interior que debate caminos,
el mundo se embarca
en un sinsentido;
lo bello se hace
proporción,
el mundo tolera la
arrogancia
pero no perdona los
falsos olvidos…
Y así,
cual canción otoñal,
lo moderno
va de un romanticismo
que seduce las luces sigilosas
del atardecer,
a un
nacionalsocialismo encontrado en la paradoja
dominante de la idea,
y de un liberalismo
asfixiante,
a un socialismo
gratinado de utopías…
El hombre se hace
centro,
medida de las cosas,
relativo y cambiante
en lo moral y político,
el hombre se vuelve
estiércol y comienza
a desvanecerse …
Tanto dolor causó a
su morada
que hoy herida como
anda
poco puede o poco
nada,
elevar su voz por el
hombre;
es al hombre que le
toca construir
del verbo
y de nuevo sus
pisadas…
Será el clima,
será el fuego,
el hombre libre busca
volver al
cristalino de la
cascada,
rompiendo la espuma,
y buscando la mirada
de Dios
que le devuelva la
esperanza…
UN AMOR SIN ESCÁNDALO
Me interesa que me
ames escandalosamente,
con el jolgorio de
las Fiestas decembrinas,
apasionada como el
néctar del Sol naciente
invadida de fuego,
serpentinas y bambalinas…
Me amas con el ciño
del ojo y la mirada perdida;
con los labios
cerrados y las manos contraídas,
con la excusa de por
medio
y la indiferencia
como herida;
Me amas a tu manera,
aislada,
vacía de discursos
y palabras,
levemente
circunstancial
y comedida.
Me amas como se
irrumpe entre cortinas;
tu cuerpo no se eriza
ni se trasmuta
entre el frío de las
horas del día,
aislada, formal y
racional
ante cualquier
despedida.
Tejiendo de distancia
el amor y sus
consignas;
eres presencia
lejana,
pero presencia
definitiva,
sin grandes
repertorios
un destello que
alumbra la senda
por donde gira mi
vida.
Soy el enamorado fiel,
el hombre entero que
te arropa
la piel
y te cubre de
espigas.
Me gusta el amor
escandaloso,
ese que no mide
espacios ni gentes
que se da todo el
tiempo
y en cualquier
instante desgarra
suspiros y
bienvenidas;
me gusta sentir la
fiesta de un amor
intenso, obsesivo,
compulsivo,
que vibra…
Un amor que se hace
de energía,
de calor humano,
de roce, humedad y
fantasía;
un amor que no llame
a la tranquilidad
que sea desesperado,
ansioso y alocado
que vuelva la franja
amarilla en roja
que despierte como
esfera
y se convierta en
melodía
que nunca gravite en
la ausencia
y que vuelva tu
rostro poesía,
allí donde los verbos
se conjugan
en presente
y donde no hay lugar
apacible
que deje sin amor
los contornos de la
vida.
Pero tengo un amor
sin escándalo,
sigiloso, tenue,
sincero;
un amor de amanecer
sereno,
con café caliente y
tostadas untadas de miel;
con ropa limpia y
comidas exóticas,
con medias sonrisas
y “Buenos Días
Señor”;
un amor que transita
las horas
como segundos
y se consume con el
viento y el polvo;
un amor sin
escándalo,
sin jolgorio, sin
fiesta,
alegre en la
intimidad;
feliz por su
presencia.
Un amor que allí está
y por el cual
muevo las piedras…
porque, aunque su
distancia
minimiza la euforia
es el amor que da
equilibrio
a mi sombra
y hace de los días
la melodía perenne
de una esperanza
compartida.
Si llegara a ser
escándalo,
sería la plenitud
de mi vida.
TÚ EN LA DISTANCIA
En la medida que el
viento
acaricia el pétalo de
tu mirada,
en esa medida el alma
va extrañando tus contornos;
tus piernas largas y
amplias;
tus muslos tibios y
suaves;
tu cuerpo tembloroso,
frágil;
tus labios húmedos y
sensibles.
En la medida que las
horas
pasan y atropella a
los minutos y segundos,
en esa medida lo
cotidiano golpea
el alambrado que
distancia
y un desespero
invadido de fuego
va consumando el
cuerpo sideral
de quien te ama;
solamente la
distancia es la excusa,
el tiempo un inusual
tormento
y la espera,
un mar de cicatrices
agrias, volátiles,
como sal en los
surcos
de un corazón
palpitante,
entre llanto y deseo…
En la medida que
fuiste caminando
hacia el hostal de
jardines de Pinar del Río,
mi sombra se
difuminaba, se desdibujaba en cada uno
de tus pasos
y fue distancia tras
distancia,
sendero tras sendero,
donde se perdió mi
sombra
y he quedo ausente …,
salpicado de un Sol
que seca los contornos
y me aleja,
en un oscuro destello
de quien anhela
el rencuentro, la
suavidad de tus besos,
el sentido puro de tu
esencia,
encantada y gratinada
en el Universo
sideral en donde
gravitas la,
con el llanto de añoranza
a cuestas,
confundido con las
gotas saladas
reconstruyo
el río,
doy nostalgia a la
distancia,
confundiéndome en la
piel
y haciendo de los dos
un aromático incienso
de fe y amor.
En la medida que el
viento
acaricia el pétalo de
tu mirada,
en esa medida te
extraño y me convierto
en el corsario que
cuida los detalles,
desde donde tú y yo
ya no tengamos
distancia
y donde el vivir sea
más que sombras
y recuerdos …
En la medida que el
viento
acaricia el pétalo de
tu mirada,
en esa medida mi
corazón está invadido,
total, y
radicalmente,
de ti…
EL AMOR ENGORDA
Como proteína de
Dioses
y brotadas del néctar
más puro del alma,
tu amor acrecienta mi
apetito
y me convierte en
devorador
de todo cuanto
respira el alma;
anhelo tus manos
suaves
haciendo escaramuzas
en mis cabellos;
tu voz ansiosa
susurrando
en el cáliz de mi
tímpano
convirtiendo en ritmo
los latidos de tus
labios;
tu cascada de sueños
bordeando mis antojos
y tus constantes
movimientos
entre el espesor de
mis muslos
y mis manos agitadas,
te vas deshaciendo y
haciendo
desnuda frente a mis
ojos;
te voy sintiendo
tibia
y aterciopelada.
Así alimentas cada
gota
del rocío que emana
y son los pétalos
un depósito de
hastío,
donde se acurrucan
versos
de un poeta solitario
y se vuelve ensueño
tus labios
junto a los míos.
Tu amor acrecienta
estos deseos
guardados
y es fuego e
inciensos
los que se apoderan
del tiempo,
haciendo de las
palabras
campanas siderales
y de mis angustias
una excusa para
seguir
contigo.
Tu amor me llena como
el viento a las copas
de los árboles
y como el sendero
inmenso
al polvo de las
pisadas;
como el manantial
cristalino
al frío de las
mañanas
y como la noche
al lado oculto del
alba.
Tu amor engorda
cada proeza y cada
tilde
que se aloja en la
almohada;
es sereno e impulsivo
con las horas del
día;
es huella húmeda de
los caminos
andados;
es un amo conquistado
por el cariño y las
perlas.
Tu amor engorda
y se hace más
robusto,
quiebra desamparos,
se adueña de lo
absoluto;
es un amor vigoroso
que es mío y
se hace tuyo.
FLORES
1
Del pétalo desnudo
se abre paso la
mirada de las rosas;
silenciosas, buscando
el trazo rígido
que la guía al
cristalino de
un horizonte
refugiado en el
silbido del viento…
2
Gotas de rocío
deambulan en el arco
erecto de la flor;
miles de gotas
humedecen
el verde oliva y el
amarillo;
el colibrí, ansioso,
modela
el viento y deja la
sensación
de movimiento
en la estela
transparente,
vestida de hielo,
donde las miradas
reposan
extasiadas de
belleza…
3
Las hojas
tiñen de nostalgia la
pequeña huella
que no descansa…
postrada en el
infinito espacio,
rodeada de insectos y
larvas;
gratinada de colores,
posicionando la
calma;
hojas que cubren el
florido
espectro del gorrión
en su nido;
dilatadas por el
calor intenso,
desde la barca
que se ahogaba…
4
La “flor de
Venezuela”
con sus dieciséis
pétalos
que se abren y
cierran al compás
del amor;
son los Tepuyes de la
Gran Sabana,
la Orquídea con sus
inmensos pétalos
que abrazan las
miradas;
con jardines y
bosques,
con peces y libros;
todo cuanto gravita
en la imagen
divina de un inmenso
corazón…
Así es mi flor
querida,
pasión y vida,
en el trayecto
perenne
hacia el encanto de
Dios…
5
Como un ave que
extiende
sus alas ante el
imponente viento,
así partiste de tu
morada
pequeño corazón que
no descansas;
te fuiste
convirtiendo
la tristeza en una
renegada
esperanza,
y abrazaste el
horizonte mágico
en un infinito
anudado y en calma;
te fuiste con las
flores
a invadir los sueños
quedando de ti
la intensidad del
amor
en el cataclismo de
la nada…
6
Como llegaste
partiste,
entre oraciones y
café;
partiste con la
mirada cristalina,
abarrotada de flores
y sueños…
Como llegaste te
fuiste,
abriendo las puertas
de un amor
de bambalinas.
tibio y resegado,
del más puro verdor;
Como llegaste te
perdí,
en la distancia y el
olvido
de una pasión,
sofocando las
alegrías entre
tus pétalos,
haciéndome tuyo
en la intimidad del
dolor…
7
¿Dónde está la flor
que me guía
que me nubla
que me ama
que me siente
que humedece
que sonroja
que mira
que camina
que impregna
y glorifica
las pisadas del amor?
8
Mentira
que detrás de la flor
está la vida;
mentira que te nombro
cuando se humedece de
rocío
los amaneceres;
mentira que se dilata
la aurora
esperando el silencio
en el laberinto
esponjado
donde se derrite mi
carne.
IMÁGENES
1
Antes
había un arco
que giraba alrededor
de las miradas;
había estiércol
regado por las aguas;
cascadas de hielo
con rocas violetas y
grises
destellantes y
mojadas;
antes estaba la luz
donde hoy solamente
se pierden las
pisadas…
2
Se torna
violeta el ave
atrapada
en la montaña
encantada;
mágica tormenta,
humedece los símbolos
en
la cascada
y se pierde desde el
riachuelo,
herida en sus alas,
el ave atormentada;
el dolor la conmueve,
su respiro es sutil,
la distancia la
desangra;
un ave que descansa
en el infinito
celeste
de las rocas que le
aman…
3
Cuando se va una flor
se separa el llanto
del alma;
una herida se abre
con el silencio
imborrable del
recuerdo;
el dolor perturba
y la ausencia desgarra;
el viento enloquece
y se deja colar entre
los huesos
tibios que aún no
descansan…
4
El Sistema Solar
abrazado en espiral,
desde la luz central
hasta la Vía Láctea,
desbordando la
galaxia
se hace muro
permanente;
son punzadas que
delatan
el lado puro que
enaltece el alma
y se van regando los
clavos oxidados
que rompieron la
carne de quien ama;
cruces y panfletos
se ven dispersos en
la majestad sideral;
el universo recuerda
sus grandes afectos
y el soplo sagrado
vuelve al mar.
5
Queda desterrada
la imagen de una voz
que se expande
hacia el duelo de las
algas y los peces;
lo profundo se
descubre detrás
de las pisadas
y el cáliz resguarda
el vino blanco
que revuelve la
espuma
en el fondo del mar
donde reposan
las miradas…
6
El juicio invisible
del camino urgente;
la plenitud de un
cuerpo rodeado de afluentes;
la insensatez
convertida en plegaria,
en un holocausto
de temeridad y
perdón.
7
Espada repleta de
vino,
consumada con el filo
de una piedra tropical,
el Caribe murmura
entre sus danzones
la apología de un
tiempo que
cambió la verdad…
El cazador es
perseguido
por su presa;
el agua es vaciada
por el Sol,
la vida comienza al
morir la carne
y la nada se vuelve
esencia
de un manantial
escondido entre las
nubes etéreas de un
azul intenso
que resguarda el mar…
8
Solamente el sendero
rocoso
de un laberinto
escrito entre amapolas y claveles,
anuncia que el polvo
galáctico
llega desde los
pulmones a la flor;
se polinizan los
campos verdes
y amarillos,
retorna las canciones
a su silencio natural.
El hombre se hace
imprevisible,
atormenta al ego y se
justifica lo humano;
se acaban las guerras
y cicatrices,
todos se alimentan
con las dos manos.
El sendero rocoso
cultiva las espinas
y todo es virtuoso
desde la flor de la vida,
se apartan las
miradas
que reniegan el
espíritu
y vuelve la poesía a
ser un discurso de paz.
Todos caminamos de
espaldas
en un mundo que nos
presta sus ojos para
entender los caminos
y la oscuridad se
desvanece
para dar paso a la
verdad.
EMBOSCADA
Los barcos difuminan
el horizonte en alta mar,
se van perdiendo en
un espacio húmedo,
conjugan de luz y
sombras
el inmenso manantial.
De la nada
surge la emboscada;
la naturaleza reclama
su espacio,
el barco comienza a
agrietarse como un molino,
todo es caos,
movimiento,
invasión…
El barco iza sus
velas con urgencia,
zumbidos en vez de
gritos
se dejan escuchar;
maldicen el
pendenciero destino
y su causa turbulenta
se deshila sin cesar…
Las olas rompen
el cuerpo de madera
de la barca en alta mar,
los que pueden se
lanzan a un infinito transparente,
húmedo y blanco,
enrarecido por
tiburones y peces tan grandes
como el firmamento
sideral;
va hundiéndose la
barca
con los sueños, la
envoltura y la verdad,
todo se lo traga el
viento
y la caída se va
hacia un fondo infernal.
Se abre
el mar espumoso y con
oleaje de cal,
el fondo traga la
esencia como un espiral,
oscuro y errático,
el viejo madero que
no es barca ya,
queda abrazado al
tiempo
con marineros heridos
y temerosos
en filo del laberinto
del mar.
Fue
la emboscada
aguerrida
de un mar conmovido y
visceral,
derrotó la barca de
los anhelos
y dejó a la deriva
“los versos del capitán”;
ya no hay salida
alguna
ni a la vida ni al
más allá,
la muerte cincela su
huella
en el piso movedizo
del mar,
los tiburones rodean
sus presas
y los peces grandes
tongonean
el suave y fuerte
oleaje que consume
las horas
esperando el final.
El capitán
sigiloso invita a
rezar,
todos se agarran de
las manos
y se ciñen a su fe
ante el invierno
real,
saben que está cerca
la ida
y que a donde les
tocará llegar,
deben seguir unidos
para su barca abordar…
En instantes
la fiereza de las
suaves olas
se alternan con
movimientos bruscos,
escamoteos, golpes y
mordiscos;
son desmembrados
desde el agua
y el blanco cal que
les cubría,
se tornó rojo fuerte
y el silencio del
oleaje
y los aleteos de los
tiburones y los peces grandes
consumieron las horas
hasta el nuevo día…
La barca volvió al
puerto
y allí estaba
el capitán y sus
hombres,
todos juntos, tomados
de las manos,
gritando consignas en
el nuevo día…
Ya el mar no existía,
la barca cruzaba las
estrellas
y la Vía Láctea
a velocidad infinita,
recorrieron el Sol,
se posaron en sus
volcanes
y pasaron por la Luna
dejando una sonrisa.
Visitaron otros
lugares,
enarbolaron nuevas
velas,
la alegría se hacía
contagio,
solamente cantos
abrigaban su huella…
Y miraron de frente
la luz que antes les
fue negada,
una emboscada
les cambió la suerte,
hoy son corsarios que
deambulan
desde el alma
regando de esperanza
lo conquistado por la
muerte.
LO INTENTÉ TODO (2009)
LO INTENTÉ TODO…
Al cantautor Leonel García,
a quien primero se le ocurrió…
Desde nuestro
encuentro
construí un mundo
entorno a ti…
edifiqué ternura,
te cubrí de jazmín,
siempre brindándote
más
y pidiéndote menos…
Me hice fiel
aún a costa de los
halagos y coqueterías;
me hice fiel al
símbolo de nuestro amor,
a la alegría de
nuestros besos,
a la pureza de
nuestros cuerpos…
Aprendí a decir las
cosas con cuidado,
sin que tocaran tus
sentidos
e ilusión;
te adoré como a una
reina
en la lujuria de su
pasión de dama;
te cuidé como niña
pequeña,
como diosa excelsa
invadida de fuego…
Me hice tu guardián,
la intimidad de tu
silencio,
la voz que rompiera temores
y te hiciera
intrínseca
de vida,
y de palabras…
Pero ante tanto
arrojo
y entrega prefieres
la ausencia y el disimulo;
te molesta la
intensidad
y te avergüenza la
dulzura…
Prefieres oír otras
voces,
otras historias,
otras sonrisas…
mi alma ya no vale…
no es común como las
cosas de tu vida.
Temo que el alma
grite enfurecida
y tome la iniciativa
de no aguantar más
falsas corduras y
continuas despedidas;
te vas y no te vas,
te das y no te das…
Sólo sé que he
intentado todo
y sólo siento que tú
nunca
te has enterado…
SEGUIR O NO SEGUIR
Ha sido tan largo el
sufrir
que no me encuentro
cuando tu voz
invade de ternura
los contornos del
alma;
ha sido tan largo el
sufrir
que tus caricias no
logran suavizar
la sal de las
lágrimas;
ha sido tan largo el
sufrir
que ya no importa si
sigues
orientando mí camino
porque perdido como
ando
en el laberinto
oscuro de tu cuerpo
sólo queda esperar
el tiro de gracia
de la nueva
indiferencia…
FÁCIL
Es fácil partir en
dos
el alma sigilosa de
los que aman;
es tan sencillo
doblar el metal
del que están hechos
sus corazones;
es tan elemental
herir hasta los
huesos
a quienes hacen del
camino
una excusa
para llevar día a día
detalles y motivos
a quien se ama;
es tan fácil destruir
el amor puro
y en su lugar
construir
el dilatado espectro
de un amante…
DESTINO
Debo morir pronto;
la renuncia a la vida
el destino la ha
firmado.
Los detalles de lo
que fue
y nunca fue,
ya los diste en tu
discurso;
los detalles los
boicoteaste
para merecer una
libertad limitada;
escogiste el camino
simple
y me dejaste gratinado
de recuerdos…
con las manos
sudadas…
DEMASIADO AMOR
Cuando pinté tu
retrato
aquella mañana de
octubre
eran tus manos las
que hablaban
y los labios
tarareaban melodías
de amor infinito…
Cuando pinté tu
retrato
modelé en tu sonrisa
el signo de la pasión,
esa misma pasión
que hoy hace,
desde el ideario de
mi sufrir,
un llamamiento al
alma
para que deje en
libertad
tus encantos
y puedas esparcirte
como
manantial por el
cauce
del amor que quieras…
CORAZÓN
Es verdad,
como cascada las
lágrimas
mojan el vestido
transparente
de tu piel;
es verdad,
no he sido diligente
con tus besos,
no he conquistado el
puerto
de tus ojos de luna;
no he motivado tu
furia apasionada
como tanto me
pediste;
es verdad,
he fallado en amarte
a plenitud
pero aún hay espacio
desde donde colocar
mis despojos
y adueñarme del alma,
no sólo para rasgarla
y ceñirla a mí,
sino para invadirla
de ternura
y abrigarla con el
músculo
que palpita sólo por
ti…
COMO TODO
Dedico: a mi hijo Sócrates
Si me enseñaras
amar
no sería tan indiferente…
aprendería a quererte
en calma
y brotaría del cuerpo
bondad…
Si me enseñaras
amar
ya no tendría que
rasgar
tu alma,
ni ver en el oscuro
despertar
de estar ausente
lo indefinido
de tu sinceridad…
Si me enseñaras
amar,
como todo,
aprendería a
descifrar tus enojos
y me daría tiempo
para contemplarte…
desearte y añorarte
en el espejo de agua
de tus ojos moros…
Si me enseñaras
amarte,
es posible que ya no
ocurran
más desahogos
y si con lo poco que
hay
te imploro,
imagina amarte más…
MIRADA
Busco
intenso tu mirada;
los amaneceres
toman de ti
el murmullo…
Cada mano dibuja
contornos
que dilatan
espacios…
Toco
los reflejos
de una luz construida
por
olores y sensaciones;
hago de la brevedad
una excusa
desde donde domar
tus encantos;
vivo explicando
delirios
para ver
en el detalle
no la ausencia de luz
sino tu mirada…
BREVE
Tus manos acarician
el pequeño centro de
amor
que se dilata…
…y aún hay vacío…
SINCERIDAD
Gotas de agua invaden
el estanque que
dilatado
ya no aguanta tu ausencia;
colores púrpuras
absorben
el humo azulado del
incienso
y las melodías,
esas que fueron
nuestras,
se dejan oír en lo
profundo
del vacío…
un leve hastío
acerca tu mirada
y como inmensa
cascada
llegas arropando
todo,
haces de mi vida una
barca
y de mis sueños
despojos…
ROSTROS
Por las calles todos
miran con desprecio
el angelito que
camina
con sucias manos
pidiendo excusas para
vivir;
le miran con fatiga,
como desecho…
no ven su rostro
sino sus manos;
no ven su tristeza
sino sus labios;
lo empujan y golpean,
lo sacuden
y lo pintan;
para todos está allí
para todos no
importa…
Rostros que ya no son
vistos;
esmeraldas consumidas
por el existir;
pequeños sensibles
atormentados;
conquistadores
de supervivencia
condenados a vivir…
AVE
Como ave que se ahoga
se van consumiendo
mis pisadas
en el inmenso
escaparate
de tus sueños;
en esos espacios sin
nombre
en los que aprendí a
llorar;
en esos espacios
vacíos
en donde coseché
los anhelos
rompiendo la copa
y derramando sobre
las cicatrices
tus olores
y recuerdos…
CAMINOS
La ruta del arco iris
acompaña las pisadas
tenues
de quien conoce de
amor
y despedidas;
brechas de
conquistadores
que tejen de risas
los pensamientos
ofreciendo a lo
desconocido
una imagen desnuda
de los corales
aún no alcanzados…
PÁJAROS
Cuando las jaulas
ya no aniden
pajaritos;
cuando se le dé
libertad plena
a la justicia;
cuando amanezca
y el rostro refleje
que hay
destino;
allí tomaré las hojas
secas rodeadas de
amarillo
y veré a la distancia
los sueños fugitivos
de quienes nunca
liberaran
su espíritu…
ÁRBOLES
Era un niño
el que amaba las
voces
sigilosas de los
árboles,
cuando el inmenso
leñador
sumó el bosque
a sus trofeos
y quedó la planicie
como un campo santo
rodeado de savia
y trozos de madera;
el olor a kerosén
daba testimonio
de la tortura
a los pequeños seres
que dan oxígeno y
sombra
al cansado leñador…
DESNUDO
Desnudo,
arañado;
viviendo de motivos
absurdos
que dan sentido al
laberinto
del alma…
Arañado,
deambulando entre tu
sonrisa
y la esclavitud
de la voz tenue
que sucumbe
y cambia…
MELODÍA QUE NO AHOGABA
Voces
tejiendo
el laberinto
de las almas;
oscuro lugar
de promesas;
desfiladero
de la anomia;
embrujo de cada
mañana
en donde la risa
ejecuta
la única melodía
que no ahoga:
tu llanto…
GRIETAS
Sin retorno
se va la voz
y queda sólo
el cuerpo lleno
de grietas;
queda sólo
el sueño de una
historia
que contaban…
Sin retorno
las pisadas
se hacen eco
de voces que
lloraban…
MOJADO
El inmenso
lago
de cosas que mojaban
se torna azul
al instinto…
El nido majestuoso
de los verbos
marca las pisadas…
¡Aquí estoy lámpara!
¡Retuerce las
campanas!
¡Desnúdate frente al
alba!
Moja con tu piel
mojada
el cuerpo titilante
de las nueces…
SÍMBOLO
El filo
blanco de la espada
hace de mi garganta
un símbolo…
rompe caminos,
toma espacios;
transforma
en verdugo
las cortantes manos
y quita las migajas
que tu cuerpo
dejó en su visita…
EXPERIENCIA HUMANA
Ya ido
de cualquier
experiencia humana,
dejo de mirar los
espacios
y concentro mis
pupilas
en el néctar
del agua fresca
que riega tu cuerpo
y torna como
corriente
en el cauce
de la melancolía.
AZUL
Como no encontré un
mar
para tus anhelos
construí un lago
de seda pura…
amartelé cada uno de
los
recuerdos
y escribí poemas
de ilusiones y fantasías;
construí en tus
espacios
el néctar diverso
de las flores;
le di colorido a la
cascada
de tus ojos
y como relámpago
volví a ser centella
en el azul
de tu regazo…
INDIFERENCIA
Nunca entendiste
que el ave de mayor
plumaje
no es la más esbelta
sino la que más frío
siente;
jamás comprendiste
que los detalles son
excusas
para amar todos los
días;
en ningún momento
aprendiste
que las manos y los
ojos
oían
y menos lograste
enterarte
que mi corazón
y mis sentimientos
estaban rodeando cada
palmo
de tu cuerpo;
el amor es así:
ida y camino perenne,
llovizna constante
sobre un solo
manantial…
Mirada tierna
con manos alegres,
despertares,
que nunca dejan
de soñar…
CONTIGO
Manantiales
que se dejan ir
detrás
de promesas;
esfinge dorada
que muestra en su cuerpo
el látigo de la
esperanza;
recuerdos de infancia
que marcan la
ternura,
rebaños de cascadas
que tuercen el
destino
de las bestias.
Pasos
lacerados y
constantes;
puertas que se abren
y se cierran;
lámpara que absorbe
la inocencia;
refugio
de sueños
que no acaban…
Y así voy modelando
la figura de tu
cuerpo en estambre,
los nudillos de tu
sonrisa,
las muecas de tus
pisadas;
el retorno a la
escalera
y los gritos
alegóricos
de quien
amaba…
Contigo
veo el recorrer de
las lágrimas,
sufro más allá del
sufrir;
me converjo en ti,
mi adorada…
LUZ DE MADRUGADA
La luz de la
madrugada
se apagó;
mi silencio se
confunde
con las campanas
de la oscuridad;
mi imaginación
se trasluce en un
mar de espesas algas
y del corazón brota
herida
una aurora que se apaga…
Cierro mis ojos
y la oscuridad de la
noche
ya no delata;
no hay oscuridad,
ya ha amanecido…
RENUNCIA
Es necesario
renunciar a ti;
perder todo dolor
que me causas;
irme hacia un sendero
gris y en calma
donde no haga daño
tu cicatriz…
Renunciar
no significa perderme
de ti;
es reconstruir
lo que el egoísmo y
el engaño
han creado;
renunciar
no es perderte a ti
es cambiar de rumbo
y escenario;
por eso
mi renuncia es el
puente
a la esperanza;
al encanto del
futuro,
es un recorrer nuevo
a tu lado y al mío,
donde el alba
nos alumbre
y nuestro calor
contagié al frío…
VERTE Y NO VERTE
Conflictos,
mirañas, estiércol…
todo gravita para
despedirnos;
tus ojos se dilatan
de furia,
los míos lloran como
capullo;
dices que es mejor no
verme
que mi distancia
guarda mejores
recuerdos;
que mis manos ya no
son anheladas
que ya no compartes
mis sueños;
dices que es mejor
estar ausente
que estresar el
último espacio
de tu mente;
dices que es mejor
querer así:
sin destalle ni
locuras,
querer tranquilamente.
Pero te olvidas
de la vida,
de los obstáculos
y de la suerte;
te olvidas que juntos
hicimos de la hebra
un hilo;
que le dimos sentido
a nuestro fuerte;
te olvidas que juntos
aprendimos a tenernos
y que si nos hemos
preparado
para algo
es para estar unidos
hasta la muerte…
¿Verte?
significa vida…
¿no verte?
para qué
preguntármelo
si no puedo
perderte…
HÉROES
Triste destino
el de los héroes…
caminar por senderos
de fuego,
recorrer manantiales
sedientos;
marcar con dolor las
heridas
y cambiar la historia
de los pueblos…
Triste destino
el de los héroes…
rasgar las
vestiduras,
doblegar armaduras
y amar en contra del
tiempo;
ser idilio inmortal
de los poetas
y ser dibujado
en el mármol
de los recuerdos…
Triste destino
el de los héroes…
iniciar mil batallas
y no poder terminar
de construir su
morada,
su refugio,
su propio anhelo…
Triste destino
el de los héroes…
que cortan de un tajo
la historia
y se involucran en
ella
como simples
protagonistas
de un cuento…
Triste destino
el de los héroes…
y triste melodía
la de sus cuerpos…
LOCURAS
Imagino
que ya agrietaste
el recuerdo;
que ya de mí
en ti
no existe nada;
que tomaste
todo tan en serio
que mis locuras
ya no te socavan;
imagino que otro
ocupará mi tiempo
que para él
no habrá excusas
ni cansancio,
que la novedad
hará rugir tu cuerpo
y de mis detalles
ya no quede nada;
imagino
que sus toscas manos
harán de ti
presa fácil para
olvidar
mi ternura
y que detrás de su
armadura
colocaras
mi “te quiero”…
Imagino que
de nada valdrá estar
vivo
porque para ver en ti
todo eso
prefiero hundirme
en el abismo
y que sea la tierra
fría
la que tape mis ojos
para no
contemplarme
muerto…
LA VIDA NO ES UN SUEÑO; TÚ ERES LA
VIDA
Dedico a Carmen Sofía
Eras
el uniforme azul,
talladito a la
cintura;
los cabellos
enroscados,
brillantes como el
astro Sol;
eras la sonrisa
tierna
con tus mediecitas de
colores,
y el amuleto los
cuadernos
protegidos en las
manos;
y creciste como
todos,
con sueños y
esperanzas,
con belleza y con
templanza,
con seguridad y arrojo;
creciste como el
afluente
cristalino que calma
la sed
de los bosques;
como el alba
enrojecida
que toma para sí los
colores;
creciste y le diste
forma
a la amistad, al
trabajo, al esfuerzo;
no te amilanaste ante
el cansancio;
no te entendiste con
el fracaso,
siempre llevaste la
flor del día,
en tu aleteo de
mariposa
conquistaste la voz
y rociaste de
silencio
la melancolía;
hoy el destino te
impone nuevos
restos…
como siempre harás de
la vida
un inagotable camino
de triunfo;
no serás flexible
ante las ataduras
del cuerpo,
porque tu espíritu
nunca estará enfermo,
jamás rociará una
lágrima…
se convertirá en
centinela de los sueños
y abarcará la luz del
universo
hasta reflejarse en
el inmortal
resplandor de tu
alma…
Carmen Sofía,
que las palabras
llenen de agua
esos capullos tuyos;
que no haya excusa
para alcanzar los sueños;
porque la vida no es
un sueño,
tú eres la vida…
YOU HAVE MY WORD…
A: Carmen
Cecilia Castellano
You have my word…
que no describiré
tormentas;
que me ceñiré a tu
talle y cubriré de sueños
mis promesas…
You have my word…
que no buscaré
caminos
en donde tus pisadas
hayan sido heridas;
que los
acontecimientos
no delimitaran la
mirada
y que sobre las
rocas,
entre la arena y el
moho
roturaré tu nombre
y te liberaré de
sombras
para que te
conviertas en cascada
y abraces desde el
infinito
los módulos
celestiales
de quienes somos
una brizna de paja en
el viento…
You have my word…
que construiré Castillos
donde el castellano
cohabite
con el inglés
anglosajón
y se escriban
intensos versos
que de nuevo le den
sentido a mi voz…
You have my word…
que seré cauteloso;
que no abandonaré tu
barca,
que me mantendré
firme,
heroico,
inmenso…
para repetirte día a
día…
the word…
you have my word…
tienes mi palabra…
IDEARIO
Conmueve sentir tus
ojos dilatados
romper el silencio
mientras intentas
llorar…
Conmueve no entender
qué hechizo te hizo
cambiar…
qué dolor te llama y
te contagia…
qué universo te
ensalma…
qué locura te brinda
dolor y libertad.
AZUL
Tú me llamas azul
porque mi sonrisa
esculpe
el infinito…
Me llamas azul
porque opaco la
sensualidad
de tu alma
y convierto en luna
el corazón
y en mariposas
revoloteando
todo tu cuerpo…
Me llamas azul
porque sabes más que
la llovizna
y te vistes en el
escaparate
sigiloso de la
distancia.
MURO
El único amor que se hace amor
es el amor mismo;
no amerita formas ni
recetas;
no necesita de
escritos y capullos;
el amor nace del
detalle
y de la profundidad
de esos ojos
cristalinos
que son tuyos…
El único amor que se
hace amor
es el amor mismo
y allí donde la línea
cruza
con diferentes
caminos
desaparecen los
señuelos
y se construye
un solo muro…
ASFALTO
Aprendí
a ver el asfalto y
los edificios
del mismo tamaño…
lo que no encaja es
tu corazón:
es tan inmenso y
desafiante,
lloroso y acongojado,
totalmente inseguro
que temo no soporte
la tristeza y el
dolor…
tristeza de estar
ausentes;
dolor por estar
distantes;
temor de perderlo
todo
en el abismo
cotidiano
de la sociedad…
SABANAS
Alguien
tomó la sabana
que cubrían la talle
de tus muslos blancos…
la volvió polvo
para que se
confundiera
con tus olores…
CALOR
El mundo va tornando
de infinito
las reglas de dolor
que te impongo
por mi causa…
No disimulo
la avaricia:
te quiero para mí
en cuerpo y alma;
no disimulo el calor
de mi cuerpo:
sede ante ti como
cascada…
no disimulo que el
Universo
entero le quedó
pequeño
a nuestra alborada:
se tiñen de luces los
luceros
y absorbo todo de ti
y aún falta…
¿QUIÉN?
¿Quién
ha conocido de amores
y distancia?
Salvo
mi tristeza
y mis manos mojadas,
todo cuanto conozco
se llama como tú…
Debe ser por lo
profundo
de las flores
y por los sueños
de nuestra infancia…
¿Quién
ha conocido de amores
y distancia?
Pregúntaselo
al recuerdo de la
amada
y siente su ternura
delatando
la arrogancia.
¿Quién
ha conocido de amores
y distancia?
El que haya visto
los naufragios
de los barcos que
volaban…
LA MORADA
Lejos de casa estuve largos años;
y ahora, ya a su puerta,
no me atrevía a abrirla, temerosa
de que un desconocido rostro me recibiera…
Emily Dickinson
(“Lejos de casa estuve largos
años”, en Poemas,
Madrid, Edit. Visor,1979:73)
La morada
es un manantial
derramado
en nuestra alma;
allí convergen sueños
y despertares;
allí se escribe tu
nombre
cauterizando
cualquier vestigio de olvido;
es la morada de
nuestros besos,
el lugar común donde
los cuerpos
se doblegan en calma;
el lugar común para
comer nueces
y pintar estrellitas
mimadas;
la morada no tiene
paredes ni piedras
sólo tu nombre y los
susurros de almohada;
la morada es el lugar
de los cantares,
del idilio constante
del que ama;
allí,
con los pies
descalzos,
se entrecruzan las
miradas
viviendo plenamente
la suave piel
que se quema con el
alba…
La morada
es el encuentro con
lo conocido,
descubriendo en cada
palmo del alma
el intenso sonido de
la cama
cuando conquista
alboradas…
La morada
es nuestro campo de
batalla
y en él no sólo
sucumbimos…
nos construimos
el mañana.
CONCHAS DE NACAR
Las conchas protegen
los moluscos,
rebosantes de carbonato cálcico…
Anónimo
(“Concha de Nacar”, 1956)
La mirada
se mancha de lado a
lado;
imágenes, colores de
vida,
voces entonando
besos,
acabando con el arco
iris
de los recuerdos…
Sin luces
que se posen sobre el
sudor
de las manos,
se llena el cuerpo de
hormigas;
se rompe el silencio
con el humo de las
hojas…
y caen conchas de
nacar
entre las pisadas
que quedó en algún
recodo
de las manchas
en tu mirada…
CORAZÓN
Miles de hormigas
invaden el espacio
donde escribo con
soledad
y miedo;
se posan en la piel
y la rasguñan;
hieren las heridas;
envenenan las
células;
hormigas grandes,
hormigas pequeñas,
sólo les hace falta
llegar a mi corazón…
TEPUY
El trago amargo
lo cultiva la sombra
del imponente
tepuy…
es la sombra que
camina con los días
y desprecia la
oscuridad
simulando silencio…
El trago amargo
de tu voz
endurece la piel
y deja palidecer las
manos
que ausentes de
sombra
evaporan el tepuy…
ÁRBOLES
Fuertes.
Airosos.
Como ingratitud y
odio;
sinceros y
misteriosos,
aglutinando sabia y
oxígeno…
rondando la tierra,
sembrándose
en distintas
direcciones;
heridos por el
holocausto
del egoísmo,
lloran el alma
que se retrata
en la cascada del
rocío
que invade hoja a
hoja
los verdes y
amarillos…
LUZ
Sólo
apareces
cuando los colores
se dispersan en la
retina
y engañando los
sentidos
imaginamos que
miramos…
AMORES
El
olor a mangos
torna el escenario
que respira
y siente
la cabalgadura
de los años…
La sonrisa
sofocada como silueta
ve pasar a lo lejos
una amada…
sus contornos son
agraciados
al viento,
sus pezones erectos
tibian la gravedad
y los muslos amplios
y flexibles
se abren paso
como tornado
volteando espejos
en cada mirar…
En ese instante
que la amada pasa,
que su humedad es
reflejada
entre el suelo y la
sal,
apreciando el
cristalino de los labios;
seduciendo su
cabellera
al deslizar,
en ese instante nos
enamoramos,
fuimos uno sólo,
para luego renunciar…
Amores
de mangos,
olores de fruta
fresca
que no se prueban
sólo se ven pasar…
ONE DAY
“Vacilón…
que rico vacilón…”
Todo de fiesta,
la calma sencilla de
la alegría;
con recuerdos que van
llegando tras la
cascada;
cascadas que van
tornando
de simpatía…
Desatando nudos;
contando historias;
liberando fuego;
consumiendo himnos;
esperando caminos
y caminando en
flores,
así de la nada
construyo destinos..
Un día,
sólo un día basta,
para que cambie los
gritos
por campanas
curvadas;
para que cambie tu
nombre
y me subleve
en armas…
NOSTALGIA
Llora
la mano
que junto a la pared
espera ser muro
y contagiar
de cal
el iluminado espectro
de tu voz.
LÁPIZ
Escribe
el grafito
con oscuridad las
palabras;
marca todas las
tildes;
es una canción
elástica.
Toma cuerpo
el mensaje,
se estructura de
sabores
imaginarios
y encuentra en el
amanecer
el reflejo de su
forma
reconociéndose
como
lápiz…
TINTE
A veces
eres oscuro,
otras amarillento;
logras esconder
detalles
pero desnudas
las raíces
y sus bocas…
te ha marcado la luz
con variedad
de tonos;
pero en el hemisferio
de los sueños
sigues siendo oscuro
y amarillento,
no conoces de
acentos;
cubres todo
y callas
el secreto…
Así
te voy observando
en el escaparate
con que deambulan las
gentes
para lucir diferentes
en los asfaltos
y los bares…
MIEDO
La muerte...es volver.
Anónimo
Tengo
tanto miedo
del miedo de morir
que voy por los
caminos
acariciando la vida;
tocando con el pulso
de las pupilas
este universo lleno
de aire,
agua, tierra y fuego;
y es el miedo
a lo desconocido,
al silencio de estar
dormido
sin volver
despierto;
al silencio del
oscuro
laberinto,
al paso por la vida
sin el abrazo
certero.
Temo tanto
al miedo mismo,
al renacer en otro
cuerpo;
siento nostalgia por
mis manos,
mis parpados cansados
y mis atractivos
buenos…
Temo tanto
del miedo de partir
como tanto partir
tengo miedo;
no quiero dejar este
valle
en cicatriz,
quiero abrazarle
a cuerpo entero…
Y si
las horas terminan de
confundir
vida y partida
ya no se vuelven
sombra,
partiré en contra de
la vida
sin recuerdos
de lo grande
en que sentí mis
auroras…
Tengo
tanto miedo
del miedo de morir
que ya hasta el miedo
me habla de vivir,
porque el morir no es
negación de vida,
es el final de lo que
empezó a morir…
Así pasan en mi
letargo
las imágenes
de quien en cuerpo y
juegos fui,
mis alegrías y mis
tristezas,
lo fértil de mi
festín,
aquellos amaneceres,
la morena grotesca,
la blanca amarilla
y el azulejo gris…
Viví, aún vivo,
las ametrallas a un
delfín,
las escaramuzas al
hambre,
los panes con
mantequilla,
los cafecitos y los
frutos
seductores de la vid…
Tengo
tanto miedo
del miedo de morir,
que al cruzar la
cuesta
la mirada se pierde
en el pasado
y el presente ya no
vive,
se desvive por lo que
fue;
los recuerdos se
hacen vida,
los océanos pequeños
lagos,
los sueños
inmensos anhelos
y lo que no fue,
simplemente
no fue…
allí queda el zumbido
de quienes nos vamos…
de quienes hemos
postergado
por un instante
el tiempo
para vernos crecer…
Tengo miedo
de morir
y moriré…
tejiendo hilo a hilo
el manto de esperanza
de algún día
volver…
HOY CANTO CON EL CORAZÓN
El
sonido
taladra
la voz
que toma al canto
como excusa sonora;
el cuerpo vibrando
a través de la
aurora,
en el sueño sutil
de lo que fue una
historia;
hoy el canto de los
pájaros
desnudan la majestad
de los sentidos;
se erige el ave fénix
sobre el escaparate
escarlata
donde rotulé tu
nombre
y miles de alfileres
se clavan
en mis aún ojos
cansados
obligando a los
párpados
a ver
en el sin fin de
siluetas
que se parecen a ti
y de la cual
soy esclavo...
Hoy canto con el
corazón
y mi voz ya no es
llanto:
corazón cantando con
emoción,
corazón que se difusa
en tus encantos...
Canto con el corazón
y comiendo el dolor
de la herida
voy cayendo de la
ilusión
devorado por la vida.
SIMPLEMENTE MARÍA
A María Fernanda Naim López
María,
o simplemente María;
como gota de agua
tu imagen invade
la mía;
como espectro sideral
te tornas de fuego
y quemas las alas
de mi agonía;
María,
o simplemente María,
cómo rodear tus
infinitos ojos verdes,
cómo hacer de hielo
tu piel morena;
cómo susurrar
encantos
en el pabellón
de tu oído de luna;
cómo rondar en tu
silueta
sin toparse con la
espuma…
María,
o simplemente María,
te vas convirtiendo
en mi esfinge,
en el universo
celeste
que me guía,
en el compartir de
siempre,
con risas y miedo;
con susurros de miel,
venciendo las
distancias,
atropellando al
viento,
así llego a tus
mejillas
y de beso en beso
te celebro hoy más
que ayer;
ayer tu cumpleaños
hoy un nuevo día
para pensarte otra
vez…
María,
o simplemente María,
no quedará camino
sin la huella de tus
pasos;
sin el verde
silvestre con que miras,
sin el cauce
caudaloso
de tus manos;
María,
o simplemente María,
rondas el capullo
floreces sin espina,
emerges del alma,
alcanzas la neblina…
Así vas…así eres
María,
Simplemente María…
SOY
Soy flor
y tú eres horizonte;
soy sueño
y tu luz que me toma;
soy parte de esos
detalles
que nos dieron dos
capullos:
dos capullos
florecidos de esperanza;
soy espada
y tú eres mi filo;
soy tu amado
y tu mi amante
infinito;
vivo en ti
y tú vives conmigo…
Soy así…
puedes contar
conmigo…
Soy fertilidad
y tú eres cultivo…
Soy flor
enredado entre gotas
de rocío,
llevando tatuado
el cariño…
y como sueño:
tu mirada incrustada
en el laberinto
de mi ombligo…
LO SÉ
Lo sé:
las luces anuncian
que hoy es tu despedida;
que sobrevives:
que el aire de la
montaña
pasa arañando con su
hálito y desciende
sobre la techumbre
dispersa de la noche
para celebrarte
con la suavidad
delirante
de tus manos…
Lo sé:
la húmeda estrella
sobre tu cuello
el indefenso tatuaje
de la vida misma;
se moja en su pericia
de gata el alma,
y es tu cuerpo
el más hermoso
rescoldo que abriga
el nido de los años
que pasan descalzos…
levantas la mirada
y ávida de cielos das
los labios,
como mariposa te
posas
dejando corretear
tus encantos;
Abajo,
las hojas sedientas
por el temor
ya no son tan verdes
como antes,
pero tú, aquí,
despliegas
tu más hondo beso
y suples con cariños
cualquier tiempo,
palideciendo la calma
y conquistando nuevos
sueños…
Afuera,
¡hoy hay alegría!
Gravita en mí tu
esencia
e invade el espacio
inventando cantos
nuevos,
y aprendiendo a no
negarlos…
hoy tu ser se
convierte en alas,
en el ángel que
conocemos todos
y que fluye de
alegría
amartelando el alba…
PINCELADAS
Volteando
las caras
de la moneda,
voy pintando de
amarillo
tu silueta
azul celeste;
le doy imagen a tus
nudillos,
transito tu frente
y me reposo en tus
labios;
me dejo llevar por el
acantilado
de tu vientre,
floto entre petardos
y me ciño al muslo
palpitante que entre
la blancura
de su talle
y el rojo intenso del
rasguño
parece calcado por
los látigos;
parece presa
de temores y
angustias…
Volteando
veo palidecer
las pinceladas;
me acerco a ti
y me distancio;
me confundo con cada
losa que cubre tus
ojos
y me siento invadido
por los colores
de la esperanza…
Volteando,
buscando quizás tus
huellas,
he olvidado las mías,
¡quizás no!
Quizás volteando
tus huellas se
juntaron a las mías
y a quien busco
es a nosotros
aun pintando
estrellas…
SOÑÉ
Vi una gota de agua
bajando por el
contorno de un vaso;
en su pequeño espacio
estaba tu mano
mojada,
se veían tus ojos
grandes
dilatados
y unas mueca
de sonrisa
que miraba.
Sentí
el frío de la humedad
de tu mano;
sentí el cristal
de tus pupilas
y un pedacito de tus
labios;
estabas allí,
callada y cautelosa;
esgrimida y
temeraria,
esperando quizás
que me tomara la gota
o simplemente
hiciera costumbre
contemplarla…
ES AMOR LO QUE SIENTO
Veo
en el atril de las
fotitos
la imagen de Diego y
María;
de Geraldine y Juan;.
los veo
como esfinges
de un amor sincero,
de palabras
aterciopeladas
y llenas de infinitos
“te quiero”;
Veo en ellos pétalos
a flor de vida,
el horizonte
y alba que tanto
quiero;
esa felicidad
plasmada
en sonrisas,
esas sonrisas
amartelando
de fuego…
Y siento amor
sincero:
sin medias tintas,
sin “pájaros de mal
agüero”;
son el fruto de la
dicha,
de las estrellas,
del cielo…
son un amor de
esperanza,
bañados en el néctar
perfecto…
Pero como en el
imperio de Dios
los caminos todos no
serán buenos,
eso es lo
que menos importa,
hay amor sincero…
y cuando las olas
recorren
su cauce
nada les impedirá
regar la orilla,
cultivar senderos
y construir
palmo a palmo
un universo,
un manantial
de amor eterno…
Al ver al atril
de las fotitos…
es amor lo que siento
por ver en estas
sonrisas
de cariño
un revivir
de los más intensos
“te quiero”…
VIDA
La semilla
al caer a tierra
respira sus olores,
se fragmenta con la
humedad,
se va fundiendo en
los
nutrientes
y de sus adentros
sale florecida
la vida…
Entre verdes
y amarillos,
con sus violetas
y rosados,
la vida se purifica
con el rocío que
trae el viento
y los sonidos
que produce el alba;
toma cuerpo la vida,
pasa por etapas
buenas,
etapas malas,
con sabores
y nostalgias;
vive el fuego,
el frío
y las miradas;
hace de los
escenarios
pilares de fiestas
y absorbe
de la vid
sus ansias…
La semilla
ya no existe,
ni la tierra ni el
nutriente;
se convirtió en vida
y su forma conjugada
no se entiende,
pero está allí
a la deriva,
con olores
y con vertientes.
Al paso de las horas,
los minutos, los
segundos
y los años,
la vida vuelve al
nutriente,
a la tierra, a la
semilla madurada;
pierde fuerza y
humedad,
su forma deja de
alimentarse
para ser alimento de
una nueva
semilla regada…
la vida se apaga para
dar espacio
a otra vida
y se fragmenta en
polvo,
néctar sideral
que nos llama…
Así somos,
eternamente,
un suspiro
que volaba…
¿POR QUÉ ESCRIBO?
(Poema inspirado en el escrito “La maleta de mi padre”, del escritor
turco, Nobel 2006, Orhan Pamuk; en un reconocimiento a su trabajo intelectual)
Escribo
porque me sale de los
adentros;
porque no concibo
labrar mi vida
de otra forma;
escribo
para que escriban
libros
como yo los sueño;
para pasarme el día
en la soledad de mi
voz…
Escribo
porque no soporto
vivir
lo cotidiano sin
tocarlo y sentirlo;
porque es un vicio
leer y construir
historias;
porque me desarmo y
reconstruyo
en cada ingenio…
porque soy parte del
ave
y de sus plumas…
Escribo
para seguir
conquistando
sueños;
para quitar de mí
la carga de los años;
escribo porque me
gustan
los olores al
hacerlo…
olores a papel, a
tinta, a humo
descarado…
Escribo
porque he confiado en
la literatura
con pasión;
porque se ha hecho
costumbre,
porque me gusta estar
vivo;
escribo para combatir
la indiferencia,
para no ser olvidado;
porque, en cierto
modo,
estoy enfadado con
todos
y con nadie;
escribo
porque me gusta
gritarle a la vida
que existo…
Escribo
porque eso esperan de
mí
quienes me aman;
escribo porque el
mundo
no es como yo lo
quiero;
porque necesito
describir
mis cicatrices,
porque el sufrir y el
amor
están ante mí
para inmortalizarlos;
escribo
para legar un gran
testamento,
donde limiten
las espadas
con el filo de las
espinas;
escribo
para que las carnes
no se me agrieten…
escribo
porque quiero
sobrevivir a la
infinita
espera…
ESPADA (2017-2018)
POEMAS DEL FILO DE LA ESPADA
ESPADA
A Fidias Arias, con amistad infinita…
En el espacio de un agrietado
silbido
se hace eco la voz
acampanada de una historia;
engrandece el
horizonte sus colores limpios
en un escenario de
amarillos verdeazulados poderoso.
Como esfinge que
abraza los sentidos
es tu imagen la que
impone;
dedos encantados
como el vino,
papagayos rondando el
manantial de las rocas.
Te hiciste
escribiente y corsario,
cantor y melodía,
labriego y ermitaño,
portavoz de alegrías.
Desde el Parnaso
cubierto de esmeraldas
resuena la esencia de
un presente vigoroso
y son tus sueños los
que cabalgan descalzos
por la hendidura de
un presente glorioso;
la espada de tu pluma
va desvainada
y la heráldica
muestra el epígrafe que es la vida:
escribiente de sueños
milenarios,
voz y luces de una
epopeya divina.
PAISAJE
En este universo
cargado de luz y
materia,
tu presencia conjuga
el camino sutil de
todas
las miradas;
se va tornando de
miel
tu piel dibujada
y son tus ojos
testigos
del cauce infinito
del amor;
en este universo
tuyo,
el tilde de tu voz
va acrecentando el
dominio
sobre las flores;
el néctar te amalgama
la herida,
haciendo de tus
estrellas un
paisaje destellantes
que se cruza con las
mejillas,
desde el aire,
el candil de luz
y los pasos sublimes
de las
horas y los días…
CABELLERA DE MUJER
A mi madre, Isabel Teresa…
En cada espacio
de tu cabellera de
mujer
veo las canas
duplicarse
y las manos
agrietarse
con el paso de los
días;
de tu vientre juvenil
me alimenté en mis
primeros días;
y de tu moral y tu
hidalguía
fui creciendo como
hombre
madre mía…
Me enamoré de tu
dulzura,
de tus ojos color
café
y de tus cantos de
cuna;
me fui haciendo
entorno a ti,
dibujando en cada
flor
y en cada arbusto del
camino,
tu nombre que me
sonaba
como estrella, como
luz incandescente
que tomaba del Sol
su figura y
resplandor…
Isabel, nombre de ni
Diosa,
mujer morena de suspicaz talento;
hoy cumples
primaveras
y poco a poco te
seduce
el viento.
Madre mía tu llegaste
más allá de la aurora,
de los relámpagos y
del fuego;
llegaste acobijando
mi alma,
dándole ternura a mi
cuerpo
y gritando entre
murmullos
y cantares
la alegría de ser
madre
y de rodear de
incienso
y protección a tus
sueños…
Madre mía…,
Nada de lo que soy,
soy;
nada de lo que tengo,
tengo;
todo me lo diste tú,
todo cuanto tiene mi
espíritu te lo debo
y pasaran los años y
los días,
seguiré siendo imagen
de tus cabellos,
de tus manos
agrietadas
y de tu piel morena
que
llevo tatuada en
el cristal de las
pupilas
secadas por el
viento…
DONDE ESTÉS, APENAS HAS LLEGADO
A Mario López (1945-2017)
Quizás donde estés
apenas has llegado
y la distancia,
elucubrando los
recuerdos,
te nombra en el
infinito
de un horizonte que
hoy
es más destellante y
luminoso;
quizás no entiendas
los indecorosos pasos
de un tiempo que te
trató
con calma pero que
limitó
los encajes y te
llevó
antes de culminar tus
sueños.
El recorrido
de tus pisadas se
fueron regando,
entre copas de vino
y tapas de salmón;
te funden entre
compases
de jazz,
melodías etéreas
y tintes de locura,
en una vida celebrada
hasta el manantial
vidrioso
de la alegría.
Tu sonrisa
impactante e
intermitente
hoy volvió al polvo;
esa imagen de ti,
desafiante y firme,
toma los laureles en
los párpados
cansados del
recuerdo…
Duele saber que
partes
con la espada de
guerrero
desenfundada,
como corsario
que gratinaba sus
batallas
con historias de amor
rociadas de candor y
amarillo
en el azul sideral y
mágico
de una silueta
altiva,
pendenciera y
triunfadora…
Te fuiste
de las yemas de mis
dedos
que con furia te
atajaban;
te fuiste en tu
tiempo,
con la mirada,
y las gotas de rocío,
partiste en calma,
con el silencio
bondadoso
de una vida, de una
historia
que te elevó entre
los
grandes…
Te salieron alas
para conquistar el
viento
y hoy tu voz acompaña
los zumbidos de
cascadas,
los picoteos de los
pájaros
y las hojas secas
regadas
en el laberinto de
los tiempos…
LA MIRADA DEL GUERRERO
A mi tío Mario López,
hombre grande, guerrero de mil batallas…
“Cuando seas
de nuevo viento, sé que los ríos
te abrirán sus ímpetus…”
ERNESTO ROMÁN OROZCO
Llegará el tiempo
en que de nuevo seas viento
y tu figura se torne
río;
entre aceites y
colores agrietados
de luz…
rodeando las piedras,
sin detenerte
ante la inmovilidad.
Te acercarás a la
estatua
De hielo, entre
brazas calientes
con la desnudez de
tus pies
descalzos…
te acurrucará la
sombra entre destellos
y desde las alturas
tomarás la espada
desafiando
Galaxias…
A lo lejos el rugir
del río
llega rompiendo el
silencio
como arañas;
el frío cual telar de
agujas
recuerda que la lucha
es cruda
hilvanada de
espíritu,
centellas y brazas
áridas…
Una lucha contra el
tiempo,
viendo envejecer la
alborada y los pájaros;
viendo envejecer las
migajas de pan
en el idílico
espectro de las máscaras
consumadas…
La mirada del
guerrero lucha
contra las máscaras
de la emboscada
y la carne se
retuerce,
se abren heridas,
todo se dilata;
ante el pendenciero
infierno
tu esfinge se
multiplica
imponiendo la vida al
tatuaje de
los mangos dispersos
a la distancia.
Hoy le cantas a la
vida,
dilatada y consumida;
es tu vida la que
habla;
entregas al universo
el espíritu
ensalmado de la
victoria;
te amartelas en la
piel suave
y perfumada de tu
amor eterno;
te humedeces los
labios
con el néctar del
placer
y elevas plegarias de
bondad
al resplandor del
alba
que te acompaña en
las batallas,
esas que tú,
solamente tú,
sabes cómo ganar…
COMO PALOMA MENSAJERA…
A mi maestra María Antonieta de Agüero
(1948-2017).
Te nos fuiste de las
manos
sutilmente …
despacio…,
acurrucada
a los recuerdos,
a los pequeños trazos
en la pizarra,
a tu alegría que
contagiaba espíritu,
amor y ternura,
bajo el implacable
sol de las mañanas…
Partiste sin pisar el
viento,
aleteaste entre las
sabanas de un horizonte
celeste que te
llamaba;
cada uno de tus
cabellos blancos
cruzó el sendero de
las rosas
y allí,
cuando los espectros
del alma
se hicieron eco de la
finitud
de la vida
renaciste entre
nosotros,
te volviste inmortal
y comenzaste el
camino
del retorno…
Retornaste a tu
esencia;
a tu piel blanca
dibujada desde el espejo
de las estrellas;
al iris de tus
pupilas imantadas de fe
mariana…;
retornaste a la
cascada cristalina
que te dio la vida,
esa que conquistaste
amalgamando las aguas
y la conciencia…
Toca despedirnos,
es inevitable un
hasta luego,
en este vacío que
deja tu ausencia
solamente en recordar
cómo sentimos
tus latidos y tu voz
serena
es un excusa para no
olvidarte,
llevándonos de ti la
majestad del legado,
la grandeza de tu
existencia
y los cálidos abrazos
en que fundiste
nuestra vida plena.
Elévate como paloma
mensajera,
lleva tus encantos a
los mares, a los ríos,
que te absorba el verde
húmedo de los bosques
desde tu vital
sonrisa,
que no exista espacio
en la tierra
en donde tu nombre no
exista…
LA MIRADA DE LA AURORA
Encontré
en la limpia mirada
de la aurora
la luz destellante de
tu cabello
dorado…
con destellos
siderales,
con gratinado ensueño
amartelado;
en esa alba que
limita tus pupilas,
envueltas por la seda
de tu piel delicada,
hoy llegas a un
cumpleaños de poema,
con música, delirios
y calidez rebozada…
Un nuevo tiempo que
descubre
un camino y su
morada;
llena de anhelos, con
pisadas nobles
y con rocío de
mañanas,
despertando alegría y
rodeando,
con cautela pero sin
pausa,
cada espacio que te
cubre
y que envuelves desde
el centro
hasta la hoja húmeda
en la cascada,
un arco iris de agua,
tenue lugar donde
descansas
la mirada…
EN TU NOMBRE
Regresa por mí
no he partido;
recorre junto a mí
los latidos,
desátame de ti
con suspiros,
necesito cada gota de
tu rocío.
Invadido de espejos
diminutos
proyecto la mirada
hacia el infinito
y son sus muslos los
que gravitan en mí,
rozando piel a piel
con la erecta cadera
que no desmalla;
regresa por mí
que no me ha quedado
tiempo
para mover contornos;
ha quedado de mí
los olores cítricos y
las manzanas voladoras,
sin verdes donde
abrazar la humedad
y sin arena para
cubrir tantas
heridas…
SIMPLE MAGIA
Salen burbujas del
quebradizo
estanque
y los renacuajos
salpican la piel
invadiendo con sus
caprichos
el viento suave que
mese las enredaderas;
como simple magia el
Sol
se deposita alrededor
del oleaje invisible
de las melodías
y es tu nombre el que
recuerdo
acechando cada
espacio,
tornándose parte del
claroscuro verdoso
del fondo del
estanque
siendo sombra de las
cortas pisadas
que invaden los
sueños;
pegado al dorso de
una burbuja
voy ciñéndome a los
cantos
que hacen del día
un cristalino
comienzo
del mañana.
ROJO Y DULCE
El cielo del
horizonte donde yo vivo
es rojo escarlata,
con destellos dorados
y cristales de ámbar;
hay nubes con tintes
de azulejos,
con trazos blancos
delirando en calma;
es un cielo intenso
en sombras
y vientos elípticos,
cubre todo cuanto hay
de verde
y deja penetrantes olores dulces
que recrean de néctar
las pálidas miradas.
Bajo ese cielo ando
desnudo,
totalmente
descubierto de ropajes,
dejo que sean las
hojas secas las que cubran
y mis pies descalzos se
asientan en maderas blandas.
Mi cuerpo no tiene
color ni humedad,
se torna sombra en
ese cielo escarlata que lo cubre;
es un mundo de
silencio,
abrupto, infernal,
pendenciero;
pero es mi mundo,
es mi cielo,
goteando como piedra
en el camino finito
del alba.
SOMOS
Andas en círculos
atendiendo
la heráldica
y absorbiendo el
néctar
de las flores
en un horizonte de
escarcha
que seduce las
bestias
y despierta las
emociones
en manantiales que se
posan
como pájaros
encima de nubes que
revientan
de dolor;
somos parte de un
desierto
fragmentado de
avellanas,
con pisos de
caramelos
y manantiales de
esmeraldas;
somos imagen
de verdes y azules,
de amarillos y
naranjas,
delimitados por una
línea blanca
que zigzaguea en el
laberinto
consumado de delirios
y nostalgia.
TIGRE
Desmembrando tu furia
voy torturando la
mirada,
desalojando emociones
tinto de sangre las
huellas
y descargo el
martillo plateado
en el cráneo
amurallado;
las vísceras son
salpicadas
por el filo de la
navaja
y se va abriendo el
cuerpo
con violencia
desalmada,
tigre que consume el
viento
entre sus garras
dilatadas,
la fuerza le destroza
el pecho
y su corazón queda
expuesto
a las miradas;
tigre que enfrentas
la furia
ya no cuentas con la
lámpara
de la noche en tu
retaguardia,
estas solo a las
faldas del árbol
sangrando rojo,
perdiendo el alma.
Tigre, tigre, tigre
se desvanece el hielo
de tus pisadas
y te vas fundiendo en
la tierra deshojada,
triste camino de
gloria,
efímera poesía que te
llama,
perdiendo la melodía
entre voces que se callan.
MUNDO VEGETAL
Las flores
van dando colorido:
violetas, claveles y
azucenas,
se contorsionan a
través del camino;
pequeños arbustos
terminan
por definir la
muralla;
las uvas aparecen
desde su floración
hasta madurar con el
frio del suelo
y el agua;
inmensos árboles de
arce y roble,
entre cedros y
abetos,
componen un paisaje
vegetal
de arrogancia;
majestuosa solemnidad
que amalgama
sensaciones
ante la presencia del
leñador
que socaba;
paisaje que por un
instante
toma para sí la vida
y en fracción de
tiempo
el hombre destruye
sin conciencia ni
alma;
la sabia humedece el
camino
dejándose ir a través
de las flores
silenciosas del alba.
GALAXIA
Desde el equinoccio
de primavera,
norte, sur, este y
oeste
se rebelan;
los rayos de Sol
definen los solsticios
y desde el hielo
hasta la lava candente,
el planeta muestra su
movimiento.
Difuminado y cósmico,
la luna se va
tornando nueva,
creciente y
menguante,
plena en su atadura
con la tierra.
Los planetas tintados
de
piedras y asteroides,
dan espacio al pasado
con las estrellas;
es un espectro
dibujado
en los orificios de
la galaxia
nutrida de energía y
espíritu;
metal templado que da
cobijo
a destellos de luz
anidados a la
distancia.
GRIETAS
Vaciado en el espacio
húmedo
de labios conmovidos
por la ausencia
de palabras
entrecruzadas
y verbos perforadores
de viento;
tímidos surcos
de plegarias y
ruegos,
atrapadas en el
vientre profundo
del cristal sin voz;
dolores desplazados
hacia la esfinge del
colon,
adueñándose de cada
grieta
que el tiempo tatúa
en los cuerpos
y en la mente.
VIOLINISTA
Melodía
que gravita en el
alma,
rondando con calma
la serenidad y la
voz;
garfio que atraviesa
la espalda,
hiriendo el cuerpo,
apagando el dolor;
mirada que refleja
la angustia de un
violín
que sonaba
sin espectador;
el violista abrazando
el calor
de la melodía
va colocando sus
dedos
para cartografiar la
esperanza
y perder el sentido
liberal
de la fe y el amor.
PACTO DE SANGRE
La franja roja
cruza el brazo
de este a oeste;
pequeños surcos de
caminos
andados alrededor de
una huerta
conglomerada de
azucenas y claveles;
la piel aún torcida
por el estruendo de
las manos ásperas
de quien ama,
está débil frente al
filo de la hojilla.
El corte transversal
deja abierta una
herida sediciosa
donde burbujea la
sangre desde
sus raíces;
igual corte filoso se
causa
sobre la muñeca de
otra piel
traumada de
sensaciones y olores húmedos,
se unen las heridas
y se contagia el
deseo,
se abren los umbrales
del alma
y entre fluidos
se pacta la vida
en un instante
de silencio y fuego.
Entre melodías y
cantatas,
la gloria se va
volviendo poesía
y es tu vida, junto a
la mía,
una espada desalmada.
LIRIOS
Estando
en la mirada nebulosa
de un caracol verde
se hace cristal la
arenilla
a la orilla del
manantial;
marcas de pisadas
revolotean el sendero
que lleva hacia la
casa grande
donde dormita la
princesa entre lirios
y velas muertas;
desnuda está en el
catre amarillo
que sirve de morada,
alrededor nada le
toca ni le condena,
todo está entre cascadas
de túnicas blancas
lacerando el polvo;
el caracol verde se
dilata
y se hace luz frente
al manantial,
ese manantial que
transpira en calma
y que teje para sí
los mejores recuerdos,
invadiendo nuevas
pisadas
al camino que lleva a
la princesa
de los sueños.
PAPAGAYOS
Colorido, colorida,
colorida alma;
colorido horizonte
que transmuta el cielo,
en donde las miradas
se posan junto al viento
moviendo lo verde que
deambula entre los árboles.
Colorido papagayo que
se eleva alto
ante la montaña
imponente
y se va alejando
hacia el Sol
naciente,
haciendo distancia
entre quien otorga el
hilo para ir más lejos
y quien deposita su
alma en el papel corrugado
arqueado en el
esqueleto de madera
que le sirve de
cuerpo.
Papagayo colorido
voy perdiéndote entre
mis dedos
no hay roce que nos
una,
ya te elevaste
muy lejos…
Solamente la mirada
contempla
al consumarse la
nostalgia
el viento agrieta la
distancia y
queda en el vacío los
deseos.
CANTO HEROICO
Invierno
que no deja que el
polvo se cristalice
a través del viento;
voces aguerridas que
surgen desde
el fondo del polvo
húmedo;
héroes victoriosos
que enfrentan
sus batallas dando la
espalda
al Sol flameante
que anda perdido
entre las nubes
y los relámpagos;
fuerza y movimiento
causan heridas
profundas entre quienes
se enfrentan por las
banderas
de la independencia y
la libertad;
luchan como fieras y
se agrietan
la piel anidando
inmensos dolores
y tristezas;
son los héroes que
persiguen estandartes,
los que se erizan
ante el canto de los himnos;
los que rodean de
muerte a sus hijos
y justifican la
Patria
ensangrentando la
verdad.
OJOS CIRCULARES
Justificas
el tamaño de tus
dedos
por la cubertura
erótica de tus piernas;
son inmensas
extensiones de piel
dibujadas en
contornos siderales de muecas.
Son piernas para ojos
circulares
que miren la majestad
de la forma
como si se tratara de
grandes duraznos
regados en la hierba.
Piernas
endurecidas como
volcán
de lava negra,
de contornos rojos y
amarillos,
tan candentes como el
cerillo disimulado
que se apaga en la
acera…
Justificas
todo lo inmenso de tu
cuerpo
por tener piernas
bellas,
las muestras en su
figura y
las ocultas en su
dulce piel canela;
piernas seductoras,
contorsionadas, sin
amplias huellas;
piernas de suave piel
acicaladas por el
viento,
trajeadas por el
transparente vestido
que te puebla…
AMARILLOS
Luz
torneando el verde
azul del horizonte
en una estela de
rocío
que cubre como
neblina
los campos y las
veredas;
bosques sudorosos
que ceden al calor
del verano
en un planeta
consumido
por el humo volcánico
de las fábricas;
nada que se respire
tiene olor a vida,
el mundo salpica de
sabores agrios, cítricos,
tóxicos;
y el hombre saca sus
cuentas
creyendo salvarlo
todo
con las migajas del
progreso.
El mundo se nos va
con la luz,
ya no se posa sobre
el cielo infinito
en su majestad de
amarillos;
hoy es una luz
difusa, casi distante,
que se pierde en la
penumbra
de un planeta
eclipsado por tener
una infertilidad
perenne.
COLIBRÍ
Aleteo
de alas coloridas
tan rápido y fugas
como el viento
deja una estela de
alegría
que se arquea como
fantasía
ante el polen que
desnudas
en la vorágine del
tiempo;
serpentean ante
tu pico largo y
agudo,
ocultando de las
bestias
tu mirada derramada;
aletas
vigoroso desde tu
talle
hasta el crepúsculo,
fundiendo los olores
con la
sombra aterciopela
en un horizonte
invadido
de luces acampanadas
y destellos de oro
e ilusión…
GLORIA MARÍA
Rasgaste
el universo con
garfios de mármol
azulado;
invadiste la higuera
sangrando lava por
tus pies gruesos;
golpeaste el trono,
cayó la Reina,
desde umbrales de
rojo carmesí
se dibujó tu anhelo,
se derrumbó tu alma
sepultando la voz;
Gloria María de los
antojos
te nombraron,
princesa aborigen con
decoro y dolor,
torneaste hasta el
fondo
las vísceras en el
arca
y hundiste en el desierto
la lámpara del amor;
no queda nada en las
miradas,
todo se pierde en el
vacío,
pero la fuerza de las
pisadas
se consuelan con la
huella
y el honor.
POEMAS DE LA ESPADA SANGRANTE
FLUIDOS
Cayendo,
derretida la almohada
se une
al esperma de la vela
que ya forma
espacio alrededor del
árbol
cuyas sombras
contrastan con el hielo
en las ventanas
grandes que protegen
tu mirada;
cayendo como cascada
la humedad que fluye
de tus muslos
se va asentando en el
piso de tierra
de la pequeña cabaña
donde el bambú y el
barro se frotan
armoniosamente;
cayendo,
dejándose posar por
las ramas del árbol,
anidando entre sus
hojas
y rodeando las
pequeñas grietas de tus pies
fluye la vida en el
bosque de la esperanza,
conquisto la vida
y descubro tu amor.
VOZ
Las sílabas
golpean las
consonantes;
se conjugan los
verbos
en un pasado simple
que nunca
existió;
el recuerdo viene
hilvanado
por ropajes de algodón,
con trazas de legía
haciendo
indescifrable
el estampado de
galaxias
que te gusta mostrar;
eres de extraño
lenguaje,
sutil en las frases;
con la punta de la
lengua
elevada hacia el
paladar
aprietas y el aire
como torrente
se va por tu nariz
respingada
haciendo del sonido
un trazo curvo,
proyectando desde el
paladar,
descendiendo
en el cuerpo carnoso
de tu lengua;
así pronunciaste mi
nombre
y escuché tus labios
implosionar
en dirección
descendente
quedando en mi piel
la perenne vibración
de tu voz.
FUISTE TÚ
Gotas
de agua caen
como flechas entre
los colores
de la apacible
gardenia
olvidada entre las
piedras y el mármol
del camposantos;
vino a cumplir la
promesa
de rendir tributo a
quien partió;
de recordar la vida
ante el paso certero
de la muerte
y a proyectar alegría
en esa soledad en
queda el
cuerpo cuando el
espíritu
vuela alto para
siempre.
Fuiste tú
la que hiciste del
recuerdo
una antorcha
imperfecta,
frágil y carcomida
por las raíces
del amor y la
palabra;
fuiste tú
la que lavó las
cicatrices
y dejaste como
esfinge
los pequeños detalles
de nuestro amor;
fuiste tú
la portadora del
rocío,
invadiendo la nostalgia,
despertando el rugir
transparente
de los ríos…
ZYGMUNT BAUMAN
(In memoriam,
1925-2017)
El humo
de la pipa color
caramelo
no deja ver la mirada
longeva de
quien discurre entre
el hombre y la bestia;
entre la modernidad y
los fluidos;
entre la verdad y la
ausencia.
Entendió que el
hombre cambia,
que su vida transita
como turista,
dejando ir de sitios,
oficios, amores;
amando tanto a Adán
como a Eva;
entendiendo. los
valores
como horizontes
cabalgando en nubes negras;
la violencia y el
desenfreno
pervierten los
ideales
y el hombre se hace
distinto,
el hombre hiere,
dejando en el suelo
gris
huellas de asfalto
teñidas de sangre.
Así entendió Bauman
el sutil encuentro
con la vida
y partió, fluyendo
entre la conciencia
mostrando lo corrosivo
de no existir
para la vida;
de vivir sin
acariciar los sueños.
VICIO, ARROGANCIA Y SOBERBIA
El placer del colibrí
de tocar la piel, de
navegar por el humo,
de tomar de las copas
erectas la vid
su rojo sangre;
el placer de sentir
la vida a través
de los sentidos,
llega al vacío cuando
su llama
se consume como
abismo.
También en la mueca
y en los murmullos,
se delatan las
migajas de una vida triste,
que sueña con
castillos siderales
y ve como hormigas a
sus semejantes
y amigos;
una existencia que
lacera la piel
hasta el corazón
y no queda en paz
hasta ver las cenizas
que brotan del amor.
Y así
se va haciendo de su
espacio el colibrí,
torpedeando
cicatrices y guardando
tras de sí,
las pisadas errantes
de quienes
no conjugando las
miradas
lloran en silencio
lo imposible de
vivir.
DORMIR
Se cierran
con el llamado
nocturno
o con el espejo
cóncavo
que tropieza con la
flecha;
eructa la sabia de
las plantas desnudas,
en un follaje
colorido,
impetuoso y salvaje;
dormita al amparo de
cristales,
el frio contorsiona
las flores
y se pierde el rugir
de los cantos
al final de la tarde.
Dormir
aproxima las sombras
al silencio,
dándole reposo al
cuerpo
que sufre de miles
estocadas,
pinchadas y cortes
abiertos
que se confunden
con la espada.
SOMOS DOS Y TRES Y CUATRO
El canto
de pájaros recuerda
un manantial
de piedras que estuvo
anidado
en el corazón de los
dos,
y con su melodía,
abriendo fantasía
se involucra el amor,
aparece tu voz
rodeando
los pétalos que
rasgan
la piel al ser ya
tres;
el inmenso desierto
se impone
al vacío y son las
frutas prohibidas
las que inundan la
cesta,
brota la cálida
epifanía
que desde el zumbido
del viento
anuncia que somos
cuatro.
Al terminar el día
ya no somos dos y
tres y cuatro,
somos melancolía
de un recuerdo vivo
que nos hizo manto;
somos las voces
perdidas,
convocadas por la
alegría
y sentidas por el
llanto.
HIELO
Tiemblas
en lo profundo del
agua
y desde allí recorres
el laberinto del
tiempo,
desde lo húmedo,
líquido y blando,
hasta el humo frío
que rodea
los sentidos.
Se endurece
cada pétalo de tus
largas uñas doradas
y la sangre se hace
torpe, pesada y compulsiva;
se aceleran los
latidos de un cuerpo en calma,
acurrucado a la pureza del hielo
en un espacio firme
distante de las
sutiles miradas.
TESTIGO DEL MIEDO
Me avergüenzo
de no ser parte del
agua
ni de las voces que
luchan
por doblegar las
mentiras;
de no elevar la
mirada más allá de las montañas;
me avergüenzo
de abandonar a mis
héroes en sus campos de batalla,
de cerrar las puertas
a los gritos de libertad;
me avergüenzo
de nombrarme árbol,
talando los bosques;
de nombrarme tigre,
cazando pieles de
animales tristes;
de nombrarme hombre,
abandonando la
esperanza;
me avergüenzo
ser testigo del
miedo,
cuidando una
existencia vacía;
ser testigo del miedo,
rodeando con ideales
rotos
cada bandera que
surge;
me avergüenzo
de llenar el camino
de estrellas
minando los pasos con
pólvora negra,
azuzando con
estiércol los cuerpos caídos;
me avergüenza
ser testigo de un
miedo,
que termina por
encapsular la vida,
renunciando a los
sueños.
MOMENTOS
Digas
lo que digas
nos amamos;
y el destino nos
conjuga
en nuestro amor,
somos fruto de las
alegrías
y los cantos,
acurrucados en el
infinito
del inmenso Sol;
andamos de nube en
nube
desafiando las
sombras,
vivimos los momentos
con euforia y pasión,
y es tu cuerpo con lozana piel tatuada
el que se enrosca,
titilante,
temeroso de dolor,
en un espacio que
agrieta el alma
y rompe con furia
el acorazado corazón.
POEMAS DE LA ESPADA SUPLICANTE
EL BUEN CAMINO
“El buen camino no está marcado para todos, bien lo sé; los hombres de
virtud sólida quieren avanzar más de lo justo; los pocos virtuosos no quieren
seguirle…”
CONFUCIO
El sendero
opaca la luz que
ciega los
grandes agujeros
que han abierto las
estrellas
en el Astro-Rey del
Universo;
son agujeros
inmensos,
túneles tenebrosos
que muestran su
fuerza
descargando fuego
y tridentes azulados;
especies con cabezas
inmensas
muestran sus dientes
afilados
y desgarran el cuero
tensado
desde las cicatrices
hasta los ojos
rojos y centellazos
de los poetas
que entonan himnos de
libertad.
La virtud se
convierte
en el ícono de
rebeldía,
en la bandera
multicolor de la esperanza,
se abren aún más los agujeros
y de ellos brota la
espada que sentencia,
el metal reluciente que
devorará
los fantasmas y
convertirá al hombre
en proeza,
desafiando la
ignorancia
al amor,
convocando a la
tristeza
desolada,
devolviendo al camino
su morada
y rompiendo los
cristales
al dolor;
la justicia absorbe
la energía
y de las cenizas de
la lucha
los hombres
construyen nuevos
sueños,
se contraen los
agujeros
y se vuelven pequeña
pelusa
en la pizarra azulada
de la tarde,
va partiendo hacia la
noche
cada monstruo evapora
su cabeza
y de ella la
clorofila verde
se derrama por todos
lados
invadiendo el único
espacio
donde era posible
entender la vida.
EL CIELO Y LA TIERRA
“El cielo y la tierra son grandes, pero el hombre halla siempre en ellos
imperfecciones…”
CONFUCIO
Agobia
el calor derretido
del hielo;
sus vapores
sentencian de azul
el horizonte;
se tuerce el abismo
ante las piedras
del suelo,
y un águila errante
atrapa
con sus garras los
bosques;
lo vegetal del tapiz
de la montaña
se funde con la
alfombra
amarilla del sendero
y son los hombres que
construyen
caminos,
generan destino,
doblando el acero;
se funde la voz de
los hombres
que crecen como perlas
en lo oculto de una
cáscara de arroz,
hombre gravitando en
el cielo,
con mirada airoso,
desafiando su honor.
PÁJAROS Y PECES
“El pájaro yossan se eleva hasta los cielos y el pez se hunde hasta los
abismos…”
CONFUCIO
Delineo la figura
imaginándote en el
altar
de los pájaros y
peces;
desde tu cabello
hasta la comisura de
los labios,
se elevan tus olores
y voy tornando como
espátula fría
los contornos del
alma
y va naciendo todo el
cauce
que recorre la piel
y hace sentir
vibrante el aleteo
tenue
de la vida,
empinada desde la
sonrisa
y la mirada,
las pasiones
y alegrías;
eres plumaje
consumado,
de branquias
sensitivas
que anulan el hielo
en la intimidad de dos…
SINCERIDAD Y FIDELIDAD
“Un hombre desprovisto de sinceridad y fidelidad es un ser
incomprensible a mis ojos. Es un gran arco sin flecha, un barco sin timón:
¿Cómo puede conducirse en el camino de la vida?”
CONFUCIO
Traicionar
cada membrana que lleva el cuerpo
en su andar
tumultuoso
por los senderos de
la vida,
es aniquilar las
esperanzas
de mirar los ríos,
de contemplar la luz
vital
de los planetas;
volar alto, tentar al
fuego,
consumar nostalgia…
Despertar
nublado alrededor del
cuello,
contorsionando los
abismos
y llevando la
existencia
con el aleteo del
viento
que domina el
timón
de la barca carmesí
que ronda las horas
en el fragor del
tiempo.
VIRTUD
“No debe pensarse en la distancia, cualquiera que ésta sea, que nos
separa de la virtud…”
CONFUCIO
Cada nuevo amanecer
pienso en el color de
tus ojos
tras la espesa
voluntad de los míos;
tiendo a verte
blanca, seductora, viciosa;
a imaginar tus
fantasías
y a enarbolar tus
deseos
en el oscuro llanto
que no responde.
Pienso que establezco
la diferencia
y que me voy tornando
a la espesura
de una virtud
compartida
en que tu alma y la
mía
se convocan como una
fiesta
para mirar tras las
el celofán
irritante de la
angustia;
cada mañana retorno
al recuerdo de tu
mirada
y siento el peso de
la distancia
que me castiga desde
las arterias
hasta las raíces del
alma.
POEMAS DE LA ESPADA REPLICANTE
CÓDIGOS
Amarillos,
verdes y rojos;
contrastes entre un
muro
y una piedra dorada
convertida en arena;
distancia entre el
sonido
carcomiendo el asfalto
y el fuego diluyendo
las algas
en el mar de cal
dispersado
entre calles y
veredas;
guacamayas volando
alto,
en un jardín de
claveles negros,
pequeña herida que
causa la espada
en el cuerpo erecto
de los animales
y los sueños;
triangulo y
rectángulo agudo,
ramas de olivo
tiradas en el suelo,
rompecabezas de
piezas blandas,
desafíos al viento
con la barca
en la hoguera;
raspadura de limón
en vasos de cristal
azulados;
labios rotos por la
codicia
y el engaño;
tristeza por ti,
por tus gotas de miel
que como sudor bajan;
humedad que huele a
piel
y detalles que se
clavan
en el alba;
rompiendo el Universo
y su red,
comunicando historias
tildadas de miedo,
angustia ante la
imposibilidad
de ver
un corazón sangrante
ensamblado en la
aurora;
pisadas en el firmamento,
en un cielo que
sostiene las nubes,
pequeños anhelos que
brotan del tiempo,
atormentadas
cicatrices que se cosen
en laberintos
invadidos por el tiempo;
intimidad de los
cuerpos,
hojas verdes
torneadas de amarillo,
verdes brillantes
donde se posa el
pájaro herido
que con rojos
fulgurantes
se despide
del olvido;
contornos deformes
que seducen
el delicado espectro
de una mirada
cuyo código es la
vida.
QUEDAS TÚ
Ayer,
como el amanecer,
quedas tú
para recordarme;
ya no se pierden los
días
en itinerarios que no
se entienden,
se vive con la
fantasía
de ver tus ojos
dilatados
ante la luz de la
vida.
Fuerte
como el metal
templado de la espada
siento de ti el
correr de la sangre
turbulento por los
cauces
de un cuerpo que se
asienta
y se mueve,
articula y cruje,
se calienta y
se conmueve.
Siento lo vital en tu
mirada,
se hace camino la
humedad
desde tu frente,
los labios rosados y
carnosos
develan que existes
plenamente.
El amanecer
seduce lo oblicuo y
firme de tu mente,
y las ideas se dan
como capullos
floreciendo alto,
floreciendo siempre.
CASTILLOS SIDERALES
Vivo en un Castillo
de piedras caliza y
cristal de ámbar;
desde mi ventana veo
galaxias elípticas
y espirales;
se confunde el brazo
de Orión
con el brazo del
Cisne
y la gravedad va
uniendo
las piezas
de una nube que
colapsa
ante el nacimiento de
una estrella;
desde mi Castillo
alcanzo a ver la
fricción
de los rayos de luz
en los agujeros
negros,
se chocan las
constelaciones
y la densa materia se
pierde
en un sendero de
hielo.
Explosiones y rugidos
se confunden con los
cantos
de los ángeles
y la sonoridad de la
lira;
los fragmentos de
asteroides
golpean insistente
el Castillo
y siento que cada día
está más cerca
el Perseo del
Centauro,
quedando mi voz vacía
a lo largo de los
años.
Estoy
en un Castillo
sideral,
donde comparto la
vida
con las estrellas,
donde la oscuridad
es profundamente
bella
en un Universo
torneado
de crepúsculos,
alineado al blanco
más profundo del Sol.
PENSAMIENTOS LATERALES
1.-Acumulo canicas
amarillas para compartir contigo los sonidos de los dados.
2.-Se fractura la
madera ante la insistencia de las bisagras y los clavos.
3.- Todo cuando hiere
el alma está conjugado con el verbo infinitivo del alma.
4.- Tu piel suave, de
néctar ácido y color espuma, se confunde con los dedos.
5.- Aprendiendo del
sonido, la melodía derrite los tímpanos y solamente escucho poesía.
6.- El día ilumina
las huellas de quien transita por caminos perdidos.
7.- El rocío
pervierte las sales que han quedado en la comisura del suelo.
8.- La vida es
movimiento, aleteo, torrente, ruido, crujir y, sobre todo, angustia, alegría,
esperanza y anhelo.
9.- El miedo
atormenta las pisadas frías de quienes calientan sus manos con fuego.
10.- La libertad
viene desde las entrañas y se ejecuta a través de las palabras, sintiendo su
despertar cuando los pueblos dejan de aplaudir a los amos de la nada.
11.- La razón domina
el corazón, cuando éste se confunde con el ama.
APODERATE
Tentado
a dominar tu cuerpo
me voy apoderando
del flujo constante
de tus besos;
de lo efímero de los
labios,
de lo distante de tus
sueños.
Voy consumiendo
el agua derretida de
las manos
y tus pechos,
me cercioro que eres
materia
que estas aquí
donde yo te quiero;
me cercioro que te
vas
quedando
que las sabanas te
atormentan;
me conformo
con delinear tu forma
tomando de las
miradas
tu resplandor
de reina.
COPAS ROTAS
El recuadro
de cristales ahoga la
morada
de tu boca,
en espacio limitado
caminan descalzas las
langostas
en un mar de olas delirantes,
sucumbidas por el
hielo
amarteladas hasta el
fondo
de las rocas.
Sumergido
en el abismo
profundo,
lapidario, tóxico,
amalgamado;
elíptico y
contorsionado,
angustioso y
pendenciero,
rondando las grietas
del desespero
y saciando la sed del
alma
que se riega al final
del cielo
en una copa rota
visionaria
llena de fuerza
amor y fuego.
UNIVERSO AZUL
Mi cuerpo está
en el Universo azul
de una Galaxia
ondulada y triste
donde las estrellas
gravitan
alrededor de
los árboles de mango
y el Sol se asienta
como cocodrilo en la orilla;
del bosque salvaje
brotan peces dorados,
se anidan como
plumaje
al colorido de las
flores,
se sumergen en
sabores
los caminos y los
días,
inventando fantasías
van volando
los amores.
El Universo azul
delimita con las
hojas secas
regadas como manto de
rocío
en el horizonte tenue
de una mirada
que se comporta como
pisadas
marcando la distancia
hasta el fin.
CASCARAS DE NUEZ
Se diluye
lentamente la nuez
que transita por las
manos plásticas
de un metal plateado
que no se enfría
y no permanece.
PÁJAROS VERDES
Inquieto
va rondando entre
ramas secas
los pájaros que se
posaron
en el techo verde del
Castillo sideral,
ubicado en el
Universo azul,
bajo el amparo de un
Sol insipiente;
pájaros verdes
tintados por el azar,
hoy simbolizan la paz
en mi Galaxia
ondulada,
esa Galaxia soñada
donde soy libre
plenamente.
ÉTER
Disminuye
el fluido invisible,
cuyo peso elástico
llena todo el espacio y
sirve de vía a la
energía de la vida;
a lo largo del
sendero
el intenso oxido se pierde
en el vacío;
se agrietan las
ventanas
y del piso
transparente
la figura de un
hipopótamo blanco
se contorsiona como
plumaje
en la distancia
invadida por el viento.
GALAXIA DE ANDRÓMEDA
Oscuridad
ausencia de luz
entre lo visible e
invisible;
agujero negro,
invadido de grises
que se diluye en el
trayecto
hacia los campos
húmedos
sembrados de carbón y
diamantes;
allí está mi Galaxia,
el espacio ideal del
Universo azul;
el Castillo sideral
donde vivo las
angustias,
todo consumado
en el éter diluido
entre el alba
y la vida;
vivo en mi Universo
azul
cada día más oscuro
sin perder el tejido
brillante
de caminos
fluorescentes
rodeados de un verde
candente
que abriga la
distancia,
donde domina la
arrogancia,
entre los sueños
y la suerte.
LA ROSA EN EL CORAZÓN (2019)
SINTIENDO
Al irse disipando
las palabras
en el vacío gutural
de tu voz,
voy acariciando
en silencio las
pisadas
y me encuentro con
los días
amarillos del Sol.
Escapa
de tu vientre
la sabia dulce que
envuelve
el terciopelo de unas
piernas
largas
y me nombras entre
pétalos
tibios que van
cayendo,
abandonando la magia
que un día nos unió.
FLORES AZULES
Cuando cae
el horizonte
las sombras persiguen
los retazos de las
flores
que se van hundiendo
entre el polvo y las
gotas de agua
acumuladas en el
suelo;
pétalos rasgados
por el pico
de pájaros labriegos,
con hojas secas que
se funden
en el verde-amarillo
de un gris plomo
que delimita el
asfalto;
el horizonte cae
expandiendo un aire
frio que rodea toda
la mirada
y las flores de verde
pálido y amarillo ocre
terminan fundiéndose
en una tarde-noche
que les da tonos de
azules y negros;
muere la naturaleza
viva
y con ella los olores
a menta cálida;
queda solamente la
cicatriz
de donde vino la flor
y dejando sembrada su
huella
en el retoño que
asoma nacer
una vez caída desnuda
desde el tallo con su
miel…
Solamente
flores azules muestra
la noche
escarchada,
con una luna frágil a
distancia
y pequeños destellos
que rodean
el manto negro
de una noche azulada.
Flores azules voy
pisando
y apenas crujen
contorsionando el
camino,
señalando mi existencia y
el leve principio de
la vida y la nada.
NUESTRO ENCUENTRO
Llegamos
al final del camino,
tu piedra,
yo apenas polvo;
nos miramos por un
instante
y desde allí tus
pupilas
se fundieron con las
mías
y se volvió vapor el
calor
indescriptible de
nuestros cuerpos.
Aprendimos amarnos,
nos amamos
aprendidos,
y tu resonancia ahogó
el alba
quedando desnuda mi
alma
ante tus deseos divinos.
Encontrarte
fue seguir el hilo
que desde
la tela mohosa que
cubría mi corazón
andaba a la deriva,
siguiendo al viento,
esperanzado por
vivir.
QUIEN QUIERA QUE SEAS
La delicada tez
de tu rostro de
porcelana
hace gravitar mis
ojos
perdiéndose en cada
contorno
y fisura de tus
labios;
quien quiera que
seas,
eres el amor que
buscaba:
mujer invadida de
nostalgia,
perla preciosa
brillando de deseos.
Sin saber tu nombre
capturaste la
tormenta
y moviste en el
espacio
los astros siderales,
cautivaste la materia,
desde el ser infinito
hasta
la levedad de tiempo;
mujer seductora y
frágil,
mujer del viento y de
la hoguera,
rondabas en mis
sueños
como doncella
y te creía perdida
al encontrarte.
¿Quiero ceñirme a tu
calor
de manera perpetua?
Más que eso, mucho
más,
quiero rodearme de su
piel,
humedecerte y
palidecer
ante cada suspiro
gutural;
quiero poseerte toda
sin que con ello te
posea siempre,
prefiero tu amor como
una aurora
que perder el
universo de tenerte.
Quien quiera que seas
permíteme amarte
que aunque te alejes
y te acerques,
necesito es posarme,
no agotarte con mi
presencia,
ni permanecer
distante.
SUAVE REALIDAD
Gotas frías
caen desde el agotado
sendero
de tu vientre;
te sientes triste
después del punto
final
y recoges los dedos
de tus pies
en señal de fricción
y gozo;
abrazas con fuerza
desde la espalda
hasta
los desnudos cachetes
que
cierran el dorso…
Te detienes un
instante
y entierras con
violencia
tus uñas adornadas
con flores tenues
en un fondo de blanco
marfil;
quedas en silencio,
jadeando en tu
respirar,
ante un tiempo que no
se mueve.
CON LA VOZ A TUS PIES
A Letizia Suarez
El cristal
refleja las olas de
agua dulce
que vibran desde lo
profundo
de tus palabras.
Se marca el tatuaje
en el vientre
tomando el espacio
menudo que mueve el cuerpo;
el aroma doblega el
infinito de miradas
y como flor que
seduce los pétalos
te abres en silencio
para atender
cada silbido que
desde lo profundo
de la tierra le da
ritmo a tu voz;
rodeada de murmullos
el deseo te llama…
Con la voz a tus pies
se anida en torno a
la humedad la piel,
como escarcha
colorida,
los besos rugen en el
sigilo de quien
no contempla el
universo
sino que lo vive
a través de ti…
SABANAS ROJAS
Deslizas el filo
convexo
de la uña delgada del
pie
desde mi muslo…
una cicatriz delicada
queda
entre los vellos y la
piel blanca
que cubre los
espacios vitales
de mi ser;
repites el deslizar
una y otra vez,
hasta crear un
abanico de deseos
que despierta
intermitente
durante toda la
noche.
Unidos,
entrelazados,
vigorosos,
mezclando sabores y
besos,
bajo el cuidado de
las sabanas,
así te hago el amor.
SOLAMENTE UNA VEZ
Una rosa roja
se desprende
levemente,
sólo el viento la
mueve
de un lado a otro,
de otro lugar a su
instante,
parece que caerá
libremente
pero permanece danzando
en un espacio mágico
donde sus pétalos
emergen
y el rocío se cruza
con los destellos
blancos y rojizos del
sol de la tarde.
Quebrado el tallo de
la rosa
el néctar vital
desaparece y la energía
escapa de sus fosas
sonando las campanas
de la suerte;
solamente una vez
caerá la rosa
y su danza vivirá
eternamente.
LOCA
Cada mundo
fue tu mundo,
cada risa
fue tu encanto,
andabas por los
bosques
y montañas,
por el asfalto y el
cemento,
con tus piernas
delgadas
y tu blusa de hilo;
tus senos se movían como
brizna
de paja
y tus nalgas desnudas
se rasgaban con la
hierba y las piedras;
parecías un colibrí
danzando
por todas partes
mientras que otros
jugaban con los
sentidos;
te imaginaban
seductora,
te bebían como vino,
renunciaban a la Loca
en que te había
convertido
tus abismos;
pero seguías con tu ritmo,
viviendo un paraíso
de enigmas,
amando con alegría la
vida,
sus encantos y
traiciones;
seguías los caminos
sin conocer los
detalles,
solamente vibrando
a través de las
flores.
SOLEDADES, MI SOLEDAD
A pocas horas
la palabra de quien
domina la ciencia
dio el veredicto:
cáncer;
a pocas horas a
través del dolor
fue posando
lentamente
los contornos de una
vida;
las ausencias, los
desmanes,
las fisuras, las
molestias…
A pocas horas
sin comprender la
suerte
sentí agrietar la
carne
y los latidos del
alma
invadían todo el
cuerpo
inundándome la
muerte;
a pocas horas
las manos comenzaron
a sudar,
solamente un vacío
tomaba forma a través
de la mirada perdida;
discursos de
esperanza y vida,
reflexiones de
posibilidad y suerte,
miradas hacia un
infinito pequeño
fragmento de mentiras
que no responden.
A pocas horas
recuerdo las sabanas
heridas
donde te amé
totalmente y sin miedo;
la vez cuando fui
soberbio y marqué desdichas;
los días en que la
envidia acorraló mi cuerpo;
a pocas horas de
conocer mi despedida
no me queda más que
entregar las cuentas
al tiempo,
partir sin cargas,
ligero;
irme solamente con
mis sueños;
lucharé, hasta el
momento final
pero está dicho que
partiré, ya es mi tiempo.
COMISURA
Delgada como la piel,
sumisa como la
espuma;
rompiendo cristales
por doquier
se abre en dos los
capullos;
el hielo efervescente
te consume
y se van dilatando
tus pupilas.
Alrededor de los
labios
la humedad recrea de
luces tus sensaciones,
como espectro
fulgurante palpita
tu carne y tus
sentidos;
abruma el calor en
cuerpo y alma
y las gotas de sudor
salpican
los instintos,
te haces miel y
arena,
polvo y comisura;
tiempo y nostalgia,
abrumando el deseo
que se disipa entre
los pies y las heridas.
COMPLICACIONES
El tiempo
explica el
reencuentro
con los dilatados
sueños
que invaden la
tempestad;
en el lienzo de tus
ojos tiernos
el colorido de
estrellas se bifurca,
sangras desde las
huellas
y se marca en el
polvo tus heridas;
el espejo azulado muestra
tus encantos
y desde la espada en
sombras
renuevas tu cauce,
eres lúgubre y
cristalina,
moderada y altiva,
triste y alegre;
complicada en los
rasgos de la vida
pero eres mi único
sendero,
donde lo absurdo es
poesía.
LA ROSA EN EL CORAZÓN
Vengo amando
tus encantos,
la mirada y
contornos;
vengo airado
rompiendo fangos,
rondando tu belleza
crujiendo miedo;
vengo enalteciendo
tus pies que son
frutales,
tus manos que son
pétalos
y tu rostro que es
poema;
vengo atando nudos y
coloreando con estambres
el universo que me
has dado
como Castillo,
vengo divagando entre
anhelos
y deseos,
soy la rosa en tu
corazón que vibra,
creciendo en ti,
amándonos.
NAVIDAD
Resuenan
al fondo los
petardos,
la algarabía invade
todo,
se celebra el
nacimiento de
la palabra que se
hizo verbo
por nosotros;
pero en un rincón del
Hospital,
acurrucado a la
gracia de Dios,
está un niño que ya
nació
y que las plagas
malignas le invadieron;
le llegó el mensaje
del Niño Jesús
el carpintero,
y con él un presente
para jugar
proyectándose en el
futuro como hombre,
le llegó un presente
que le hizo despertar una sonrisa hermosa,
sus ojos se
prendieron de una llama
frondosa y se
dilataron
mostrando alegría,
felicidad y nostalgia;
apretó con toda su
fuerza el regalo de Dios,
lo acarició con sus
pequeños dedos
y alcanzó rodearlo
con sus brazos,
herido como estaban
de tanto duelo…
y cerro lentamente
sus ojos,
perdió fuerza tu
temple
y se fue extinguiendo
al paso del tiempo,
soltando despacito su
juguete…,
pero partió feliz, airoso,
inmenso,
tuvo su navidad
y con ella se quedó
para siempre.
DESTINOS
Se aproxima la
tormenta…
yo soy la tormenta;
como puedo borro los
contornos,
equivoco los caminos,
destruyo el arca y
sus monedas;
voy moldeando en el
iris de tus ojos
un paisaje de sal,
desgarrando la carne,
torturando el
corazón;
soy la tormenta que
te acosa,
el perfume que te
agrieta
y la fantasía que
evocas;
soy compasión y
sufrimiento,
desde el crujir de la
madera
hasta el hielo
derretido entre las manos,
ahí estoy ocupando mi
destino,
incoherente, sin
salida,
a puro grito,
equivocado.
NUESTRA HISTORIA
Levemente
frente al cristal
las gotas de rocio
quedan
incrustadas
en nuestra historia,
de esos papeles
rasgados
dispersos entre
flores,
follaje entrelazado
por el recuerdo,
disipados besos a
través de piedras,
rectangular sonrisa
esperando rituales;
nuestra historia se
fue tejiendo
de alfombras y
manantiales,
pensando en el amor
eterno
desgarrado en el
aire;
triste los anhelos
conmovidos por los
sonidos
circulares.
SOSPECHA
La mantequilla
en el pan suave se
alimenta dl fuego;
rodeas con el pincel
figuras diminutas
que van tornando de
colores
en el laberinto de
espadas
en que convertiste mi
garganta;
las heridas no se
sienten
siendo profundas,
las heridas anticipan
el ruido estruendoso
de las nubes;
queda un silencio
oscuro;
cae la lluvia
y la huella de los
pasos es salpicada,
se sospecha del amor
que engaña y aprieta
con furor,
las arterias y
líquidos de un
corazón puro.
SANGRE
Manchas
de sangre en la
fisura oscura
de la mano abierta
que
entrega las armas;
filosos metales
que suenan como
campana
introduciéndose a lo
profundo de la carne;
disección de cada
parte, en parte misma,
todo cortado de raíz,
desmembrado desde el
filo de la daga
convirtiendo el
asfalto en heridas,
volcán que eructa
piedras candentes,
pisadas tibias
rasgadas
vida anudando la
muerte;
violencia inútil que
dibuja la suerte
en el plano sideral
de cicatrices,
sin alma de por medio
ni Universo celeste.
VÍA LACTEA
Ando a la velocidad
de la luz
en un Universo donde
las estrellas
gravitan entorno a
las mariposas;
donde los planetas no
circulan
alrededor del Sol,
ni los cometas
traspasan la tranquilidad
del vacío;
voy tan rápido
como puede el alma,
toda mi historia y mi
presente pasan
repetidas veces,
me anclo en las lunas
y me voy
contorsionando a través
de los rascacielos de
hielo
en los planetas
lejanos de otra vía láctea.
Cada vez que me
acerco a la Tierra
se fusiona mi ser y
me vuelvo aurora.
ÁNGELES
Despacio,
rodeando las matas de
tamarindo,
en un camino de
piedras azuladas,
encuentro la pequeña
venus
de cascada verde-agua
en donde el vacío y la nada
me nombran.
Se dejan ver seres
con alas blancas
que acompañan mi
cortejo
hacia el bosque
laberintico
de la gran montaña;
vivo la melancolía de
la existencia;
el miedo a perderlo
todo,
quedar sin
sensaciones,
no mirar a través de
los ojos;
los ángeles están
allí
y con ellos el
horizonte…
SÍNTOMAS DE LA CARNE (2019)
POEMAS DEL DOLOR
PECES QUE ANDAN (1)
Levedad del viento
colándose por los
poros ondulados de la carne;
sensaciones de dolor,
desgarros sangrantes
en la piel.
Van y vienen en andén
una historia que se
apaga;
el tumulto de las
uvas
va dejando el tallo
desnudo
y la cicatriz carnosa
de labios tintados
deja escapar el agua
acartonada
sin terminar de
vaciarse
en lo profundo de un
abismo
que contempla la
maldad.
Y se va tornando
doloroso
en la piel los fantasmas que dominan
hacia cascadas de
laurel
y el tibio néctar de
una fiebre
rondando el escenario
cristalino
del hielo encendido
doblegado en la
sinfonía de los peces
que andan…
VELOCIDAD DE LA LUZ (2)
Abordo el carrusel
del agua,
donde rondan las
piedras amarillas en fondo
burbujeante,
arena y movimiento;
tibia se condensa la
selva,
se ven tigres y
serpientes paseando cerca
de las matas de
naranjos sembradas
en el límite
imaginario del desierto
donde ha quedado la
huella de sueños no conquistados;
se rompe el horizonte
en un sol azulado
con grietas
amarillas,
resplandor verdoso de
un paisaje
invadido por insectos
tan inmensos
como elefantes.
Velozmente pasa todo,
la velocidad de la
luz desafía el espacio;
la gravedad ya no está en la piedra,
viene de lejos,
se comprime desde las
estrellas y los astros.
Sudo, a cuenta
gotas,
fiebre de los campos
fragmentados,
sensaciones nebulosas comprimen el alma.
CASTIGOS (3)
Padeces lo que se
tiene
y vives lo que se
ama;
se adormece lo que no
viene
y se despierta al
sonido del alba.
Tres días de fiebre
continua,
vómitos crudos,
dolores permanentes;
se comprime la
vesícula y el páncreas,
un hilo del hígado se
envuelve en latidos torpes,
crece el malestar de
la carne;
temblores a deshoras,
cuchillos que exploran
lo profundo del estómago;
golpes inertes al
dolor
que van quebrando la
cansada estela de un cuerpo
débil abrazado a la
llama de un abismo
que desdobla
intermitente las fuerzas
del alma
RESISTENCIA (4)
Sobre la piedra
como la empuñadora de
la daga
deja huella,
marca su presencia,
consciente el dolor
y se suma cercana,
aboliendo la distancia.
Sobre la piedra,
que deambula vigorosa
entre los tejidos nobles
del cuerpo ahogado en
flores de amapola,
se rige a voluntad de
la sangre,
recorre sin resistencia
los vestigios de la
carne
y van tatuando en
silencio
grietas inmensas como
cascadas,
se contamina el aire,
envenenando cada
espacio vital,
apagándose la vida
sin que termine de
sudar la piel amarilla;
nervios que toleran y
resisten;
miedo a no poder
ganar las batallas.
DOLOR (5)
El bosque anaranjado
da un fruto ácido que
retuerce
las hormigas;
migajas de pan son
llevadas
por senderos verdes
donde fluye la arena
y el agua;
se ve,
a lo lejos,
niños cantándole a la
mañana,
una mujer humedecida
en leche
posa arrogante su
piel a la orilla del agua derramada;
la serpiente se
acerca,
envuelve mis pies
y los va apretando en
un frío tormentoso
que acaba cuando el
dolor y la fiebre
comienzan a cambiar
a través de la
melodía y los ungüentos
de las manos tibias
de mi amada.
CADENAS (6)
Sangrando
la voz a través de
los campos
de girasoles,
menuda distancia que
ronda
el último adiós de
las palabras;
envueltos en hojas
secas
al final de la
arbolada,
sucumbe la silueta
piedras blancas
sobre tez mojada;
arenillas disueltas
en el crepúsculo,
rondando las miradas,
desde el silbido de
un viento agudo,
frio cristal
evapora la madera
firme
eleva al cielo
astillas hirientes
y clavos oxidados.
ENVUELTOS (7)
Incongruente
con la carne que resiente
el paso amargo de
cristales fragmentados;
dolorosa la palabra
cerrada
que captura el dolor
de las entrañas;
gotas de agua
fermentan
el pozo encantado
rodeado de espinas
entre rosas de
colores
y espadas metálicas;
envueltos con papel
de algodón,
cenizas caen a través
de las ventanas
en un inmenso
corredor pintado de luz
eres presencia y
ausencia
de una vida lacerada;
envueltos desde las
nubes
tu esencia captura
los olores
bajo flores
silvestres
apacibles y en
calma.
BURBUJAS
(8)
Túnel,
invadido de ráfagas de luz
posadas en el desnudo
de la piedra,
humedad que llega
hasta los pies descalzos,
agrietando el fondo
del río
que se confunde con
una nube de peces verdes
asechando lo ondulado
del agua
e iluminando nuevos
senderos
en el cuerpo doblegado
por las espinas
que comienzan a
profundizar el dolor;
amanece con la fuerza
de las melodías
y la frágil sombra de
una noche que nunca termina
de dormir;
burbujas silentes se
dejan andar
en un espacio que
sorprende el vacío
como brazas candentes
en el filo del abismo.
HUMANOS (9)
Figuras rectangulares
y circulares,
espacios desnudos que
presionan el pecho
haciendo que las
pulsaciones lentas
y dilatadas;
fuerte zumbido hace
colapsar el tímpano
y la garganta
enrojece y sangra;
vuelve y revuelve el
humo
por debajo de las
piedras
con visión aislada,
difusa,
torpes movimientos,
cenizas las pisadas
y la aguja entra
desgarrando,
imponiendo el pesado
líquido
que traspasa las
fronteras de la carne,
elipse que sana el
andamiaje
construido sobre
largas columnas de granito
y arena;
dolores que devuelven
el equilibrio
al ritmo vibrante de
afiladas espadas
revoloteando hacia el
sendero luminoso del alba.
METAFÍSICA (10)
Acentuando
las palabras en el
tilde exacto
que derrumba el sonido;
abrazo entre líneas
la frase
y la plegaría;
sumiso al dolor
contengo
las lágrimas
y se retumba el
tambor
a distancia y en
calma;
palabras que se
pierden
en la salud precaria,
banderas de alegría,
afectos y nostalgia;
perdido como esfinge
ronda el silencio
tras las miradas
y todos consumen el
dolor
de un síntoma de la
carne
que no descansa.
CANTOS AL AMANECER
ROSA ROJA Y ROSA BLANCA (1)
¡Ruego versos y
campanas!
al trovador que lleva
el ritmo,
al cantor que
desgasta pisadas
para elevar oraciones
y motivar
compromisos.
¡Ruego versos y
campanas!
Como el poeta que
pide amor y martirio;
desnudo al final del
alba
descalzo anidan sus
hijos;
tomando el vino de
las uvas,
aprendiendo los
sabores de los mangos,
de hoja en hoja
balanceando los suspiros.
Van hacia la costa,
en la línea
imaginaria de la ola,
con vientos elíseos
sofocantes
y estornudos de arena
desparramados por los
pisos;
cantos de amanecer y
esperanza,
bailando al compás de
las palmeras,
anido los sueños
añorados
y rompo las estelas de
las verjas;
¡Ruego versos y
campanas!
al junglar que
despierta en el bosque profundo
sideral de las
bestias,
castigo en el nombre
del dolor
y de tu mano veo caer
las gotas
que reflejan las
estrellas
para unirme con el
todo y ellas
en un solo verso
que refracté,
indolente por audaz
lamento
no convertir en
pócimas
el rugir de las
cascadas,
antecediendo el
milagro de la nada
que evoca en silencio
tu morada.
RECUERDOS (2)
Si consigo que tu
boca sea mi boca;
si murmullo de
nostalgia y dolor,
es que me están
tomando los recuerdos
y tu ausencia doblega
mi corazón.
Si camino por pasajes
tenebrosos,
si soy capaz de
alegrar tu convicción,
comportándome como un
poeta glorioso
robándole a la arena
su candor;
si camino por la
senda de tu vida
y me consumo entre
las grietas de tu amor,
es que soy el elegido
para amarte
a pesar de los
reproches del dolor;
imagina una vida
delirante,
llena de la fuerza y
ganas de mi amor,
donde seas estrella
radiante,
voz y sueños que me
hagan tu pastor;
imagina una vida
delirante
donde yo sea el
albacea de tu voz
y tu la flor más
destellante
de un universo
construido entre los dos.
MORADA (3)
Óyeme…Óyeme,
Óyeme…
Estoy perturbado de
arrogancia,
en mí solamente está
tu amor,
me convenzo que la
vida sobrepasa
y tus latidos pocas
veces dan calor;
me convenzo que no
soy tu elegido
y que gracias a la
soledad aquí estoy,
ocupando un lugar
vacío
porque otro ocupa tu
corazón.
Reconozco
que ando a la deriva,
siendo el clavo que
sostiene tu dolor,
me perturba ser la
herida que no sangra
en el pequeño espacio
de tu amor;
soy labriego de
montañas siderales,
un bohemio derrotado
por el sol,
amartelando
dinosaurios de esperanza
sea mi canto un
presagio a la ausencia
de los dos;
y tiernamente me
consume la nostalgia
en esa distancia en
la cual tu alma me anidó.
BALADA DESPEDIDA (4)
Estoy en el recuerdo
de tu alma,
depositado en la
oruga de tu amor,
con los sueños
vueltos migajas
me acostumbro a la
ausencia de tu voz;
soy culpable de
tantas diferencias,
eres el grito que se
escapó,
no puedo doblegar las
cadenas,
frías cadenas que
rompió tu corazón;
hoy me consume el
dolor de los recuerdos,
en el camino que
jamás nos unió,
fui cobarde al herir
tus sentimientos,
pensando que sellaba
la posesión del amor.
Hoy tropiezo con las
piedras de la vida
y hago de tu nombre
un destello de calor,
me acobijo a las
grandes cicatrices,
esas que causé con
pasión;
y ya nada cambia mi
dolor,
estoy ausente de tu
mirada azulada,
he perdido tu piel y
tu candor;
ya tus besos no
resisten la alborada,
poco queda de los manantiales
y el verdor,
de una vida que
lentamente partió.
VIVIREMOS (5)
Hace unas horas
me enteré que no
cambias
solamente en tu
mentira vivo yo;
hace unas horas
mirando el alba
encontré una imagen
de dos;
hace unas horas,
en plenitud de
esperanza,
soñaba despierto un
paisaje turquesa
abierto a la estela
que va dejando
tu voz;
hace unas horas,
sin saber si ya
estabas,
lancé las amarras y
navegué sin barca,
quedé en silencio
postergando las
ganas,
sintiéndome tuyo,
en lo profundo
aceptando ser mentira
y dejando a los
murmullos la estela de los dos;
prefiero estar sin
corazón,
enlutado en ausencia
permanente
viviendo engañado y
sin razón.
COSTUMBRES (6)
Tus besos
acompañan,
humedecen los labios
y le dan robustez a
la voz;
costumbre de estar
allí
proporcional y
convexa,
costumbre de abrazar
en las sombras
tu calor; soy tuyo en
la medida de la carne,
consumo de ti la
energía del amor,
me siento
conquistador de tus detalles,
corsario imaginario
con espada, caballo y
honor;
se agranda el alma
que se hacía perdida
y de la ballesta
surge la flor,
entrando en la piel
amada,
prolongando la vida,
invadiendo cada
destello
que renuncia al vacío
del cuerpo
erigiéndose desde la
herida
al más sencillo
espacio donde se siembre
el amor.
TIEMPO (7)
Debo llamar a la flor
en la mañana
antes que el viento
la arranque
hacia el sol;
debo rondar tus
labios
con detalles
abriendo puertas y
golpeando tu pasión;
debo cantarle a las
miradas
delirantes,
esas que se pierden
en el humo del amor,
desdoblando lo dulce
de tu talle
y conquistando los
alaridos
de la voz;
tiempo que no
encuentra
las pisadas
en el laberinto
indescifrable
del dolor;
dolor que desgarra
los instintos,
turbados en el breve
espacio del amor.
AMOR (8)
Quisiera
conversar con tus
sentidos;
explicarles lo grandioso
del amor,
como se abraza un
corazón herido
y se cura la
indiferencia
entre dos;
he estado distante de
tu nido,
olvidando cuanto ama
tu calor,
rodeado de mentiras y
castigos,
creyendo que vivo
en al límite del
dolor;
me abandono en el
hastío,
en la distancia del
amor,
se abre mi alma a la
tristeza,
vacío está mi puerto,
pocas barcas se
acercan,
se hunde en la herida
y solamente quedan
migajas
de todo cuanto
hiciste
en la soledad del
amor.
UVAS (9)
Tu amor no es suficiente,
la tristeza invade
con dolor;
contigo lo feliz está
inerte,
lo separa la
indiferencia de los dos;
lo real ya no alcanza
ser un sueño,
alejándose de lo
idílico del amor,
son tus cadenas el
infeliz encuentro
con la libertad que
no brilló,
voy por el mundo
mostrando mis tristezas
y tú por la vida
desgarrando el corazón;
es necesario volar,
elevar a lo alto lo
que no pudo ser,
explicar el ahogo,
las ausencias y la
finitud del placer,
en un universo
nuestro
que quizás
nunca más se vuelva a
perder.
SILBIDO (10)
He probado tu cuerpo,
he marcado tu
corazón,
llevando los labios
hasta el nivel perfecto,
donde compacta la
pasión y el amor;
tus besos se han
erigido como ciervos
en un silbido cálido
que invita al amor.
He probado tu cuerpo
y me impregné de tu
olor,
mezcla de frutas y
flores,
con suaves trazas de
café y limón;
el amor se va
tejiendo entre sábanas,
murmullos sepultan el
roce de los dos,
afincas tus caderas
seductoras
y vas tatuando en mi
espalda,
con las uñas afiladas
de pasión,
surcos de movimientos
vibrantes
que no contempla
mirada
al estar sofocada por
los parpados
en un vacío sin
resplandor.
SONETOS DE AMOR Y VIDA
GIGANTES (1)
Ando conquistando el
verde de los bosques,
sus inmensas raíces,
sus hojas húmedas y tostadas,
aglutinando en el
alma los caminos y alboradas
en un perpetuo golpe
con el polvo de los parques.
Y como luna y fuego,
el verde de los bosques
se consume en
detalles, abriendo el alma de labriego
cantando glosas por
los aires, en un elevado ego
donde el sonido
invade lo dulce que desde la voz invoques.
El bosque cada vez es
más desafiante
y desde sus hojas
secas se endurece el abismo,
rondan las bestias
que rujen en el paisaje candente,
abarcando los pozos
de agua adornados con modismos,
se abre una inmensa
grieta que va más allá de la mente
en un mundo circular
que pierde esencia y caminos.
SOÑANDO (2)
Al cultivar las rosas
en el desierto de tu alma
voy moviendo la
arenilla de los surcos, tomando
con sutil cuidado los
pétalos que vas conquistando
en lo ondulado de las
olas que impulsa en ti la calma.
Te muestras
angustiada, solamente el destino te proclama
heredera de los
campos, de los sutiles versos que van sonando,
así se desdobla la
vida, se abre entre heridas rebosando,
anidando grandes
despedidas, en el universo que reclama,
en un camino de
grandes espinas, sobre el torso de tu amor
la vida se degrada, y
el canto castiga a través de la indiferencia,
esa que regocija la
pasión y se condensa desafiante, con dolor,
huella de la huella,
torna desde la fragancia
endeble cuerpo de nostalgia
del cual soy consolador,
va tu mirada al alma
apropiando el sinsabor de la arrogancia.
HOJAS (3)
Entre las pequeñas
pisadas que se bifurcan
he ido buscando tu
nombre en las piedras crudas del camino,
golpeando los abismos
pierdo espacio en tu destino,
se opaca la esperanza
y desde el firmamento evocan
pinceladas que
describen tu morada en el huracán
perdido en las
alturas, volviendo el rugir a las ataduras,
persiguiendo flores
verdes y rosadas que abarcaras
entre la luz intensa
que desde el volcán
brota, es un aire
saturado de maldad y dolor, que abarcan
las piedras negras en
las rocas y se posan hojas tenues
burbujeando en el
ardiente desierto que donde se cercan
los frutos y los
lagartos, las esferas en el cristal del tambor
cuidando las migajas
del alma, elevando la voluntad del amor,
hojas tenues, mirada
conquistadora de pasión.
DOMINADO (4)
Eres propiedad de mi
alma y en mi corazón estás
como una Diosa,
dominas cada espacio que desgarras,
me entrego desde el
garfio hasta roca; cada garra
de tus manos mueve
carne, contorsiona, aplastas…
hasta minimizar cada
espacio, haciendo de las barcas
una profunda hoguera;
buscando remover las cicatrices,
despertando a la vida
en sus cauces, hiriendo de mentiras
las palabras, así
domina el alma mía tus nostalgias,
en ese horizonte azul
marino donde estás enclavada
la arena nocturna que
sirve de puente a las lágrimas,
cenizas que rodean el
único espacio donde persiste la tarde,
allí, en silencio
absoluto, crece tu nombre y se convierte al aire,
desde un universo
macizo que calcina los pies de barro,
brota como ave fénix
la voluntad y sucumbe la tierra.
CAMPANARIO (1)
Solamente el metal
templado logra
conjugar sonido y vibración,
sin fracturar los
sentimientos;
amalgamado entre
tintes y polvo,
anuncia la nueva era
y debajo de alfombras
con mosaicos azules y rojos,
corretean hipopótamos
y elefantes,
caracoles y
serpientes;
el metal vibra hasta
lo profundo
y se aleja despacio
del silencio
de la palabra,
donde solamente
suenan tildes y signos indescifrables,
dejando mudo al
poeta,
volviendo la rima una
leve brizna de paja
llevada por el
viento.
HOMENAJE A GELINDO CASASOLA (2)
Cerca de las órdenes
deambulas y hay en ti
“un hastío por las
cosas elevadas”;
flotas en un universo
de pájaros y
“Tu forma suave en el
aire”
te hace la musa de
los contornos;
y en el inmenso
abismo
que agrieta la
montaña,
“El aire que
respiras, allá arriba, mientras
danzas…” ,
es una muestra de lo
maravilloso y elástico
que puede ser el alma
cuando se desprende
del cuerpo;
sé,
como la luz en el
espacio brillante del firmamento
que te “…gusta esa
vibración
parecida al aplauso”;
y sobre el sombrero
de copa
te haces indiferente
y miras
“…el mundo azul
como una perla”;
en una voz gutural
comes girasoles y
cayenas,
te transportas a
lugares
repletos de naranjas
y escribes tu nombre
en el peldaño de las
piedras,
allí,
donde junto a ellas,
un día decidiste
partir
quedando el
flautista,
el trapecista y la
bailarina,
sin el hacedor de lo
imposible,
sin el poeta de la
magia;
dijiste, como sabio y
profeta:
“ Las espigas crecen
hacia el cielo sin
nubes,
como crece el
crepúsculo
al borde de la
noche”;
sigues creciendo
Gelindo,
quieras o no, escapando de tus escapes,
en lo profundo del
Leopardo crecido dentro de ti.
LLUVIA (3)
Gotas que no son rocío;
cristales como roca
que caen compulsivamente
humectando las hojas,
el frio asfalto
y los pequeños higos;
el viento mueve las
gotas,
en un vaivén de
infinitos ruidos,
se ve la nube desde
la cerca de las ventanas
como inmensos sacos invadidos
de pelotas grises y azules;
crujen como huesos y
madera,
rompen la dignidad
del miedo.
SÍNTOMAS DE LA CARNE (4)
Fiebre y malestar en
todo el cuerpo;
debilidad, vibración,
tempestad;
alfileres clavados,
vómito, destrucción,
dolor;
se va tejiendo
entorno a la vida
cicatrices que no son
heridas,
batallas que
segmentan la carne
y la vulneran;
se da una lucha
perenne
entre lágrimas que
dejan surcos
inmensos en las
mejillas turbadas
y pálidas en su
desnudes,
ya sin fuerza,
ya sin dolor;
el síntoma del abismo
toma la carne
y se vuelve jengibre
todo cuanto se toca;
la fragilidad se
convierte en viento de agua
y la esperanza en un
anhelado sol
que devuelva la
calma.
PÁJAROS DEL SUR (5)
A veces equivocamos
las palabras,
nos hacemos parte de
un ruido devastador,
dejamos de escribir
versos y cantatas,
para orquestar voces
de nostalgia
perdidas con pasión;
equivocamos las
miradas,
hacia el Sur se eleva
la voz,
los pájaros entienden
mi morada
y llegan
revoloteando,
moviendo alas
alrededor;
pájaros del Sur que
no cantan,
invocando lo ondulado
del aire
en movimiento;
pájaros del Sur que
solamente dejan posar
la mirada,
esa que se pierde en
la nada
pero que evoca el
vacío de los dos.
POR TU NOMBRE Y POR EL MIO
AGUA FUERTE (1)
El viento torpedea
tu mirada
y en tu corazón late
el mío;
el rocío humedece el
polvo
y tus manos se
desnudan.
Agua fuerte cae
a tus espaldas,
una línea húmeda va
cayendo desde lo alto
y termina en una gota
cristalina
embutida en olores de
tu piel;
secas levemente las
piernas y muslos,
extiendes la loción
corporal muy despacio,
con movimientos
circulares
todo se llena de la
sensación pura
de la carne;
aprietas las nalgas,
marcar la huella,
tu cuerpo está en
equilibrio
y lo sabes.
SENSACIONES (2)
Desde la grieta de
los árboles
sudorosos del Parque,
veo tu talle
navegando por las caminerias,
rodeas los helechos y
las azucenas,
te dejas llevar por
la suave brisa de la tarde;
el cuerpo,
ceñido a la tela
elástica,
cobra vida en la
medida
que recorres los
espacios;
mariposas, mosquitos
y pájaros
te acompañan a través
del bosque,
sin miedo a la
oscuridad
o a lo incierto,
te dejas ir a través
de la grieta del árbol
donde te mira
enlutada la mirada
del poeta.
RECUERDO (3)
Quiero cantarle a la
vida a sus anchas,
pedirle a la voluntad
y al amor
que tome de mi cuerpo
su añoranza
y me haga preso de tu
esencia de flor;
quiero cantarle a la
mañana,
entre melodías de
ensueño
y ritmos de pasión,
y ser un corsario
buscando sueños,
imaginario Pirata
que busca robar tu
amor;
quiero gustarte más
allá de las ganas,
que mi ser se
convierta en tu voz,
quiero tomar del
néctar de tu alma
todo cuanto tengas
hasta saciar mi sed.
Quiero cantarle a la
vida
desde el lugar
sagrado de tus labios,
ser tus huesos y tu
carne,
convertirme en algo
más que un recuerdo.
VOLANDO ALTO (4)
Las alas se extienden
a lo largo del
paisaje,
no se equivocan de
trayectoria;
surcan el cielo en tu
memoria
aupando la mirada;
evoco los días en que
brillabas,
eran tiempos de nubes
y colores,
donde aprendimos a
hilvanar las manos,
entrelazar las
piernas,
amalgamar de
sensaciones el alma;
así fuimos creciendo
a través del viento
sin brújula ni
estrellas que nos
orientaran,
solamente con los
cuerpos enredados
y traviesos,
en la inmensa alegría de estar,
más allá del tiempo,
los dos.
TORTURA (5)
Cada vez
que la mano del
hombre
castiga el alma del
hombre,
se absorbe la
tristeza
convirtiéndonos en
cobardes;
cada puñal que el
hombre clava
en el corazón del
alma,
es una herida perenne
que no calla;
cada vez que los
hombres
muelen a palos a los
hombres
se pulveriza la
dignidad y la fe;
se desorienta el
camino
y desde ese hombre
que hiere
brotan castigos
divinos,
y esa alma que se
hiere
transmuta en una vida
nueva
que aprende de
errores
y se eleva alto,
más allá de las
piedras.
LOS OJOS DE MI NIÑO (6)
La mano franca de
quien hiere
ha enlutado la mirada
del niño
que vivía de
esperanzas;
pruebas crueles que
enseñan
que la vida es límite
y sacrificio;
que estamos
condenados a morir
pero antes debemos
validar que vivimos;
perder la mirada en
un polvorín,
donde el culpable se
oculta
en la máscara de
quien manda,
no es una tragedia ni
un sin vivir,
son pruebas que nos
impone el alma.
Perder la mirada en
un polvorín
es reinventar la
vida,
conquistar desde las
heridas
lo hermoso de vivir;
nunca debe quebrarnos
las heridas,
están latentes,
recuerdan la plenitud
de lo que hemos sido
hoy y siempre.
FUEGO (7)
Recuerdo que eras la
mirada tierna
que seducía en la
distancia,
recuerdo que andabas
con el viento
revoloteando en cada
sitio
como mariposa en
bandada;
te recuerdo alegre,
vigorosa,
destellante,
solitaria;
sin apegos ni
sentimientos,
estabas allí
enamorada.
Recuerdo que nunca
entendí
por qué yo y no otro,
la respuesta siempre
ha sido
conmoverme sin
palabras,
tornando desde tus
espacios,
con suspiros tibios y
seductores,
en el anhelo de
tenerme
a pesar de lo
prohibido de la carne
y lo distante,
de que pudiese ser
nuestros amores.
MUJER (8)
Tienes la plenitud
de la montaña;
el cuerpo elegante
del bosque,
tus glúteos sedosos
se imponen al paisaje
y tus piernas
moldeadas
limitan el horizonte.
Eres una mujer
esculpida por el
viento y los Ángeles,
rodeada de carisma,
con nombre propio
y corazón vibrante,
eres mujer que abarca
la palabra,
tomas de las vocales
sus alaridos
y de las consonantes
sus rimas y contornos;
de discurso salvaje y
aguerrido,
mujer eres en todas
partes.
TRATADO (9)
Vamos a definir
nuestro amor:
eres aceite y yo
agua,
te gusta vivir la
vida detrás de la máscara,
soy frontal como la
roca, no disimulo mi arrogancia.
Eres feliz mientras
yo calle,
soy feliz escuchando
tus ruidos;
eres corazón, soy
amígdala,
me creo el amor
eterno,
tú lo vives en la
humedad del deseo;
me gustan las
caricias antes que tu cuerpo,
te gusta mi cuerpo
salvaje,
eres insaciable en el
lecho,
soy romántico y
creativo entre sábanas;
pero hagamos un
trato,
vivamos juntos a
pesar de la distancia,
que tu aceite se
vuelva fuego
y yo el agua que lo
calma;
que tu carne vibre
tan fuerte como el deseo,
pero que tus caricias
la acompañe;
que dejes que mi
romance fluya libre
y yo acepto que tu
hoguera nunca se apague.
CONVENCIDO (10)
Convencido
está el águila que
cruza el horizonte
y se enreda en la
mirada;
convencido
está el ratón que huye
despavorido
de la caza del
águila;
convencido
ando de la tonalidad
conque la luz posa
sobre tus labios,
convencido
estoy de los dos,
de nuestros
corazones,
del mundo sigiloso
del dolor
que a cada paso nos
reclama;
convencido
ando de mi amor,
de esos anhelos que
rondaron el alma,
que te hicieron parte
de mí
en un tiempo en que
no pensé
amar con tantas
ganas;
convencido
ando de la vida
y de sus causas;
de tomarme el
destino,
convertirlo en
follaje
y rodear con pétalos
y cariños,
lo construido entre
los dos
en la distancia
y el aire.
Convencido
de que después del
camino,
si no estás tú,
me perderé en las
lágrimas,
gota a gota es lo que
quedará
porque sin ti no hay
un amanecer
que asegure la tarde.
FRAGMENTOS
(1)
Nostalgia por el amor
que nace
y alegría por el amor
que acaba.
(2)
Distancia que consume
la humedad de las piedras; sed que consume las gotas de rocío dispersas en las
hojas y piedras.
(3)
Finamente doblegado
por la luz blanca que emana de tus piernas.
(4)
Contorsionado en el
aire, desdoblo mi alma y me vuelvo a enamorar.
(5)
Solamente tu voz es
capaz de romper la burbuja de aire donde se encuentra desterrada mi alma.
(6)
Estoy en el rincón
del escaparate que todas las mañanas tuerce de calor un rayito de luz que se
deja colar por el ventanal de tu mirada.
(7)
Amanece el resplandor
del lado oscuro de una tarde con relámpagos y centellas, sin una gota de agua
que caiga.
(8)
Vidrios rotos en un
suelo polvoriento y agrietado; bestias que revolotean entre el viento y la
espesa maleza consumida por el fuego.
(9)
Evocando tus senos
rosados, desde el capullo rojo hasta el esbelto cuerpo, seduces en el
imaginario del alma el deseo intenso del placer perverso.
(10)
El conflicto entre
los dos está saldado: tú caminas por la cuerda floja, yo me lanzo a conquistar
mis sueños; tú gravitas en tu fantasía, yo construyo mi barca y conquisto la
tempestad.
CUANDO LLEGUE EL MOMENTO (2020)
CUANDO UNA MUJER SE VA
A veces los pétalos
de la flor silvestre
se enfrentan al viento,
se hacen rebeldes, no ceden al Sol;
se confunden con el
resplandor
y se vuelven
fragmento detrás del rugir de la voz…
A veces esos pétalos
silvestres
se posan en los
contornos de una piel, de una mirada
tatuada de alegría
que ríe en un
laberinto de recuerdos
y vive la felicidad
de los días a través de su inocencia,
sus temores y sus
miedos;
comenzó como niña que
correteaba mariposas, jugaba con las rosas
y escribía poesía;
luego fue creciendo
con la sombra de los árboles de mango que inundaban la calle;
se hizo mujer a los
catorce años,
de su vientre la vida
floreció otra vez,
quedó sola con su
retoño de dulzura
pero nunca dejó de
correr;
le fue dando espacio
a su vida y a la vida de su hijo;
estudió entre retazos
de horas y días de conflicto;
gravitó pausadamente
entre afluentes de miradas,
sin perder su
nostalgia, alegría y buena suerte;
creció el hijo de sus
entrañas y se hizo hombre,
construyó su Fuerte,
sin abandonar los
cariños de su madre
le dio vida a toda su
vida
y borró el dolor
marcado en su frente;
vio aquella mujer de
pétalos silvestres
nacer a sus nietos
como flores en un jardín rupestre,
andando de nube en
nube,
dejándose arrastrar
entre cristales,
se hizo flor, se hizo
luz,
tomó del cántaro de
los Dioses
y se vistió de azul
en un horizonte de amarillos,
mostrando su figura
airosa,
la mujer de pétalos
silvestres que amamantó
hoy duerme en
despedida
de una vida que le
hizo nacer, crecer y partir
de cara al viento que
hoy la recuerda…
LA MUJER QUE AMO
Próximo al universo
de tu mirada,
la voz punzante que
te consagra y nombra
marcó mi destino;
llegaste al jardín de
mis amores
convertida en jazmín,
hechizada como lirio
y vigorosa como una
rosa azul en un campo florido;
la mirada fue en un
instante,
luego la palabra
dibujó todo el espacio,
los perolitos y las
alegrías;
fuimos conversando
por las veredas anchas de las calles vacías,
allí nos tomamos de
las manos,
nos atrevimos a
conquistarnos,
yo primero, tú en
segundos;
yo temeroso, tu imponente;
llegó el “te quiero”
y el “me gustas”,
el beso certero y el
abrazo perfecto,
me sentí el hombre
más feliz de la vida,
te sentí la mujer más
inmensa en el Universo;
y comenzamos hilando
nuestras historias y fantasías,
tu enseñándome a ser
hombre,
yo, aprendiendo de la
poesía que significa tu vida;
me enamoré
lentamente,
pasito a pasito,
mirada a mirada;
rodeándome del néctar
de tu piel
me he convertido en
lo profundo de tu voz y tus pasiones.
ASCESIS
(1)
La ruta
hacia el camino polvoroso de
tu mirada
se agrieta en el
silencio y papeles
solamente tu nombre
toma revancha
y se desdobla como acordeón
entre las
sublimes azucenas…
(2)
Rompiendo el hielo
se diluye entre
las cenizas de tus dedos
retazos de
vigilia y esperanza
rondando las
huellas que desnudan el cauce
concurrida corriente que debilita la roca
y emerge del fondo de
la cascada diamantes y elefantes
contorsionando
la espera.
(3)
Te muestras
carpetovetónico
al
conocer mi pasado
al entender mi
presente y consumar mis halagos;
desprecias todo
cuanto viene conmigo y viene de mí,
soy tu bestia,
tus pupilas
quebradas,
tus angustias
y tus carencias;
te muestras tal cual
sería mi futuro
así se fragmenta la mirada
y el
horizonte se vuelve mi nido.
(4)
Aunque sea verdad
algo miente
al final de las
columnas
en el amanecer de
una lágrima
y en la oscuridad de
una gruta donde grita el silencio.
(5)
¿Eres búho amor de mi
vida?
¿Estás abuhada totalmente?
Confundes el polvoriento despertar
con esos ojos
grandes y vidriosos
auscultando en mi triste piel
las cicatrices de
muchas batallas y sus despedidas.
(6)
Todo en movimiento y
descanso
el verde luminoso se quiebra
las manos sudorosas en el asfalto
conducen a la flor silvestre
que agitada por el viento
se nombra a sí misma libertaria y el mañana se
disipa con la hierba.
(7)
La fina entrada de
luz
conduce los
latidos
y hace de la palabra
un enjambre
insignificante de tildes escondidas y arrogantes;
te llamas espiga,
oro, locura, trasnocho, amores, vibraciones y esperanza;
va
latiendo, pulveriza el viento
y
solamente la mirada en la boca
cierra la humedad de
los labios…
(8)
La afilada aguja
penetra el estambre
se tinta de angustia y colores
la cobija
acolchonada que cubre tus pies desnudos;
en la espalda
se moldea un tatuaje de dragones
en las piernas
sutiles
siluetas envueltas con tapis de flores
enredadas entre las suaves
mareas cristalizadas por los astros
el zumbido
del viento me enseña a caminar otra vez;
se expande la
sencilla voz de los recuerdos
siendo aguja permanece en el estambre y me
obliga a olvidar.
(9)
Tengo elección de
escoger
entre
la esperanza y el amor;
él ya no tiene de
donde escoger sueños ni abrazar mañanas;
su estómago está
amarrado al vientre
y quedará allí todo
el tiempo,
las clavijas
sostendrán los movimientos
las
puertas cerradas reaccionan al amor
y fue
mi culpa y mi sentencia,
mi pecado y mi traición,
amarte como te amo
inclinando los muros
más allá de la pasión.
(10)
Lentamente
con angustia
grandes destellos
mirada cósmica y sideral;
noches de cristalino
despertar
bajo la oculta
melodía de un triunfo
que se apresura a
entender de vientos
y permita a esta mi
soledad nocturna
enarbolar de migajas
el pan de trigo
limpio en que
has convertido mi
vida.
(11)
La copa de vino ya
traspasa
el
filo de la navaja
que se contorsiona
entre la madera y el metal,
y eleva el dolor
hasta en pequeño espacio sanguíneo
donde palpita la
sombra
y el árbol de la vida
renace.
(12)
Te sigo con los pies
heridos
cristales esparcidos en la nocturnidad del alba;
rosas sin pétalos, infringiendo las aromas
doblando las campanas;
fricción desde tus
muslos hasta el mar en calma;
gotas de rocío que se
nutren amor y despedidas
visionario, ermitaño y voz perdida
soy el legionario de tu huerto
eres la doliente
que esparce soledad
sin sueños ni pinceles
al
oír el descenso del final
camino herido por los
montes
huellas de sangre marcan
mi despertar.
(13)
Abrigo cada tilde de
tus palabras
la fuerza de tus frases
la magia de tus sueños
la ilusión por el acero
el miedo por la ignorancia.
Abrigo cada tilde que
pronuncias
y me dejo llevar por todas tus palabras
hasta converger junto a los lirios
en un pequeño instante que no acaba.
(14)
Aprendí a ser fiel a
ti
equivocarme
mucho
y responderte
poco;
me acostumbré a
tu voz ingenua y dulce,
al letargo que le das
a la tristeza,
al ojo de agua que se
hace en tu vientre;
aprendí a rasgar en
las palabras
las vocales que
tiñen de dulce
el sonido
apocalíptico del agua.
(15)
Alma, vida y corazón;
refugio de
pájaros grises picoteando el alba
amanecer con la
luz vibrante del astro Sol
perdidos en la
montaña mágica de la luna
(16)
Imitando a las
estrellas
equivocado
levantando la voz
confieso que
he vuelto al hogar
anidando tu
esperanza y tus detalles
besando la
almohada
rasguñando las
últimas sábanas blancas que aterciopelaron tu voz.
(17)
De recuerdos y
palabras
de palabras
en rincones
de pequeños sueños que se
volvieron epitafios
ahí van los camino
exaltados por la
ceniza que cayeron del tizón
con un amor que transpira
y deja en las pupilas el
espejo húmedo
de una mirada que no
descansa.
(18)
Amarte no es simple
frase
es ser
el arquitecto de tu lado más humano
de tu
piel más suave
de tus
labios dilatados
de esos momentos que confundes
con la llovizna
que arropan las despedidas y
se fusionan a través del alba
amarte es
simplemente
emotivamente
absolutamente
definitivamente
colgar el alma en el
cielo y recorrer el cementerio de estrellas
que nunca se opacan.
(19)
Culpo a la distante
mirada que no regresa
la tristeza que me
causa tu ausencia
lo afligido de no poder tocar tus mejillas
la indeleble huella en la pompa de jabón
porque si no hay
distancia la mirada se vuelve serena
y es posible acompañar tu piel
en el insistente que el espacio que
deja su textura
rompiendo
los vasos capilares
sangrando de alegría
en medio del invierno del deseo.
(20)
Hacia el final del
día
se deja oír un pequeño murmullo
una leve melodía
brizna de paja
colorida
en un horizonte
de oliva que no termina de nacer.
AL LLEGAR EL ADIÓS
CUANDO LLEGUE EL MOMENTO
(Autor José Alfredo Jiménez)
Cuando llegue el momento, de decirnos adiós,
no hagas caso del alma, no te fijes en nada,
abandona mi amor;
cuando pienses en otro, sin que pienses en mí,
no te importe mi suerte,
es la ley de la vida, adorar p’a sufrir…
Ya me diste cariño, ya me diste ternura, ya me hiciste feliz,
ya después de tus besos,
y de tantas caricias,
que me importa morir...
Cuando llegue el momento, de decirnos adiós,
no hagas caso del alma, no te fijes en nada,
abandona mi amor…
Equivocando caminos
llegué a ti,
sufrimos en un abismo
las espinas y el
néctar del limón
entre gotas de lluvia
y amaneceres de fuego;
comprendimos que
estuvimos siempre
y nunca nos vimos,
que éramos como el firmamento
y que deambulamos por
veredas ocultas
evitándonos,
temiendo encontrar el
destino.
Llegamos un día
cualquiera;
en la hora y tiempo
de las musas,
entre el canto de los
pájaros y el hiriente Sol
que nos quemó el alma
y nos fundió
eternamente.
Llegó el amor
y con él un jardín de
pasiones
que se fueron de
ronda los días y sus noches;
piel con piel, beso
con beso,
aroma de papel,
silbidos como
abrazos,
hilvanando en el
telar de la locura
la fuerza de una
barca que enfrentaba las aguas
acaloradamente
salvajes.
Llegaron los hijos,
su sonrisa, sus
detalles acobijaron el amor
hasta un portal
infinito de ilusión;
me hiciste amigo,
en las campanadas del
tiempo;
compañero,
en las vertientes de
los tormentos;
amante,
en la solidez de
nuestros cuerpos.
Me hiciste tuyo, te
hice mía;
Rondé tu gloria,
tus banderas y
alegrías,
hice de nuestra
poesía un festín de flores blancas;
tatué mi espada en la
suavidad de tu espalda
y desde sus muslos
adoré cada montaña,
cada pradera, cada
bosque sagrado hasta tu frente;
más que mía, me hice
tuyo,
así te adoré y adoro
en el tiempo que viví
y viviré torneado a ti…
Pero si me toca
partir,
porque los cuerpos no
son infinitos,
elevo una copa de
cristal al Creador,
y en voz de José
Alfredo Jiménez
te recito una estrofa
de su canción:
“Cuando llegue el
momento, de decirnos adiós,
no hagas caso del
alma, no te fijes en nada,
abandona mi amor…”
Nunca olvides que en
este plano celestial de la vida
te he amado desde el
fondo de mis pétalos de colores,
desde lo profundo de
mi esencia de vida,
desde la célula más
pequeña hasta la más voluptuosa;
te he amado con
razones y sin razones,
con alegrías y con
tristezas,
con verdades y con
mentiras,
te he amado toda mi
vida
y si me adelanto al
camino sin regreso
es para seguir
amándote por los tiempos que no sean tiempos…
Cuando llegue el
momento
no olvides que en
vida
te lo dije todo
y siento, en lo más
hondo de mis palabras
que me he quedado
esperando
ese detalle tan tuyo,
ese detalle tan mío,
de un beso…
SIMPLEMENTE EL AMOR
Enamorados
o tristes;
como navegantes en un
mar profundo
así hemos llegado al
amor;
tomando los caminos
más absurdo,
recobrando la fuerza
de la voz;
seduciendo los
detalles de la vida
sellando las
angustias
doblegando el dolos;
así hemos transitado
las trochas,
sus bifurcaciones
a través del verdor;
hemos asumido el
firmamento
como la morada
perenne
donde acobijar el
Sol.
ANTES QUE AMANEZCA
Vamos a romper
cristales,
darle nombre de
esperanzas a las estrellas;
consumir la vid desde
todas las alturas,
embriagarnos de amor
sin mayor espera;
vamos a cambiar el
mundo,
hacernos del cielo
una excusa
para elevar placeres
y miedos;
vamos a ocupar todos
los espacios,
humedecerte
totalmente,
buscar sensaciones
galopantes
donde la mente pierda
orientación,
donde te desmayes con
pasión delirante
y broten de tus
entrañas
gritos desesperados
de amor;
vamos a jugarnos el
alma,
la calma grande,
el corazón perpetuo;
vamos a introducir la
aguja hasta sangrar la herida
no la curemos,
dejémosla que ella
misma llegue a su cauce;
volvámoslo fluidos
y no seamos cobardes,
recuerda que nos
quedan horas
antes que amanezca.
ENTREGADOS A LA TARDE
Una botella
que se llevó la
primavera
iba la barca triste
de los mejores días;
con nostalgia
quedaron
recuerdos y
cicatrices,
noctámbulo hizo el
destino de mí
todos los días;
aquellos parajes
fríos
de los Parques
y Quebradas;
aquellas mañanas
tibias
en que tu cuerpo
desnudo lloraba,
aquellos momentos
libres
en los que el amor se
fue tatuando,
hace de los
atardeceres
difusa luz
que acompaña.
COMO QUÉ TE VEO
Dedicado:
A mi sobrina Camila, ayer niña, hoy mujer…
Como qué te veo,
como qué te observo…
Si toda tú eres vida
pura;
si tus rasgos y
detalles te muestran como flor
en un cristalino
despertar de alegría y locura;
te veo como la luz
que roza mi alma,
te observo como la distancia
a la que nunca se llega
que rodea de fuego
los colores del alba
y convierte en verbo
las fantasías y sus huellas;
hoy es tiempo de
celebrar tu esencia,
de ver en tu mirada
la mezcla de belleza y alegría,
de sentirte excelsa
en un bosque salvaje
con sus unicornios
bajo el rocío de la llovizna;
te veo grande,
inmensa, superior a la estrellas del alba,
te observo sutil,
delicada…
perla que luce
glamorosa ante el paso del tiempo;
Camila tenías que
ser,
como traída del
viento,
contagiando de amor
perpetuo los días
y sus detalles…
FLORES
Te hiciste luz en
cada pisada,
acompañando siempre
la verde distancia entre el horizonte y el mar;
convertiste en poemas
las flores que como cascada
reían por ti,
anidando diminutas semillas
alrededor del
corazón;
te hiciste fruto
indispensable,
con sabor a miel y
aroma a canela;
tu piel se amoldó a
los contornos del viento
y tu sonrisa se hacía
parte
de un camino rociado
por miles de estrellas…
Subiste hoy al cielo
a seguir cultivando
tus semillas y tu huella;
las flores que te
rodean son suspiros y besos
de los tiempos;
partiste sin
despedida
dejando en mi alma
herida
el más inmenso de los
recuerdos….
Seguirás como sendero
de las pisadas,
contorsionando mis
sueños, llenando de luz
los nuevos amaneceres
y sus días…
SINCERAMENTE MARLENE
Hilvanando
pequeños detalles
de tu sonrisa emerge
un sutil tesoro,
donde gravitan los
sueños
y se construyen
murales
rociados de luces
brillantes como el oro;
y se forma tu nombre,
y crece desde tu
espacio las huellas,
leal como la primavera,
sensual como las
amapolas,
tu mirada cada vez
más sutil y bella,
toma del firmamento
el néctar seductor
de las estrellas;
hoy rocías de
fertilidad el amor
y las pasiones,
tu entrega nos hace
vibrar
en la sinceridad del
espacio y las flores,
sinceramente Marlene
hoy es un día para
amarte
más allá de rituales
y de explosiones…
UN HOMBRE
Un hombre
es una melodía que
marca huella;
es un pensamiento
constante
y volátil que no
descansa;
es la lealtad a su
naturaleza,
a su palabra
emprendedora;
a la fuerza de su
verbo
en defensa de los
detalles
más excelsos del
alma;
un hombre
es la imagen de lo
piensa,
de los sueña,
de lo construido y
por construir;
un hombre converge en la hidalguía
de quien es una sola
pieza,
sin fracturas, sin
máscaras;
y en la imagen de cristal puro,
cristal de roca que
no se fractura
ni doblega ante nada;
un hombre que se hace
día a día
con la frente en alto
y la moral
indestructible.
MIRADA DE CRISTAL
Invadida
por la naturaleza;
tu forma y gracia la
dibuja la sonrisa;
hay plenitud en la
piel,
suavidad
transparente,
humedad seductora,
calor penetrante,
cuerpo de mujer
soñadora;
los suspiros de la
luz se posan
y entre amarillos y
ocres
los cabellos se tejen
en un viento
frío que te va
rodeando
hasta abrigar tus
pies;
en ti se conjuga el
verbo “ser”,
y crecen los
destellos de colores
donde pequeños azules
le dan majestad a tu
voz;
es el ahora de un nuevo día
donde siempre tu
mirada de cristal
evoca la historia
por venir…
y tu belleza continua
arrebatando idilios
en un perenne
amanecer con la vida
diluida en el umbral
del alba…
MUJER
Entre
la suave y elástica
piel
que cubre tus
arterias y corazón,
palmita un ser que
reboza de grandeza:
con espada y escudo
de princesa,
cuidas del universo y
sus frutos;
eres mujer de cuerpo
certero,
valiente y
desafiante,
fuerte y poderosa,
alma de las rosas,
aroma perpetua de las
mieles;
y celebro junto a ti
el calor que da la
vida plena,
en el escenario construido
con pétalos
silvestres y mirada tierna;
eres, mujer de cuerpo
y alma,
la esencia vital
que derrumba Imperios
y consagra la
existencia.
Un día para ti no
basta,
todo lo que es día y
tiempo
confluyen en la
alegría
de tenerte, de que
estés aquí
para cambiar la
historia.
LA BRIZNA
La brizna
rodea la muralla
transparente
de tu sonrisa hoy que
llegas
a un nuevo
cumpleaños;
el rocío de tus
mejillas
dulces y luminosas
acompañan el canto
de alegría
en un deseo venturoso
de esperanzas
junto a la frondosa
naturaleza
que te guía…
Que el tiempo te
transforme
en infinito y que siempre,
celebremos los frutos
de tu alma,
en cada espacio de la
vida…
PREGUNTANDO A LAS FLORES
Si le preguntas a las
flores
¿dónde ha quedado tu
nombre?
Indiferente te
contestarán:
en la idílica fuente
de los recuerdos…
Si me preguntan dónde
ha quedado tu nombre,
diría que enredado en
la piel cristalina.
en los ojos grandes y
vigorosos de tu hija,
en el intenso
amanecer de una mirada;
tu nombre, en este
cumpleaños de aroma
y néctar de luz,
ya no está distante
de nombrarte,
moldeando en cada
sílaba todo cuanto del universo
vive en ti…
nunca estarás sola
mientras tu nombre te
acompañe y sienta los latidos
sigilosos de un
inmenso y gran corazón…
Si me preguntan tu
nombre,
diré que eres Marlene
y que nunca te vean
desde los pétalos de tu alma
que lleguen a ti a
través del aroma de tu piel…
MUROS BLANCOS (2020)
TU VOLVER
Dedico:
Ana Iris Peña, en su renacer…
Tu volver
acrecienta mi alma;
mueve el espacio,
rodea de frutos
cada palabra tatuada
de paz.
Tu volver
me hace
indestructible,
pico de águila,
fuerza de jaguar;
tu volver
renueva mi esperanza
y hace de las gotas
de agua
cascadas de pasión
elevándote a las
montañas
más allá del astro
Sol
para gritar tu nombre
y mostrar nuestra
espada
convirtiéndonos en valor;
tu volver
es voluntad de Dios,
acompañando con
firmeza
los grandes caminos
desde donde
tomar el suspiro
divino que nos salvó...
Tu volver
es un solo destino
el ahora por siempre
que refleja tu voz…
A LA DISTANCIA
Atormentados
por los contagios,
en un mundo de dolor
y despedidas,
la alegría de sentir
tu vida con la mía
me devuelve la luz y
la esperanza;
tu cumpleaños, los
días de júbilo,
los amaneceres y el
olor del invierno
acobijando el verano,
me da primaveras de
ensueño
cultivando alegrías
con el anhelos de
estar a tu lado;
madre mía,
esencia de piel,
ojos tibios que
alumbran,
quiero siempre
acompañarte
y vencer;
abrazarte más allá
del infinito,
doblar el metal
y cristalizar tu voz;
acurrucarme a tu
regazo firme
y sentir tus cantos
calmando
la energía erecta de
mi alma;
madre mía,
no hay tiempo que
supere tus labios,
tus cabellos blancos,
tu paisaje vigoroso,
la luz incandescente
que transforma en dulce
lo amargo;
temo tanto madre mía
por los tiempos de
contagios
pero da fuerza tu
alegría,
las palabras
susurradas con encanto,
te siento en lo
profundo
cual poesía
que mueve el Universo
hacia el calor
intenso
de tus brazos…
CIELO
Mido en el firmamento
las estrellas y las
nubes;
se mueven despacio
hacia una aroma de
paz;
se mueven entre
amarillos
y luz blanca,
amartelando una
figura densa
y sensual
que delimita tu
espíritu...
Mido cada distancia,
cada suplicio del
viento
que encuentra en ti
la dulzura y el
candor,
alma pura y
fulgurante
que hace de los
detalles
mundos
atormentados por
murmullos
donde se delata tu
voz.
DESDE EL SOL QUE NOS MIRA
Dedico:
A doña Rafaela, con nostalgia…
Como espuma te fuiste
en el viento
marcando el camino de
un Sol conmovedor,
nos dejaste las hojas
con rocío,
el sonar de las pisadas,
el aroma de los
sueños
y el cariño en el
alma
partido en dos.
Nos dejaste la mirada
certera,
del amor inmenso a la
sonrisa,
del calor de familia,
a la esperanza de vivir;
nos dejaste
a la alegría de las
horas
en un Universo de
colores
acobijados de ti…
Madre, abuela, mujer,
como espuma te fuiste
en el viento
triste despedirte,
doloroso dejarte ir;
anhelando lo
extraordinario
del reencuentro;
anhelando tu energía
que movía montañas
y mares
con la fuerza del
espíritu
y el despertar
de los días.
Como espuma te fuiste
en el viento
y solamente queda el
calor de tu cuerpo
asiendo espacio a la
alegría.
EN SILENCIO Y EN PAZ
Te fuiste
con el silbido del
viento
dejando en la piel
tatuada la palabra de Dios
que siempre
pregonaste y enseñaste;
confiaste en el
tránsito de la vida
hacia la luz eterna
de otra existencia
mayor;
no tuviste miedo
al dolor ni al
cansancio,
educaste con la
franqueza de la moral
y la ética como
fundamento;
madre, antes que
nada,
maestra antes que
todo,
sierva de Dios en el
esplendor de su gracia
hoy te tocó partir a
sus brazos
para desde allí
seguir cultivando la
paz y el amor;
en silencio y paz
partiste porque otro
legado
te toca dar,
otros senderos debes
contemplar;
acá lo diste todo
y en nosotros dejaste
tu esencia,
esa huella de amor y
trabajo,
esta grandeza de
sentir tu paz.
Vuela alto
que en el universo de
los corazones
has quedado ceñida
hasta que llegue
nuevos momentos;
momentos en que
vuelva
a unirse nuestras
miradas
con la protección de
las palabras
en las dificultades
de los tiempos;
madre,
que tu silencio y paz
nos ayude a entender
la partida
aunque el dolor no
pasará
estarás presente
en cada amanecer
con su despertar.
INDESTRUCTIBLE
Levanta tu cara,
rompe el hielo de la
distancia;
eleva tu nombre,
confúndete con el
viento
y el vibrar del alma;
escribe en las
piedras,
doblega el
firmamento,
aparta las nubes
ve creciendo con el
viento;
al conquistar los
caminos
vuelve a tu esencia,
a la espada luminosa,
a los sueños de
poeta;
al amor en plenitud,
a la salud como
victoria;
vuelve a tus andanzas
de guerrera heroica
y deja tatuada en las
estrellas
el nuevo horizonte
donde se inmortalizarán
tus huellas…
INQUEBRANTABLE
Tu espíritu
emerge desde los
afluentes
profundos de la
esperanza;
deambula buscando huellas,
impregnando de
estrellas
el horizonte de luces
que muestran las
grandes praderas
y los bosques
mágicos;
tu espíritu es la
espada
y tu temple es el
fuego
en lo profundo de la
tierra,
de este espacio donde
tu fuerza
es la verdad y el
compromiso;
donde cada amanecer
es una lucha
que se gana con fe
en un Universo de
contrastes
realzas la mirada
y vas tornando cual
cascada
haciendo del pueblo
tu imagen
y de tu
inquebrantable espíritu,
la potencia que mueve
el absoluto destino
de una vida buena,
una vida plena de
amor
y confianza…
Eres el camino
certero
hacia un mañana que
no
entristece ni cansa;
eres espíritu
potencia
que asume los vientos
en dirección al alba…
LA ALEGRÍA DE VIVIR
Conocer tus detalles;
proyectar desde tu
silueta
la húmeda instancia
de la morada por la
vida;
concurrir a tu piel,
delinear en el
espacio
el calor humano de tu
forma de mujer;
llevar tu alegría por
la vida
entre las notas de
canciones
y los arrebatos de
los días;
conocer tus pisadas
cristalinas
que buscan
horizontes,
destellando
levemente,
más allá del
firmamento,
una mirada naciente
que celebra los días
y acompañando
delirante
las pasiones y sus
besos
que inundan de
felicidad
el néctar de luz
divina
irradiada desde tu
alma,
hacia el amor y la
osadía…
LA IMAGEN DE TU CUERPO
Dedicado:
A Alberto Quintero, en el duro momento de
haber fallecido su madre…
La imagen de tu
cuerpo inmenso
el que me dio cobijo
y compañía,
hoy deambula el
Universo
llenando mi alma de
tristeza,
mi corazón de
ausencia,
en profunda melancolía;
recordarte en la
tempestad,
entre ríos luchando por mí,
cuidando que cada
cicatriz
fuera una historia y
cada amanecer un
cuento para vivir.
Madre que diste vida
cuanto dolor tengo
por ti,
el tenerte tan cerca
y lejos,
el no poder a tu última
hora asistir,
tengo los sueños
lanzados al viento,
tu espíritu está
latente en mí,
Madre eres mi
consuelo
sin tu calor no sé
cómo vivir,
ayúdame Madre de mi vida
a consumir tanta
ausencia,
a convertir tanto
dolor,
en un despertar que
desmorone tormentos,
y me dé la esperanza de volver a ti,
abrazando la alegría
de un reencuentro
donde pueda llorar
esta ausencia en el
regazo
santísimo de tu espíritu inmortal,
Madre no habrá
distancia
que me aparte de ti,
ni tiempo en el que
se escape de mi
todo el amor que entregaste
para hacerme el
pequeño Salta montes que doblegó
su ego pendenciero
buscando llegar a la
luz
en la que tu grandeza
siempre ha estado...
Madre
hoy lejos de mí
que mis detalles se eleven hacia ti
y me vuelva parte
infinita
de toda esa luz
que hoy compartes...
XXX HAIKUS LIBRES
(1)
Mirando luz,
caminos, veredas,
ríos,
liberados.
(2)
El suave zumbido
de piedras blancas
arenosas
cautiva el sepulcro.
(3)
Te nombraré princesa,
acumularé destellos y
suspiros,
ocultaré huellas.
(4)
Arrebatando pisadas,
acumulando mariposas
en invierno,
devuelvo el polvo.
(5)
Soy inocente,
culpable de tus
miradas,
escribiente y poeta.
(6)
Antes de la luz,
solamente había
arena, piedras,
mariposas tristes.
(7)
Luna y Sol,
entrando y saliendo
como viento.
(8)
Esperándote
con el amor intacto
en la herida perenne.
(9)
Solamente tú
eres invierno, verano
y aproximación.
(10)
Gotas de rocío
escarchan tus
mejillas
extraviándote.
(11)
Por caminos
de espinas y vientos
pluralizas.
(12)
Mantente al filo
de la espada
contorsionada
que atina blanco.
(13)
Deshojando
flores salvajes
campestres
te recuerdo.
(14)
Claridad amarilla,
explicación azul
celeste,
sentencia verde.
(15)
Las bestias
recorren los campos
y te reconocen.
(16)
Si te hundieras
aprenderías el límite
de los sueños.
(17)
Quedó la sonrisa
sin líneas del tiempo
sofocadas.
(18)
Nocturnidad
en la paciencia
y recuerdos.
(19)
¿Eres tú y yo?
¿Eres amplitud y
tormento?
¿Eres silencio?
(20)
Saliste frondosa
del árbol abatido
por el fuego.
(21)
Corté uno a uno
los pétalos plásticos
y rosados
por los que alzaste
la voz.
(22)
Tengo miedo
al rozar tu suave
piel
y cicatrices.
(23)
Acostúmbrate a mí
para disipar la
distancia
e imponer el odio.
(24)
A lo lejos
alguien canta con
fina voz
desde su ego.
(25)
Los pájaros
disminuyen su canto
en sumisión.
(26)
Las rejas
de las jaulas
coloridas
me conmueven.
(27)
Amo tanto
que otorgo libertad,
sin engaños.
(28)
El pez azul
mueve sus escamas
y me alimenta.
(29)
Tristemente eres
la ceniza que rodea
caminos sin luz.
(30)
Cada gota
que cae del cántaro
rodea el vaso.
ABRE LA CRUZ
Toma la lanza
que atravesó su
costado,
cíñete al grito desde
el dolor,
acobíjate con el
manto
con que él nos
protegió;
aprende del amor y la
caridad,
de la humildad del
errante
que camina senderos
con la palabra
en voz;
admira las grandes
fauces que la naturaleza
comparte,
báñate en el agua
dulce
que la sal cedió;
crucifícate en
silencio,
mantente en oración,
que te duelan las
injusticias
que te colerice los
que buscan
tapar el Sol;
que el sacrificio
tenga sus afluentes,
brotando de ellos
cascadas de amor
que las flores
destellen aromas
de colores
donde que esté
enfermo renazca
y el que muera transcienda
hacia la alegría de
la luz
que está más allá
del Universo…
Abre la cruz,
abre tu cruz;
camina con ella el
sendero de espinas
que él caminó;
deambula con ella por
caminos y veredas,
llora desde las
entrañas
no limites el
corazón,
siente hasta los huesos
la grandeza del amor,
el que vino hecho
hombre
y partió como el
Redentor.
MUJER DE FUEGO
Dedico:
…a Marlene Emilia López Figueredo, por ser
más que fuego, mujer…
Se han ido tejiendo
con las estrellas
infinitas sonrisas
con gestos de luz;
has impregnado de
fuego
los capullos que
envuelven la vida,
fertilizando todo cuento tocan
fragmentos de tu
amor;
tu talle de mujer,
el ceño disimulado de
la ceja,
el grueso carmesí de
los labios,
te elevan por encima
de los sueños
y te hace perenne
en tiempo y poesía;
eres la flor que
nadie sostiene ni
piensa,
porque eres tú
en el resplandor que
amanece,
en la vitalidad que
despierta,
en los empolvados
caminos
sin dirección;
eres tú asumiendo
destinos,
levantándote airosa,
sobreviviendo al
dolor;
mujer de fuego
que hoy encumbra una
nueva estrella
sean los detalles
alrededor de ella
los que te muestren
el valor;
eres aroma que
impregna el alma,
doblega el espíritu,
carcome las sendas;
adormece el sigilo
haciéndose luz ante
los cristales
y juntos
apagan las velas
con el deseo profundo
de iluminar por
siempre
el horizonte que
flamea.
MÁGICA
Dedico:
…a Cynthia Higuera, mujer
desde el acento en una mirada …
Tu silueta mágica
se dibuja cual
resplandor
desde la mirada
dilatada
traspasando la cortina;
luchando con los
tonos de voz,
anhelando el color
miel de tus mejillas.
Tus labios pulverizan
el viento,
abriendo al
firmamento
los detalles y sus
horas,
pequeñas higueras de recuerdos,
surcos de la tierra
que sucumben la piel,
delirantes fragmentos de roca,
cantares de turpiales
erizando tu ser;
hoy esa luz te
acompaña
intermitente y
constante,
celebras amaneceres
haciendo del desierto
arenoso
pétalos salpicados de
rocío;
senderos fértiles
para el alma,
cicatrices de
añoradas melodías;
eres sutil como el
sonido de una lira,
cargado de
vibraciones,
amplificado por las
cuerdas,
contemplando los
minutos con sus días;
te has convertido en
aliento,
bajo la sombra del
amor
y las brasas
candentes
que te nombran
y conmueven,
porque eres la sorpresa
de las flores tenues
que se vuelven vida
a través de tu amor.
SOLAMENTE SÉ DE TI
Cuando los sonidos
de los pájaros
agrietan tus ventanas;
cuando con la voz
airada
irradias y penetras
la mía;
cuando tus palabras
dulces
se vuelven cascadas
solamente sé de ti;
cuando el susurro se
hace distante
y la imagen del
pigmento caramelo
de tu piel brilla
solamente sé de ti;
cuando en los sueños
te vas mostrando,
delimitando la
humedad
que deja pisadas
marcadas,
solamente sé de ti;
cuando sonríes en
silencio,
devorando con alegría
la cartografía de la
esperanza
enciendes los
espectros de mi alma
y solamente sé de ti.
MOCEDAD
(1)
Rayito de luz que te
posas
en el refugio
adormecido del vientre,
fecundas el espíritu
marcando las fisuras
del dolor.
Ilustración de
Lisandro Demarchi
(2)
Removiendo las
piedritas
del fondo del agua
entre la silueta
conmovida
y el reflejo de luz
que ahoga
la distancia.
(3)
Cuesta la mirada
el hilo infinito
de la sonrisa;
el detalle pausado
del laberinto
ante los estertores
que nos delatan.
(4)
Silenciosamente
lleno de silbidos el
viento
moldea los caminos,
impulsa el destino
y dilata el tiempo.
(5)
Nombra
la roca dorada
que se pierde tras el
polvo
azulado de la
neblina,
rocío de lágrimas
que se diluye como
olvido.
(6)
Tienes al costado
espinas desnudas
que carcomen la carne
y amargan la
nocturnidad
de tus sueños.
(7)
Ronda
en la distancia
la leve liturgia
de cristales que
deambulan
alrededor del Sol.
(8)
Agonía
que mueve los
espacios
en un recuerdo que es
distante
y leve;
en efímera armonía
con el dolor,
en emoción perfecta
con el sufrimiento.
(9)
Gotas húmedas
que recorren los
surcos
del cuerpo;
hendidura en la
tierra,
arado de la finitud
que llega.
(10)
Abandonando
la carne del cuerpo,
despojando de energía
el dolor;
desdoblando la mirada
en el tiempo
se va la vida
con su plenitud
descalza.
GRACIAS VIDA
Tu canto es poesía
vibra desde la carne
como melodía;
te impulsa con la
fuerza
cósmica de las
palabras,
en sus días y noches
donde el amor acobija
la luz
y permanecen
encendidas
las antorchas
humeantes de tu voz;
gracias vida
por los senderos y
detalles
recorridos,
por las angustias
compartidas,
por las mentiras
disolutas
en un solo respiro
donde todo se intentó
y solamente se ha
perdido
la vigilia.
TE PERDÍ
Delega en las
estrellas
la cartografía de una
piel
que se confunde
con el color del amor
y la distancia;
delega en el corazón
el perdón y la
indiferencia;
busca encontrar otro
huésped
pero no dilates las
ilusiones,
no reniegues del
amor,
rechaza lo triste,
conmuévete con las
palabras
pero no te alejes del
cristal
de esta mirada,
tuya como mía,
frágil ante la
magnitud
del alma.
INVOCACIÓN
Metal
que te sirve de
escudo
adornado con
fantasías
y faroles,
invoca la presencia
de la angustia
cincelada en el muro
de con honores;
fuerza que abraza
la sombra,
marcada de ámbar la
piel,
moldeada desde la
euforia
se remueve los
sentidos
y se invoca la fe;
somos más que corazón
herido,
somos amor y melodía,
en ritmos que se
mezclan
sin cobardía
en lo profundo de tus
dedos tibios;
invoco
a la dulzura
en la calma,
al dolor
en la canción,
a la distancia
en la morada,
a la pasión
en los límites
de los dos.
DISTANCIA
Allá tú,
acá yo;
en la distante
melodía
del tiempo,
improvisando hojas
rasgadas,
en el mapa vegetal
de las pisadas;
allá va tu silueta
contorsionando el
espacio,
desafiando al viento;
acá va la mirada,
dilatada y
atormentada
por el humo de los
bosques;
allá tú,
acá yo,
sin decir palabras,
vistiéndonos de
arrogancia,
vaciando el orgullo
quedando invadidos de
dolor.
SECUELAS
(1)
Levemente herido,
transita el adiós
despidiendo el alma.
(2)
Cada pisada desnuda
orienta el cauce de
las gotas de rocío.
(3)
Finalmente se muestra
el cristal de tu
mirada.
(4)
Verde que cruje
de las entrañas un corazón.
(5)
Palabras encontrando
palabras que
vuelven latidos rojos
la hoguera.
(6)
Toma del alma el
néctar;
del corazón, toma mi
voz.
(7)
Encuentra en los
detalles
la fuerza
indoblegable del amor.
(8)
Anhelo tus olores
más que la piel y la
lengua.
(9)
Nuestros cuerpos
friccionan
la sal líquida que
derrama pasión.
(10)
Enciendo el último
cerillo
rescatándote del
vacío y aún somos dos.
PANDEMIA
Temerosos,
angustiados,
sofocados y cansados,
cobardes y valientes,
luchamos a caída
libre y espada
con los enviados
de la muerte;
perdimos el abrazo
profundo,
la mirada de cristal
y los besos de
chocolate;
nos aislamos
protegiendo la vida,
nos hicimos víctimas
y victimarios,
sin importar el astro
Sol,
escondimos su alegría
y nos hicimos
cómplices del dolor.
Sentenciamos a
nuestros hijos,
renegamos de su
nobleza,
con el garfio y la
certeza
los fuimos sembrando
sin rencor;
las oraciones se
perdieron
sus espacios,
todo podía servir
y todo no;
envenenamos el agua,
corrompimos los
valores,
nos hicimos extranjeros
desde el hogar hasta
la calle;
manchamos las
banderas
de miedo
y nos callamos
para poder decir que
sobrevivimos.
Encendimos la vida a
retazos
sin flores ni hojas
verdes
que tomaran para sí
los versos de
esperanza y pasión;
nos hicimos a gritos
desesperados,
nos doblamos ante el
temor
y hoy a meses del
contagio
no hay vida,
todo lo dilató el
dolor.
Sobrevivir
no bastó,
aprender a sentir,
a convivir lo
necesario;
a caminar con el
viento mundano,
entendiéndonos con el
polvo
y las bacterias;
encendiendo la
fortaleza del abrazo,
complicando las
mejillas
en fricción eterna;
abrigando besos
cálidos
que nos hagan parte
indeleble
de la gran huella;
aprender a vivir
a pesar de la
pandemia
es la imagen que deja
tanto dolor
y tantas angustias
de un tiempo cuyo
recuerdo anida
en la inmensa
tempestad
que no cesa…
ESPALDAS A TI
En el límite de tus
labios
gravitan pigmentos
rojos,
señales lejanas de un
beso
sudoroso y frío;
desde el hechizo de
tu piel torneada
bajo los instintos
de una vibración
lejana,
inflamada desde el
alma,
confunden tus gritos;
de espaldas a ti está
la mirada,
movimientos
contorsionan
el salado ungüento
que ocupa la huella;
el cáliz invadido
de temores
es el último bastión
invadido por ti.
CONOCERNOS
Necesito saber quién
eres,
detectar en tus
instintos
la maldad y la
bondad;
necesito describir tu
vientre,
acercarme a cada
palmo
de tu piel ámbar
que se nutre de amor;
necesito entender
la dirección de tu
mirada,
las manos desnudas de
tu alma
que se confunden
con tus pies;
necesito conocerte
más allá
de la almohada,
palpar tus ideas,
comprender tu venir
y tu partir,
antes de entregar
el vivir por siempre.
Necesito
construir senderos,
rutas de escape
en cada límite de ti;
necesito devorar
tus ganas,
consentir tus sueños,
tomar lentamente un
café
y derramar gotas de
miel
sobre el desolado
espectro
de tu esperanza.
Necesito
conocerte antes de
que llegue el alba
y el inevitable foco
de luz tenue
se pose sobre
ti.
VERSOS COTIDIANOS
(1)
Amanece y
despertamos.
El olor del café nos
seduce siempre;
hoy, como ayer, estas
lejana;
el pacto de dos se
reduce;
vamos deshojando la
piel cansada
y las miradas
se van distanciando
en el mágico Universo
que responde
a tus idilios.
(2)
El pan tostado
con mermelada y
queso,
se derrite en tus
labios
como mantequilla;
miramos en silencio
el amanecer perfecto,
con el canto de los
pájaros
y el leve foco de luz
del Universo;
aún tus pijamas
siguen ceñidas
a tus muslos y senos,
el amor de madrugada
conquistó cada
hendidura de tu cuerpo
y me entendí parte de
ti,
corsario en un mar de
fuego
donde el amanecer
vibra
y se envuelve a
través
del viento.
(3)
Fiebre
treinta y nueve,
mucho dolor de
cabeza;
cogestionado,
adolorido desde los
huesos;
doblegado por
sensaciones nuevas,
siento punzadas
que recorren todo el
cuerpo
pero estas tú,
con el té de hierbas
y el acetaminofén
erecto,
cuidas mi carne
débil,
procuras alimentar
mis sueños,
y me llevas a tu
regazo
para limitar los
miedos,
vuelvo a sentir tus
manos
y la aflicción se
disipa
como hielo.
(4)
Te amo como el niño
a su PlayStation
cinco,
como los dedos al
ungüento de mermelada,
como el pan dulce al
café con leche;
te amo desde las
cosas menudas
hasta las gloriosas
rosas de plata y oro,
más que a una hormiga
quizás diferente que
a mi madre,
te amo como bestia
herida
que no doblega
ante el cazador
profano.
Te amo más que a mis
despedidas,
aprendí contigo a
tejer el alma,
a ser leal a tu
corazón genuino,
a cumplir con las
promesas empeñadas;
te amo desde la calma
hasta la tempestad,
porque solamente en
ti
se reconoce el leve
espacio de la mirada.
(5)
Cantos purificados
en la creación y
Gloria
del creador;
fe como centinela,
abriendo la mente
en el corazón,
desde la alegría
de las palabras,
siendo humanos
con el fin de los tiempos,
conquistando los
elefantes
en el zoológico
imaginario
donde el León es un
pez espada
revoloteando
alrededor de las
luciérnagas
que se tiñen de
colores
ante la inmensidad
del Sol.
(6)
En la estación
el riel de la
locomotora hace un ruido infernal;
las piedras se
incrustan en los neumáticos
de las carrozas;
los vidrios se
pulverizan
ante el viento que
dilata
las hojas secas
que van brotando del
suelo vegetal
consumido por las
aguas;
el humo gravita
sobre la estrella
plateada
de un astro perdido
en el infinito
de un cielo nocturno
donde el azulado
difuso
va perdiendo
profundidad;
el ruido que conmueve
los huesecillos y el
tímpano,
recrean cada momento
donde la tristeza
garantiza que el
dolor marchitará.
(7)
Solamente el lápiz
y la hoja frente a la
hoguera del escritor;
palabras leves
con prosodia tibia;
fonología de rasgos
sonoros,
unidades de fonemas;
segméntales
caprichosos,
términos agudos y
graves,
pronunciando a voz de
oro
matrices fónicas
de tonos y acentos;
simplificando los tormentos
el escritor escribe
paralizando
el tiempo.
(8)
He intentado
garabatear tu nombre
en el espejo laminado
de la aurora;
reflejar la luz
más allá de las
rendijas
y volver al sueño
solitario;
he buscado
contemplar los
bosques,
allanar los senderos;
marcar las huellas
y emplazar las
llamas,
hasta absorber
la última arenilla
que dio cuerpo
a la roca,
la última roca
que lancé al
manantial
de agua.
(9)
Ayer
fuiste el recorrido
perenne
que acompañaba mis
pasos;
hoy eres la ausencia
y el vacío de mis
caminos;
partiste con el rocío
de la neblina blanca,
alejándote del
paisaje como destino;
quedó el olor de tus
monadas,
el néctar de labios
y la suavidad de
piel;
me quedó lo tibio de
tus manos
acarameladas al
ligero resplandor;
dejaste una soledad
incesante
donde nada calma los
anhelos;
dejaste el sabor y la
estocada,
sin lugar común
para construir los
sueños;
perdí mi lado que
brillaba
quedando la mirada
dilatada
y la tristeza en el
sendero.
(10)
Llegué
a ti de manera
extrema;
rondando lo esbelto
de tu cuerpo
y sangre;
gratinando cada beso
en el desierto del
aire;
llegué
por todos los caminos
hasta el lugar de
encuentro
donde se olvida todo
y se comienza
el mañana.
PINCELADAS
Jamás
he consumado
los detalles que te hacen
vivir.
Añoro
la última palabra
que nos conectó a la vida:
amor.
En una cicatriz
se describe el paso del
tiempo
que no es tiempo;
la eterna vigilia por
vivir.
Horizontes
moldeados ante la fragilidad
del alma,
donde las fantasías ahogan el
espectro
de sal de una mirada.
Convocados a triunfar
torneando de
azul
las moradas;
invadiendo
de luz
las cascadas lacerantes de las almas
dilatadas.
Juzgando los caminos
en unión
perenne con el alba,
componiendo el
destino,
rondas en la
alborada.
La sentencia
cara o cruz,
la sonrisa distanciada;
el hondo huerto del bosque
azul
bajo una Luna que volaba.
Escribe, escribiendo,
escribiente;
cada verbo
como llaves de cristal,
conjugando en
tiempo que se mueve
la melodía que
invalida soñar.
Marinando
las algas del extenso mar,
tu recuerdo es cada vez más
firme,
donde no haya espacio para
llorar
ni lugar distante que lo
cobije.
El puente
es el final del camino;
el camino es el comienzo de la
fe;
no escribas al viento de los
molinos,
conserva las palabras para el
amor.
Símbolos
de luz y melodía,
donde lo dulce consume el brillo
del bosque,
donde el horizonte proyecta
despedidas,
en silencio bajo
una cascada de piedras
vacías
mutilando el cristalino
horizonte.
Los dedos de tus pies
se muestran
inmensos en el fondo
del afluente de
azúcar y sal
donde se
esconden;
contorsionados
en sus pliegues de mar
van sucumbiendo
a la mirada
que juzga su
forma de águila
y avestruz.
Creo en la palabra;
en el Cristo
Redentor que me acompaña;
en la oración que da
caridad al alma,
en la fe que mueve
montañas;
creo en el verbo que
alimenta la esperanza,
en el Libro Sagrado
donde se envuelve el tiempo;
en cada voz que
abraza la piedad
y hace de mi carne y
razón,
fruto de humildad y
pasión
por los siglos
de los siglos,
amén.
SOBRE EL
AUTOR
Ramón Eduardo Azócar Añez (Guanare, 1968), egresó como politólogo de la
Universidad de los Andes, Mérida en 1993, ES Doctor en Ciencias de la Educación
y Estudios del Desarrollo; tiene un centenar de obras publicadas en diversos
géneros, entre las que destacan: “La revelación de Oanes” (1998), “El nuevo
paradigma educativo” (2000), “Pensamiento Complejo” (2007), “La universidad
venezolana” (2011), “Anarco- terrorismo” (2012), “Metodología Líquida” (2012),
entre otros. En poesía su obra es fructífera, escribiendo sobre temas de peso
como el amor, la vida y la soledad del hombre, utilizando metáforas simples
pero a su vez complejas lo que lo ha señalado como un poeta metafísico. Reside
en Guanare, donde ejerce la labor docente, investigador y extensionista, en el
Programa Ciencias Sociales de la UNELLEZ-VPA; Editor, desde el 2015, de la
Revista Equidad, órgano de carácter arbitrado e indexado de Ciencias Sociales,
de la UNELLEZ-VPA.

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